ABSUELTOS TRES ACUSADOS POR UN ACCIDENTE LABORAL: EL JUEZ CONSIDERÓ QUE EL SINIESTRO SE PRODUJO PORQUE EL OPERARIO OBVIÓ LAS MEDIDAS DE SEGURIDAD

ABSUELTOS TRES ACUSADOS POR UN ACCIDENTE LABORAL: EL JUEZ CONSIDERÓ QUE EL SINIESTRO SE PRODUJO PORQUE EL OPERARIO OBVIÓ LAS MEDIDAS DE SEGURIDAD

El Juzgado de lo Penal número 1 de Cádiz ha absuelto a tres personas acusadas por un accidente laboral que tuvo lugar en las instalaciones de Maderas Polanco en junio de 2005 y en el que un trabajador perdió varios dedos de su mano derecha. El lesionado responsabilizó a su capataz, a la titular de su empresa (Carpintería Facinas) y a un empleado de Polanco del incidente que sufrió, si bien el juez los ha exculpado a todos al considerar que el siniestro se produjo porque el operario obvió las medidas de seguridad inherentes a sus labores.

La víctima de la amputación -que ejerció la acusación particular- imputó a los procesados dos delitos, uno contra la seguridad de los trabajadores y otro de lesiones por imprudencia, por los que solicitó la pena de un año de prisión para cada uno. Asimismo, pidió una indemnización a cargo de los tres acusados, con la responsabilidad solidaria de Mapfre, Maderas Polanco y Carpintería Facinas, en la suma total de 125.789 euros.

Por su parte, tanto las defensas como el fiscal del caso plantearon la absolución de los procesados, tal y como terminó decretando el juez en primera instancia.

La sentencia, que no es firme, recoge como hechos probados que el 20 de junio de 2005 un empleado de Carpintería Facinas, con al menos dos años de experiencia en trabajos similares al que iba a realizar y tras haber recibido los pertinentes cursos de seguridad e higiene en el trabajo, acudió a las instalaciones de Maderas Polanco acompañado de su capataz. Ambos recalaron en las naves de esta conocida firma chiclanera -actualmente en concurso de acreedores- porque Carpintería Facinas había arrendado a Maderas Polanco el uso temporal de una máquina de corte de madera fresadora ‘Tupi’.

El operario, como ya había hecho en ocasiones previas, comenzó a realizar sus tareas con dicha máquina, no sin que antes tanto su encargado como un empleado de Polanco, el cual tenía encomendado controlar el correcto funcionamiento del equipamiento, corroborasen que la fresadora en cuestión estaba en perfecto estado y prevista de sus respectivas medidas de seguridad. Según expone la resolución judicial, varias horas más tardes el trabajador quitó el alimentador automático de la máquina, “que supone un indispensable mecanismo de seguridad de la misma”, y al desarrollar sus labores sin dicha pieza y cortar un tablero, la fresadora le amputó varios dedos de la mano derecha, concretamente la falange distal del segundo dedo, las falanges media y distal del tercer dedo, y los dedos cuarto y quinto de manera total.

A raíz de las lesiones, el denunciante precisó de tratamiento médico quirúrgico. El proceso de curación se prolongó durante 92 días, de los que ocho fueron de hospitalización y 82, impeditivos. Como secuela le ha quedado la pérdida total y parcial de los dedos amputados, lo que unido a su patología previa de sordomudez, hacen que se le haya declarado la incapacidad laboral permanente total.

Fuente: Diario de Cádiz