Colombia

Trámites

Antes de desplazarse a Colombia, se recomienda registrar los datos de los trabajadores/as en el Registro de Viajeros informático del Ministerio de Exteriores, para facilitar la atención en eventuales situaciones de emergencia o necesidad. Asimismo, se aconseja a los españoles que se encuentran temporalmente en COLOMBIA que se inscriban en el Registro de Matrícula Consular correspondiente al lugar donde se encuentran como “no residentes”, para permitir que en caso de activarse programas de emergencia se pueda contactar por parte del Consulado con todos los españoles de la demarcación consular.

Aquellos ciudadanos españoles que decidan visitar el territorio nacional de Colombia, podrán hacerlo sin necesidad de contar con un visado para ello, siempre y cuando el motivo del viaje responda a intereses turísticos y no vaya más allá de los 90 días. Este término puede prorrogarse mediante solicitud presentada a la Dirección de Extranjería en Bogotá, o a cualquier Dirección Seccional en cualquier capital de Departamento del País hasta un máximo de 180 días al año con múltiples entradas, si así lo deciden las autoridades migratorias y previo pago de las tasas correspondientes.

Las personas que pretendan ingresar al país en condición de turistas, deben presentar pasaporte vigente ante la autoridad migratoria correspondiente, que estampará el permiso de visitante turista, y deben tener un billete de ida y vuelta. Asimismo, por precaución siempre es conveniente hacer una fotocopia del pasaporte junto con el sello de entrada en el país, en el supuesto de extravío o hurto del mismo.

En los casos en los que el motivo del viaje responda al desempeño de una actividad laboral, aunque sea de manera independiente y ocasional, deberán abandonar el país, solicitar el visado de trabajo que corresponda y volver a entrar a Colombia. Las autoridades colombianas son muy estrictas con lo que respecta a la normativa de visados, imponiendo considerables multas a quienes se encuentran en situación de ilegalidad (incluso por dedicarse a una actividad lucrativa habiendo entrado como turista). Para todo viaje que no sea de turismo debe consultarse con la Embajada o Consulados de Colombia en España.

Clases y categorías de visados

(para propósitos profesionales)

Visado de negocios NE 1

Dirigido al extranjero que desee ingresar al país con el propósito de llevar a cabo gestiones comerciales y empresariales, fomentar el intercambio económico, efectuar inversiones o crear una empresa.

Requisitos:

  • Adjuntar copia de la página principal del pasaporte vigente, donde aparezcan registrados los datos personales del titular.
  • Presentar pasaporte o documento de viaje, expedido por un Estado o Autoridad reconocidos por el Gobierno de Colombia, con vigencia mínima de 180 días, en buen estado, con un mínimo de 2 páginas en blanco.
  • Copia de la página del pasaporte donde haya sido estampado el último sello de ingreso o salida de Colombia, según el caso.
  • Si el trámite va a ser llevado a cabo por un apoderado, adjuntar el poder conferido.
  • Carta del representante legal de la persona jurídica o entidad de carácter público, privado, o mixto establecida en el país que promueva la visita del extranjero y en la que se especifique las actividades a realizar, sector económico, planes de inversión y manifieste que se hace responsable de éste durante su estancia en el país.
  • Carta del representante legal de la empresa extranjera comercial, industrial o de servicios que promueva la visita del extranjero al país en la que indique actividades a realizar, sector económico, planes de inversión y manifieste que la empresa o persona jurídica extranjera se hace responsable de éste durante su permanencia en el país; acompañada de la certificación de constitución y representación legal o documento similar, según el país de origen.
  • Carta de invitación y/o de presentación del solicitante de Visa de Negocios por parte de una Cámara de Comercio u Oficina gubernamental de promoción comercial o de inversiones de su país de origen o de residencia en la que se indique las actividades que la persona de negocios va a desarrollar en el país.
  • Diligenciar la solicitud de visa por medio electrónico o personalmente en la oficina expedidora. En el caso de grupos artísticos, deportivos y culturales la solicitud de visa se podrá diligenciar por su representante, especificando los datos de cada uno de los integrantes del grupo.

Visado de negocios NE 2

Se destina al extranjero que desee ingresar al territorio nacional de manera temporal en calidad de persona de negocios en el marco de instrumentos internacionales vigentes, entre otros: tratados de libre comercio, acuerdo de asociación y en el marco de la Alianza Pacifico con el propósito de adelantar actividades de gestión empresarial; promover negocios; desarrollar inversiones; establecer la presencia comercial de una empresa; promover el comercio de bienes y servicios transfronterizos u otras actividades que estén definidas en dichos instrumentos.

Requisitos:

  • Adjuntar copia de la página principal del pasaporte vigente donde aparecen registrados los datos personales del titular.
  • Presentar pasaporte o documento de viaje, expedido por Autoridad o Estado reconocido por el Gobierno de Colombia, con vigencia mínima de ciento ochenta (180) días, en buen estado, con mínimo dos (2) páginas en blanco.
  • Copia de la página del pasaporte donde haya sido estampado el último sello de ingreso o salida de Colombia, según el caso.
  • Para visas anteriores otorgadas sin el OCR o código de lectura rápida, anexar copia de la página que contenga la última visa colombiana. En caso de que ésta hubiere sido otorgada con el OCR este requisito no será necesario.
  • Si el trámite va a ser finalizado por un apoderado adjuntar poder debidamente otorgado.
  • Carta del representante legal de la sociedad comercial domiciliada en Colombia o en el exterior, en la que se indique el propósito de la visita al país, el cual se debe enmarcar dentro de las actividades contempladas en los instrumentos internacionales de integración económica vigentes, entre otros: tratados de libre comercio, acuerdo de asociación y complementación económica y en el marco de la Alianza Pacífico.
  • Certificación de creación, incorporación o constitución y representación legal o documento análogos de la sociedad comercial, según el país de domicilio o constitución.
  • Diligenciar la solicitud de visa por medio electrónico o personalmente en la oficina expedidora. En el caso de grupos artísticos, deportivos y culturales la solicitud de visa se podrá diligenciar por su representante, especificando los datos de cada uno de los integrantes del grupo.

Visado de negocios NE 4

Dirigido al extranjero que desee ingresar al territorio nacional en calidad de presidente o alto directivo de empresa multinacional para efectuar inversiones y generar empresa.

Requisitos:

  • Adjuntar copia de la página principal del pasaporte vigente donde aparecen registrados los datos personales del titular.
  • Presentar pasaporte o documento de viaje, expedido por Autoridad o Estado reconocido por el Gobierno de Colombia, con vigencia mínima de ciento ochenta (180) días, en buen estado, con mínimo dos (2) páginas en blanco.
  • Copia de la página del pasaporte donde haya sido estampado el último sello de ingreso o salida de Colombia, según el caso.
  • Para visas anteriores otorgadas sin el OCR o código de lectura rápida, anexar copia de la página que contenga la última visa colombiana. En caso de que ésta hubiere sido otorgada con el OCR este requisito no será necesario.
  • Si el trámite va a ser finalizado por un apoderado adjuntar poder debidamente otorgado.
  • Carta de presentación de la empresa multinacional donde conste que el solicitante es presidente o alto directivo de ésta, acompañada de la certificación de constitución o representación legal o documento similar de la persona jurídica (adjuntar las páginas que contengan la siguiente información: Identidad jurídica, objeto social, representantes legales, capital o composición accionaria, funciones del representante legal), según el país de origen.
  • Diligenciar la solicitud de visa por medio electrónico o personalmente en la oficina expedidora. En el caso de grupos artísticos, deportivos y culturales la solicitud de visa se podrá diligenciar por su representante, especificando los datos de cada uno de los integrantes del grupo.

Visa temporal de trabajo TP-4

Esta visa es otorgada al extranjero que desee ingresar al territorio nacional en virtud de una vinculación laboral o contratación de prestación de servicios con persona natural o jurídica domiciliada en Colombia o a grupos artísticos, deportivos o culturales que ingresen al territorio nacional con el propósito de brindar espectáculo público. En este caso la vigencia de la visa será igual a la duración del contrato de trabajo o contrato de prestación de servicios sin que exceda de tres (3) años. Esta visa podrá tener múltiples entradas.

Esta clase de visa se expedirá sin perjuicio de los requisitos legales establecidos para el ejercicio de cada profesión u oficio en el territorio nacional.

La permanencia del extranjero titular de esta visa será del total de su vigencia.

Todo extranjero que vaya a ejercer una actividad en Colombia, debe tener el permiso de trabajo que está representado en la Visa respectiva, “temporal trabajador”, independiente del tipo de contrato o forma de vinculación, (laboral o no) entidad o empresa que lo ocupe, nacionalidad etcétera.

La visa de trabajador temporal es expedida por el Ministerio de Relaciones Exteriores. Si es por primera vez, se debe solicitar en un Consulado colombiano en el exterior, presentando:

  • El pasaporte o documento de viaje vigente.
  • Dos fotografías a color de frente, fondo blanco 3×3 cm.
  • El certificado de existencia y representación legal del contratante.
  • La carta de intención y el contrato o acto administrativo que lo vincula ( resolución, decreto, contrato).
  • Presentar diligenciado el formulario de “Solicitud de visa” incluyendo un “Resumen de Contrato” o de las actividades que va a desarrollar, que es suministrado por el Ministerio de Relaciones Exteriores en Bogotá, Coordinación de Visas e Inmigración o en los Consulados del país en el exterior.

En caso de ser persona natural, se deben presentar los extractos bancarios de los últimos 6 meses que presenten un promedio mínimo de 10 salarios mínimos legales mensuales vigentes y la copia del DNI.

En el caso de ser personas jurídicas se debe entregar la declaración de la renta acompañada de la información suficiente que permita verificar la existencia y representación legal de la empresa. Se debe demostrar mediante extractos bancarios de los últimos 6 meses que se poseen al menos 100 salarios mínimos legales.

Cédula de extranjería

La Cédula de Extranjería es el documento de identificación de los extranjeros en el territorio nacional y su utilización deberá estar acorde con la visa otorgada al extranjero.

Los trabajadores extranjeros titulares de visas con vigencia superior a 3 meses, deberán tramitar ante Migración Colombia la Cédula de Extranjería al momento de efectuar el registro de extranjeros o a más tardar dentro de los 3 días hábiles siguientes, si este se realizó de manera electrónica, o de manera presencial en los CFSM, dentro de los 15 días calendario siguientes, contados a partir de su ingreso al país o a la fecha de la expedición de la visa.

Quienes sean titulares de visas con vigencia menor a tres meses podrán tramitar la cédula de extranjería voluntariamente, a fin de facilitar el ejercicio de los derechos que dicho documento otorga al extranjero. La Vigencia de la Cédula de Extranjería será por un término igual al de la vigencia de la Visa del titular o beneficiario.

Documentación necesaria:

  • Pasaporte original, vigente y en buen estado.
  • Visa estampada en pasaporte vigente.
  • 1 foto de 3×4 cm. en caso de ser solicitada por Migración Colombia.
  • 1 fotocopia de la Visa con vigencia superior a tres meses, expedida por el Ministerio de Relaciones Exteriores.
  • Si la Visa ha sido expedida en un consulado del exterior, fotocopia del sello de entrada al país.
  • 1 fotocopia de los datos biográficos del pasaporte.
  • Factor Rh y grupo sanguíneo.
  • Pago de $156.300 (58.71 euros), el cual se podrá realizar en los CFSM mediante el uso de tarjetas débito y crédito al momento de realizar el trámite o mediante consignación a nombre de la Unidad Administrativa Especial de Migración Colombia – Recaudo, código bancario 101, en la cuenta corriente del Banco de Occidente No. 263-05464-5, por valor de $156.300(58.71 euros), moneda corriente.
  • Formulario de solicitud diligenciado el cual se obtiene gratuitamente en los Centros Facilitadores de Servicios Migratorios, o a través de su página web.

 

Aspectos culturales y de educación

Según las estadísticas, Colombia cuenta con 87 pueblos indígenas que utilizan alguna de las 64 lenguas nativas. Según el Censo realizado por el Departamento Administrativo Nacional de Estadística (DANE en sus siglas) estos pueblos representarían alrededor de un 3.4% de la población del país. El resto de la población colombiana se divide en un 49 % de mestizos y un 37 % de población blanca y el porcentaje restante es atribuido a la población afrocolombiana, suponiendo uno de los países latinoamericanos con más representación poblacional de esta cultura.

Idioma

Colombia es en la actualidad el tercer país del mundo con mayor cantidad de hispanohablantes, después de México y Estados Unidos, y el segundo en la categoría de países hispanohablantes.

El idioma oficial en el país es el español, tal como viene recogido en el artículo 10 de la Constitución Política de Colombia. La excepción la constituye el archipiélago de San Andrés y Providencia, siendo en este territorio el inglés la lengua oficial local.

Religión

Las principales religiones en Colombia son el catolicismo con un 87,3% de la población, el protestantismo o Evangélicos con el 11,5%. También hay grandes conglomerados de miembros de La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días, adventistas del séptimo día, Testigos de Jehová, Judíos, Musulmanes, hinduistas, gnósticos, entre otros.

Seguridad vial

Aquellos ciudadanos españoles que se desplacen de manera temporal o permanente a Colombia podrán circular por las carreteras del país una vez hayan canjeado su permiso de conducción español.

Los requisitos para el canje de conducción varían de país a país, por lo que conviene antes del inicio del desplazamiento consultar con la Embajada de Colombia en España los requisitos mediante los cuales podrá tramitarse el canje del permiso de conducción una vez el interesado se encuentre en territorio colombiano.

En el caso de que el interesado se desplace a Bogotá y pretenda circular por sus calles, deberá tomar en consideración la medida denominada “pico y plata”. Se trata de una medida impuesta en 1998 por el ayuntamiento de Bogotá en la que se limita la circulación urbana de vehículos en las horas punta, en función del último número de la matrícula (placa). Esta medida pretende descongestionar el tráfico urbano en la ciudad y su incumplimiento acarrea la retención del vehículo y una sanción económica.

Los usuarios de las vías están en la obligación de obedecer las señales de tránsito, las cuales se clasifican en:

• Señales reglamentarias: indican a los usuarios de las vías las limitaciones, prohibiciones o restricciones.

• Señales preventivas: tienen por objeto advertir al usuario de la vía la existencia de un peligro y la naturaleza de éste.

• Señales informativas: tienen por objeto identificar las vías y guiar al usuario, proporcionándole la información que pueda necesitar.

• Señales transitorias: pueden ser reglamentarias, preventivas o informativas y serán de color naranja. Modifican transitoriamente el régimen normal de utilización de la vía.

Por otra parte, en caso de tener un accidente de automóvil, conviene no mover el vehículo en ningún momento y esperar a que acudan al lugar las autoridades policiales de tránsito. En caso contrario, cabe la posibilidad de que se le culpe del accidente, incluso cuando no haya sido así.

A la hora de estacionar el vehículo, se recomienda hacerlo en párquines públicos vigilados y no dejarlo estacionado en la calle sin vigilancia, si bien suele haber vigilantes informales en muchas zonas.

En caso de requerir el uso de un taxi, se recomienda seguir las instrucciones dispuestas ene l apartado 45 de la presente guía (Seguridad ciudadana).

Riesgos meteorológicos y de condiciones naturales del país (terremotos, lluvias torrenciales…)

Colombia es uno de los países del mundo que mayor exposición presenta a desastres naturales del mundo.

Según un informe elaborado por la Dirección Nacional de Planeación de Colombia, 1 de cada 4 personas residentes en el país ha sido víctima de al menos un desastre natural entre los años 2006 y 2014, lo cual representa un valor relativo más que considerable. Cabe tener en cuenta también que en algunas zonas, el número de casos reportados supera al de habitantes, lo que da a entender que los habitantes de dichos municipios sufrieron más de un desastre natural durante ese periodo.

Tal y como dispone el Ministerio de Asuntos Exteriores y Cooperación (MAEC), Gobierno de España, los principales desastres naturales en el país se producen a consecuencia de movimientos sísmicos, erupciones volcánicas, inundaciones y movimientos de tierra.

Por otra parte, en determinadas épocas del año (especialmente de octubre a mayo) se dan con considerable frecuencia lluvias torrenciales que provocan año sí año también inundaciones, deslizamientos, daños en carreteras y afectaciones al tráfico en muchos puntos. En consecuencia, antes de realizar cualquier desplazamiento por carretera, se recomienda consultar la página WEB de la Dirección de Tránsito y Transportes de la Policía Nacional de Colombia, donde se puede acceder a la información actualizada sobre el estado de las carreteras del país.

Los cuatro departamentos con el mayor número de muertos por desastres de origen natural se localizan en la Región Andina: Antioquia, Cundinamarca, Caldas y Tolima. Su geografía, densidad poblacional y concentración de actividades productivas generan una alta exposición a fenómenos como los deslizamientos y las inundaciones.

En cuanto al riesgo de inundaciones, éstas representan la primera causa de mortalidad por fenómenos hidrometeorológicos. De las 12.298.849 personas damnificados por algún desastre natural entre los años 2006 y 2014, unas 9.390.554 personas se vieron a afectadas por inundaciones. Estas cifras se encuentran en la base de datos de la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres (UNGRD).

Los departamentos que mayor destrucción de viviendas reportan por concepto de deslizamiento e inundaciones son Nariño, Chocó, Bolívar, Boyacá, Cundinamarca y Santander que representan el 47% del total de viviendas destruidas.

Los departamentos con mayores afectaciones presentan sobre infraestructura vial, por deslizamientos han sido Huila, Nariño, Cundinamarca, Santander y Cauca. Estas afectaciones representan el 66 % del total de vías impactadas.

Condiciones sanitarias

Debido a la latitud en la que se encuentre al territorio nacional de Colombia, se dan en el país múltiples enfermedades de carácter tropical como el dengue, la leishmaniosis, malaria y otras enfermedades tropicales, si bien sólo en determinados departamentos del país.

Tal y como dispone en su base de datos el Ministerio de Asuntos Exteriores y Cooperación, (MAEC), Gobierno de España, uno de los factores de riesgo sanitarios propios del país es la ingesta de agua en determinadas zonas. El agua sólo se considera potable en Bogotá y en las principales ciudades del país. En general se recomienda consumir agua embotellada, siendo esta recomendación especialmente importante en las zonas rurales de Colombia.

En la actualidad, el Ministerio de Protección Social y la Secretaría Distrital de Salud de Bogotá D.C. mantienen la recomendación de vacunarse contra la fiebre amarilla por lo menos con quince días de anticipación al desplazamiento a las zonas donde se han detectado brotes en el pasado, y en particular: las zonas selváticas, zonas tropicales de las cuencas de los ríos Amazonas, Catatumbo, Guaviare, Meta, Vaupés, Apaporis, Orinoco y Magdalena así como la región del Catatumbo, la serranía del Perijá, los parques naturales de la Sierra Nevada de Santa Marta, Tairona, Isla Salamanca y los santuarios de flora y fauna de la Ciénaga Grande de Santa Marta y los Flamencos, departamentos de Norte de Santander, Magdalena, Guajira, Cesar y en general la región de la Costa Atlántica, así como los departamentos de El Guaviare, Casanare, Vichada, Vaupes, Arauca y Meta.

En las zonas anteriormente señaladas es recomendable consumir agua embotellada, utilizar ropa de algodón que cubra la mayor parte del cuerpo y aplicar repelente en las zonas descubiertas del cuerpo. En caso de visita a zonas endémicas, fundamentalmente la selva amazónica, se recomienda profilaxis antipalúdica.

Por otra parte, se desaconseja tomar verduras crudas, ensaladas y agua no embotellada, siendo ésta la mejor profilaxis para evitar enfermedades gastrointestinales y la amebiasis, endémica en el país.

En general, en las grandes ciudades como Bogotá y Medellín, los hospitales y clínicas son aceptables, incluso algunos están muy bien dotados. La atención médica en zonas rurales es impredecible y, por lo general, mucho más deficiente. Por esta razón, se recomienda la contratación de un seguro médico de viaje que incluya una amplia cobertura asistencial a los centros sanitarios y hospitalarios de Colombia.

Riesgos sanitarios específicos en Colombia

• Enfermedad de Changas: Se transmite por insectos triatomineos hematófagos. Principalmente en áreas rurales donde vive en las paredes de viviendas de adobe. Están expuestas aquellas personas que practican trekking, camping o utilizan viviendas de baja calidad. Como precaución, se recomienda el uso de mosquiteras sobre las camas de viviendas rurales y campamentos, así como el uso de insecticidas residuales en las viviendas.

• Dengue: Transmitido por la picadura de mosquitos durante la horas diurnas. Se recomienda el uso de repelentes de insectos y mosquiteras impregnadas en insecticidas para dormir. Asimismo, se recomienda el uso de ropa holgada y preferiblemente de colores claros.

• Paludismo: Existe alto riesgo de paludismo en algunos municipios de los departamentos de Antioquia, Bolívar, Cauca, Chocó, Córdoba, Guajira, Nariño y Risaralda. En un nivel inferior, el riesgo también está presente en algunos municipios de Amazonas, Caquetá, Guaviare, Guainía, Meta, Putumayo, Vaupés y Vichada.

Seguridad ciudadana

Según la información contenida en la base de datos del Ministerio de Asuntos Exteriores y Cooperación (MAEC), Gobierno de España, Colombia es un país que puede considerarse como seguro, especialmente en sus zonas urbanas. Aun así, conviene tomar en consideración algunas recomendaciones para garantizar un nivel de protección eficaz del trabajador o trabajadora que vaya a ser desplazado/a a Colombia.

En primer lugar, existe en el país una proporción considerable de delincuencia común, guerrilla, narcotráfico y otros grupos irregulares que definen un especial clima de violencia e inseguridad en diversas zonas del país. Ahora bien, conviene tener presente en todo caso que los ciudadanos occidentales no son objetivo de las guerrillas colombianas. Aun así, los trabajadores desplazados al país pueden verse afectados de manera colateral por las actividades de estos grupos si se encuentran en las zonas de actividad de estos grupos armados.

Por otra parte, Colombia continúa teniendo altas tasas de homicidios y secuestros que en algunas ocasiones afectan a turistas. Las zonas rurales del país son peligrosas y algunas muy peligrosas.

Si bien los grandes núcleos urbanos son razonablemente seguros, conviene también extremar la precaución ante el incremento de la inseguridad ciudadana en las principales ciudades colombianas. Por ello, se aconseja no exponerse sin necesidad a usar teléfonos móviles en la vía pública, sobre todo en lugares poco frecuentados, ni hacer ostentación de posesiones de valor.

En el caso de requerir el uso de un taxi como medio de transporte, conviene hacer uso tan solo de taxis de agencias y compañías que merezcan confianza y que identifiquen debidamente al taxi y sus conductores. Si bien está bastante generalizado el uso de aplicaciones móviles para este tipo de servicios, se recomienda no hacer uso de ellos por la vulnerabilidad propia de un ciudadano en un país extranjero, especialmente en las semanas iniciales de la estancia.

Otra fuente de riesgo la constituyen los delitos informáticos que se dan con frecuencia en todo el país, especialmente en los centros de consumo de las grandes ciudades (clonación de tarjetas o robo informático de números de tarjeta de crédito, por ejemplo) En Bogotá sería prudente evitar la zona sur de la ciudad, así como las zonas poco seguras de cualquier otra ciudad. En caso de cualquier mínima duda, se recomienda consultar con los Consulados españoles o la Embajada de España en Colombia.

Zonas de riesgo en Colombia

• Zonas de alto riesgo (deben ser evitadas): En general las zonas rurales y montañosas, ya que en buena parte de las mismas tienen su asiento la guerrilla y otros grupos irregulares. Deben evitarse igualmente los desplazamientos por carretera durante la noche. Son zonas especialmente problemáticas la región de los Llanos orientales, muy especialmente los departamentos del Meta, Guaviare y Caquetá; los Montes de María, en la subregión del Caribe colombiano, ubicada entre los departamentos de Sucre y Bolívar; la zona noroeste, en torno a la frontera con Panamá y el golfo de Urabá; el Departamento de la Guajira (zona en la que se ha producido recientemente el secuestro de dos españoles); el departamento de Norte de Santander (en este caso especialmente la región de Catatumbo, zona en la que fueron secuestrados dos alemanes a finales de 2012); el Departamento de Arauca; el Departamento de Cauca; el Departamento de Nariño, especialmente la ciudad de Tumaco; y el Departamento de Putumayo.

• Zonas de riesgo medio: Prácticamente el resto del país. Bogotá y las capitales de los distintos departamentos son más seguras que las zonas rurales. No obstante, no conviene olvidar que en estas ciudades se han producido en distintos momentos atentados terroristas contra objetivos de diversa índole (edificios oficiales y cuarteles militares, sistema de transporte público “Transmilenio”, clubs exclusivos, zonas comerciales, etc.).

• Zonas sin problemas: Aunque siempre puede existir la posibilidad de algún atentado y de ser víctima de delitos, sobre todo si no se adoptan las debidas precauciones, hay, no obstante, mayor tranquilidad en los destinos turísticos más importantes del país: la ciudad de Cartagena de Indias (no así el resto del Departamento del Bolívar hacia el interior), las islas de San Andrés y Providencia en el mar del Caribe, Popayán (no el resto del departamento de Cauca, como se señala anteriormente), la ciudad de Leticia en Amazonas, Medellín y Bogotá (en las zonas más seguras). En todas las ciudades, sin embargo, es conveniente adoptar precauciones ante eventuales robos y demás delitos.

Asistencia sanitaria en el viaje y destino

Desde el 1 de marzo del 20008, entró en vigor el Convenio Bilateral de Seguridad Social entre el Reino de España y la República de Colombia. La consecución de este acuerdo permite al ciudadano español desplazado a Colombia el derecho a la asistencia sanitaria en los centros de salud colombianos, pudiendo posteriormente solicitar la devolución del importe del tratamiento a las autoridades sanitarias españoles, mediante presentación de factura.

Aun así, se recomienda que los trabajadores extranjeros destinados a Colombia por períodos cortos o prolongados dispongan de un seguro de viaje que brinde cobertura médico asistencial y atención hospitalaria de urgencia.

Como norma general, los trabajadores desplazados están sometidos a la legislación de Seguridad Social del país en cuyo territorio están ejerciendo su actividad laboral. Ahora bien, si se trata de un traslado temporal pueden mantener la legislación española de Seguridad Social en los términos contenidos en el Convenio.

Para los trabajadores por cuenta ajena, que ejercen su actividad en una empresa española y que son desplazados por la misma a realizar temporalmente su actividad en Colombia, y para los trabajadores que ejercen su actividad por cuenta propia en España y que se trasladen temporalmente a ejercer su actividad en Colombia, se solicitará ante la Dirección Provincial de la Tesorería General de la Seguridad Social o Administraciones de la misma la expedición del correspondiente certificado de desplazamiento.

La empresa o trabajador por cuenta propia efectuarán su solicitud mediante el modelo TA.300 “Solicitud de información sobre la legislación de Seguridad Social aplicable”, un ejemplar, y acompañarán el formulario ES-C0.3 “Certificado de legislación aplicable”, cumplimentado en triplicado ejemplar. El formulario expedido por la Dirección Provincial o Administración correspondiente, certifica que el trabajador continúa sometido a la legislación española de Seguridad Social durante su desplazamiento en ese país, y en consecuencia está exento de cotizar a la Seguridad Social Colombiana.

El plazo máximo mediante el cual el trabajador español desplazado a Colombia puede seguir sujeto el régimen español de Seguridad Social es de 3 años. Si los trabajadores por cuenta ajena o cuenta propia deben prolongar su estancia en ese país más allá de los 3 años inicialmente previstos, deberán solicitar con suficiente antelación a la finalización del período antes mencionado, la prórroga del mantenimiento de la legislación española de Seguridad Social ante la Subdirección General de Afiliación, Cotización y Gestión del Sistema RED de la Tesorería General de la Seguridad Social.

El plazo máximo de la prórroga es de 3 años. La solicitud de prórroga deberá efectuarse en el modelo TA.300 “Solicitud de información sobre la legislación de Seguridad Social aplicable”. Con esta solicitud se adjuntará el formulario ES-CO.4 “Prórroga de traslado temporal” en cuatro ejemplares.

Vacunaciones

Según la información detallada en la base de datos de Ministerio de Asuntos Exteriores y Cooperación del Gobierno de España, aquellos ciudadanos extranjeros que decidan entrar dentro del territorio nacional de Colombia no ostentan el requisito de ser vacunados frente a ninguna enfermedad. Aun así, existen otras vacunaciones que, si bien no son exigidas para ingresar en el país, resultan recomendables:

• Fiebre amarilla: Generalmente, no se recomienda esta vacunación para los viajeros que se dirijan a las ciudades de Barranquilla, Cali, Cartagena y Medellín. No se recomienda para los viajeros cuyos itinerarios se limitan a áreas por encima 2300 m, el departamento de San Andrés y Providencia y la ciudad de Bogotá.

• Tétanos-Difteria: Todas las personas deben tener actualizada la inmunización frente a tétanos difteria. Esta vacuna se recomienda a todos los viajeros con independencia del viaje, por ser una enfermedad de distribución mundial. La vacuna se administra en cualquier servicio o centro sanitario.

• Dengue: Transmitido por la picadura de mosquitos que pican durante la horas diurnas. Se recomienda el uso de repelentes de insectos y mosquiteras impregnadas en insecticidas para dormir, así como llevar ropa adecuada (ver apartado 46, Condiciones sanitarias).

• Rabia: Se recomienda esta vacuna si puede estar expuesto al riesgo por tener contactos con animales, tanto salvajes como domésticos.

• Hepatitis A: Se recomienda esta vacuna, si no ha pasado la enfermedad ni se han vacunado con anterioridad.

• Hepatitis B: En función de las actividades de riesgo previstas de deberá valorar la recomendación de esta vacuna, si no ha pasado la enfermedad ni se han vacunado con anterioridad.

• Fiebre tifoidea: Se recomienda esta vacuna ya que el riesgo de contraer esta enfermedad está asociado a bajas condiciones higiénicas en relación con la preparación y manipulación de los alimentos, con el control de la calidad del agua de bebida y con aquellos lugares donde la eliminación de aguas residuales no se controla.

Riesgos psicosociales

En Colombia, el tratamiento legal de las obligaciones en cuanto a la gestión preventiva de los riesgos psicosociales está fuertemente consolidado, disponiendo incluso de una normativa específica por la cual se regulan este tipo de riesgos laborales.

Por una parte, la Resolución nº 957, del 7 de mayo de 2005, Reglamento del Instrumento Andino de Seguridad y Salud en el Trabajo, establece en su Capítulo III que, dentro de las obligaciones en materia de seguridad y salud laboral atribuidas a la figura del empresario, se encuentra el deber de elaborar planes integrales de prevención. Estos planes deberán incorporar en su contenido una serie de acciones encaminadas a fomentar la adaptación del trabajo y de los puestos de trabajo a las capacidades de los trabajadores, habida cuenta de su estado de salud física y mental, teniendo en cuenta la ergonomía y las demás disciplinas relacionadas con los diferentes tipos de riesgos psicosociales en el trabajo.

Mención aparte merece la Resolución nº 002646, del 17 de julio de 2008, por la cual se establecen disposiciones y se definen responsabilidades para la identificación, evaluación, prevención, intervención y monitoreo permanente de la exposición a factores de riesgo psicosocial en el trabajo y para la determinación del origen de las patologías causadas por el estrés ocupacional.

Tal y como establece el artículo 5 de la norma, el empresario deberá identificar y evaluar los factores intralaborales, extralaborales y las características intrínsecas del trabajador, así como la interrelación dinámica de estos tres tipos de factores, que puedan ejercer una influencia en el estado de salud de los trabajadores.

La evaluación de los factores psicosociales del trabajo comprende la identificación tanto de los factores de riesgo como de los factores protectores, con el fin de establecer acciones de promoción de la salud y prevención de la enfermedad en la población trabajadora. Los empresarios deben identificar, como mínimo, los siguientes aspectos enmarcados en las categorías de factores existentes en la empresa:

• Gestión organizacional: Se refiere a los aspectos propios de la administración del recurso humano, que incluyen el estilo de mando, las modalidades de pago y de contratación, la participación, el acceso a actividades de inducción y capacitación, los servicios de bienestar social, los mecanismos de evaluación del desempeño y las estrategias para el manejo de los cambios que afecten a las personas, entre otros.

• Características de la organización del trabajo: Contempla las formas de comunicación, la tecnología, la modalidad de organización del trabajo y las demandas cualitativas y cuantitativas de la labor.

• Características del grupo social de trabajo: Comprende el clima de relaciones, la cohesión y la calidad de las interacciones, así como el trabajo en equipo.

• Condiciones de la tarea: Incluyen las demandas de carga mental (velocidad, complejidad, atención, minuciosidad, variedad y apremio de tiempo); el contenido mismo de la tarea que se define a través del nivel de responsabilidad directo (por bienes, por la seguridad de otros, por información confidencial, por vida y salud de otros, por dirección y por resultados); las demandas emocionales (por atención de clientes); especificación de los sistemas de control y definición de roles.

• Carga física: Comprende el esfuerzo fisiológico que demanda la ocupación, generalmente en términos de postura corporal, fuerza, movimiento y traslado de cargas e implica el uso de los componentes del sistema osteomuscular, cardiovascular y metabólico, conforme a la definición correspondiente consignada en el artículo 3º de la presente resolución.

• Condiciones del medioambiente de trabajo: Aspectos físicos (temperatura, ruido, iluminación, ventilación, vibración); químicos; biológicos; de diseño del puesto y de saneamiento, como agravantes o coadyuvantes de factores psicosociales.

• Interfase persona–tarea: Evaluar la pertinencia del conocimiento y habilidades que tiene la persona en relación con las demandas de la tarea, los niveles de iniciativa y autonomía que le son permitidos y el reconocimiento, así como la identificación de la persona con la tarea y con la organización.

• Jornada de trabajo: Contar con información detallada por áreas y cargos de la empresa sobre duración de la jornada laboral; existencia o ausencia de pausas durante la jornada, diferentes al tiempo para las comidas; trabajo nocturno; tipo y frecuencia de rotación de los turnos; número y frecuencia de las horas extras mensuales y duración y frecuencia de los descansos semanales.

• Número de trabajadores por tipo de contrato.

• Tipo de beneficios recibidos a través de los programas de bienestar de la empresa: Programas de vivienda, educación, recreación, deporte, etc.

• Programas de capacitación y formación permanente de los trabajadores.

Por otra parte, el empresario deberá ser conocedor, como mínimo, de la siguiente información, destinada a poder identificar y evaluar la incidencia de los factores extralaborales:

• Utilización del tiempo libre: Hace referencia a las actividades realizadas por los trabajadores fuera del trabajo, en particular, oficios domésticos, recreación, deporte, educación y otros trabajos.

• Tiempo de desplazamiento y medio de transporte utilizado para ir de la casa al trabajo y viceversa.

• Pertenencia a redes de apoyo social: familia, grupos sociales, comunitarios o de salud.

• Características de la vivienda: estrato, propia o alquilada, acceso a vías y servicios públicos.

• Acceso a servicios de salud.

En cuanto a los métodos de intervención psicosocial, deberán ser diseñados y ejecutados atendiendo a la realidad histórica de la empresa, su cultura y clima organizacional, con criterio de factibilidad y teniendo en cuenta que siempre debe haber un método de intervención adecuado para cada empresa y para cada población laboral.

La norma también incorpora la obligación de establecer un procedimiento interno confidencial, conciliatorio y efectivo, para corregir las conductas de acoso laboral.

Por último, para determinar el origen de las patologías presuntamente causadas por estrés ocupacional, los empresarios deben suministrar, como soporte técnico, la información sobre exposición a factores psicosociales intralaborales, los sistemas de vigilancia epidemiológica y el reporte de los efectos en la salud. A su vez, corresponde a las administradoras de riesgos profesionales suministrar la información de la cual disponga, en relación con los factores de riesgo psicosocial.

Riesgos ergonómicos

El ordenamiento jurídico de Colombia en materia de seguridad y salud en el trabajo incorpora en buena medida especificaciones relativas a la gestión de los riesgos ergonómicos derivados del trabajo.

Por una parte, el Capítulo III de la Resolución nº 957, del 7 de mayo de 2005, Reglamento del Instrumento Andino de Seguridad y Salud en el Trabajo, establece la obligación aplicable a los empresarios de los países miembros de la comunidad andina, entre ellos Colombia, de elaborar e implementar planes integrales de prevención. Uno de los puntos o elementos que deberán ser incorporados a estos planes versa sobre el conjunto de medidas y acciones destinadas a garantizar una adecuada adaptación del trabajo y de los puestos de trabajo a las capacidades de los trabajadores, habida cuenta de su estado de salud física y mental, teniendo en cuenta la ergonomía y las demás disciplinas relacionadas con los diferentes tipos de riesgos psicosociales en el trabajo.

Además de esta obligación, encontramos también otras disposiciones normativas que aplican de forma directa a la gestión de riesgos ergonómicos tales como los derivados de la manipulación manual de cargas (ver apartado 34, Manipulación manual de cargas) o de los asociados al trabajo con pantallas de visualización de datos (ver apartado 35, Pantallas de Visualización de Datos).

Por último, comentar que durante la fase de identificación de riesgos se han hallado numerosas referencias legales por las que se dispone que los centros de trabajo, equipos y máquinas, equipos de protección individual y otros elementos deben ser diseñados conforme a los principios de la ergonomía, debiendo ser su diseño adaptado a las características propias de la persona.

Radiaciones ionizantes/no ionizantes

Radiaciones ionizantes

En Colombia, la protección de los trabajadores frente a los riesgos derivados de radiaciones ionizantes viene principalmente regulada en el Capítulo V del Título III de la Resolución nº 2004, del 22 de mayo de 1979, por la que se establecen algunas disposiciones sobre vivienda, higiene y seguridad en los establecimientos de trabajo.

Tal y como establece el artículo 98 de dicha Resolución, todas las radiaciones ionizantes tales como rayos X, rayos gamma, emisiones beta, alfa, neutrones, electrones y protones de alta velocidad u otras partículas atómicas, deberán ser controladas para lograr niveles de exposición que no afecten la salud, las funciones biológicas, ni la eficiencia de los trabajadores y de la población general.

El control de estas radiaciones ionizantes se aplicará a las actividades de producción, tratamiento, manipulación, utilización, almacenamiento y transporte de fuentes radiactivas naturales y artificiales, y en la eliminación de los residuos o desechos de las substancias radiactivas, para proteger a los trabajadores profesionales expuestos, y a los trabajadores no expuestos profesionalmente, pero que permanezcan en lugares contaminados por radiaciones ionizantes o substancias radiactivas.

Las dosis acumulativas de exposición por parte de los trabajadores, incluyen las absorbidos a consecuencia de la radiación interna y de la radiación externa, y las debidas a la radiación natural. En todos los sitios de trabajo en donde exista exposición a cualquier forma de radiación ionizante, la exposición no podrá sobrepasar los límites fijados por la Comisión Internacional de Protección Radiológica. Los valores permisibles de exposición vienen referenciados en el artículo 102 y siguientes de la Resolución.

Por otra parte, toda persona que por razón de su trabajo esté expuesta a las radiaciones ionizantes deberá llevar consigo un dispositivo, dosímetro de bolsillo, o de película, que permita medir las dosis acumulativas de exposición.

Además, los trabajadores dedicados a operaciones o procesos en donde se empleen substancias radiactivas, deberán ser sometidos a exámenes médicos a intervalos no mayores a 6 meses, examen clínico general y exámenes complementarios.

Radiaciones no ionizantes

La misma Resolución nº 2004, del 22 de mayo de 1979, “por la que se establecen algunas disposiciones sobre vivienda, higiene y seguridad en los establecimientos de trabajo”, establece en el Capítulo VI de su Título III las obligaciones para la protección de los empleados expuestos a radiaciones no ionizantes.

Tal y como dispone el artículo 111 de la norma, en los trabajos de soldadura u otros que conlleven el riesgo de emisión de radiaciones ultravioletas en cantidad nociva, se tomarán las precauciones necesarias para evitar la difusión de dichas radiaciones o disminuir su producción, mediante la colocación de pantallas alrededor del punto de origen o entre éste y los puestos de trabajo. Siempre deberá limitarse al mínimo la superficie sobre la que incidan estas radiaciones.

Como complemento de la protección colectiva se dotará a los trabajadores expuestos a radiaciones ultravioletas, de gafas o máscaras protectoras con cristales coloreados, para absorber las radiaciones o guantes o manguitos apropiados y cremas aislantes para las partes que queden al descubierto.

Los trabajadores dedicados a actividades relacionadas con las telecomunicaciones, como radiodifusoras, televisión, radiotelefonía, telegrafía, telefonía, retransmisiones y similares; que laboren con equipos de diatermia, calefacción por capacitancias, calefacción por inductancias, etc., y otras actividades donde se produzcan o emitan radiaciones de radiofrecuencia, serán so metidos a exámenes médicos, a intervalos no mayores de seis (6) meses, examen clínico general, y a los exámenes complementarlos.

Amianto, PVC, Sílice

En Colombia, el único tipo de amianto cuyo uso está permitido es el amianto crisotilo, también conocido como amianto blanco, cuya utilización está igualmente controlada. El crisotilo es el tipo de amianto que produce menos polvo y que se elimina más fácilmente del cuerpo humano que los anfíboles. La regulación en cuanto a la seguridad y salud de las personas expuestas a este tipo de amianto viene establecida en la Resolución nº 7, del 4 de noviembre de 2011, “por la cual se adopta el Reglamento de Higiene y Seguridad del crisotilo y otras fibras de uso similar”.

Las obligaciones atribuidas a la figura del empresario en cuanto a la protección de los trabajadores frente al crisotilo vienen contempladas en el punto 2.2 del Anexo Técnico de la norma. Además del cumplimiento de las obligaciones generales en materia de salud ocupacional, el empresario deberá cumplir con las siguientes obligaciones específicas:

• Diseñar, implementar y mantener un programa para identificar, prevenir y controlar la exposición a las fibras de crisotilo y a otras fibras de uso similar en el ambiente de trabajo, dentro del campo de aplicación del presente reglamento.

• Implementar las medidas necesarias para evitar que los trabajadores fumen y o consuman alimentos en los puestos de trabajo.

• Equipar y mantener las edificaciones, las instalaciones, las máquinas y los lugares de trabajo, de manera tal que la contaminación del medio ambiente de trabajo se mantenga por debajo de los límites de exposición (VLP) a las fibras de crisotilo y a otras fibras de uso similar, fijados por el Ministerio de la Protección Social o quien haga sus veces. Las concentraciones por debajo del VLP, no eximen al empresario de su deber de mantener las concentraciones dentro de los niveles más bajos factibles.

• Asegurar que cualquier equipo o instalación (máquinas, materiales, vehículos, entre otros), no contamine el ambiente de trabajo.

• Disponer de los equipos y los sistemas necesarios para el control de la contaminación en el ambiente de trabajo. Todos estos equipos deben ser mantenidos en forma tal, que garanticen su funcionamiento adecuado.

• Realizar la inspección y el mantenimiento periódicos de las instalaciones, máquinas y equipos para prevenir la contaminación del ambiente de trabajo.

• Informar al ingreso y anualmente, a todos los trabajadores, sobre los riesgos que pueda implicar la exposición a las fibras objeto del presente reglamento, y sobre las medidas que se deben adoptar para prevenir daños a su salud. Esta información se debe comunicar a todas las personas que laboren en la empresa, independiente de su forma de vinculación; de lo anterior debe quedar evidencia en las hojas de vida de cada trabajador. En particular, debe establecer disposiciones especiales para los trabajadores recién contratados, para los trabajadores extranjeros y para todos los demás trabajadores a quienes pueda ser difícil entender las instrucciones escritas.

• Informar a los contratistas y subcontratistas acerca de las medidas de prevención contenidas en el presente reglamento, y velar por que el personal presente en los lugares de trabajo que no esté bajo su control directo se ajuste a dicho reglamento y tome las precauciones necesarias.

• Implementar un programa de protección respiratoria acorde con lo establecido en el presente reglamento.

• Desarrollar las acciones necesarias para que el personal directivo y del área de salud ocupacional, mantenga su compromiso sobre el cumplimiento del presente anexo técnico y se actualice cada dos años como mínimo, en el conocimiento sobre su contenido y responsabilidades.

• Informar al Comité Paritario de Salud Ocupacional de su empresa, el resultado de las mediciones ambientales de fibras, el resultado de las medidas de control adoptadas y cualquier otra información relacionada con el objeto del presente reglamento.

• Sin perjuicio de otras obligaciones de notificación, enviar a su Administradora de Riesgos Profesionales correspondiente, dentro del último trimestre del año, la información sobre las operaciones y los lugares de trabajo en que estén presentes las fibras objeto del presente reglamento, así como materia prima o insumos, población trabajadora por niveles de riesgo y datos de morbilidad relacionada.

Agentes biológicos

En Colombia, las obligaciones generales atribuidas al empresario y relativas a la protección de los trabajadores frente a los riesgos derivados de la exposición a agentes biológicos vienen dispuestas en el Capítulo X del Título III de la Resolución nº 2400, del 22 de mayo de 1979, por la cual se establecen algunas disposiciones sobre vivienda, higiene y seguridad en los establecimientos de trabajo.

Tal y como dispone el artículo 166 de la mencionada Resolución, en aquellos establecimientos de trabajo relacionados con la industrias de la alimentación, fabricación de grasas y aceites, empaquetado de carnes, pescados, mariscos, empaquetado de frutas y verduras, embutidos, curtido de pieles, industrias lecheras, granjas avícolas, porcicultura, tratamiento de huesos, mataderos, elaboración de productos biológicos (vacunas, sueros, antígenos, etc.), especialidades farmacéuticas… y en donde se presentan riesgos biológicos productores de enfermedades como infecciones fungosas, ántrax, infecciones sépticas, fiebre ondulante (brucelosis), carbunco, foliculitis, celulitis, erisipelas y similares; el empresario deberá ejercer un control de higiene, sanidad y asepsia en todas las dependencias de estos lugares de trabajo.

Este control tiene como fin evitar que los trabajadores se contaminen por la descomposición o putrefacción de las materias de origen animal o vegetal, o bien por la presencia de gérmenes o virus en el ambiente de trabajo.

Los recipientes que contengan substancias peligrosas estarán pintados, marcados o provistos de etiquetas de manera característica para que sean fácilmente identificables, y acompañados de instrucciones que indiquen cómo ha de manipularse el contenido y precauciones que se deben tomar para evitar los riesgos por inhalación, contacto o ingestión, y en caso de intoxicación, el antídoto específico para la substancia venenosa.

Las etiquetas indicarán el nombre y los ingredientes activos de la sustancia peligrosa (tóxica) o el uso o empleo de dicha substancia, las cantidades y los métodos de aplicación y mezcla, las advertencias para su manejo, el equipo auxiliar protector que se recomienda, los primeros auxilios y los antídotos que correspondan en función del agente.

En todos los establecimientos de trabajo en donde se manejen o procesen productos de origen animal, vegetal, productos biológicos y tóxicos, los empresarios estarán obligados a tomar todas las medidas necesarias para impedir la propagación o exposición de los agentes biológicos y tóxicos que impliquen efectos nocivos para la salud de los trabajadores.

Agentes físicos (ruido, vibraciones, temperatura…)

En Colombia, la protección de los trabajadores frente a los riesgos derivados de la exposición a agentes físicos viene legalmente establecida en el Título III de la Resolución nº 2004, del 22 de mayo de 1979, por la cual se establecen algunas disposiciones sobre vivienda, higiene y seguridad en los establecimientos de trabajo.

Iluminación

Todos los lugares de trabajo tendrán la iluminación adecuada e indispensable de acuerdo a la clase de trabajo que se realice y según el tipo de industria del que se trate. La iluminación podrá ser natural, artificial o de ambos tipos.

La iluminación natural debe disponer de una superficie de iluminación (ventanas, claraboyas lumbreras, tragaluces, techos en diente de serrucho, etc.) proporcional a la del local y clase de trabajo que se ejecute, complementándose cuando sea necesario con luz artificial.

Cuando no sea factible la iluminación natural, se optará por la iluminación artificial en cualquiera de sus formas y deberá instalarse de modo que:

• No produzca deslumbramientos ni cause reflejos en la superficie de trabajo ni en la línea de visión.

• No vicie el ambiente del local de trabajo, ni ofrezca peligro de incendio o sea perjudicial para la salud de los trabajadores.

Independientemente del tipo de iluminación que se emplee sobre los puestos de trabajo, ésta deberá proporcionar unos niveles mínimos de intensidad, medidos en lux y garantizando los siguientes niveles mínimos:

• Para trabajos que necesiten diferenciación de detalles extremadamente finos, con muy poco contraste y durante largos periodos de tiempo de 1.000 a 1.000 Lux.

• Para diferenciación de detalles finos, con un grado regular de contraste y largos periodos de tiempo de 500 a 1.000 Lux.

• Cuando se necesita diferenciación moderada de detalles la intensidad de iluminación será de 300 a 500 Lux.

• Para trabajos con poca diferenciación de detalles la iluminación será de 150 a 250 Lux.

• En trabajos ocasionales que no requieren observación de tallada la intensidad de iluminación será de 100 a 200 Lux.

• Zonas de almacenamiento, pasillos para circulación de personal, etc. con intensidad de iluminación de 200 Lux.

• Garajes, reparación de vehículos con iluminación de 1000 Lux.

• Cuartos para cambios de ropas, con intensidad de 200 Lux.

• Trabajo regular de oficina, con intensidad de 1.500 Lux.

• Corredores, con intensidad de iluminación de 200 Lux.

• Sanitarios, con intensidad de iluminación de 300 Lux.

• Bodegas, con intensidad de iluminación de 200 Lux.

Ruido ocupacional

En todos los establecimientos de trabajo en donde se produzcan ruidos, se deberán realizar estudios de carácter técnico para aplicar sistemas o métodos que puedan reducirlos o amortiguarlos al máximo. Se examinará de preferencia la maquinaria vieja, defectuosa, o en mal estado de mantenimiento, ajustándola o renovándola según el caso; se deberán cambiar o sustituir las piezas defectuosas, ajustándolas correctamente; si es posible, reemplazar los engranajes metálicos por otros no metálicos o por poleas montándolas o equilibrándolas bien.

El nivel máximo admisible para ruidos de carácter continuo en los lugares de trabajo será el de 85 decibelios de presión sonora, medidos en la zona en que el trabajador habitualmente mantiene su cabeza, el cual será independiente de la frecuencia (ciclos por segundo o Hertz).

En donde la intensidad del ruido sobrepase el nivel máximo permisible, será necesario efectuar un estudio ambiental por medio de instrumentos que determinen el nivel de presión sonora y la frecuencia.

Vibraciones

En los lugares de trabajo en donde se produzcan vibraciones por el uso de aparatos, equipos, herramientas, etc., que den origen en los trabajadores a síntomas de alteraciones vasomotoras, alteraciones en los huesos y articulaciones, signos clínicos neurológicos, etc., se deberán tener en cuenta los siguientes métodos para su control:

• Se mejorarán los diseños de las herramientas, máquinas, equipos, aparatos productoras de vibraciones (forma, soporte, peso, etc.,) o se suprimirá su uso en cuanto sea posible.

• Se entrenará al personal sobre la manera correcta en su utilización y manejo para evitar esfuerzos inútiles o mal dirigidos.

• Se hará selección del personal, rechazando para tales trabajos a sujetos deficientes.

• Se reducirá la jornada de trabajo o se rotará al personal expuesto a las vibraciones para prevenir las lesiones.

El anclaje de máquinas y aparatos que produzcan ruidos, vibraciones o trepidaciones, se realizará con las técnicas más eficaces, a fin de lograr su óptimo equilibrio estático y dinámico.

Agentes químicos

No se han identificado requisitos legales correspondientes a este apartado.

Pantallas de visualización de datos

En Colombia, la protección de la seguridad y salud de los trabajadores frente a los riesgos derivados del uso de pantallas de visualización de datos viene regulada en la Parte 5 de la Norma Técnica Colombiana NTC-5831, por la que se establecen los requisitos ergonómicos para trabajos de oficina con videotermiales.

El objetivo de la Parte 5 de esta Norma Técnica Colombiana es promocionar e incrementar la eficiencia y el bienestar de los usuarios, al tiempo que se minimizan los riesgos para su seguridad y su salud. Los usuarios de pantallas de visualización (monitores VDT o PVD, en sus respectivas siglas inglesas y españolas) en trabajos de oficina adoptan, en general, diversas posturas (sentados con apoyo, el torso erguido o reclinado, de pie o una combinación de todas ellas). En los puestos de trabajo que emplean tales equipos es conveniente estimular el movimiento, mejorar el bienestar y reducir los problemas físicos, mentales y visuales.

La parte 5 dispone los requisitos que deberán cumplirse en cuanto al diseño de lo supuestos de trabajo en los que vayan a ser utilizados equipos con pantallas de visualización de datos. Esta Parte de la norma se descompone en lo siguiente:

• Parte 5: Requisitos y Recomendaciones de Diseño.

o Generalidades.

o Posturas.

o Facilidad de regulación.

o Superficies de apoyo.

o Asiento de trabajo.

o Otros elementos de apoyo.

o Distribución de los puestos de trabajo en el espacio de trabajo.

Manipulación manual de cargas

En Colombia, la protección de los trabajadores frente a los riesgos derivados de las operaciones que implican la manipulación manual de cargas viene principalmente regulada en el Capítulo I del título X de la Resolución nº 2004, del 22 de mayo de 1979, por la cual se establecen algunas disposiciones sobre vivienda, higiene y seguridad en los establecimientos de trabajo.

Tal y como se especifica en el artículo 388 de la norma, en aquellos establecimientos de trabajo en los que los trabajadores tengan que manipular y transportar materiales de forma manual, se instruirá al personal sobre métodos seguros para el manejo de materiales. Además, se tendrán en cuenta las condiciones físicas del trabajador, el peso de las cargas, su volumen y el trayecto a recorrer para evitar los grandes esfuerzos en estas operaciones.

El empresario deberá elaborar un plan general de procedimientos y métodos de trabajo, mediante el cual se seleccionará a los trabajadores físicamente capacitados para llevar a cabo las tareas de manipulación manual, se instruirá a estos trabajadores sobre los métodos correctos para el levantamiento de cargas de forma manual y mediante el uso de medios mecánicos. El empresario deberá además vigilar periódicamente que los trabajadores manipulan las cargas conforme a las instrucciones recibidas en las sesiones de formación.

El trabajo pesado se hará con ayudas o dispositivos mecánicos si es posible, o con la ayuda de otros trabajadores designados por el responsable o empresario. Cuando el levantamiento de cargas se realice en cuadrilla, el esfuerzo de todos deberá coordinarse y un trabajador permanecerá apartado para dar las órdenes para la manipulación.

En cuanto al establecimiento de pesos de carga máximos, el artículo 390 establece que en ningún caso un trabajador podrá cargar en hombros bultos u objetos con peso superior a los 50 kilogramos. Este peso se reduce hasta los 20 kilos en el caso de mujeres. En el caso de tratarse de cargas compactas, los pesos máximos se reducen hasta los 25 kilos y 12,5 kilos, respectivamente.

Aquellos trabajadores que al manipular materiales estén expuestos a temperaturas extremas, substancias tóxicas, corrosivas o nocivas a la salud, materiales con bordes cortantes, o cualquier otro material o substancia que pueda causar lesión, deberá protegerse adecuadamente con el elemento o equipo de seguridad recomendado en cada caso.

Por último, los trabajadores que estén constantemente dedicados al levantamiento y transporte de cargas deberán poder gozar de pausas o periodos libres de esfuerzos físicos, a efectos de garantizar tiempos de recuperación suficientes.

Además de estos requisitos, el mismo Capítulo I del Título X también establece otros requisitos relativos al modo en el que deberán manipularse objetos y cargas específicas (cargas voluminosas, tubos, cilindros…etc.).

Equipos de protección individual

En Colombia, las obligaciones generales en cuanto a la puesta a disposición por parte del empresario de los equipos de protección individual al conjunto de sus trabajadores vienen dispuestas principalmente en dos normas.

En primer lugar, el Decreto nº 1443, del 31 de julio de 2014, “por el cual se dictan disposiciones para la implementación del Sistema de Gestión de la Seguridad y Salud en el Trabajo (SG-SST)”, establece como una de las obligaciones atribuidas a la figura del empresario el suministro de los “Equipos de Protección Personal” (EPP, equivalente a los Equipos de Protección Individual en España), en cumplimiento de la normativa.

Los equipos de protección individual deberán utilizarse de manera complementaria a las medidas de control de riesgo de carácter colectivo y nunca de manera aislada, atendiendo a las necesidades identificadas tras la realización de la evaluación de riesgos.

El empresario deberá suministrar los equipos y elementos de protección personal (EPP) sin ningún costo para el trabajador. Además, deberá desarrollar las acciones necesarias para que sean utilizados por los trabajadores, para que estos conozcan el deber y la forma correcta de utilizarlos y para que el mantenimiento o reemplazo de los mismos se haga de forma tal que se asegure su buen funcionamiento y recambio, según la vida útil de los equipos y el nivel de protección que faciliten a los trabajadores.

Cabe decir que, además de estas obligaciones generales contenidas en el Decreto nº 1443, deberán observarse las contenidas en el Título IV de la Resolución nº 2004, del 22 de mayo de 1979, “por la cual se establecen algunas disposiciones sobre vivienda, higiene y seguridad en los establecimientos de trabajo”, en donde se establecen disposiciones más específicas que regulan de forma explícita los requisitos en cuanto a los equipos de protección individual.

Máquinas específicas

Además de los requisitos en materia de seguridad y salud aplicables a todos los equipos de trabajo y contenidos en el Capítulo I del Título VIII de la Resolución nº 2400, del 22 de mayo de 1979, por la cual se establecen algunas disposiciones sobre vivienda, higiene y seguridad en los establecimientos de trabajo, el mismo capítulo también dispone menciones concretas relativas a máquinas específicas.

Se desarrolla a continuación una síntesis de estas especificaciones:

  • En aquellas máquinas que con motivo de su funcionamiento generen riesgo de proyección de partículas, deberán instalarse barreras o mallas de una altura y ancho adecuado para proteger a los trabajadores.
  • Las sierras circulares para madera se instalarán firmemente para eliminar las vibraciones. Las velocidades máximas de dichas sierras no excederán del límite recomendado por el fabricante.
  • Las sierras de banda o de disco deberán estar cubiertas o resguardadas en toda su extensión, a excepción del espacio del espesor de la madera.
  • En las máquinas de sierra circular donde el operario tenga que empujar la madera, se adaptará un dispositivo que evite que la sierra al trancarse arroje la pieza de madera hacia el operador.
  • Las máquinas guillotinas que sean accionadas a mano o por pedal estarán provistas de protección en el lado de alimentación, de manera que impide que las manos de los operarios puedan ser alcanzadas y por el filo de la cuchilla. Las guillotinas impulsadas por fuerza motriz estarán equipadas con dispositivos de arranque que requieran la acción simultánea de ambas manos, o poseerán un resguardo automático que aparte las manos del operario de la zona peligrosa cada vez que la cuchilla descienda.
  • Las máquinas de masas cilíndricas o de rodillos tendrán los siguientes dispositivos:

o Un aparato para desconectar rápidamente o para invertir la fuerza motriz, el cual estará al alcance de ambas manos o de los pies del operario.

o Una valla fija o movible instalada de tal manera pida al operario meter los dedos en los rodillos al avanzar la pieza de trabajo.

  • Los bloques de las máquinas trefiladoras de estirar alambre deberán tener dispositivos para detenerlos en caso de emergencia. Los carretes también estarán equipados con dispositivos automáticos para detener los bloques, y evitar que el operario quede atrapado entre los alambres.
  • Las máquinas prensas-troqueladoras que tengan dispositivos automáticos o mecánicos, deberán dotarse de medios para desconectar toda la fuerza. Se exceptúan las prensas hidráulicas, que estarán dotadas de frenos efectivos. Las prensas de gran tamaño dispondrán de un dispositivo para detenerlas instantáneamente en cualquier punto del recorrido. La dimensión de las hendiduras entre los resguardos y las matrices, no permitirá que ninguna parte de la mano entre a la zona de peligro. Para evitar que los dedos, el pelo o la ropa de los operarios sea atrapada, los rodillos de las prensas dispondrán de cubiertas que los encierren junto con los encierren dejando una abertura para la alimentación.
  • Las prensas troqueladoras alimentadas a mano, deberán disponer de un resguardo sincronizado que encierre totalmente las herramientas cortantes con una contrapuerta que se abra cuando el troquel esté en posición de descanso, y cierre cuando se ponga en movimiento. Cuando los troqueles tengan una carrera mayor de 12,5 centímetros deberán utilizar un resguardo automático que aleje la mano cuando el troquel empiece su acción mecánica

 

Equipos de trabajo

En Colombia, los requisitos legales en materia de seguridad y salud aplicables a los equipos de trabajo y máquinas vienen establecidos en el Capítulo I del Título VIII de la Resolución nº 2400, del 22 de mayo de 1979, por la cual se establecen algunas disposiciones sobre vivienda, higiene y seguridad en los establecimientos de trabajo.

Tal y como establece el artículo 266 de la norma, las máquinas, motores y transmisiones estarán provistos de desembragues u otros dispositivos similares que permitan pararlas instantáneamente, y de forma tal que resulte imposible todo embrague accidental.

Los órganos móviles de las máquinas, motores, transmisiones, las piezas salientes y cualquier otro elemento o dispositivo mecánico que presente peligro para los trabajadores, deberán ser provistos de la adecuada protección por medio de protecciones metálicas o resguardos de tela metálica que encierren estas partes que constituyen un riesgo de accidente. Los engranajes, siempre que ofrezcan peligro, deberán estar protegidos convenientemente, y estas protecciones deberán disponerse en tal forma que, sin necesidad de levantarlas, permitan el engrasado. Asimismo, las transmisiones por tornillo sin fin, cremallera, cadena o rueda dentada y similares deberán protegerse adecuadamente.

Las operaciones de limpieza y engrasado de las máquinas, motores y transmisiones, solo podrán ser realizadas por personal experimentado y durante la parada de los mismos, o en marcha muy lenta, siempre que existan garantías de seguridad para los trabajadores.

En cuanto a los trabajos de reparación, recambio de piezas y otras tareas similares se harán análogamente cuando las máquinas, motores y transmisiones se encuentren en reposo y bajo la acción del dispositivo de seguridad contra arranques accidentales (enclavamiento).

Todas las máquinas, motores, equipos mecánicos calderas de vapor y demás recipientes a presión, depósitos, tuberías de conducción de agua, vapor, gas o aire a presión, deberán estar:

• Libres de defectos de construcción y de instalaciones o implementos que puedan ofrecer riesgos.

• Mantenidos en buenas condiciones de seguridad y de funcionamiento mecánico.

• Operados y mantenidos por personal capacitado.

Cualquier parte de las máquinas o equipos que debido a su movimiento o funcionamiento mecánico ofrezca riesgo al personal, tales como tuberías de conducción de vapor u otras substancias calientes, conductores o cables eléctricos desnudos, equipos, materiales o piezas afiladas o salientes, deberán estar resguardadas adecuadamente. En este sentido, los resguardos deberán ser diseñados, construidos y utilizados de tal manera que suministren protección efectiva y prevengan todo acceso a la zona de peligro. Los resguardos no deberán interferir con el funcionamiento de la máquina, ni ocasionar un riesgo para el personal.

Todos los trabajadores al servicio de las máquinas, motores y transmisiones en general, llevarán para el trabajo prendas de vestir ajustadas, sin partes sueltas o flojas, debiendo las mujeres, en caso necesario, recogerse el pelo bajo cofia. Quedará prohibido a los trabajadores situarse en el plano de rotación de los volantes u órganos que giren a gran velocidad, salvo que las necesidades del trabajo lo exijan. También estará prohibido a los trabajadores permanecer durante las horas de descanso, junto o sobre las calderas, hornos, hogares, focos de calor, pozos, depósitos, andamios, pasarelas, puentes, motores, transmisiones, máquinas, instalaciones y maquinaria eléctrica de alta tensión, y en general en cualquier lugar que ofrezca peligro.

Ningún trabajador quitará o anulará los resguardos, aparatos o dispositivos de seguridad que protejan una máquina o una parte de la misma que sea peligrosa, excepto cuando la máquina esté parada con el fin de arreglar o reparar dichos resguardos, accesorios o dispositivos.

Además de estos requisitos, la mencionada norma dispone otras especificaciones en relación a la protección de los trabajadores frente a los riesgos derivados de la presencia de equipos de trabajo.

ATEX

La Resolución nº 2400, del 22 de mayo de 1979, “por la cual se establecen algunas disposiciones sobre vivienda, higiene y seguridad en los establecimientos de trabajo”, dispone en el Capítulo XI de su título III los requisitos relativos a la gestión preventiva de las sustancias y materiales inflamables y explosivos.

Tal y como dispone el artículo 166 de la norma, en los lugares de trabajo en donde se produzcan vapores de líquidos combustibles con peligro de formar mezclas inflamables con el aire, como la gasolina, el benzol, éter, alcohol, nafta solvente… se tendrán en cuenta los límites o escalas de las proporciones dentro de la cual la mezcla es explosiva, diferente para cada substancia. Ejemplos dispuestos en la norma:

• La mezcla de gasolina y aire es explosiva dentro de una escala de 1,4 a 6,5% de vapor de gasolina por volumen.

• El alcohol etílico tiene una escala de 3,5 a 19%.

• El acetileno una escala de 2,5 a 80%.

• El amoniaco una escala de 16 a 25%.

En aquellos establecimientos de trabajo en los que exista riesgo de incendio o explosión con motivo de la existencia de gases o vapores inflamables, deberán aplicarse medidas preventivas destinadas a:

• Evitar la elevación de la temperatura.

• Almacenar los materiales en recipientes, tanques…subterráneos.

• Eliminar las fuentes de ignición por medio del arreglo de procesos, lámparas con cubierta a prueba de vapor, equipo eléctrico a prueba de chispas controlando la electricidad estática, etc.

• Establecer métodos de trabajo que eviten el riesgo de derrames y fugas durante la manipulación de materiales.

• Emplear, en algunos procesos especiales, gases fuertes como el dióxido de carbono o el nitrógeno para producir una atmósfera incombustible.

Por otro lado, aquellos establecimientos en los que se manipulen o procesen sustancias inorgánicas y orgánicas que pertenezcan al grupo de agentes fuertemente oxidantes (cloratos, nitratos, peróxidos), se deberán tomar precauciones para evitar que se mezclen o se pongan en contacto con substancias orgánicas como el almidón, azúcar, resinas, gomas, basuras, etc., a fin de reducir el riesgo de explosiones.

Por último, aquellos centros o lugares de trabajo en donde se produzcan grandes cantidades de polvos minerales, metálicos y orgánicos, como grafito, azufre, aluminio, magnesio, zinc, resinas, almidón… se tomarán las siguientes precauciones para evitar que estas materias se inflamen y, en mezcla con el aire, puedan originar una explosión:

• Controlar los procesos que producen polvo en espacios cerrados, y los sistemas de escapes que atraigan y junten el polvo.

• Retirar el polvo por medio de sistemas de aspiración o de barrido húmedo.

• Ventilar el ambiente de trabajo para evitar la concentración de polvo en el piso.

• Diseñar y construir sistemas físicos para evitar que en resquicios y en otros lugares se acumule el polvo.

• Usar gas inerte en equipos de esmerilado.

• Eliminar todas las fuentes posibles de ignición.

• Instalar claraboyas, ventanas de bisagras, tragaluces o muros ligeros, para disminuir la presión de una posible explosión y evitar daños en la estructura de los edificios, ya que las presiones producidas por las explosiones de polvo son de 50 libras por pulgada cuadrada, aproximadamente.

Espacios confinados

El Capítulo II del título VIII de la Resolución nº 2400, del 22 de mayo de 1979, “por la cual se establecen algunas disposiciones sobre vivienda, higiene y seguridad en los establecimientos de trabajo”, establece las medidas preventivas que deberán adoptarse en relación a los trabajos que deban realizarse dentro de tanques y recipientes de almacenamiento.

Tal y como establece el artículo 300 de la norma, cuando los trabajadores entren en arcones utilizados para almacenar materiales secos a granel, deberán usar una faja de seguridad tipo arnés unido a una cuerda salvavidas.

Se prohibirá a los trabajadores entrar a los arcones en los que se almacenen materiales secos a granel, mientras el abastecimiento de material al arcón no sea suspendido y se hayan tomado las precauciones para evitar que accidentalmente se renueve el abastecimiento del recipiente. Una vez el trabajador se encuentre dentro del arcón o tolva, otro trabajador se situará fuera durante el tiempo que dure el trabajo, para prestar ayuda en caso necesario.

Los trabajadores que penetren a los silos o tolvas donde exista el peligro de asfixia por falta de oxígeno, deberán usar máscara respiratoria con manguera conectada a soplador mecánico. Para penetrar a los arcones o tolvas, los trabajadores deberán tener la autorización del supervisor o capataz.

Periódicamente y antes de la entrada a este tipo de espacios, los arneses y cinturones de seguridad deberán ser revisados para constatar su buen estado.

Los arcones usados para el almacenamiento de materiales sueltos a granel estarán provistos de escaleras o escalerillas permanentes, y plataformas cuando sea necesario, para dar acceso fácil y seguro a todas sus partes, y con barandillas en todas las escalerillas y plataformas. Los arcones para almacenar los materiales secos combustibles serán de construcción resistente al fuego y provistos de tapas y de un sistema de ventilación adecuado.

Los recipientes de almacenamiento estarán provistos de agujeros de hombre (o agujero de visita), orificios de mano u otras aberturas de inspección que permita examinarlos o limpiarlos interiormente. Cuando la menor dimensión de estos recipientes sea mayor de 6 metros y requiera la entrada de personas, tendrán como mínimo dos aberturas de inspección, a menos que posean tapa corrediza. Las bocas de visita permitirán el libre acceso y sus dimensiones no serán inferiores a 30 centímetros por 40 centímetros, o de 40 centímetros si son circulares.

Los tanques y recipientes de almacenamiento que contengan productos inflamables deberán identificarse con la palabra “INFLAMABLE”, escrita en lugar visible. Además, deberán tomarse precauciones especiales cuando las materias secas se almacenan de tal manera que pueda conducir a la formación y desprendimiento de mezclas explosivas o tóxicas.

Además de estos requisitos, el Capítulo II del Título VIII dispone otras especificaciones que deberán tenerse en cuenta en función del tipo de sustancias volátiles, líquidos combustibles o inflamables, productos derivados del petróleo, etc.

Instalaciones eléctricas

En Colombia, los requisitos que deberán cumplir las instalaciones eléctricas, así como las medidas y acciones que deberán implementarse para proteger a la seguridad y salud de los trabajadores frente a los riesgos derivados de estos equipos, vienen regulados en el Capítulo VII del Título III de la Resolución nº 2400, del 22 de mayo de 1979, por la cual se establecen algunas disposiciones sobre vivienda, higiene y seguridad en los establecimientos de trabajo.

Tal y como dispone el artículo 121 de la norma, todas las instalaciones, máquinas, aparatos y equipos eléctricos, serán construidos, instalados, protegidos, aislados y conservados de tal manera que se eviten los riesgos de contacto accidental con los elementos bajo tensión (diferencia de potencial) y los peligros de incendio.

En los sistemas eléctricos, las instalaciones deberán estar protegidas contra toda clase de rozamiento o impacto; las paredes al descubierto de los circuitos y equipos eléctricos estarán resguardados de contactos accidentales. Se evitará la presencia de cables dispersos en el piso y zonas de trabajo para evitar deterioro y riesgos de cortos circuitos y accidentes a los trabajadores.

Las instalaciones, mando y demás maniobras de aparatos y máquinas eléctricas, ofrecerán las máximas condiciones de seguridad para el personal tanto en su construcción y disposición, como en las medidas de prevención adoptadas, tales como plataformas, aislantes, tenazas de materiales aislantes, guantes de caucho (goma), calzado con suelas de goma, etc.

Además de estos requisitos generales que deberán observarse, el Capítulo VII del Título III de la norma establece otras muchas especificaciones en relación a los trabajos a realizar en este tipo de equipos, así como las medidas de prevención y protección que deberán adoptarse.

Locales e instalaciones de incendios

En Colombia, los requisitos que deberán cumplir los locales de trabajo a efectos de prevenir los riesgos derivados de incendio vienen establecidos legalmente en el Capítulo I del título V de la Resolución nº 2400, del 22 de mayo de 1979, por la cual se establecen algunas disposiciones sobre vivienda, higiene y seguridad en los establecimientos de trabajo.

Tal y como dispone el artículo 205 de la norma, en todos los establecimientos de trabajo que ofrezcan peligro de incendio, ya sea por emplearse elementos combustibles o explosivos o por cualquier otra circunstancia, se tomarán medidas para evitar estos riesgos, disponiéndose de suficiente número de tomas de agua con sus correspondientes mangueras, tanques de depósito de reserva o aparatos extinguidores, con personal debidamente entrenado en extinción incendios.

Las construcciones para esta clase de establecimientos serán en lo posible de un solo pide materiales incombustibles y dotadas de muros cortafuego para impedir la propagación del fuego, en caso de incendio, de un local a otro.

Por otra parte, todo establecimiento de trabajo, local o lugar de trabajo, en el cual exista riesgo potencial de incendio, dispondrá además de las puertas de entrada y salida de “Salidas de emergencia” suficientes y convenientemente distribuidas para caso de incendio. Estas puertas como las ventanas deberán abrirse hacia el exterior y estarán libres de obstáculos.

En los locales de trabajo donde se trasieguen, manipulen o almacenen líquidos o sustancias inflamables, la iluminación de lámparas, linternas y cualquier extensión eléctrica que sea necesario utilizar será a prueba de explosión.

Por su parte, el Capítulo II del mismo Título V establece los requisitos en cuanto a los equipos y medios de extinción en los locales de trabajo. Tal y como regula el artículo 220, todo establecimiento de trabajo deberá contar con extinguidores de incendio, de tipo adecuado a los materiales usados y a la clase de riesgo. El equipo que se disponga para combatir incendios deberá mantenerse en perfecto estado de conservación y funcionamiento, y serán revisados como mínimo una vez al año.

El número total de extintores no será inferior a uno por cada 200 metros cuadrados de local o fracción. Los extintores se colocarán en las proximidades de los lugares de mayor riesgo o peligro y en sitios que se encuentren libres de todo obstáculo, que permita actuar rápidamente y sin dificultad. El personal deberá ser instruido sobre el manejo de los extintores según el tipo, de acuerdo a la clase de fuego que se pueda presentar.

En las industrias o lugares de trabajo que ofrezcan peligro de incendio o explosión deberán tomarse las medidas necesarias para que todo incendio pueda ser rápidamente combatido, y así salvar al personal y los bienes materiales, según las siguientes normas:

• Si en los locales existe agua o presión, se dispondrá de suficiente número de tomas o bocas de agua y de las correspondientes mangueras con lanza; o se tendrá un depósito de agua con la presión y cantidad suficiente para combatir el incendio.

• Siempre que sea posible, se dispondrá de una instalación avisadora y extintora automática de “sprinklers”.

• Se dispondrá además de recipientes llenos de arena, de cubos, palas y picos y de algunas cubiertas de lona ignífuga.

• Todos los equipos, aparatos y materiales de que se disponga para combatir el incendio se deberán mantener en perfecto estado de conservación y funcionamiento.

• Se instruirá al personal sobre los métodos de salvamento y actuación, en los casos de incendios, y se les proporcionarán todos los medios y elementos necesarios para el cumplimiento de su función.

Lugares y locales de trabajo

Además de los requisitos aplicables a los centros de trabajo y a sus elementos estructurales mencionados en el apartado anterior, el Capítulo II del Título II de la Resolución nº 2004, del 22 de mayo de 1979, establece las condiciones que deberán cumplir los lugares de trabajo destinados a la higiene del personal.

Tal y como dispone el artículo 17 de la mencionada Resolución, todos los establecimientos de trabajo en donde exista alcantarillado público deben tener o instalar un inodoro un lavamanos, un orinal y una ducha, en proporción de 1 por cada 15 trabajadores, separados por sexos y dotados de todos los elementos indispensables para su servicio, consistentes en papel higiénico, recipientes de recolección, toallas de papel, jabón, desinfectantes y desodorantes.

Los artefactos sanitarios (inodoros, orinales, lavamanos) deben ser construidos de un material impermeable inoxidable, y con acabado liso que facilite la limpieza, porcelana, pedernal, hierro esmaltado, cemento y gres impermeable, mosaico, granito.

Cada inodoro debe ocupar un compartimiento separado y tener una puerta de cierre automático. Los pisos y las paredes, hasta una altura de 1,20 metros, deben ser de un material impermeable y resistente a la humedad. El resto de las paredes deben ser acabadas con pinturas lavables. Los tabiques que separan los compartimientos no deben necesariamente tener la altura de la pieza, pero su altura no será menor de 1,80 metros; se debe dejar entre el piso y el comienzo del tabique una distancia de 10 centímetros para facilitar su limpieza.

En instalaciones nuevas, el espacio mínimo para inodoros, orinales y lavamanos debe ceñirse a las siguientes dimensiones:

Anchura mínima Profundidad mínima Espacio mínimo

Inodoros 80 cm 120 cm 0,96 m2

Orinales 60 cm

Lavamanos 60 cm

Los suelos de los sanitarios deben tener sus desagües o sumideros, en la proporción de 1 por cada 15 metros cuadrados de suelo. El desnivel del suelo hacia el sumidero será por lo menos del 1% al 12%.

Los cuartos sanitarios deben tener ventanas para ventilación forzada que produzcan seis cambios de aire por hora.

En cuanto a la iluminación, ésta debe ser suficiente para asegurar una intensidad uniforme, siendo el mínimo legal 300 lux.

Los establecimientos de trabajo con ocupaciones en las que exista exposición excesiva a polvo, suciedad, calor, humedad, humos, vapores… deben tener salones especiales destinados a facilitar el cambio de ropa de los trabajadores, separados por sexos, y se mantendrán en perfectas condiciones de limpieza y protegidos convenientemente contra insectos y roedores. Estas salas o cuartos deben estar dotadas de casilleros individuales para guardar la ropa. Asimismo, en todo establecimiento en el que trabajen de forma simultánea más de 10 trabajadores deberán disponer de taquillas individuales para cada uno de los empleados.

 

Locales e instalaciones

En Colombia, los requisitos que deberán cumplir los locales e instalaciones de trabajo a afectos de garantizar un nivel de protección eficaz de la seguridad y salud de los trabajadores que operen en ellos vienen legalmente dispuestos en el Título II de la Resolución nº 2004, del 22 de mayo de 1979, “por la cual se establecen algunas disposiciones sobre vivienda, higiene y seguridad en los establecimientos de trabajo”.

Tal y como dispone el artículo 4 de la Resolución, todos los edificios destinados a establecimientos industriales, temporales o permanentes serán de construcción segura y firme que evite el riesgo de desplome. Además, deberán cumplir con lo siguiente:

• Los techos o cerchas de estructura metálica presentarán suficiente resistencia a los efectos del viento y a su propia carga.

• Los cimientos y suelos presentarán resistencia suficiente para sostener con seguridad las cargas para las cuales han sido calculados, y ningún cimiento o suelo será sobrecargado por encima de la carga normal.

• El factor de seguridad para el acero estructural con referencia a la carga de rotura, será por lo menos de 4 para las cargas estáticas, y por lo menos de 6 para las cargas vivas o dinámicas, y será correspondientemente más alto para otros materiales; además se dispondrá de un margen suficiente para situaciones anormales.

Las edificaciones de los lugares de trabajo permanentes o temporales, sus instalaciones, vías de tránsito, servicios higiénico-sanitarios y demás dependencias deberán estar construidas y conservadas en forma tal que garanticen la seguridad y la salud de los trabajadores y del público en general. Por otra parte, todo local o lugar de trabajo debe contar con buena iluminación en cantidad y calidad, acorde con las tareas que se realicen; debe mantenerse en condiciones apropiados de temperatura que no impliquen deterioro en la salud, ni limitaciones en la eficiencia de los trabajadores. Se debe proporcionar la ventilación necesaria para mantener aire limpio y fresco en forma permanente.

En cuanto a la superficie de los locales de trabajo, éstos tendrán las dimensiones necesarias en cuanto a extensión superficial y capacidad de los locales, de acuerdo con los requerimientos de la industria, para una mejor distribución de equipos, aparatos, flujo de materiales y teniendo en cuenta también el número de trabajadores que desarrollarán su actividad en el centro. La superficie libre por trabajador no será menor de 2 metros cuadrados, con un volumen de aire suficiente para 11,5 metros cúbicos sin tener en cuenta la superficie y el volumen ocupados por aparatos, equipos, máquinas, materiales, instalaciones y otros elementos.

En cuanto a la altura de los locales de trabajo, no se permitirá el trabajo en los locales cuya altura del techo sea menor de 3 metros, cualquiera que sea el sistema de cubierta.

Se detallan a continuación una serie de requisitos particulares, contenidos a lo largo del Título II de la norma y que hacen referencia explícita a elementos estructurales concretos dentro de los centros de trabajo:

• Suelos: El suelo o pavimento constituirá un conjunto homogéneo y liso sin soluciones de continuidad; será de material resistente, antirresbaladizo y en lo posible fácil de ser lavado. En las cercanías de hornos, chimeneas… y en general en todos los lugares en donde exista fuego, el pavimento en las inmediaciones de éste será de material incombustible, en un radio de un (1) metro. Se procurará que todo el pavimento se encuentre al mismo nivel; en caso de existir pequeños escalones, estos se sustituirán por rampas de pendiente suave, para salvar las diferencias de altura entre un lugar y otro.

• Paredes: Las paredes serán lisas, protegidas y pintadas en tonos claros, susceptibles de ser lavadas o blanqueadas y serán mantenidas al igual que el pavimento, en buen estado de conservación, reparándose tan pronto como se produzcan grietas, agujeros o cualquier clase de desperfectos.

• Pasillos: Los corredores que sirvan de unión entre los locales, escaleras, etc. y los pasillos interiores de los locales de trabajo que conduzcan a las puertas de salida, deberán tener la anchura precisa, teniendo en cuenta el número de trabajadores que deben circular por ellos, y de acuerdo a las necesidades propias de la industria o establecimiento de trabajo. La anchura mínima de los pasillos interiores de los locales de trabajo será de 1,20 metros. En cuanto a la distancia entre máquinas, aparatos, equipos… ésta será la necesaria para que el trabajador pueda realizar su labor sin dificultad o incomodidad, evitando los posibles accidentes por falta de espacio, no será menor en ningún caso, de 0,80 metros.

• Puertas y escaleras: Todos los locales de trabajo deberán tener una cantidad suficiente de puertas y escaleras, de acuerdo a las necesidades de la industria. Las escaleras que sirvan de comunicación entre las distintas plantas del edificio ofrecerán las debidas condiciones de solidez, estabilidad y seguridad. Se procurará que sean de materiales incombustibles, espaciosas y seguras, y deberán estar provistas de pasamanos a una altura de 0,90 metros y de barandilla, para evitar posibles caídas. Los locales de trabajo contarán con un número suficiente de puertas de salida, libres de todo obstáculo, amplias, bien ubicadas y en buenas condiciones de funcionamiento, para facilitar el tránsito en caso de emergencia. Tanto las puertas de salida, como las de emergencia deberán estar construidas para que se abran hacia el exterior, y estarán provistas de cerraduras interiores de fácil operación. No se deberán instalar puertas giratorias; las puertas de emergencia no deberán ser de corredera, ni de enrollamiento vertical.

Trabajadores autónomos

En Colombia, el trabajador por cuenta propia es conocido como “trabajador independiente”. La normativa de seguridad y salud laboral colombiana establece algunos supuestos por los cuales este tipo de trabajadores deberán estar afiliados al Sistema de Riesgos Laborales.

En concreto, siempre que un trabajador independiente sea contratado para la ejecución de un servicio en favor de una persona natural o jurídica de derecho público o privado, tales como contratos de obra, de arrendamiento de servicios, de prestación de servicios, consultoría, asesoría y cuya duración sea superior a 1 mes de trabajo, la parte contratante deberá verificar la afiliación y pago de aportes al Sistema General de Riesgos Laborales.

Estos supuestos generan obligaciones tanto a la empresa contratante como al trabajador independiente. Son obligaciones de la empresa contratante:

• La afiliación del contratista (trabajador independiente) al sistema, la cual es responsabilidad del contratante.

• Incluir en las actividades de prevención, promoción y salud ocupacional de la empresa al trabajador independiente, el cual será asimilado a estas actividades como si se tratara de un trabajador dependiente.

• Reportar a la ARL (Administradora de Riesgos Laborales) al que se encuentre afiliado el trabajador independiente los Accidentes de Trabajo y enfermedades laborales que ocurran bajo la ejecución del contrato.

Por otra parte, el trabajador independiente deberá:

• Efectuar el pago de las cotizaciones al sistema.

• Cumplir las normas, reglamentos e instrucciones del sistema General de Gestión de la Seguridad y Salud en el Trabajo (SG-SST) de la empresa contratante y asistir a los programas de promoción y prevención efectuados por las ARLs.

• Informar al contratante sobre los eventos laborales ocurridos en el desarrollo de su trabajo (accidente de trabajo, incidentes, enfermedades profesionales).

En resumen, la única diferencia que se da respecto a los trabajadores por cuenta ajena es que lo trabajadores independientes realizan el pago de las cotizaciones al Sistema de Riesgos Laborales, mientras que en los casos de contratación laboral de trabajadores este pago es efectuado por el empresario.

Trabajadores especialmente sensibles y/o minusválidos

En Colombia, las menciones legales relativas a la protección especial que deberá brindarse a los trabajadores con algún tipo de discapacidad son escasas y hacen más bien referencia a la protección del empleo y su adaptación profesional, y no tanto a la protección de su seguridad y salud como tal.

Así pues, el Decreto nº 2177, de 1989, dispone en su Parte 3 el compromiso del Estado de garantizar la igualdad de oportunidades y derechos laborales a las personas que ostenten una discapacidad física, mental o sensorial, en respuesta a la ratificación del Convenio nº 159 de la Organización Mundial del Trabajo.

Por otra parte, la propia Constitución Política de Colombia, del año 1991, establece el derecho de igualdad reconocido a todos los habitantes del país y que engloba los siguientes cuatro principios:

• El principio de igualdad ante la Ley.

• La prohibición de establecer discriminaciones.

• El deber estatal de promover acciones orientadas a conseguir la igualdad material.

• La necesidad de establecer un trato privilegiado o más beneficioso al más débil (discriminación positiva).

Extrapolando este último punto al ámbito de la seguridad y salud ocupacional, éste se traduciría en una protección especial de la seguridad y salud de los trabajadores discapacitados. La única referencia identificada en este sentido viene dispuesta en el artículo 25 de la Decisión nº 584, del 7 de mayo de 2005, Instrumento Andino de Seguridad y Salud en el Trabajo.

Tal y como establece dicho artículo, el empresario deberá garantizar la protección de los trabajadores que, por su situación de discapacidad, sean especialmente sensibles a los riesgos derivados del trabajo. A tal fin, deberán tener en cuenta dichos aspectos en las evaluaciones de riesgos, en la adopción de medidas preventivas y de los medios de protección que resultaran necesarios.

En adición a lo anterior, la Decisión nº 584 también dispone que el empresario deberá también tener en cuenta en las evaluaciones del plan integral de prevención de riesgos los factores de riesgo que pueden incidir en las funciones de procreación de los trabajadores y trabajadoras, en particular por la exposición a agentes físicos, químicos, biológicos, ergonómicos y psicosociales, con el fin de adoptar las medidas preventivas necesarias.

Trabajadoras embarazadas

En Colombia, la regulación en cuanto a la protección especial de las mujeres embarazadas en relación a lo riesgos profesionales a los que están expuestas viene contemplada en el Capítulo V del Código Sustantivo del Trabajo, modificado por la Ley 1468, del 30 de junio de 2011.

La principal vía mediante la que se articula la protección especial de este colectivo se basa en la prohibición del empleo de mujeres embarazadas para determinados tipos de empleos y actividades, que pudieran afectar a la seguridad y salud de la mujer o del embrión. Tal y como dispone el artículo 242 del Código Sustantivo del Trabajo, queda prohibido emplear a mujeres embarazadas en trabajos peligrosos, insalubres o que requieran de grandes esfuerzos (como trabajos que impliquen la manipulación manual de cargas pesadas). Por otra parte, también se prohíbe el trabajo de mujeres en estado de embarazo en horario nocturno para jornadas de trabajo que vayan más allá de las 5 horas.

Toda trabajadora en estado de embarazo tiene derecho a una licencia de 14 semanas en la época de parto, percibiendo la misma remuneración que venía recibiendo antes de su estado. A efectos de adquirir el derecho a la licencia de maternidad, la mujer deberá presentar al empresario un certificado médico en que conste:

• El estado de embarazo de la trabajadora.

• La indicación del día probable del parto.

• La indicación del día desde el cual debe empezar la licencia, teniendo en cuenta que, por lo menos, ha de iniciarse dos semanas antes del parto.

La trabajadora que haga uso del descanso remunerado en la época del parto tomará las 14 semanas de licencia a que tiene derecho, de acuerdo a la ley. Como norma general, tomará la licencia 2 semanas antes de la fecha prevista de parto y disfrutará de las 12 semanas restantes posteriormente al parto. Ahora bien, el Código Sustantivo del Trabajo dispone bastante flexibilidad en cuanto a la disposición de estas semanas de licencia. Aun así, la norma prohíbe a la mujer embarazada desempeñar su actividad laboral en la semana antes de la fecha prevista de parto.

Una vez la mujer es reincorporada a su puesto de trabajo en calidad de madre lactante, tendrá el derecho a dos descansos diarios, de 30 minutos cada uno, para la lactancia del bebé durante los primeros 6 meses de vida.

Además de estas disposiciones, el Capítulo V del código Sustantivo del Trabajo regula en su Capítulo V otros aspectos relativos a la protección del empleo de la mujer trabajadora, a la prohibición de despido por parte del empresario, al permiso que deberá solicitar el empresario ante la Inspección de Trabajo para poder despedir (o a la Alcaldía del municipio si la inspección de trabajo no cuenta con delegación territorial) y otras disposiciones que aplican a la defensa del derecho de empleo de la mujer embarazada y en periodo de lactancia.

Trabajadores temporales

En Colombia, la protección de la seguridad y salud de los trabajadores puestos a disposición de las empresas por una entidad de trabajo temporal viene legalmente establecida en la Ley nº 50, del 1990, por la que se establece el Código Sustantivo del Trabajo. Concretamente, en el artículo 72 y siguientes.

Tal y como dispone el artículo 74 de la norma, los trabajadores temporales puestos al servicio de otras empresas cliente son denominados trabajadores temporales en misión. A este colectivo aplican los mismos derechos y obligaciones atribuidas a la figura del trabajador y contenidas en el Código Sustantivo del Trabajo.

En materia de seguridad y salud laboral, la empresa de servicios temporales es la responsable de garantizar la salud ocupacional de los trabajadores en misión, en los términos establecidos por la normativa colombiana en dicha materia.

Cuando el servicio se preste en oficios o actividades particularmente peligrosas, cuando los trabajadores requieran de un adiestramiento particular en cuanto a la prevención de riesgos, o bien cuando sea necesario el suministro de elementos de protección especial (EPIs), en el contrato que se celebre entre la empresa de servicios temporales y el usuario se determinará expresamente la forma en la que se atenderán estas obligaciones. No obstante, este acuerdo no exime a la empresa de servicios temporales de la responsabilidad laboral frente al trabajador en misión.

Supuestos en los que una empresa puede hacerse con los servicios de uno o más trabajadores temporales:

• Cuando se trate de trabajos ocasionales, accidentales o transitorios, a los que hace referencia el artículo 6 del Código Sustantivo del Trabajo.

• Cuando se requiere reemplazar personal en vacaciones, en uso de licencia, o bien en situación de incapacidad por enfermedad o maternidad.

• Para atender incrementos en la producción, el transporte, las ventas de productos o mercancías, los períodos estacionales de cosechas y en la prestación de servicios, por un término de 6 meses, prorrogable hasta por 6 meses más.

Trabajo de menores

La protección especial que deberá brindarse al colectivo de trabajadores menores viene principalmente regulada por el Capítulo V del Código Sustantivo del Trabajo, de 1950 (actualizado a 2015).

El artículo 242 de dicho Código establece las prohibiciones en cuanto al empleo de los trabajadores menores. En este sentido, los menores de 18 años no podrán ser empleados en trabajos de pintura industrial que entrañen el empleo de cerusa, de sulfato de plomo o de cualquier otro producto que contenga dichos pigmentos. Tampoco podrán desarrollar trabajos en trabajos subterráneos como minas ni, en general, en actividades peligrosas, insalubres o que requieran grandes esfuerzos.

Además de estas prohibiciones en cuanto al empleo de menores, encontramos en el ordenamiento jurídico de Colombia otras normas que establecen disposiciones relativas a la protección del menor en el trabajo.

Por un lado, la Ley nº 20, del 22 de enero de 1982, por la cual se crea la Dirección General del Menor Trabajador como Dependencia del Ministerio de Trabajo y Seguridad Social y se adopta el Estatuto del Menor Trabajador, establece que los menores de 18 años necesitan el consentimiento de sus representantes legales y la autorización escrita del Ministerio de Trabajo y Seguridad Social para poder celebrar un contrato de trabajo. Ningún empresario puede contratar a un trabajador menor que no disponga de dicha autorización.

La autorización debe concederse para los trabajos no prohibidos por la Ley cuando, a juicio del funcionario, no haya perjuicio físico para el menor en ejercicio de la actividad de que se trate y la jornada diaria no exceda de 6 horas diurnas. Concedida la autorización, el menor de 18 años puede recibir directamente el salario y, llegado el caso ejercitar las acciones legales pertinentes.

Por otra parte, la Resolución nº 2400, del 22 de mayo de 1979, dispone la prohibición del trabajo de menores de 14 años en empresas industriales y agrícolas cuando su trabajo en éstas impida su asistencia a la escuela. Además, establece la prohibición de aplicación general de emplear a uno o más trabajadores menores de 14 años en el rango horario comprendido entre las 18:00 y las 06:00 horas.

Otras normas que aplican al presenta apartado:

• Decreto nº 2145 de 1992, que estudia las Condiciones Laborales de los Menores Trabajadores.

• Decreto nº 1741 de 1993, sobre las sanciones a los que contratan menores de edad sin la debida autorización

Notificación/investigación de AT y EEPP

En Colombia, el empresario está obligado a comunicar a distintos organismos la referencia de accidentes de trabajo y enfermedades profesionales ocurridos en el seno de su empresa.

El artículo 62 del Decreto 1295, del año 1994, establece para el empresario la obligación de reportar todo accidente de trabajo o enfermedad laboral que ocurra en su empresa o en su actividad económica, dentro de los dos días hábiles siguientes a la ocurrencia del accidente o del diagnóstico de la enfermedad.

Este informe o notificación debe realizarse de manera simultánea a la entidad Administradora de Riesgos Laborales (ARL) y a la Entidad Promotora de Salud (EPS). En los casos en los que se produzca un accidente grave deberá también remitirse el informe de accidente al Ministerio de Trabajo.

Las sanciones derivadas del incumplimiento o retraso de las comunicaciones relativas a los accidentes de trabajo y enfermedad profesionales acaecidos en el seno de la empresa pueden conllevar una sanción económica de hasta 200 salarios mínimos vigentes, tal y como viene regulado en el artículo 91 del Decreto (ver apartado “Infracciones y sanciones”).

Tal y como se ha comentado anteriormente, aquellos accidentes de trabajo con consecuencias graves o mortales para el trabajador deberán ser reportados también al Ministerio de Trabajo. En este sentido, la Resolución nº 1401, del 2007, entiende por accidente grave aquél que tiene como consecuencia la amputación de cualquier parte del cuerpo, la fractura de uno o más huesos largos (fémur, tibia, peroné, húmero, radio y cúbito), un trauma craneoencefálico, quemaduras de segundo y tercer grado, lesiones severas de mano (tales como aplastamiento o quemaduras), lesiones severas de columna vertebral con compromiso de médula espinal, lesiones oculares que comprometan la agudeza o el campo visual o lesiones que comprometan la capacidad auditiva.

El plazo para realizar esta comunicación es también de dos días, desde el momento en el que el empresario tiene conocimiento del suceso.

En cuanto al trabajador, deberá reportar al empresario o a su representante la materialización del accidente o el diagnóstico de la enfermedad profesional tan pronto como le sea posible, tal y como viene establecido en el artículo 221 del Código Sustantivo del Trabajo. El incumplimiento de esta comunicación puede acarrear también una sanción para el trabajador.

Infracciones y sanciones

En Colombia, son diversas las normas en materia de seguridad y salud en el trabajo que establecen sanciones, atribuidas a la figura del empresario, con motivo del incumplimiento de sus obligaciones en dicho ámbito.

Dentro de este conjunto de normas, la más importante en cuanto a la asignación de sanciones en materia de seguridad y salud en el trabajo es el Decreto nº 1562, del 24 de junio de 1994, el cual dispone, en su Capítulo X, las sanciones derivadas del incumplimiento de los requisitos aplicables a la puesta en práctica de los Programas de Salud Ocupacional y de las obligaciones en cuanto al aseguramiento obligatorio de los trabajadores por contingencias profesionales (accidente de trabajo y enfermedad profesional).

Tal y como dispone el artículo 91 del mencionado Decreto, corresponde a los directores regionales y seccionales del Ministerio de Trabajo y Seguridad Social imponer las sanciones establecidas en materia de seguridad y salud ocupacional, frente a las cuales opera el recurso de apelación ante el Director Técnico de Riesgos Profesionales del Ministerio de Trabajo y Seguridad Social.

En cuanto a los incumplimientos derivados de la afiliación al Sistema General de Riesgos Profesionales, además de las sanciones previstas en el Código Sustantivo del Trabajo, el empresario será sancionado con el pago obligatorio de las prestaciones que corresponden al trabajador. La no afiliación y pago de dos o más periodos mensuales de cotización acarrea sanciones mensuales sucesivas para el empresario de hasta 500 salarios mínimos mensuales vigentes en el momento de la interposición de la sanción.

Cuando la inscripción del trabajador no corresponda a su base de cotización real, o el empresario no haya informado sus cambios posteriores dando lugar a que se disminuyan las prestaciones económicas del trabajador, el empresario deberá pagar al trabajador la diferencia en el valor de la prestación que le hubiera correspondido, sin perjuicio de las sanciones a que hubiese lugar.

En estos casos, o cuando el empresario no informe del traslado de un afiliado a un lugar diferente de trabajo y esta omisión implique una cotización mayor al Sistema, la Dirección Técnica de Riesgos Profesionales del Ministerio de Trabajo y Seguridad Social, previa solicitud motivada de la entidad administradora correspondiente, podrá imponer al empresario una multa de hasta 500 salarios mínimos legales mensuales vigentes.

Por otra parte, el incumplimiento de los Programas de Salud Ocupacional, de las normas de seguridad y salud ocupacional y otras responsabilidades derivadas atribuidas al trabajador podrá acarrear sanciones de hasta 500 salarios mínimos mensuales, cuya cuantía será graduada en función de la gravedad de la infracción. En aquellos casos en los que el empresario incumpla de forma reincidente con sus obligaciones en materia de seguridad y salud laboral, éste podrá ser sancionado con la suspensión de la actividad de la empresa por un periodo de hasta 120 días. En determinados casos, y dependiendo de gravedad de las consecuencias del incumplimiento, las direcciones Territoriales del Ministerio de Trabajo podrán ordenar el cierre definitivo de la empresa.

Por último, los incumplimientos relativos a la obligación de comunicar a la autoridad laboral los accidentes de trabajo y enfermedades profesionales ocurridos en el seno de la empresa podrán derivar en una sanción económica de hasta 200 salarios mínimos mensuales.

Otras sanciones correspondientes a supuestos específicos:

• Cuando se produzca un accidente de trabajo que ocasione la muerte del empleado y éste haya sido producido por el incumplimiento demostrable de las normas de salud ocupacional, el Ministerio de Trabajo impondrá una multa no inferior a veinte salarios mínimos legales mensuales vigentes, ni superior a mil salarios mínimos legales mensuales vigentes. Cuando este accidente haya sido motivado por un incumplimiento reincidente de la normativa, las Direcciones Territoriales del Ministerio de Trabajo podrán ordenar el cierre parcial o definitivo del negocio.

• Cuando se detecte una infracción por parte de los Inspectores de Trabajo y Seguridad Social que genere la existencia de un riesgo grave e inminente para la seguridad y salud de los trabajadores, el empresario podrá ser requerido al cierre temporal del negocio. En los casos en los que, tras la reapertura del centro de trabajo, se identifique reincidencia en alguno de los incumplimientos que motivaron el cierre anterior, el empresario podrá ser sancionado con el cierre del establecimiento entre 10 y 30 días naturales. En caso de renuncia o de nuevo por incumplimiento reincidente, podrá ordenarse el cierre definitivo del negocio.

Coordinación de actividades empresariales

En Colombia, cuando los empresarios se encuentran desarrollando su actividad en un mismo centro de trabajo, se genera el deber de coordinarse entre sí para proteger la seguridad y salud de sus respectivos trabajadores. Esta obligación viene regulada en disposiciones puntuales establecidas en diversas normas dentro del ámbito de la seguridad y salud en el trabajo.

Tal y como dispone el artículo 2 de la Resolución nº 957, del 7 de mayo de 2005, Reglamento del Instrumento Andino de Seguridad y Salud en el Trabajo, siempre que dos o más empresas o cooperativas desarrollen simultáneamente actividades en un mismo lugar de trabajo, los empresario serán solidariamente responsables por la aplicación de las medidas de prevención y protección frente a los riesgos del trabajo. Dichas medidas serán asignadas y coordinadas entre las empresas concurrentes de forma complementaria y equitativa, de acuerdo a los factores de riesgo a que se encuentren expuestos los trabajadores y las trabajadoras. Las mismas obligaciones aplican cuando se trate de contratistas, subcontratistas, enganchadores y demás modalidades de intermediación laboral existentes.

Además de este deber general de coordinación, el Decreto nº 1443, del 31 de julio de 2014, establece en el punto 9 de su artículo 8 la obligación del empresario de informar a los contratistas y trabajadores que vengan desarrollando una actividad dentro de su centro de trabajo, sobre el desarrollo de todas las etapas del Sistema de Gestión de Seguridad de la Salud en el Trabajo SG-SST. De igual forma, el empresario deberá evaluar las recomendaciones dispuestas por los contratistas para la mejora o adecuación del SG-SST, como parte de este procedimiento de coordinación de actividades.

Medidas de emergencia (primeros auxilios, lucha contra incendios, evacuación, riesgo grave o inminente)

Una de las principales responsabilidades que ostenta el empresario en materia de seguridad y salud en el trabajo consiste en desarrollar y elaborar un Programa de Salud Ocupacional, el cual a su vez deberá incorporar la realización de un plan de emergencias.

Tal y como dispone el punto 18 del artículo 14 de la Resolución nº 1016, del 31 de marzo de 1989, el empresario deberá organizar y desarrollar un plan de emergencias que tenga en cuenta las siguientes ramas:

• Rama preventiva: Aplicación de las normas legales y técnicas sobre combustibles, equipos eléctricos, fuentes de calor y sustancias peligrosas propias de la actividad económica de la empresa.

• Rama pasiva o estructural: Diseño y construcción de edificaciones con materiales resistentes, vías de salida suficientes y adecuadas para la evacuación, de acuerdo con los riesgos existentes y el número de trabajadores.

• Rama activa o control de las emergencias. Conformación y organización de brigadas (selección, capacitación, planes de emergencias y evacuación), sistema de detección, alarma, comunicación, inspección, señalización y mantenimiento de los sistemas de control.

Por otro lado, el artículo 14 de la misma norma establece la documentación que deberá ser recabada por el empresario en relación a la gestión de emergencias. El programa de salud ocupacional deberá mantener actualizados los siguientes registros mínimos: planes específicos de emergencias y actas de simulacro en las empresas cuyos procesos, condiciones de emplazamiento o almacenamiento de materiales riesgosos puedan convertirse en fuente de peligro para los trabajadores, la comunidad o el ambiente.

Por otra parte, el Decreto nº 1443, del 31 de julio de 2014, por el cual se dictan disposiciones para la implementación del Sistema de Gestión de la Seguridad y Salud en el Trabajo (SG-SST), establece como obligación empresarial el formar, capacitar, entrenar y dotar una brigada de emergencias, acorde con el nivel de riesgo de la empresa y los recursos disponibles, que incluya la atención de primeros auxilios.

El empresario debe implementar y mantener las disposiciones necesarias en materia de prevención, preparación y respuesta ante emergencias, con cobertura a todos los centros y turnos de trabajo y todos los trabajadores, independiente de su forma de contratación o vinculación, incluidos contratistas y subcontratistas, así como proveedores y visitantes.

Para ello debe implementar un plan de prevención, preparación y respuesta ante emergencias que considere como mínimo, los siguientes aspectos:

• Identificar sistemáticamente todas las amenazas que puedan afectar a la empresa.

• Identificar los recursos disponibles, incluyendo las medidas de prevención y control existentes al interior de la empresa para prevención, preparación y respuesta ante emergencias, así como las capacidades existentes en las redes institucionales y de ayuda mutua.

• Analizar la vulnerabilidad de la empresa frente a las amenazas identificadas, considerando las medidas de prevención y control existentes.

• Valorar y evaluar los riesgos considerando el número de trabajadores expuestos, los bienes y servicios de la empresa.

• Diseñar e implementar los procedimientos para prevenir y controlar las amenazas priorizadas o minimizar el impacto de las no prioritarias.

• Formular el plan de emergencia para responder ante la inminencia u ocurrencia de eventos potencialmente desastrosos.

• Asignar los recursos necesarios para diseñar e implementar los programas, procedimientos o acciones necesarias, para prevenir y controlar las amenazas prioritarias o minimizar el impacto de las no prioritarias.

• Implementar las acciones factibles, para reducir la vulnerabilidad de la empresa frente a estas amenazas que incluye entre otros, la definición de planos de instalaciones y rutas de evacuación.

• Informar, capacitar y entrenar incluyendo a todos los trabajadores, para que estén en capacidad de actuar y proteger su salud e integridad, ante una emergencia real o potencial.

• Realizar simulacros como mínimo una vez al año con la participación de todos los trabajadores.

• Conformar, capacitar, entrenar y dotar la brigada de emergencias, acorde con su nivel de riesgo y los recursos disponibles, que incluya la atención de primeros auxilios.

• Inspeccionar con la periodicidad que sea definida en el SG-SST, todos los equipos relacionados con la prevención y atención de emergencias incluyendo sistemas de alerta, señalización y alarma, con el fin de garantizar su disponibilidad y buen funcionamiento.

• Desarrollar programas o planes de ayuda mutua ante amenazas de interés común, identificando los recursos para la prevención, preparación y respuesta ante emergencias en el entorno de la empresa y articulándose con los planes que para el mismo propósito puedan existir en la zona donde se ubica la empresa.

En cuanto a la realización de simulacros, deberán llevarse a cabo como mínimo una vez al año.

Por último, el Código Sustantivo del Trabajo dispone en sus artículos 205 y 206 otras disposiciones que hacen referencia al deber del empresario de proporcionar al conjunto de su plantilla los primeros auxilios, aun cuando el accidente haya sido provocado por acción deliberada del trabajador. El empresario debe proporcionar sin demora al trabajador accidentado o que padezca enfermedad profesional, la asistencia médica y farmacéutica necesaria. Todo empresario debe tener en su establecimiento los medicamentos necesarios para las atenciones de urgencias en casos de accidentes o ataque súbito de enfermedad.

Vigilancia de la salud

En Colombia, la vigilancia del estado de salud de los trabajadores es una responsabilidad del empresario exigida dentro del deber de elaborar un Plan de Seguridad Ocupacional, cuya regulación viene dispuesta en la Resolución nº 1016, del 1989.

Esta norma obliga a todos los empresarios públicos, oficiales, privados, contratistas y subcontratistas, a organizar y garantizar el funcionamiento de un programa de Salud Ocupacional. A su vez, estos programas deberán incluir como uno de sus elementos el historial médico de cada uno de los trabajadores, con sus respectivos exámenes de control clínico y biológico.

Dicho esto, las actividades propias de la medicina del trabajo, y más en concreto de los reconocimientos médicos, vienen reguladas por la Resolución nº 2346, de 200, por la cual se regula la práctica de evaluaciones médicas ocupacionales y el manejo y contenido de las historias clínicas ocupacionales.

El empresario está obligado a realizar evaluaciones médicas ocupacionales específicas, de acuerdo con los factores de riesgo a que esté expuesto un trabajador, según las condiciones individuales que presente. Tal y como dispone el artículo 3 de la Resolución, las evaluaciones médicas ocupacionales que debe realizar el empleador público y privado en forma obligatoria son como mínimo, las siguientes:

• Evaluación médica preocupacional o de preingreso.

• Evaluaciones médicas ocupacionales periódicas (programadas o por cambios de ocupación).

• Evaluación médica postocupacional o de egreso.

Además, el empresario deberá ordenar la realización de otro tipo de evaluaciones médicas ocupacionales, tales como postincapacidad o por reintegro, para identificar condiciones de salud que puedan verse agravadas o que puedan interferir en la labor o afectar a terceros, a razón de situaciones particulares.

El médico evaluador deberá entregar al trabajador una copia de cada una de las evaluaciones médicas ocupacionales practicadas, dejando la respectiva constancia de su recibo.

El coste de las evaluaciones médicas ocupacionales y de las pruebas o valoraciones complementarias que se requieran, estará a cargo del empresario en su totalidad. En ningún caso pueden ser cobrados ni solicitados al aspirante o trabajador.

La historia clínica ocupacional y, en general los documentos, exámenes o valoraciones clínicas o paraclínicas que sean practicados son estrictamente confidenciales.

Consulta y participación

Una de las responsabilidades que atribuye la normativa colombiana en materia de seguridad y salud ocupacional a la figura del empresario es la de consultar y hacer partícipes a los trabajadores en aquellas decisiones relativas a su seguridad y salud laboral. Este deber viene incluido, entre otras normas, en el Capítulo III del Decreto nº 1443, del 31 de julio de 2014, en el que se establece como uno de los elementos que deberán conformar los Sistemas de Gestión de Seguridad y Salud en el Trabajo la aplicación de medidas eficaces que garanticen la participación de todos los trabajadores y sus representantes ante el Comité Paritario o Vigía de Seguridad y Salud en el Trabajo, en la ejecución de la política y también que estos últimos funcionen y cuenten con el tiempo y demás recursos necesarios, acorde con la normatividad vigente que les es aplicable.

Uno de los medios por los cuales se articula el derecho de participación y consulta de los trabajadores es a través de los Comités de Medicina, Higiene y Seguridad Industrial, los cuales vienen regulados por la Resolución nº 2013, de 1986, por la cual se reglamenta la organización y funcionamiento de los Comités de Medicina, Higiene y Seguridad Industrial en los lugares de trabajo.

Tal y como establece su artículo primero, todas las empresas e instituciones, públicas o privadas, que tengan a su servicio 10 o más trabajadores, están obligadas a conformar un Comité de Medicina, Higiene y Seguridad Industrial.

Estos Comités serán compuestos en representación paritaria y el número de sus miembros deberá ser proporcional al volumen de plantilla con el que cuente la empresa o centro de trabajo:

• De 10 a 49 trabajadores, un representante por cada una de las partes.

• De 50 a 499 trabajadores, dos representantes por cada una de las partes.

• De 500 a 999 trabajadores, cuatro representantes por cada una de las partes.

• De 1000 o más trabajadores, cuatro representantes por cada una de las partes.

El Comité de Medicina, Higiene y Seguridad Industrial debe estar conformado por igual número de representantes por parte del empresario e igual número de representantes por parte de los trabajadores. El empresario debe nombrar sus representantes y los trabajadores elegirán los suyos mediante votación libre. El Vigía Ocupacional es elegido por el empresario, no requiere proceso de votación. El período de vigencia de los miembros del Comité es de 2 años, al cabo del cual podrán ser reelegidos. Se debe reunir por lo menos una vez al mes en la empresa y en horas de trabajo, manteniendo un archivo de las actas de reunión.

La empresa que posea dos o más establecimientos de trabajo podrá conformar varios Comités de Medicina, Higiene y Seguridad Industrial para el cumplimiento de lo dispuesto en esta Resolución, uno por cada establecimiento, teniendo en cuenta su organización interna.

Son funciones del Comité de Medicina, Higiene y Seguridad Industrial, regidas por el artículo 11 de la Resolución 02013 de 1986, las siguientes:

• Proponer a la administración de la empresa, o establecimiento de trabajo, la adopción de medidas y el desarrollo de actividades que procuren y mantengan la salud en los lugares y ambientes de trabajo.

• Proponer y participar en actividades de capacitación en salud ocupacional dirigidas a trabajadores, supervisores y directivos de la empresa o establecimiento de trabajo.

• Colaborar con los funcionarios de entidades gubernamentales de salud ocupacional en las actividades que éstos adelanten en la empresa y recibir por derecho propio los informes correspondientes.

• Vigilar el desarrollo de las actividades que en materia de medicina, higiene y seguridad industrial debe realizar la empresa de acuerdo con el Reglamento de Higiene y Seguridad Industrial y las normas vigentes; promover su divulgación y observancia.

• Colaborar en el análisis de las causas de los accidentes de trabajo y enfermedades profesionales, y proponer al empresario las medidas correctivas que haya lugar para evitar su ocurrencia. Evaluar los programas que se hayan realizado.

• Visitar periódicamente los lugares de trabajo e inspeccionar los ambientes, máquinas, equipos, aparatos y las operaciones realizadas por el personal en cada área o sección de la empresa, e informar al empresario sobre la existencia de factores de riesgo y sugerir las medidas correctivas y de control.

• Estudiar y considerar las sugerencias que presenten los trabajadores en materia de medicina, higiene y seguridad industrial.

• Servir como organismo de coordinación entre empresario y los trabajadores en la solución de los problemas relativos a la salud ocupacional. Tramitar los reclamos de los trabajadores relacionados con la salud ocupacional.

• Solicitar periódicamente a la empresa informes sobre accidentalidad y enfermedades profesionales con el objeto de dar cumplimiento a lo estipulado en la presente Resolución.

• Elegir al Secretario del Comité.

• Mantener un archivo de las actas de cada reunión y demás actividades que se desarrollen el cual estará en cualquier momento a disposición del empleador, los trabajadores y las autoridades competentes.

• Las demás funciones que le señalen las normas sobre salud ocupacional.

Por otra parte, aquellas empresas que cuenten con un volumen de plantilla que no alcance los 10 trabajadores, deberán designar a un Vigía Ocupacional, cuyas funciones en materia de SST vienen a ser las equivalentes de un delegado de personal, tal y como dispone el artículo 35 del Decreto nº 1295, del 1994.

Información

En Colombia, el empresario está obligado a informar a sus trabajadores en materia de seguridad y salud en el trabajo. Este deber viene regulado en diversas normas colombianas relativas a la protección de los trabajadores frente a los riesgos del trabajo.

A modo de ejemplo, el Decreto nº 1562, del 11 de julio de 1994, dispone en su artículo 62 el deber del empresario de informar a sus trabajadores sobre los riesgos del trabajo a los que puedan verse expuestos durante la ejecución de los trabajos para los que han sido encomendados.

Por otra parte, la Resolución nº 957, del 7 de mayo de 2005, Reglamento del Instrumento Andino de Seguridad y Salud en el Trabajo, dispone en su Capítulo III como una obligación atribuida a la figura del empresario el deber de elaborar planes integrales de prevención de riesgos, los cuales deberán comprender entre otros aspectos la información a los trabajadores, por escrito o cualquier otro medio, sobre los riesgos laborales a los que están expuestos y capacitarlos a fin de prevenirlos, minimizarlos y eliminarlos.

Por último, la Resolución nº 2004, del 22 de mayo de 1979, dispone los requisitos que deberán reunir los carteles y señales de seguridad destinados a identificar e informar sobre peligros dentro de los centros de trabajo. Más en concreto, establece el código de colores que deberán seguir estas señales y carteles, viniendo contempladas dichas especificaciones en el Capítulo I del título V de la norma.

Formación

En Colombia, el empresario tiene el deber de instruir y capacitar a su personal en materia de seguridad y salud en el trabajo. Esta obligación viene principalmente regulada por el Decreto nº 1443, del 31 de julio de 2014, por el que se dictan disposiciones para la implementación del sistema de Gestión de la Seguridad y Salud en el Trabajo (SG-SST).

Tal y como dispone el artículo 11 del Decreto, el empresario debe definir los requisitos de conocimiento y práctica en seguridad y salud en el trabajo necesarios para sus trabajadores. Además, deberá adoptar y mantener disposiciones para que estos los apliquen en todos los aspectos de la ejecución de sus deberes u obligaciones, con el fin de prevenir accidentes de trabajo y enfermedades laborales.

Para ello, debe desarrollar un programa de capacitación que proporcione conocimientos para identificar los peligros y controlar los riesgos relacionados con el trabajo, hacerlo extensivo a todos los niveles de la organización e incluyendo a trabajadores dependientes, contratistas, trabajadores cooperados y trabajadores en misión, estar documentado y ser impartido por personal idóneo conforme a la normatividad vigente.

El empresario deberá proporcionar de forma inicial a todo trabajador que ingrese por primera vez a la empresa, independientemente de su forma de contratación y vinculación, y de manera previa al inicio de sus labores, una formación en los aspectos generales y específicos de las actividades a realizar, que incluya entre otros, la identificación y el control de peligros y riesgos en su trabajo y la prevención de accidentes de trabajo y enfermedades laborales.

Por otra parte, y según lo dispuesto en el artículo 35 de la misma norma, el personal responsable de la ejecución del Sistema de Gestión de la Seguridad y Salud en el Trabajo (SG-SST), deberán realizar un curso de capacitación virtual de 50 horas sobre los Sistemas de Gestión de la Seguridad y Salud en el Trabajo (SG-SST).

Además de estos requisitos aplicables al deber de capacitación del personal en materia de seguridad y salud en el trabajo, existen otras normas que también reconocen el derecho de los trabajadores a ser formados de manera adecuada en materia de seguridad y salud en el trabajo, como el artículo 23 de la Resolución nº 957, del 7 de mayo de 2005, por el cual se aprueba el Reglamento del Instrumento Andino de Seguridad y Salud en el Trabajo.

Auditorías

En Colombia, las empresas están obligadas a realizar auditorías periódicas de su Sistema de Gestión de la Seguridad y Salud en el Trabajo (SG-SST), viniendo este deber regulado en el Capítulo VI del Decreto nº 1443, del 31 de julio de 2014.

Según lo dispuesto en el artículo 29 de la norma, el empresario es responsable de la realización de una auditoría anual del SG-SST, la cual será planificada con la participación del Comité Paritario o Vigía de Seguridad y Salud en el Trabajo. En aquellos casos en los que la auditoría sea realizada por personal interno de la organización, deberá garantizarse la plena independencia del personal que realiza la auditoría sobre el área o proceso que sea objeto de verificación.

El programa de auditoría debe comprender entre otros, la definición de la idoneidad de la persona que sea el auditor, el alcance de la auditoría, la periodicidad, la metodología y la presentación de informes, y debe tomarse en consideración resultados de auditorías previas. El alcance de las auditorías del SG-SST deberá comprender lo siguiente:

• El cumplimiento de la política de seguridad y salud en el trabajo.

• El resultado de los indicadores de estructura, proceso y resultado.

• La participación de los trabajadores.

• El desarrollo de la responsabilidad y la obligación de rendir cuentas.

• El mecanismo existente para la comunicación de los contenidos del Sistema de Gestión de la Seguridad y Salud en el Trabajo SG-SST, a los trabajadores.

• La planificación, desarrollo y aplicación del Sistema de Gestión de la Seguridad y Salud en el Trabajo SG-SST.

• Procedimientos que hay establecidos para la gestión del cambio.

• La consideración de la seguridad y salud en el trabajo en las nuevas adquisiciones (equipos, máquinas, etc.).

• El alcance y aplicación del Sistema de Gestión de la Seguridad y Salud en el Trabajo (SG-SST) frente a proveedores y contratistas.

• La supervisión y medición de los resultados.

• El proceso de investigación de incidentes, accidentes de trabajo y enfermedades laborales, y su efecto sobre la mejora de la seguridad y salud en el trabajo en la empresa.

• El desarrollo del proceso de auditoría.

• La evaluación por parte de la alta dirección.

La selección del personal auditor no implicará necesariamente aumento en la planta de cargos existente, ya que los auditores no deben auditar su propio trabajo. Los resultados de la auditoría deben ser comunicados a los responsables de adelantar las medidas preventivas, correctivas o de mejora en la empresa.

Organización de la actividad preventiva

En Colombia, el empresario está obligado a organizar la gestión de la seguridad y salud ocupacional en el seno de su empresa, a través de las Entidades Administradoras de Riesgos Laborales (ARL). Se trata de empresas aseguradoras acreditadas por el Estado que llevan a cabo las funciones propias de un servicio de seguridad y salud en el trabajo.

Para acceder al servicio de las ARL, el empresario deberá afiliar a todos sus trabajadores al Sistema General de Riesgos Laborales. Todas las empresas, sin importar su tamaño, deben afiliar al sistema a todos sus trabajadores, sean nacionales o extranjeros.

Las Administradoras de Riesgos Profesionales son entidades asesoras y consultoras de los empresarios y trabajadores conforme a lo establecido en los artículos 19, 35 y 80 del Decreto Ley 1295 de 1994. Su función no es otra que realizar actividades de prevención y promoción de los riesgos profesionales a las empresas afiliadas.

El pago de las cotizaciones al Sistema General de Riesgos Laborales está 100% a cargo del empresario, quien puede escoger de manera libre y voluntaria la Administradora de Riesgos Laborales (ARL) de su preferencia. Estas Entidades Administradoras de Riesgos Laborales tienen como funciones generales las siguientes:

• La afiliación de los trabajadores al Sistema de Riesgos Laborales.

• El recaudo a través de la PILA, Planilla Integrada de Liquidación de Aportes, y el control de la correcta autoliquidación y pago.

• Garantizar a sus afiliados la prestación de los servicios asistenciales de salud a que tienen derecho.

• Garantizar a sus afiliados el reconocimiento y pago oportuno de las prestaciones económicas.

• Realizar actividades de prevención, asesoría y evaluación de riesgos laborales.

• Promover y divulgar programas de medicina laboral, higiene industrial, salud ocupacional y seguridad industrial

Cabe decir, no obstante, que estas funciones estarán intensificadas en mayor o menor medida en función de la categoría de riesgo que presente la empresa. Cuando una organización se hace con los servicios de una ARL, ésta determina en una escala de 5 categorías el nivel de riesgos que presenta la empresa en cuestión. En función de ese nivel de riesgo, el empresario realizará una aportación contributiva mayor o menor, y así mismo, la ARL ajustará las funciones que desempeñará en función de la agresividad de los riesgos profesionales existentes.

En este sentido, el artículo 66 del Decreto dispone que las Entidades Administradoras de Riesgos Laborales y el Ministerio de Trabajo, supervisarán en forma prioritaria y directamente o a través de terceros idóneos, a las empresas de alto riesgo, especialmente en la aplicación del Programa de Salud Ocupacional según el Sistema de Garantía de calidad, los Sistemas de Control de Riesgos Laborales y las Medidas Especiales de Promoción y Prevención. Las empresas donde se procese, manipule o trabaje con sustancias tóxicas o cancerígenas o con agentes causantes de enfermedades incluidas en la tabla de enfermedades laborales, deberán cumplir con un número mínimo de actividades preventivas al año, el cual será determinado por el Ministerio del Trabajo y de Salud y Protección Social.

Planificación de la actividad preventiva

Al igual que con la evaluación de riesgos, son diversas las normas legales que obligan al empresario a planificar el conjunto de acciones que deberán efectuarse para la protección de la seguridad y salud de los trabajadores, previa evaluación de riesgos.

En primer lugar, la Decisión nº 584, del 7 de mayo de 2005, Instrumento Andino de Seguridad y Salud en el Trabajo, dispone los requisitos que deberán tenerse en consideración a la hora de realizar la planificación de la actividad preventiva. Tal y como desarrolla el artículo 11 de la Decisión, en todo lugar de trabajo se deberán tomar medidas tendientes a disminuir los riesgos laborales, las cuales deberán basarse en directrices sobre sistemas de gestión de la seguridad y salud en el trabajo y su entorno como responsabilidad social y empresarial.

Para tal fin, las empresas elaborarán planes integrales de prevención de riesgos que deberán contener las acciones preventivas asociadas a cada uno de los riesgos previamente identificados. A efectos de diseñar el conjunto de estas acciones, deberán tenerse en cuenta algunos principios dispuestos en la norma:

• Combatir y controlar los riesgos en su origen, en el medio de transmisión y en el trabajador, privilegiando el control colectivo al individual. En caso de que las medidas de prevención colectivas resulten insuficientes, el empresario deberá proporcionar, sin costo alguno para el trabajador, las ropas y los equipos de protección individual adecuados.

• Programar la sustitución progresiva y con la mayor brevedad posible, de los procedimientos, técnicas, medios, sustancias y productos peligrosos por aquellos que produzcan un menor o ningún riesgo para el trabajador.

• Diseñar una estrategia para la elaboración y puesta en marcha de medidas de prevención, incluidas las relacionadas con los métodos de trabajo y de producción, que garanticen un mayor nivel de protección de la seguridad y salud de los trabajadores.

• Fomentar la adaptación del trabajo y de los puestos de trabajo a las capacidades de los trabajadores, habida cuenta de su estado de salud física y mental, teniendo en cuenta la ergonomía y las demás disciplinas relacionadas con los diferentes tipos de riesgos psicosociales en el trabajo.

Al igual que con la evaluación de riesgos, el empresario deberá registrar documentalmente la planificación de la actividad preventiva, así como los resultados de los controles que se desarrollen a efectos de verificar la eficacia de las acciones preventivas.

El plan integral de prevención de riesgos deberá ser revisado y actualizado periódicamente con la participación de empresarios y trabajadores y, en todo caso, siempre que las condiciones laborales se modifiquen.

Además de estas disposiciones, el Decreto nº 1443, del 31 de julio de 2014, por el cual se dictan disposiciones para la implementación del Sistema de Gestión de la Seguridad y Salud en el Trabajo (SG-SST), dispone que el empresario deberá adoptar mecanismos para SG-SST, basado en la evaluación inicial y otros datos disponibles que sean útiles para este propósito.

Tal y como dispone el artículo 17 del Decreto, esta planificación de la actividad preventiva deberá contener lo siguiente:

• Definir las prioridades en materia de seguridad y salud en el trabajo de la empresa.

• Definir objetivos del Sistema de Gestión de la Seguridad y Salud en el Trabajo (SG-SST) medibles y cuantificables, acorde con las prioridades definidas y alineados con la política de seguridad y salud en el trabajo definida en la empresa.

• Establecer el plan de trabajo anual para alcanzar cada uno de los objetivos, en el que se especifiquen metas, actividades claras para su desarrollo, responsables y cronograma, responsables y recursos necesarios.

• Definir indicadores que permitan evaluar el Sistema de Gestión de la Seguridad y Salud en el Trabajo (SG-SST).

• Definir los recursos financieros, humanos, técnicos y de otra índole requeridos para la implementación del SG-SST.

Esta planificación de la actividad preventiva, denominada en Colombia como “Plan de Trabajo Anual” o “Plan Integral de Prevención de Riesgos”, debe ser firmada por el empresario y contener los objetivos, metas, actividades, responsables, cronograma y recursos del Sistema de Gestión de la Seguridad y Salud en el Trabajo SG-SST. Al igual que con la evaluación de riesgos, deberá registrarse documentalmente y ser actualizada como mínimo una vez al año. Se deben elaborar y guardar registros de los resultados y conclusiones derivados del Plan De Trabajo Anual y poder ser puesta a disposición de la Autoridad Laboral siempre que lo solicite ésta.

Evaluación de riesgos

En Colombia, son varias las fuentes jurídicas identificadas que hacen referencia a la obligación del empresario de identificar y evaluar los riesgos a los que están expuestos los empleados a su cargo.

En primer lugar, la Decisión nº 584, del 7 de mayo de 2005, Instrumento Andino de Seguridad y Salud en el Trabajo, incluye en su Capítulo III el deber del empresario de elaborar planes integrales de prevención de riesgos que deberán comprender, entre otros elementos, una identificación y evaluación de los riesgos.

Esta evaluación deberá realizarse en la etapa inicial de funcionamiento y posteriormente ser revisada de forma periódica. Su objetivo no es otro que brindar a la empresa la información necesaria para poder planificar e implementar una serie de medidas y acciones preventivas destinadas a proteger la seguridad y salud de la plantilla expuesta.

Como metodología, la norma establece que deberá confeccionarse un mapa de riesgos bifactorial en el que confluyan las variables de probabilidad y gravedad del daño. Otra metodología a la que recurren bastantes empresas en el país es la denominada “Método Triple Impacto PGV”, que proporciona un análisis de la magnitud de los riesgos a partir de la categorización de la probabilidad de ocurrencia, la gravedad del riesgo y la vulnerabilidad de los recursos que intervienen en un proceso.

Además de los requisitos establecidos por la Decisión nº 584, el artículo 15 del Decreto nº 1443, del 31 de julio de 2014, (por el cual se dictan disposiciones para la implementación del Sistema de Gestión de la Seguridad y Salud en el Trabajo (SG-SST)), también contempla disposiciones en cuanto al deber de identificar y evaluar los riesgos profesionales. Tal y como dispone dicho artículo, el empresario debe aplicar una metodología que sea sistemática, que tenga alcance sobre todos los procesos y actividades rutinarias y no rutinarias, internas o externas, máquinas y equipos, todos los centros de trabajo y todos los trabajadores, independientemente de su forma de contratación y vinculación. Este análisis debe permitir identificar los peligros y evaluar los riesgos en seguridad y salud en el trabajo, a fin establecer prioridades y aplicar los controles que resulten necesarios para la protección eficaz de la plantilla expuesta. En función de la tipología de los riesgos identificados, deberán realizarse las mediciones ambientales que correspondan.

La evaluación de riesgos deberá ser documentada, ya que debe ser la base para la toma de decisiones y la planificación de la gestión de la seguridad y salud en el trabajo, y actualizada como mínimo una vez al año. También se debe actualizar cada vez que ocurra un accidente de trabajo mortal o un evento catastrófico en la empresa, o bien cuando se apliquen cambios en los procesos, en las instalaciones, en la maquinaria o en los equipos.

Elementos de los que debe constar la evaluación inicial de riesgos:

• La identificación de la normativa vigente en materia de riesgos laborales incluyendo los estándares mínimos del Sistema de Garantía de Calidad del Sistema General de Riesgos Laborales para empresarios, que se reglamenten y le sean aplicables.

• La verificación de la identificación de los peligros, evaluación y valoración de los riesgos, la cual debe ser anual. En la identificación de peligros deberá contemplar los cambios de procesos, instalaciones, equipos, maquinarias, entre otros.

• La identificación de las amenazas y evaluación de la vulnerabilidad de la empresa; la cual debe ser anual.

• La evaluación de la efectividad de las medidas implementadas, para controlar los peligros, riesgos y amenazas, que incluya los reportes de los trabajadores; la cual debe ser anual.

• El cumplimiento del programa de capacitación anual, establecido por la empresa, incluyendo la inducción y reinducción para los trabajadores dependientes, cooperados, en misión y contratistas.

• La evaluación de los puestos de trabajo en el marco de los programas de vigilancia epidemiológica de la salud de los trabajadores.

• La descripción sociodemográfica de los trabajadores y la caracterización de sus condiciones de salud, así como la evaluación y análisis de las estadísticas sobre la enfermedad y la accidentalidad.

• Registro y seguimiento de los resultados de los indicadores definidos en el SGSST de la empresa, del año inmediatamente anterior.

Derechos y deberes de los trabajadores

Del mismo modo que con la figura del empresario, el trabajador también ve atribuidas sus responsabilidades en materia de seguridad y salud en el trabajo en el Capítulo III del Decreto nº 1443, del 31 de julio de 2014, si bien éstas están definidas en el artículo 10 de la norma. Son las siguientes:

• Procurar el cuidado integral de su salud.

• Suministrar información clara, veraz y completa sobre su estado de salud.

• Cumplir las normas, reglamentos e instrucciones del Sistema de Gestión de la Seguridad y Salud en el Trabajo de la empresa.

• Informar oportunamente al empresario contratante acerca de los peligros y riesgos latentes en su sitio de trabajo.

• Participar en las actividades de capacitación en seguridad y salud en el trabajo definido en el plan de capacitación del Sistema de Gestión de la Seguridad y Salud en el Trabajo SG–SST.

• Participar y contribuir al cumplimiento de los objetivos del SG-SST.

Derechos y deberes del empresario

En Colombia, las obligaciones atribuidas mediante la normativa a la figura del empresario vienen principalmente dispuestas en el Capítulo III del Decreto nº 1443, del 31 de julio de 2014, por el cual se dictan disposiciones para la implementación del Sistema de Gestión de la Seguridad y Salud en el Trabajo (SG-SST).

Tal y como desarrolla el artículo 8 de la norma, el empresario está obligado a la protección de la seguridad y la salud de los trabajadores, de acuerdo con lo establecido en la normativa. Dentro del Sistema de Gestión de la Seguridad y Salud en el Trabajo (SG-SST) en la empresa, el empresario tendrá atribuidas las siguientes obligaciones:

• Definir, firmar y divulgar la política de Seguridad y Salud en el Trabajo a través de documento escrito.

• Debe asignar, documentar y comunicar las responsabilidades específicas en Seguridad y Salud en el Trabajo (SST) a todos los niveles de la organización, incluida la alta dirección.

• Rendición de cuentas con un mínimo de una vez al año a quienes haya delegado la responsabilidad del Sistema de Gestión de la Seguridad y Salud en el Trabajo.

• Definir y asignar los recursos financieros, técnicos y el personal necesario para el diseño, implementación, revisión, evaluación y mejora de las medidas de prevención y control, para la gestión eficaz de los peligros y riesgos en el lugar de trabajo y también, para que los responsables de la seguridad y salud en el trabajo en la empresa, el Comité Paritario o Vigía de Seguridad y Salud en el Trabajo según corresponda, puedan cumplir de manera satisfactoria con sus funciones.

• Garantizar que opera bajo el cumplimiento de la normativa nacional vigente aplicable en materia de seguridad y salud en el trabajo.

• Adoptar disposiciones efectivas para desarrollar las medidas de identificación de peligros, evaluación y valoración de los riesgos y establecimiento de controles que prevengan daños en la salud de los trabajadores y/o contratistas, en los equipos e instalaciones.

• Diseñar y desarrollar un plan de trabajo anual para alcanzar cada uno de los objetivos propuestos en el Sistema de Gestión de la Seguridad y Salud en el Trabajo (SG-SST).

• Implementar y desarrollar actividades de prevención de accidentes de trabajo y enfermedades laborales, así como de promoción de la salud en el Sistema de Gestión de la Seguridad y Salud en el Trabajo (SG-SST).

• Asegurar la adopción de medidas eficaces que garanticen la participación de todos los trabajadores y sus representantes ante el Comité Paritario o Vigía de Seguridad y Salud en el Trabajo.

• Informar a los trabajadores y/o contratistas sobre el desarrollo de todas las etapas del SG-SST.

• Garantizar la capacitación de los trabajadores en los aspectos de seguridad y salud en el trabajo.

Además, el empresario deberá conservar los registros y documentos que soportan el Sistema de Gestión de la Seguridad y Salud en el Trabajo SG-SST de manera controlada, garantizando que sean legibles, fácilmente identificables, accesibles y protegidos contra todo daño, deterioro o pérdida.

Definiciones

En Colombia, la definición legal de los principales conceptos en materia de seguridad y salud en el trabajo viene dispuesta en los artículos iniciales de la Ley nº 1562/2012, del 7 de noviembre de 2012. Se establecen definiciones en cuanto a:

• Sistema General de Riesgos Laborales: Es el conjunto de entidades públicas y privadas, normas y procedimientos, destinados a prevenir, proteger y atender a los trabajadores de los efectos de las enfermedades y los accidentes que puedan ocurrirles con ocasión o como consecuencia del trabajo que desarrollan.

• Salud Ocupacional o Seguridad y Salud en el Trabajo: disciplina que trata la prevención de lesiones y enfermedades causadas por las condiciones de trabajo, así como la protección y promoción de la salud de los trabajadores. Tiene por objeto mejorar las condiciones y el medio ambiente de trabajo, así como la salud en el trabajo, que conlleva la promoción y el mantenimiento del bienestar físico, mental y social de los trabajadores en todas las ocupaciones.

• Sistema de Gestión de la Seguridad y Salud en el Trabajo (SG-SST): Este Sistema consiste en el desarrollo de un proceso lógico y por etapas, basado en la mejora continua y que incluye la política, la organización, la planificación, la aplicación, la evaluación, la auditoría y las acciones de mejora con el objetivo de anticipar, reconocer, evaluar y controlar los riesgos que puedan afectar la seguridad y salud en el trabajo.

• Accidente de Trabajo: Todo suceso repentino que sobrevenga por causa o con ocasión del trabajo, y que produzca en el trabajador una lesión orgánica, una perturbación funcional o psiquiátrica, una invalidez o la muerte. Es también accidente de trabajo aquel que se produce durante la ejecución de órdenes del empresario, o contratante durante la ejecución de una labor bajo su autoridad, aún fuera del lugar y horas de trabajo. Igualmente se considera accidente de trabajo el que se produzca durante el traslado de los trabajadores o contratistas desde su residencia a los lugares de trabajo o viceversa, cuando el transporte lo suministre el empresario. También se considerará como accidente de trabajo el ocurrido durante el ejercicio de la función sindical aunque el trabajador se encuentre en permiso sindical siempre que el accidente se produzca en cumplimiento de dicha función. De igual forma se considera accidente de trabajo el que se produzca por la ejecución de actividades recreativas, deportivas o culturales, cuando se actúe por cuenta o en representación del empresario de la empresa usuaria cuando se trate de trabajadores de empresas de servicios temporales que se encuentren en misión.

• Enfermedad profesional: Aquélla que es contraída como el resultado de la exposición a factores de riesgo inherentes a la actividad laboral o del medio en el que el trabajador se ha visto obligado a trabajar. Para ser considerada como tal, la enfermedad deberá figurar en la tabla contenida en el Decreto nº 1477, del 5 de agosto de 2014.

Administraciones Públicas competentes

En Colombia, existen una serie de entidades públicas cuyas funciones se enmarcan, bien de forma directa o indirecta, dentro del ámbito de la seguridad y salud en el trabajo. Se enumeran las principales:

• Ministerio de Trabajo y Seguridad Social: Máxima autoridad gubernamental del país en materia de trabajo, este organismo tiene como misión formular, adoptar y orientar la política pública en materia laboral que contribuya a mejorar la calidad de vida de los colombianos, para garantizar el derecho al trabajo decente, mediante la identificación e implementación de estrategias de generación y formalización del empleo; respeto a los derechos fundamentales del trabajo y la promoción del diálogo social y el aseguramiento para la vejez.

• Ministerio de Salud: Este ministerio está encargado de la regulación sobre la afiliación de los trabajadores al Sistema General de Riesgos Laborales. También se encarga de reglamentar las normas de obligado cumplimiento en cuanto a la gestión preventiva en empresas que procesan, manipulan o trabajan con sustancias tóxicas, cancerígenas o con agentes causantes de enfermedades laborales. Conjuntamente con el Ministerio de Trabajo, se encarga de actualizar la tabla de enfermedades profesionales cada 3 años.

• Instituto Nacional de Salud: Autoridad científico-técnica en salud encargada de la dirección, coordinación y ejecución de las políticas de investigación científica en salud, estableciendo las líneas prioritarias de investigación en salud laboral con la sociedad científica en medicina del trabajo, sobre los problemas de mayor incidencia y prevalencia en la salud de los trabajadores.

• Comité Nacional de Salud Ocupacional: Es un organismo asesor del Consejo Nacional de Riesgos Profesionales y consultivo de la Dirección de Riesgos Laborales. Este organismo tiene asignados los siguientes objetivos:

• Fortalecer la promoción de la salud de los trabajadores y la prevención de los riesgos profesionales.

• Mejorar la actuación de las entidades, instituciones e instancias del sistema general de riesgos profesionales en la gestión de la prevención y el control de riesgo profesional en las distintas actividades económicas y formas de vinculación laboral.

• Impulsar el desarrollo técnico, tecnológico y científico del sistema general de riesgos profesionales.

• Optimizar y garantizar el reconocimiento de las prestaciones asistenciales y económicas al trabajador en el sistema general de riesgos profesionales.

• Garantizar la viabilidad y sostenibilidad financiera del sistema general de riesgos profesionales.

• Favorecer la ampliación de cobertura en el sistema general de riesgos profesionales y la búsqueda de mecanismos de protección y atención especial en seguridad y salud en el trabajo para la población trabajadora no cubierta por el sistema general de riesgos profesionales.

• Dirección de Riesgos Laborales: Se trata de un ente dependiente del Ministerio de Trabajo y Seguridad social, que tiene como función principal la supervisión y control de las condiciones de trabajo y de seguridad y salud en el trabajo que se dan en los establecimientos del país. Tiene por objeto velar por el buen funcionamiento y desarrollo del Sistema General de Riesgos Profesionales.

Ambito aplicación

El ordenamiento jurídico de Colombia en materia de seguridad y salud presenta una gran diversidad de normas mediante las cuales se regula la protección de los trabajadores frente a los riesgos derivados de su profesión, cada una de ellas establece su ámbito de aplicación en sus artículos preliminares. Se enumeran las principales:

Código Sustantivo del Trabajo, 1950

La finalidad primordial de este Código es la de lograr la justicia en las relaciones que surgen entre empresarios y trabajadores, dentro de un espíritu de coordinación económica y equilibrio social. El Código rige en todo el territorio nacional y es de aplicación a todos sus habitantes, independientemente de la nacionalidad. Por último, el artículo 3 establece que esta norma regula tan solo las relaciones del derecho individual privado, quedando exentos de su regulación las empresas y trabajadores públicos.

Decisión nº 584, del 7 de mayo de 2005, Instrumento Andino de Seguridad y Salud en el Trabajo

Dispone que sea de aplicación a todas las ramas de actividad económica en los Países Miembros de la Comunidad Andina (Colombia, Perú, Bolivia, Venezuela y Ecuador) y a todos sus trabajadores. Este ámbito de aplicación no varía respecto al de la Resolución nº 957, Reglamento del Instrumento Andino de Seguridad y Salud en el Trabajo, puestos que ésta última desarrolla el contenido de la Decisión anterior.

Ley nº 1562, del 2012, Ley de Prevención de Riesgos Laborales de Colombia

Esta nueva Ley acoge, dentro del sistema de prevención de riesgos laborales, a nuevos colectivos que anteriormente no estaban protegidos ante accidentes o enfermedades causadas por el propio desempeño de su actividad laboral. Esta norma brinda protección a los trabajadores por cuenta ajena, a trabajadores independientes con un contrato superior a un mes, estudiantes que se encuentran realizando trabajos para la institución en la que desempeñan su actividad de estudiante y miembros del Subsistema Nacional de primera respuesta: bomberos, miembros de Defensa Civil y de Cruz Roja.

Decreto nº 1443, del 31 de julio de 2014, “por el cual se dictan disposiciones para la implementación del Sistema de Gestión de la Seguridad y Salud en el Trabajo (SG-SST)”.

Su campo de aplicación viene definido en el artículo 1 de la norma. Tal y como dispone dicho artículo, el Decreto tiene por objeto definir las directrices de obligatorio cumplimiento para implementar el Sistema de Gestión de la Seguridad y Salud en el Trabajo (SG-SST), que deben ser aplicadas por todos los empresarios públicos y privados, los contratantes de personal bajo modalidad de contrato civil, comercial o administrativo, las organizaciones de economía solidaria y del sector cooperativo, las empresas de servicios temporales y tener cobertura sobre los trabajadores dependientes, contratistas, trabajadores cooperados y los trabajadores en misión

Aspectos generales

Salvo algunas disposiciones puntuales relativas a la protección de los trabajadores y contenidos en el Código Sustantivo del Trabajo de Colombia, la seguridad y salud en el trabajo no fue regulada hasta el año 1979.

Aun así, y pese a esta juventud de la normativa colombiana en esta materia, se han ido desarrollando con los años un gran número de leyes, decretos, reglamentos y resoluciones que han contribuido a configurar el Sistema General de Seguridad y Salud Ocupacional de Colombia.

Hoy en día, la salud ocupacional en Colombia está considerada como una de las herramientas que en mayor medida contribuye a la mejora de la calidad de vida de la población trabajadora y genera beneficios derivados de la prevención de accidentes y enfermedades profesionales.

En la actualidad, el marco normativo de Colombia, en materia de seguridad y salud en el trabajo, dispone de un gran número de normas de las que se destacan, en orden cronológico, las siguientes:

  • Resolución 2400 de 1979: Mediante la que se crea el estatuto de seguridad industrial.
  • Ley 9 de 1979: Código sanitario nacional.
  • Decreto 614 de 1984: Creación de bases para la organización de la salud ocupacional.
  • Resolución 2013 de 1986: Creación y funcionamiento de comités paritarios de salud ocupacional.
  • Resolución 2013 de 1986: Establece la creación y funcionamiento de los comités de medicina, higiene y seguridad industrial en las empresas.
  • Resolución 1016 de 1989: Establece el funcionamiento de los programas de salud ocupacional en las empresas.
  • Decreto 1295 de 1994: Mediante el cual se determina la organización y administración del sistema general de riesgos profesionales.
  • Decreto 1530 de 1996: Se define accidente de trabajo y enfermedad profesional con muerte del trabajador.
  • Ley 776 de 2002: Se dictan normas de organización, administración y prestación del sistema general de riesgos profesionales.
  • Resolución 1401 de 2007: Reglamenta la investigación de accidente e incidente de trabajo.
  • Resolución 2346 de 2007: Regula la práctica de evaluaciones médicas ocupacionales y el manejo y contenido de las historias clínicas ocupacionales.
  • Resolución 1956 de 2008: Se adoptan medidas para el consumo de cigarrillo y tabaco.
  • Resolución 2646 de 2008: se establecen disposiciones y se definen responsabilidades para la identificación, evaluación, prevención, intervención y control permanente de la exposición a factores de riesgo psicosocial en el trabajo y para la determinación del origen de las patologías causadas por el estrés ocupacional.
  • Resolución 1918 de 2009: Modifica los artículos 11 y 17 de la resolución 2346 de 2007 y se dictan otras disposiciones.
  • Decreto 2566 de 2009: Se emite la tabla de enfermedades profesionales.
  • Resolución 652 de 2012: Se establecen disposiciones para la formación y composición de comités de convivencia laboral para empresas públicas y privadas y se dictan otras disposiciones.
  • Circular 0038 de 2010: Espacio libre de humo y sustancias psicoactivas en la empresa.
  • Resolución 1356 de 2012: Por medio de la cual se modifica parcialmente la resolución 652 de 2012.
  • Ley 1562 de 2012: Por la cual se modifica el sistema de riesgos laborales y se dictan otras disposiciones en materia de salud ocupacional.
  • Resolución 1903 de 2013: Por la cual modifica el numeral 5° del artículo 10 y el parágrafo 4° del artículo 11 de la Resolución 1409 de 2012, por la que se estableció el Reglamento para Trabajo Seguro en Alturas, y se dictan otras disposiciones.
  • Resolución 3368 de 2014: Modificación del reglamento para protección contra caídas de trabajo en alturas.
  • Decreto 1443 de 2014: Por medio del cual se dictan disposiciones para la implementación del sistema de gestión de la seguridad y salud en el trabajo (SG-SST).

Esta última norma es una de las más importantes del país en materia de seguridad y salud ocupacional, puesto que a través de ella se exige a las empresas colombianas disponer de un Sistema de Gestión de la Seguridad y Salud en el Trabajo. Los principios de estos sistemas de gestión se basan en el Ciclo PDCA (Plan, Do, Check, Act), lo cual se traduce en lo siguiente:

  • Planear la forma como debe mejorar la seguridad y salud de los trabajadores, detectando los errores que se están cometiendo o pueden ser sujetos de mejora y definir los pasos a seguir para remediar los problemas. Esto enmarcado en normatividad vigente y alineado con los principios organizacionales.
  • Implementar las medidas planificadas.
  • Inspeccionar que los procedimientos y acciones implementados están de acuerdo con los objetivos trazados.
  • Realizar las acciones de mejora necesarias para garantizar beneficios en la seguridad y salud de los trabajadores.

A efectos de que las organizaciones del país tengan tiempo suficiente para implantar un Sistema de Gestión de la Seguridad y Salud en el Trabajo, disponen de una serie de plazos en función de su volumen de plantilla:

  • Empresas de hasta 10 trabajadores: 18 meses desde la fecha de publicación de la norma.
  • Empresas con entre 10 y 200 trabajadores: 24 meses desde la fecha de publicación de la norma.
  • Empresas de más de 200 trabajadores: Hasta 30 meses después de la fecha de publicación de la norma.