Estados Unidos

Trámites

No se requiere visado de negocios para estancias inferiores a 90 días, para ciudadanos de los siguientes países VWP: Alemania, Andorra, Australia, Austria, Bélgica, Brunei, Chile, Dinamarca, Eslovenia, Eslovaquia, España, Estonia, Finlandia, Francia, Grecia, Holanda Hungría, Irlanda, Islandia, Italia, Japón, Letonia, Liechtenstein, Lituania, Luxemburgo, Malta, Mónaco, Noruega, Nueva Zelanda, Portugal, Reino Unido, República de Corea, República Checa, San Marino, Singapur, Suecia, Suiza y Taiwán.

Sí se requiere visado de negocios para los ciudadanos del resto de países y para cualquier persona si se pretende trabajar durante la estancia inferior a 90 días.

Otros tipos de visado

Tipo de visado Razón de su concesión Duración máxima Procedimiento de solicitud.

Exención de visado Para visitas por motivos de turismo y/o negocios inferiores a tres meses. 3 meses no prorrogables Billete de ida y vuelta en período inferior a 3 meses y solicitud del ESTA antes de iniciar el viaje. Nota: No permite ni trabajar ni estudiar, sólo negocios.

B-1 Para la realización de negocios en corto espacio de tiempo y en representación de una empresa no estadounidense. 6 meses prorrogables a 1 año A través de la Embajada de EE. UU. en Madrid. La prórroga se tramita a través del USCIS antes de que caduque el período inicial del visado. Nota: Este visado no permite trabajar para una empresa americana.

E-1 y E-2 Para empresas o individuos, que en virtud del tratado bilateral de comercio entre España y EE. UU. vayan o bien a dedicarse exclusivamente al comercio de servicios, productos o tecnología de un volumen importante (E-1), o vayan a invertir una cantidad considerable en los EE. UU. (E-2). Límite a especificar por las autoridades americanas La solicitud para este tipo de visados es muy compleja y la presentación de documentos puede variar en cada caso. Solicitar información la Embajada de EE. UU. en Madrid. Nota: Usualmente, se suele otorgar por un período inicial de 2 años, aunque puede variar considerablemente.

H-1B Para aquellos profesionales con una alta especialización teórica y práctica, acreditada por unos estudios superiores específicos en esa materia que vayan a ser contratados por una empresa ubicada en los EE. UU. 3 años prorrogables a 6 años El futuro empleador americano deberá iniciar este trámite presentando una oferta de empleo condicional (Labor Condition Application) en el Department of Labor (Departamento de Trabajo de los EE. UU.).

Cuando le haya sido aprobada,el empleador podrá contactar con el USCIS (Oficina de inmigración americana) para solicitar una petition for a Nonimigrant Worker. Una vez otorgada, el trabajador deberá solicitar el visado en la Embajada de los EE. UU. en Madrid. Nota: En el caso de todos los tipos de visado H puede existir un cupo límite anual de expediciones. Además se puede pedir un trámite urgente llamado The Premium Processing Service. Se recomienda averiguar si el cupo se ha llenado antes de iniciar los trámites.

H-2B Para trabajos no comprendidos dentro del trabajo agrícola de naturaleza estacional. 1 año prorrogable a 3 años El futuro empleador americano deberá iniciar este trámite presentando un certificado de empleo temporal (Temporary Labor Certification) confirmando la carencia de ciudadanos estadounidenses calificados para ese trabajo en el Department of Labor (Departamento de Trabajo de los EE. UU.). Cuando le haya sido aprobado, el empleador podrá contactar con el USCIS, en la jurisdicción donde se vaya a realizar el trabajo para solicitar una Petition for a Nonimigrant Worker. Una vez otorgada, el trabajador deberá solicitar el visado en la Embajada de los EE. UU. en Madrid. Nota: En el caso de todos los tipos de visado H puede existir un cupo límite anual de expediciones. Además se puede pedir un trámite urgente llamado The Premium Processing Service. Se recomienda averiguar si el cupo se ha llenado antes de iniciar los trámites.

H-3 Para asistir a un programa de formación, que no se ofrezca en el país de origen, y excluyendo la formación médica o universitaria. 2 años La empresa interesda deberá invitar al becario (Trainee) y justificar exhaustivamente la formación. Además deberá solicitar la Petition for Nonimmigrant Workeren la oficina del USCIS, que tenga jurisdicción de la zona donde esté localizada la empresa. Una vez otorgada, el becario deberá iniciar los trámites del visado en la Embajada de los EE. UU. en Madrid. Nota: en el caso de todos los tipos de visado H puede existir un cupo límite anual de expediciones. Además se puede pedir un trámite urgente llamado The Premium Processing Service. Se recomienda averiguar si el cupo se ha llenado antes de iniciar los trámites.

J-1 Para programas de intercambio profesional aprobados por el Departamento de Estado estadounidense (Departement of State), incluyendo a expertos, académicos, estudiantes, becarios, residentes médicos y asistentes de investigación. Depende del tipo de programa de intercambio. Algunos no son renovables. La institución americana que invite al interesado a participar en su programa de intercambio, deberá facilitarle el certificado llamado Ceritficate of Eligibility for Exchange Visitors J-1. Con éste podrá iniciar el tramíte del visado en la Embajada de los EE. UU. en Madrid. Nota: Está permitido trabajar, pero solo bajo las términos del programa de intercambio.

L-1A y L-1B Para ejecutivos (L-1A) o aquellos empleados técnicos (L-1B), que vayan a ser transferidos a la sucursal estadounidense o vayan a establecerla para la compañía española para la que trabajan. 1 año con posibilidad de prórroga (para establecer el negocio), 3 años, prorrogables (para los técnicos) El empleador contactará con el USCIS, en la jurisdicción donde se vaya a realizar el trabajo para solicitar una Petition for a Nonimigrant Worker. Cuando le haya sido aprobada, el trabajador deberá solicitar el visado en la Embajada de los EE. UU. en Madrid. Nota: Los trabajadores deben haber trabajado durante 1 año dentro de los últimos 3 años anteriosrs a la soliciud del visado. Posibilidad de peticiones individuales o abiertas.

*La ley de inmigración de los Estados Unidos, requiere que los solicitantes de visado de inmigrante obtengan ciertas vacunas antes de la expedición del visado. Los médicos deben verificar que se cumple con los requisitos de las vacunas o si es médicamente inapropiado para la persona recibir una o más de las siguientes vacunas: Paperas, Sarampión, Rubéola, Polio, Tétanos y toxoide de difteria, Tos ferina, Haemophilus influenza sero tipo B, Hepatitis B, Varicela, Neumococo, Influenza (gripe), Rotavirus, Hepatitis A, Meningococo, Virus Papiloma Humano (HPV), Zoster.

Para ayudar a los médicos a que efectúen los exámenes médicos y evitar demoras en el proceso de la tramitación del visado, los solicitantes deben presentar en el momento de su examen los certificados de vacunación de todos los miembros de la familia que están solicitando el visado de inmigración. Existe alguna dispensa del requisito de alguna vacuna basadas en la recomendación del médico que le examine. Sólo el médico puede determinar qué vacunas de las requeridas son médicamente apropiadas para el solicitante dependiendo de su edad, historial médico y estados de salud actual.

Aspectos culturales y de educación

Estados Unidos es probablemente el país con un mayor grado de multiculturalidad, dándose ésta en la mayoría del territorio nacional y estando principalmente motivada por las emigraciones sucedidas en lo últimos siglos. Las principales fuentes de estos movimientos migratorios provienen de Europa y África, si bien en los últimos años se hadado un aumento de emigrantes procedentes de Asia y América Latina.

Si bien la mayoría de los inmigrantes provienen de México (casi 2 millones o 25%), hay un 11% originales del Caribe, casi 7% son de Hong Kong, Taiwan y China continental, un 5.8% son de América del Sur, y un 20% restante está dividido entre naciones tan distintas entre sí como Filipinas, América Central, India y países de Asia Central y Medio Oriente.

Este crisol de razas se completa con los indígenas estadounidenses, que componen una de las minorías mayoritarias, 35 millones de personas o un 13.5%, y de afro-descendientes, con una presencia de 34 millones o un 13.1%.

Pese a este alto grado de multiculturalidad, uno de los rasgos más característicos de la sociedad estadounidense lo constituye el fuerte sentimiento patriótico de la sociedad americana. Este patriotismo se refleja también en el calendario de días festivos nacionales: algunos de ellos conmemoran la figura de algún icono relevante en la historia del país.

• Año Nuevo: 1 de enero

• Aniversario de Martin Luther King: 19 de enero.

• Aniversario de George Washington: 16 de febrero.

• “Memorial Day”: 25 de mayo.

• Día de la Independencia: 4 de julio

• Día del Trabajo: 25 de setiembre.

• “Columbus Day”: 12 de octubre.

• Día de Acción de Gracias: 26 de noviembre.

• Navidad: 25 de diciembre.

Por otro lado, Estados Unidos se declara oficialmente como un país laico. Sin embargo, un estudio realizado en 2002 constató que existe una alta proporción de ciudadanos creyentes o que profesan alguna religión, especialmente en las zonas rurales. Según dicho estudio, un 59% de las personas encuestadas manifestó que la religión desempeñaba un rol muy importante en sus vidas. Aproximadamente 3 de cada 4 ciudadanos estadounidenses profesan el cristianismo.

Seguridad vial

 

Según datos del “Centers for Diseases Control and Prevention”, aproximadamente cada 12 minutos se produce en el país un fallecimiento con motivo de un accidente laboral. En el siguiente mapa gráfico se muestra aquellos estados en los que la prevalencia de fallecimientos por accidente de tráfico es más alta.

Gráfica del número de accidentes mortales producidos en cada uno de los estados que conforman el país por cada 100.000 habitantes. 2012.

En cuanto a los ciudadanos españoles que vayan a establecerse por un tiempo en Estados Unidos y que pretendan conducir en dicho territorio, deberán proceder, previamente al desplazamiento, a la tramitación del Permiso de Conducción Internacional.

Este permiso tiene una validez de 1 año y solo es válido para la conducción en un país diferente al que se emitió dicho permiso (Si se emite en España, no es válido en España). Aun así, existe la posibilidad de prorrogar su validez, siempre y cuando el permiso de conducción español siga vigente.

La tramitación para la obtención del permiso de Conducción Internacional es bastante sencilla, pudiendo hacerse desde el portal web de la Dirección General de Tráfico.

En cuanto a los requisitos exigidos para su obtención, éstos son:

• Impreso oficial.

• Pago de la tasa correspondiente (10€).

• Documento Nacional de Identidad, Pasaporte o Tarjeta de Residencia original y en vigor.

• Una fotografía actualizada, de 32 x 26 mm. en color. Cuando se trate de solicitantes que por su religión lleven el cabello cubierto, se admitirán las fotografías con velo, siendo la única limitación para su admisión, que el óvalo del rostro aparezca totalmente descubierto desde el nacimiento del pelo hasta el mentón, de forma que no impida o dificulte la identificación de la persona .

Riesgos meteorológicos y de condiciones naturales del país (terremotos, lluvias torrenciales…)

Por su gran tamaño y variedad geográfica, el país cuenta con la mayoría de tipos de clima que existen en el mundo, desde el tropical en la zona sur hasta el polar en la zona de Alaska.

Lo mismo ocurre con el riesgo de desastres naturales. Los principales en el país son los tornados (especialmente en la zona del medio oeste del país) y huracanes, mayoritariamente prevalentes en las zonas del Golfo de México (estados de Louisiana, Alabama, Florida, Mississipi y Texas).

Huracanes

La temporada de huracanes en el Atlántico, que afecta a la zona de Florida, Georgia y Carolina del Sur y a toda la Costa del Golfo de Méjico (Estados de Texas, Lousiana, Mississippi, y Alabama), comienza oficialmente el 1 de junio y termina el 30 de noviembre pero el período más problemático tiene lugar entre los meses de agosto y octubre.

Ante la eventualidad de un huracán, es necesario que los residentes y visitantes se encuentren adecuadamente preparados, que extremen las precauciones y que estén atentos a las informaciones meteorológicas y de emergencia. En ocasiones los huracanes se desplazan al Norte de Florida y a los Estados de la Costa Este, por lo que es necesario seguir atentamente los boletines de información.

El Consulado General cuenta con información extensiva sobre las recomendaciones a seguir en caso de emergencias en el Sur de la Florida (huracanes), zonas de evacuación definidas por el Condado de Miami-Dade, puntos de recogida de autobuses locales en caso de huracán, centros de evacuación provistos por las autoridades locales, información de emergencia de la Alcaldía de Miami-Beach, medios de transporte, listado de hoteles en zona continental (fuera de las áreas de evacuación), entre otros.

Tornados

Existen amplias zonas de riesgo de tornados, como son los Estados de Illinois, Ohio, Indiana y Nebraska, así como Texas y Oklahoma, Estados que forman parte del llamado “Tornado Belt” o “Tornado Alley”, por lo cual se ruega se lleven a cabo las precauciones pertinentes recomendadas por las autoridades locales para este tipo de fenómenos atmosféricos.

Otros riesgos o fenómenos naturales

También existe un alto riesgo de movimiento sísmico en la zona oeste del país, especialmente en el estado de California, zona en la que se encuentra la Falla de San Andrés. La propia delegación californiana de la OSHA, además de otros organismos, cuentan con información y protocolos de actuación frente a este tipo de riesgos.

También se dan en todo el país grandes inundaciones e incendios forestales.

Puede encontrar información detallada sobre la incidencia de desastres naturales, así como documentación orientada a la prevención y procedimientos de actuación frente a situaciones extremas por desastres naturales, en el portal web de la Agencia de Protección Ambiental de Estados Unidos (EPA).

Condiciones sanitarias

Las condiciones higiénicas, sanitarias y de atención médica en Estados Unidos son, por lo general, muy buenas.

El Ministerio de Asuntos Exteriores de España señala en sus recomendaciones de viaje que, si bien las condiciones de atención médica en EEUU son excelentes, el sistema de salud norteamericano difiere sustancialmente del español, dado que la cobertura sanitaria no es universal ni gratuita. Debido al elevado coste de los tratamientos médicos, gran parte de la población norteamericana está cubierta por un seguro médico particular. Por ello, la garantía de una asistencia médica imprevista requiere la subscripción de un seguro médico privado temporal, cerciorándose de que la cobertura contratada sea lo más amplia posible. Es muy conveniente informarse acerca del seguro médico suscrito con carácter previo al inicio del viaje, pues los médicos o los servicios de urgencias realizan a menudo comprobaciones antes de atender al paciente.

Por otro lado, se recomienda encarecidamente que dichos seguros médicos de viaje incluyan dentro de su paquete asistencial los costes devengados de una posible repatriación del trabajador desplazado con motivo de su estado de salud. En el caso de que la lesión o enfermedad viniera dada por una contingencia profesional, la propia mutua de accidentes y enfermedades profesionales sería la encargada de acarrear con dichos costes. Sin embargo, si la contingencia fuera común, no existiría tal cobertura por parte de las mutuas.

Seguridad ciudadana

Tal y como se informa desde el Ministerio de Asuntos Exteriores y de Cooperación (MAEC), el principal foco de riesgo en materia de seguridad ciudadana lo constituyen los barrios marginales de las grandes ciudades del país.

Se detallan a continuación las zonas consideradas como de riesgo alto y medio por parte del MAEC:

Zonas de riesgo alto (a evitar):

• Boston: Zonas de Roxbury, Dorchester y Mattapan, en las que se da una tasa alta de delincuencia y existen núcleos importantes de bandas juveniles.

• Chicago: Evitar la zona de Streeterville en horario nocturno.

• Los Ángeles: Evitar la zona este del Downtown durante el anochecer y la región Southcentral.

• Nueva York: Evitar pasear de noche por las zonas de Harlem y el Bronx.

• San Francisco: Barrios de HuntersPoint y Bayview. Ciudad de Oakland.

• Washington: Evitar deambular por el barrio de Anacostia, tanto de día como de noche.

• Houston: Zonas del Eastside, South Central y Fondren.

• Miami: Evitar deambular de noche por las zonas de Overtown, Liberty City, Opa-locka y Miami Gardens.

Zonas de riesgo medio (extremar precauciones):

• Boston: Chinatown.

• Chicago: Chicago Sur, con excepción de la Universidad de Chicago y el Oeste de la ciudad.

• Houston: Toda el área metropolitana de Houston.

• Miami: Zona del Downtown y resto de zonas no turísticas.

• Nueva York: Manhattan, presencia de carteristas.

• San Francisco: Tenderloin.

• Los Ángeles: Zonas no turísticas.

• Washington: noreste, sudeste, barrio de Anacostia y zonas cercanas a las estaciones de trenes y de autobuses.

Asistencia sanitaria en el viaje y destino

Estados Unidos es uno de los países con los que España tiene firmado un Convenio de Seguridad Social. Este acuerdo aplica a las personas que trabajen o hayan trabajado en uno o en ambos países, así como a sus derechohabientes.

El convenio se aplica sobre las siguientes prestaciones de carácter contributivo del sistema de la Seguridad Social:

En relación con España:

• Prestaciones por invalidez provisional derivada de enfermedad común o accidente no laboral.

• Prestaciones por vejez.

• Prestaciones por incapacidad permanente, muerte y supervivencia por enfermedad común o accidente no laboral.

En relación con Estados Unidos,

Se aplica el programa federal de Seguro de Vejez, Supervivencia e Invalidez. Respecto a estas prestaciones hay que tener en cuenta que:

• Para adquirir las prestaciones de carácter contributivo previstas en el Convenio se pueden sumar los periodos de seguro cumplidos en España y en Estados Unidos.

• Las prestaciones económicas de carácter contributivo se podrán percibir con independencia de que el interesado resida o se encuentre en España o en Estados Unidos.

• Cada país abonará sus propias prestaciones directamente al beneficiario.

• Las personas que reúnan los requisitos exigidos por las legislaciones de ambos países para tener derecho a pensión contributiva, podrán percibir ésta de cada uno de ellos.

• Cada país examinará por separado la solicitud de pensión de vejez, invalidez o supervivencia en la forma siguiente:

o Si el interesado alcanza derecho a la pensión sin necesidad de sumar los periodos de seguro del otro país, le concederá la pensión que le corresponda teniendo en cuenta, únicamente, sus propios periodos de seguro.

o Si el interesado no alcanza derecho a la pensión según el apartado anterior, se sumarán los periodos de seguro acreditados en el otro país. El importe de la pensión no será íntegro, sino según la proporción existente entre los períodos de seguro cumplidos en el país que la otorgue y la suma de los periodos de España y Estados Unidos.

Para tener acceso a la cobertura ofrecida por el Convenio de Seguridad Social existente entre España y Estados Unidos, el interesado o la empresa deberán facilitar ante la oficina correspondiente de la Seguridad Social los siguientes formularios debidamente cumplimentados:

• Solicitud de Información sobre la legislación de Seguridad Social Aplicable (TA-300)

• Formulario E-USA 1

Las prestaciones incluidas en el mencionado Convenio no conllevan una cobertura del ciudadano español en cuanto a la asistencia sanitaria, puesto que de ello dependerá el motivo de la lesión sufrida por el trabajador (según si la contingencia es profesional o no). Por ello, se hace especialmente recomendable la contratación de un seguro médico de viaje que dé plena cobertura al trabajador, más teniendo en cuenta los altos costes que supone la asistencia sanitaria en el país.

Vacunaciones

No existen vacunaciones obligatorias para poder acceder al territorio de Estados Unidos.

Aun así, desde el Misterio de Asuntos Exteriores y Cooperación (MAEC) se recomienda que los ciudadanos que vayan a desplazarse a territorio estadounidense se vacunen de las siguientes enfermedades:

• Hepatitis B: En función de las actividades de riesgo previstas de deberá valorar la recomendación de esta vacuna, si no ha pasado la enfermedad ni se han vacunado con anterioridad.

• Tétanos-difteria: Todas las personas deben tener actualizada la inmunización frente a tétanos difteria. Esta vacuna se recomienda a todos los viajeros con independencia del viaje, por ser una enfermedad de distribución mundial. La vacuna se administra en cualquier servicio o centro sanitario.

Para la administración de estas vacunaciones, deberá acudir al Centro de Vacunación Internacional que le sea más próximo.

Riesgos psicosociales

Bajo la Cláusula de Deber General, Sección 5 (a) (1) de la Ley de Seguridad y Salud Ocupacional (OSHA) de 1970, los empleadores están obligados a proporcionar a sus empleados un lugar de empleo que “sea libre de riesgos reconocidos que causen o puedan causar la muerte o lesiones graves a los empleados “.

Los tribunales han interpretado esta cláusula de deber general de OSHA de forma que el empresario tiene la obligación legal de proporcionar un lugar de trabajo libre de condiciones o actividades que el empresario o la industria reconoce como peligroso y que causa, o es probable que causen la muerte o daño físico grave a los empleados cuando hay un método factible para disminuir el peligro, incluyendo en ese sentido los actos violentos ocasionados por terceros o por integrantes de la propia empresa.

Un empresario que tiene conocimiento de actos de violencia en el trabajo, o tenga conocimiento de amenazas, intimidación, u otros indicadores que muestran que existe la posibilidad de la violencia en el lugar de trabajo, debe implementar un programa de prevención de la violencia en el trabajo, haciéndose valer de los medios técnicos, organizativos y de control necesarios a tal fin.

Riesgos ergonómicos

Uno de los riesgos a los que la OSHA y otros organismos estatales relacionados con la seguridad y salud laboral atribuyen más importancia son los trastornos musculo-esqueléticos (TME).

Según un informe publicado en 2011 por el Bureau of Labor Statistics (BLS), este tipo de trastornos representó el 33% de los casos reportados de accidentes laborales y enfermedades profesionales en aquel periodo. Los sectores en los que más notoriedad adquirieron los trastornos musculo-esqueléticos fueron el sector sanitario, transporte y logística, comercio al detalle y construcción.

En cuanto a la figura del empresario, éste es responsable de garantizar la seguridad y salud de los trabajadores, incluyendo en este sentido los factores de riesgo ergonómico susceptibles de acabar generando este tipo de dolencias.

A tales efectos la OSHA propone a las empresas establecidas en el país que desarrollen programas orientados a la protección de los trabajadores frente a este tipo de riesgos, dada la eficacia comprobada que ha tenido su implementación en muchas organizaciones del país. Estos programas, cuya documentación se encuentra en el portal web de la OSHA, deben contar por lo general con una serie de elementos que facilitan el éxito del proceso y que a continuación detallan:

 Compromiso de la dirección: Deben definirse metas y objetivos claros destinados a la adaptación de los puestos de trabajo a las necesidades humanas.

 Participación de los trabajadores: Contar con la ayuda de los trabajadores deviene clave para identificar aquellas necesidades humanas a las que deberán hacer frente las condiciones ergonómicas de los puestos de trabajo por ellos ocupados.

 Formación: Los empleados deberán estar debidamente informados e instruidos sobre los beneficios de la ergonomía aplicada a los puestos de trabajo, riesgos a los que están expuestos con motivo del diseño de los mismos y de la importancia que adquiere reportar de forma temprana los síntomas experimentados y que puedan venir dados por una dolencia o trastorno musculo-esquelético.

 Identificación de riesgos: Un paso clave para la implementación de un programa ergonómico lo constituye un trabajo de análisis e investigación de los posibles peligros derivados del diseño ergonómico de los espacios y puestos de trabajo.

 Asegurar un reporte temprano de Síntomas de TME: Una comunicación temprana de los síntomas posibilita una respuesta rápida y la reducción de la progresión de dichos síntomas en el cuerpo del trabajador afectado.

 Implementar soluciones orientadas al control de los riesgos: éstas deberán orientarse a evitar, reducir o controlar la incidencia de TMEs en el centro de trabajo.

 Evaluar el progreso del programa: Los procedimientos establecidos para la acción preventiva y correctora de los riesgos deberán ser evaluados de forma periódica a efectos de determinar su eficacia y así permitir la mejora continua del sistema.

La adopción e implementación de un programa de este tipo no deviene una obligación legal en sí. Ahora bien, dispone una herramienta de comprobada eficacia con el que poder articular el deber de garantizar la seguridad y salud de los trabajadores frente a los riesgos profesionales, en general, y los derivados del diseño de los puestos de trabajo, en particular.

Radiaciones ionizantes/no ionizantes

Los requisitos en cuanto a la protección de la seguridad y salud de los trabajadores frente a riesgos ocasionados por agentes físicos vienen establecidos en cada uno de los estándares CFR-29 de ámbito nacional. Dependiendo del sector en el que opere la empresa en cuestión, aplicarán unos requisitos u otros. A tales efectos, se desarrollan a continuación las obligaciones contenidas en el Estándar CFR-29-1910 (empresas industriales), siendo éste el de mayor aplicación en el país.

Radiación ionizante

La regulación en cuanto a la protección de la seguridad y salud laboral frente a la radiación ionizante viene contemplada en la sección 1910.1096 del estándar aplicable al sector de la industria.

Como norma general, ningún empresario podrá emplear a trabajadores que vayan a estar expuestos a radiación ionizante en un área restringida superando los niveles máximos de exposición, los cuales se determinan por la cantidad de rems (unidad de dosis de radiación equivalente a 100 sieverts) absorbida por el trabajador en un periodo de 3 meses. Para la determinación de los valores límites también se tienen en cuenta las partes del organismo que se absorben la radiación:

Parte expuesta

del cuerpo humano Rems (3 meses)

Cuerpo entero; cabeza y tronco; órganos vitales, cristalino de los ojos y gónadas 1 1/4

Manos y antebrazos; pies y tobillos 18 3/4

Piel (cualquier parte del cuerpo 7 1/2

Como excepción a lo anteriormente comentado, un empresario está habilitado a permitir el acceso a un área restringida en la que existe exposición a radiación ionizante cuando:

• En un periodo de 3 meses, no se supere los 3 rems de exposición.

• La dosis recibida en el cuerpo entero no supera el valor de 5 rems.

• El empresario mantiene un registro de los niveles de exposición pasados y presentes en los que se muestra que el hecho de que el trabajador entre en el área restringida por cierto periodo de tiempo no entraña sobrepasar los niveles máximos de dosis permitida.

En el caso de que el empresario cuente con un trabajador menor de 18 años en plantilla, éste no deberá estar expuesto a una dosis de radiación superior a una décima parte de los valores establecidos en la tabla anterior.

Radiación no ionizante

La protección frente a los peligros de la exposición a radiación no ionizante viene legalmente contemplada en el apartado 1910.97 de la norma aplicable a los establecimientos industriales.

En ella se define brevemente que, dentro de unos niveles de frecuencia normales, entendiendo por tales las que se encuentran dentro del rango comprendido entre 10MHz y 100MHz, deberá garantizarse una protección que se acerque lo máximo posible a los 10 mW/cm2 por cada periodo de 0,1 horas.

Esta recomendación aplica de igual modo independientemente que el foco de radiación sea absorbido por la totalidad o parte del cuerpo humano. Asimismo, tampoco existe una distinción en cuanto a los niveles de exposición máximos en función de si la energía es absorbida de forma continua o de forma intermitente.

Amianto, PVC, Sílice

En Estados Unidos, los requisitos en cuanto a la protección de la seguridad y salud de los trabajadores frente al riesgo derivado de la inhalación de amianto vienen establecidos en cada uno de los estándares CFR-29. Dependiendo del sector en el que opere la empresa en cuestión, aplicarán unos requisitos u otros. A tales efectos, se desarrollan a continuación las obligaciones contenidas en el Estándar CFR-29-1910 (empresas industriales), siendo éste el de mayor aplicación en el país.

Los centros de trabajo dentro del ámbito de aplicación del Estándar CFR-29- 1910 y que con motivo de su actividad expongan a trabajadores a la inhalación de amianto, deberán cumplir con los requisitos establecidos en el apartado 1910.1001 de la norma.

El empresario deberá tomar las medias técnicas y organizativas necesarias para garantizar que ningún trabajador está expuesto a un nivel de contaminante por encima de lo valores límite admisibles. Dichos valores máximos de exposición son los que a continuación se exponen:

• 0,1 fibras por centímetro cúbico en un tiempo ponderado de 8 horas.

• 1,0 fibras por centímetro cúbico tomando como tiempo de referencia 30 minutos.

Por otro lado, todo empresario que cuente con trabajadores que estén o puedan estar expuestos a partículas de amianto con motivo de su trabajo, deberá realizar un seguimiento sobre los niveles de partículas de amianto presentes en los puestos de trabajo. Además, deberán realizarse mediciones periódicas de dichos niveles a efectos de garantizar que los niveles de contaminación no superan límites inaceptables. Estos chequeos periódicos deberán realizarse, como mínimo, una vez cada 6 meses.

Además, siempre que exista un cambio sustancial en las condiciones de trabajo, adquisición de maquinaria y equipos de trabajo, altas y bajas en el personal o cualquier otro factor que pueda modificar los niveles de amianto presentes en el áreas de trabajo, deberá realizarse una medición adicional para verificar que no se superan los valores límite antes indicados.

En determinados casos, el empresario deberá implementar como medida imprescindible la puesta a disposición de equipos de respiración asistida que protejan a los trabajadores frente al riesgo de inhalación de fibras de amianto. Las circunstancias u operaciones que motivan tal necesidad son:

• Períodos necesarios para instalar o implantar controles de ingeniería y prácticas de trabajo destinados a la protección frente a la exposición al amianto.

• Operaciones de trabajo tales como tareas de mantenimiento, reparación de equipos…para los que la puesta a disposición de medidas técnicas u organizativas no es factible.

• Operaciones de trabajo tales como tareas de mantenimiento, reparación de equipos…para los que la puesta a disposición de medidas técnicas u organizativas es posible pero no garantizan una protección eficaz para los trabajadores implicados en la tarea.

• Situaciones de emergencia en la que la concentración ambiental pudiera verse incrementada.

Agentes biológicos

La legislación estadounidense en materia de seguridad y salud laboral define los agentes biológicos como aquellos agentes infecciosos susceptibles de originar un riesgo de lesión, enfermedad o fallecimiento de la persona a ellos expuesta.

En Estados Unidos, no existe una norma que aglutine de forma unitaria los requisitos relativos a la protección de los trabajadores frente a la exposición a riesgos biológicos en el lugar de trabajo. Ahora bien, cualquier riesgo que éstos puedan representar queda incluido dentro del deber general atribuible al empresario de garantizar la seguridad y salud de sus empleados.

Dicho esto, los requisitos en cuanto a la protección frente a este tipo de riesgos vienen normalmente incluidos en cada uno de los estándares (industria, construcción…) que sean de aplicación a la empresa. Dentro de cada estándar, se establecen obligaciones en cuanto a la gestión de la prevención para determinados tipos de agentes biológicos. Si tomamos como referencia los incluidos en los Estándares 29-CFR-1910 (sector de la industria), la gestión preventiva de los riesgos biológicos se ubica dentro de la subparte Z de la norma, relativa a las sustancias tóxicas y peligrosas (dentro de éstas, las que supongan un riesgo biológico para los trabajadores expuestos):

• 1910.1027 – Cadmio

o 1910.1027 App F – Protocolo para la vigilancia biológica.

• 1910.1030 – Patógenos transmitidos por sangre.

o 1910.1030 App A – Renuncia a la vacunación por Hepatitis B

• 1910.1200 – Comunicación de riesgos.

o 1910.1200 App A – Criterios en cuanto a los peligros para la salud.

o 1910.1200 App C – Etiquetado

o 1910.1200 App D – Hojas de seguridad de datos

• 1910.1200 App F – Directrices para la clasificación de cancerígenos

Por otro lado, el hecho de que no exista una norma o disposición de aplicación concreta para el agente biológico no exime al empresario de proteger a su plantilla sobre los riesgos que éste pueda generar.

En este sentido, son numerosas las guías y directrices elaboradas por la OSHA y la ABSA (Agencia Americana de Seguridad Biológica) de las que el empresario puede hacerse valer a efectos de proteger la seguridad y salud de los trabajadores a su cargo frente a este tipo de riesgos. Una de estas guías, “Principles of Biosafety Factsheet”, enumera los principios sobre los que deberá gestionarse la prevención de riesgos aplicada a los agentes biológicos:

1. El trabajador o mandos intermedios no permitirán que exista exposición por parte de los trabajadores a riesgos biológicos sin que éstos no hayan sido previamente formados para la ejecución de sus tareas.

2. Conocer y asimilar el efecto potencial de los agentes biológicos e infecciosos implicados en el proceso productivo.

3. Gestionar la protección frente a todo material biológico presente en el ambiente de trabajo y susceptible de amenazar la composición genética de un organismo.

4. Utilizar estándares y procedimientos de trabajo seguros en cuanto a la manipulación de agentes biológicos o microorganismos.

5. No trabajar con agentes biológicos cuyos efectos sobre la salud humana sean desconocidos.

6. Todo trabajador que manipule o use agentes biológicos es responsable de seguir las normas de seguridad destinadas a la protección de su salud y a la de terceros.

7. La vigilancia y seguimiento de las prácticas de trabajo en relación a la manipulación de este tipo de sustancias y agentes es crucial en todo programa de seguridad frente a agentes biológicos.

8. Asumir que los accidentes y enfermedades asociados a este tipo de riesgos pueden materializarse y planificar la gestión y actuaciones posteriores que deberán llevarse a cabo en caso de producirse tales consecuencias.

9. Los trabajadores deberán comunicar a su superior jerárquico la materialización de cualquier incidente o accidente de forma inmediata.

10. Hacer uso de desinfectantes y esterilizantes de comprobada eficacia frente a los agentes biológicos que se estén empleando en el proceso productivo.

11. Evitar que los agentes biológicos salgan del laboratorio o establecimiento similar sin que previamente hayan sido esterilizados, salvo en aquellos casos en los que sean trasladados a otros laboratorios, debiendo en todo caso asegurar un envasado adecuado a la norma.

Agentes físicos (ruido, vibraciones, temperatura…)

En Estados Unidos, los requisitos en cuanto a la protección de la seguridad y salud de los trabajadores frente a riesgos ocasionados por agentes físicos vienen establecidos en cada uno de los estándares CFR-29. Dependiendo del sector en el que opere la empresa en cuestión, aplicarán unos requisitos u otros. A tales efectos, se desarrollan a continuación las obligaciones contenidas en el Estándar CFR-29-1910 (empresas industriales), siendo éste el de mayor aplicación en el país.

La protección frente al riesgo de ruido viene establecida en el apartado 1910.95 del mencionado estándar.

El empresario tiene la obligación de garantizar la seguridad y salud de los empleados a su cargo frente a los riesgos a los que están expuestos, incluidas las afectaciones que pudieran venir devengadas de la exposición a niveles de ruido por encima de valores aceptables.

Tal y como dispone la norma, para la determinación de los nieves de ruido a los que estarán expuestos los trabajadores, deberá procederse al cálculo de los niveles de presión sonora y determinar si éstos superan los niveles máximos permitidos. En este sentido, el valor de los niveles máximos de exposición viene condicionado por el tiempo de exposición. En el artículo 1910.95 (b) (2), se establecen los valores límite en función del tiempo de exposición, siendo éstos los siguientes:

Niveles máximos de exposición a ruido

Duración de

la exposición Nivel máximo de presión sonora (dBA)

8 horas 90

6 horas 92

4 horas 95

3 horas 97

2 horas 100

1 hora y 30 minutos 102

1 hora 105

30 minutos 110

15 minutos o menos 115

En aquellos casos en los que dichos niveles se vean rebasados, el empresario debe llevar a cabo las medidas técnicas u organizativas necesarias para reducir el nivel de exposición hasta niveles aceptables. En caso de que estas medidas de control colectivas no proporcionaran una protección adecuada hasta dichos límites, el empresario deberá adicionalmente proveer los equipos de protección individual oportunos destinados al control del riesgo.

Agentes químicos

En Estados Unidos, los riesgos profesionales derivados de la exposición a agentes químicos vienen ampliamente desarrollados por la legislación estadounidense en materia de seguridad y salud en el trabajo.

Estas disposiciones suelen ir desarrolladas en cada uno de los estándares normativos aplicables en función del sector económico al que pertenecen las empresas, siendo los de mayor aplicación los contenidos en la norma 29-CFR-1910 (sector de la industria en general).

Uno de los estándares más destacados que regula la protección de los trabajadores frente a riesgos químicos lo constituye el 1910.119 – Gestión de la seguridad en procesos con productos químicos altamente peligrosos.

Esta sección contiene los requisitos para prevenir o minimizar las consecuencias de escapes catastróficos de sustancias químicas, tóxicas, reactivas, inflamables o explosivas.

El empresario deberá completar una recopilación de información por escrito sobre la seguridad del proceso, antes de realizar cualquier análisis de riesgos del proceso requerido por la norma.

Esta recopilación de información por escrito sobre la seguridad del proceso permite que el empresario y los empleados involucrados en las operaciones incluidas en el proceso ayuden a identificar y entender los peligros planteados por los procesos relacionados con productos químicos altamente peligrosos.

Esta información de seguridad del proceso deberá incluir la información relativa a los riesgos de los químicos altamente peligrosos utilizados o producidos por el proceso, la información relativa a la tecnología del proceso, y la información relacionada con los equipos de trabajo que participan en él.

Por otro lado, el mismo Estándar 29-CFR-1910 incorpora en su subparte Z una serie de agentes químicos para los cuales establece requisitos específicos en cuanto a la gestión de la prevención.

En último término, el Estándar 1910.1000 establece la tabla de valores límites de contaminantes químicos en el aire.

Pantallas de visualización de datos

En la actualidad, no existe en Estados Unidos un estándar específico que aplique a nivel federal y de forma concreta al trabajo que se realiza en oficinas con pantallas de visualización de datos.

Tampoco existen normas específicas para la protección del trabajador frente a los riesgos derivados de las radiaciones electromagnéticas que se emiten en el ambiente de las oficinas.

Ahora bien, tal y como se dispone en el portal web de la OSHA dedicado al trabajo con pantallas de visualización de datos, existen algunos estándares del ámbito de la industria (CFR-29-1910) que aplican también a este tipo de trabajos. Algunos ejemplos pueden ser el estándar relativo al riesgo eléctrico, exposición a radiaciones o el aplicable a la protección de los empleados frente al riesgo de ruido.

Por otra parte, una característica destacable en cuanto a los empleados que traban en el ámbito de oficinas (conocidos como “white collar workers”) es que su empresario no está obligado a ofrecer la vigilancia de la salud para este colectivo.

Sí que deberá, no obstante, evaluar los riesgos asociados al trabajo con pantallas de visualización de datos: principalmente aquellos susceptibles de provocar trastornos musculo-esqueléticos a los empleados. La OSHA proporciona en su página web una sección relativa al trabajo en oficinas que incluye, entre otros, una herramienta virtual que contribuye a facilitar la evaluación de los riesgos ergonómicos derivados del trabajo en oficinas, en general, y con pantallas de visualización de datos, en particular.

Manipulación manual de cargas

La legislación estadounidense recoge la obligación de garantizar la seguridad y salud de los trabajadores, y la manipulación manual de cargas es un factor de riesgo importante que requiere de una gestión preventiva de la que el empresario es responsable. De hecho, existe un gran compromiso por parte de la OSHA en cuanto a la protección de los trabajadores frente a los riesgos susceptibles de ocasionar daños a la espalda, suponiendo una de las dolencias que más incidencia presenta año a año en el país.

En Estados Unidos, no existe norma legal alguna que determine el peso máximo de carga que podrán levantar y/o manipular los trabajadores de forma manual. Ahora bien, el empresario está obligado a establecer las medidas necesarias a efectos de eliminar o controlar el riesgo asociado a la manipulación manual de cargas.

La diferencia con respecto a nuestro modelo es que, si bien nuestra normativa establece el peso de carga máxima, en Estados Unidos el peso máximo que podrán acarrear los empleados dependerá de cada caso. En otras palabras, deberá evaluarse el riesgo de manipulación manual de cargas (cuando exista) mediante un método cuantitativo que determine el peso máximo de la carga y la frecuencia máxima con la que se podrán realizar los levantamientos o acarreos.

En Estados Unidos el método para la evaluación manual de cargas por excelencia es el propuesto por el “National Institute for Ocupational Safety and Health” (NIOSH), si bien existen otros de reconocido prestigio y que son igualmente aceptados y validados por la OSHA.

Equipos de protección individual

En Estados Unidos, una de las responsabilidades legalmente atribuidas a la figura del empresario a través de la OSH Act de 1970 es la puesta a disposición de los trabajadores de los equipos de protección individual necesarios.

Además de este requisitos de carácter general, cada estándar de la OSHA (industria general, construcción, sector agrícola…) dispone de requerimientos específicos en cuanto al uso de EPIS, en función de los riesgos profesionales a los que puedan estar expuestos los trabajadores. En el presente capítulo se presentan los requisitos en cuanto al uso de los equipos de protección individual contenidos en el estándar-29-CFR-1910, al ser el de mayor aplicación a lo largo del territorio del país. Específicamente, la regulación en cuanto a los EPIS se encuentra en el apartado 1910.132.

Tal y como dispone dicho apartado, los equipos de protección individual se facilitarán, utilizarán y mantendrán en unas condiciones sanitarias adecuadas, siempre que sea necesario por motivo del contacto con materiales, sustancias y productos nocivos para la salud.

En cuanto a su diseño, se deberá asegurar que éste se adapta a las condiciones físicas del trabajador, además de permitir la protección adecuada que pretende conseguir y garantizar la protección de su salud.

El empresario, previamente a la entrega de los EPIS, deberá haber evaluado los lugares de trabajo, determinar si los riesgos están presentes y determinar si existe la necesidad de hacer uso de los EPIS. En caso de que así sea, el empresario deberá:

• Determinar los equipos de protección adecuados para garantizar la protección frente a los riesgos previamente identificados.

• Comunicar a cada empleado afectado la selección y adquisición de dichos EPIS.

• Seleccionar los EPIS que se ajusten adecuadamente a cada uno de los empleados.

Siempre que se detecte la existencia de un equipo de protección individual dañado o deteriorado, deberá procederse a su sustitución, puesto que se prohíbe su uso.

La entrega de estos equipos también motiva el deber de formar a los trabajadores sobre su uso. El contenido de dicha formación deberá contener, como mínimo, los siguientes puntos:

• ¿Qué EPIS son necesarios?

• ¿Cuándo son necesarios?

• Procedimientos para la colocación, ajuste, uso y extracción del equipo.

• Limitaciones del EPI.

• Instrucciones para el cuidado, mantenimiento, vida útil y disposición de los EPIS.

En todo caso, los equipos de protección individual deberán ponerse a disposición por el empresario sin ningún coste para el trabajador (“Employer Payment for Personal Protective Equipment; Final Rule”, de 2007).

Se detalla a continuación un índice normativo en el que aparecen las principales disposiciones legales aplicables a la puesta a disposición de los equipos de protección individual por parte del empresario:

• Industria general ( 29 CFR 1910 )

o 1910.132, Requisitos generales (Equipos de protección individual).

o 1910.133, Protección de ojos y cara.

o 1910.134, Protección respiratoria.

o 1910.135, Protección de la cabeza.

o 1910.136, Protección de los pies.

o 1910.137, dispositivos de protección eléctrica.

o 1910.138, Protección de las manos.

Máquinas específicas

El mismo Estándar CFR-29-1910.212 dispone algunos requisitos aplicables a máquinas concretas:

• Barriles, contenedores y tambores: Los tambores rotatorios, barriles y contenedores deberán estar dotados de resguardos interconectados con los órganos de accionamiento de la máquina, de forma que ésta no pueda empezar a girar sin que los sistemas de protección estén activos.

• Ventiladores y máquinas con aspas: En aquellos ventiladores o máquinas similares que contengan aspas equipadas con cuchillas a una altura inferior a 7 pies (2,13 metros), las hojas cortantes deberán estar dotadas de un resguardo cuyas aberturas no podrán ser mayores a media pulgada (1,27 centímetros).

• Maquinaria fija: Las máquinas diseñadas para estar dispuestas en una ubicación fija serán firmemente ancladas a su superficie de apoyo a efectos de evitar caminar o moverse.

Además de estos requisitos generales en cuanto a la protección de la que deberán estar dotados estos quipos, los siguientes apartados de la norma establecen obligaciones concretas para otro tipo de máquinas que a continuación se enumeran:

Máquinas y equipos de trabajo

Apartado de la norma Máquina específica

1910.213 Maquinaria de carpintería

1910.214 Maquinaria de tonelería

1910.215 Máquinas con ruedas abrasivas

1910.216 Molinos y calandras empleadas en la industria de plástico y goma

1910.217 Prensas mecánicas o eléctricas

1910.218 Máquinas de forja

1910.219 Componentes de transmisión mecánica

Por otro lado, aquellas empresas cuya actividad no entre dentro del ámbito de aplicación del Estándar 29 CFR-1910, deberán atenerse a la norma que les sea de aplicación, consultando las disposiciones concretas en cuanto a máquinas que vengan reflejadas en la norma o estándar que les sea de aplicación.

Por otro lado, existen Estados que cuentan con programas estatales propios aprobados por la OSHA que pueden establecer requisitos adicionales en cuanto a las características que deberán cumplir las máquinas en el lugar de trabajo.

Equipos de trabajo

En Estados Unidos, los requisitos generales que aplican a los equipos de trabajo en general se encuentran en el Estándar 29-CFR-1910-212, el cual aplica a los establecimientos industriales.

Tal y como dispone la norma, deberán incorporarse a los equipos de trabajo uno o más medios de protección a efectos de proteger a uno o más empleados sobre los riesgos que presente la máquina: atrapamientos, proyección de partículas sólidas o incandescentes, choques, golpes, etc.

Los equipos de trabajo deberán estar dotados de las protecciones fijas oportunas o, en el caso de que no puedan ser incorporadas directamente sobre la máquina, ubicarse en otro lugar para que se impida de igual modo que el trabajador esté expuesto a sus partes móviles y peligrosas. Las protecciones deberán estar concebidas para que no entrañen riesgo de accidente con motivo de su instalación.

Estos dispositivos de seguridad deberán cumplir con los estándares de calidad oportunos y, en el caso de no existir normas aplicables, deberán estar diseñados de forma que se evite que el operario o alguna de las partes de su cuerpo puedan acceder a la zona de peligro del equipo.

Además de las mencionadas protecciones, la norma establece la necesidad de utilizar herramientas manuales especiales que permitan al trabajador colocar o retirar piezas y materiales de las máquinas sin necesidad de que ubique una parte de su cuerpo dentro de la zona de peligro.

Por otro lado, el artículo 1910.212 (a) (3) (iv), dispone un pequeño listado de los equipos de trabajo y herramientas que, por lo general, deberán ir siempre provistos de medios de protección colectiva, siendo éstas:

• Guillotinas cortadoras.

• Tijeras, tijeras de cocodrilo y cizallas.

• Prensas de energía

• Máquinas de fresado.

• Sierras eléctricas.

• Ensambladoras.

• Herramientas eléctricas portátiles.

• Rodillos de laminación y calandrias.

ATEX

En Estados Unidos, la protección de la seguridad y salud frente al riesgo de explosiones vienen establecidos en el Estándar 29-CFR-1910.109, “Explosivos y agentes abrasivos”.

Dicho estándar entiende por explosivo cualquier compuesto químico, mezcla o dispositivo, el propósito primario o común de los cuales es funcionar mediante la liberación instantánea de gas y el calor.

Además, establece una clasificación de los materiales explosivos según su peligrosidad:

• Explosivos de Clase A: Son considerados como de clase A la dinamita, nitroglicerina, ácido pícrico y fulminato de mercurio, entre otros.

• Explosivos de Clase B: Entran en esta categoría algunos materiales inflamables, propelentes explosivos y algunos tipos de fuegos artificiales especiales.

• Explosivos de Clase C: Incluye ciertos tipos de productos manufacturados que contienen pequeñas cantidades de explosivos de Clase A y clase B

• Explosivos prohibidos: Aquellos cuyo transporte por carretera, ferrocarril, mar…no está permitido debido al riesgo público que entrañaría su detonación. De las 4 categorías, son los más peligrosos.

Los requisitos en cuanto a la protección de la seguridad y salud de los trabajadores que usan y manipulan este tipo de productos se recogen a lo largo de las disposiciones contempladas en el mencionado estándar.

También se incluyen las normas que se deberán cumplir en cuanto al almacenamiento de sustancias y materiales explosivos, así como las distancias de seguridad que deberán mantenerse entre los polvorines en los que se almacenen este tipo de materiales.

Por otro lado, el Código Eléctrico Nacional, contenido en la NFPA 70, desarrolla disposiciones adicionales para la protección frente al riesgo eléctrico, también en aquellos trabajos que se desarrollen en atmósferas explosivas, denominadas en Estados Unidos como HAZLOC (Hazardous Locations).

Espacios confinados

La normativa estadounidense en materia de seguridad y salud ocupacional define los espacios confinados como áreas de trabajo no destinadas al trabajo continuo, con aperturas de entrada y salida limitadas y suficientemente grandes para que un empleado pueda entrar y operar en ellos. Los espacios confinados incluyen bóvedas subterráneas, tanques, recipientes de almacenaje, registros, pozos, silos, bóvedas de servicio subterráneas y tuberías de distribución.

Tal y como ocurre con otros aspectos relativos a la seguridad y salud ocupacional en Estados Unidos, la regulación en cuanto a los trabajos en espacios confiados dependerá del estándar que le sea de aplicación. En este apartado, se recogen los requisitos a tener en cuenta para los trabajos en espacios confinados en el sector industrial (al ser la norma de mayor aplicación en el país) y en el sector de la construcción (al ser el sector en el que más trabajos de este tipo de efectúan).

En el caso de las empresas industriales, la regulación referente a espacios confinados viene regulada en el Estándar CFR-29-1910.146. Tal y como establece dicha disposición, el empresario deberá, previamente al inicio de los trabajos, evaluar el lugar de trabajo para determinar si el área en la que se realizaran las labores será considerada como un espacio confinado, debiendo en tal caso emitir un permiso especial de trabajo para poder operar en él. Los criterios para la consideración de un espacio confinado como tal son:

• Puede contener una atmósfera peligrosa o potencialmente peligrosa.

• Puede contener, o llegar a ser llenado con un líquido susceptible de poder sumergir a un empleado.

• Puede contener paredes que convergen hacia adentro o piso que la pendiente desciende y se estrechan en un área más pequeña en la cual puede atrapar o asfixiar al trabajador.

• Puede contener otros peligros serios físicos tales como máquinas sin protección o cables vivos expuestos.

• Debe ser identificado por el empleador, el cual debe informar a los empleados expuestos de la existencia y localización de tales espacios y sus peligros.

En el caso de darse alguna de estas circunstancias, el empresario deberá informar a los empleados de los peligros a los que están expuestos mediante carteles, señalización o medios similares.

Además, deberá desarrollar un programa por escrito en el que consten los procedimientos sobre los que deberán llevarse a cabo los trabajos, los cuales deberán cumplir con los requisitos establecidos en la norma.

A lo largo de las disposiciones siguientes se especifican los requisitos en cuanto a la implantación de sistemas de renovación de aire, protección del acceso al espacio (en caso de que exista riesgo de caída), mediciones de oxígeno, gases y vapores previamente al acceso de los trabajadores y otras verificaciones preliminares.

En cuanto a la regulación de los espacios confinados en el sector de la construcción, la regulación viene contemplada en el Estándar CFR-29-1926.1200. Ahora bien, el 1 de agosto de 2015 entró en vigor una reforma que introdujo cambios importantes a este apartado.

Uno de ellos hace referencia a la formación que deberán tener los trabajadores, la cual sigue impartiéndose por las entidades acreditadas por la OSHA. Ahora bien, la nueva regulación presenta una norma integral que incluye un programa de permisos diseñado para proteger a los empleados de la exposición a muchos peligros asociados con el trabajo en espacios confinados, incluyendo riesgos atmosféricos y físicos. En este sentido, lo que se ha hecho ha sido una aproximación legal a las obligaciones aplicables a los espacios confinados en el sector de la industria.

Por otro lado, la nueva norma incorpora aspectos relativos a la coordinación de actividades en obras en las que existen espacios confinados, asignando responsabilidades a las empresas concurrentes en cuanto a la gestión de la seguridad y salud en los trabajos realizados en dichas áreas de trabajo. El empresario que ostenta el control del proyecto será la referencia de información para las empresas subcontratistas en relación a los permisos de trabajo necesarios, responsabilidad ésta que antes recaía sobre el propietario de la obra. No obstante, este deberá haber informado previamente al contratista principal sobre tales necesidades. Además, el contratista principal es responsable de igual modo de asegurar que el resto de empresas que no trabajan en espacios confinados no generan riesgos adicionales sobre los que sí operan en ellos. En el caso de que más de una empresa deba realizar trabajos en un mismo espacio confinado, deberá asegurar, de igual modo, el control de los posibles riesgos que pudieran derivarse de esa concurrencia en dicho espacio de trabajo.

Instalaciones eléctricas

En Estados Unidos, la norma de referencia en cuanto a la protección de los trabajadores frente al riesgo eléctrico la constituye el National Electrical Code (NEC), contenido en la norma NFPA 70.

Se trata de una norma que aplica a 50 Estados (prácticamente a la totalidad del territorio federal de Estados Unidos) y que constituye el punto de referencia para el diseño de seguridad eléctrica, la instalación y la inspección para proteger a las personas y bienes de los peligros eléctricos.

Cuenta con cuatro capítulos principales y varios anexos, que en su totalidad atienden las necesidades fundamentales de seguridad eléctrica, enfocándose en las prácticas seguras de trabajo, el uso del EPIS (adecuados, los requisitos de seguridad relacionados con el mantenimiento del sistema de suministro eléctrico, los requisitos de seguridad para equipos especiales y los requisitos de seguridad para las instalaciones. Su capítulo 1 es el foco principal de la norma y trata todo lo relacionado con la seguridad y las prácticas de trabajo.

Además de esta norma de referencia, otras disposiciones relativas al riesgo eléctrico pueden aplicar en función de la actividad y riesgos que presenten las organizaciones del país.

Dentro del Estándar CFR-29-1910, aplicable a las empresas del sector de la industria, la regulación de los requisitos que deberán cumplir los equipos e instalaciones eléctricas vienen recogidos en el subapartado S de la norma (artículo 1910.301 y siguientes).

Los equipos eléctricos que vayan a ser empleados en Estados Unidos deberán ser considerados como “aceptables”, debiendo para ello cumplir con uno de los siguientes requisitos:

1. El equipo o instalación es aceptado, certificado, listado o etiquetado como seguro por un laboratorio o empresa especializada que cuente con la correspondiente acreditación nacional.

2. El equipo o instalación cuenta con la aprobación de un organismo estatal o federal que ha realizado la inspección del equipo/instalación y que acredita que cumple con los requisitos del Código Eléctrico Nacional.

3. En aquellos casos en los que la fabricación del equipo responda a una necesidad específica de un cliente y que éste efectivamente sea utilizado para el fin que concibe el fabricante, el cliente deberá remitir una solicitud de conformidad a la inspección de trabajo (OSHA). El equipo puede utilizarse una vez que la empresa recibe la conformidad por parte del organismo fiscalizador.

Además de las obligaciones en cuanto a la obtención de la conformidad de los equipos e instalaciones eléctricas, éstos deberán estar provistos de un marcado en el que deberán figurar, como mínimo, los datos siguientes:

• Identificación del fabricante, marca comercial u otros elementos por el cual la organización fabricante y responsable del producto pueda ser fácilmente identificado.

• Marcas sobre la tensión, corriente y potencia con la que opera el equipo o instalación.

Por otro lado, el Estándar 29-CFR-1910.303 establece los requisitos generales de seguridad que deberán cumplir las instalaciones y equipos eléctricos. Cabe destacar en este sentido que existen disposiciones específicas que deberán cumplirse y que aplican según el voltaje con el que operan dichos equipos. Estos requisitos son segmentados en función de si los equipos que trabajan con menos de 600V o bien operan con más de 600V.

Locales e instalaciones de incendios

En Estados Unidos, los requisitos que deberán cumplir las instalaciones en cuanto a la protección y lucha contra incendios vienen definidas en el estándar 29-CFR-1910. Más concretamente, en su subparte L, por el que se establecen las normas relativas a la protección contra incendios en los locales de trabajo.

A lo largo de su contenido, la subparte L del estándar 29-CFR-1910 dispone los requisitos que deberán cumplirse en cuanto a los sistemas y procedimientos de comunicación con los cuerpos de bomberos, sistemas de alarma, equipos portátiles y fijos de extinción de incendios, sistemas de detección de incendios y equipos humanos que puedan tener un rol específico en cuanto a la protección contra incendios.

Se detalla a continuación el índice normativo por el que se regulan las obligaciones en materia de protección contra incendios:

• 1910 subparte L – Protección contra Incendios

o 1910.155 – Alcance, aplicación y definiciones aplicables a esta subparte.

o 1910.156 – Las brigadas contra incendios.

o 1910.157 – Extintores portátiles.

o 1910.158 – sistemas de mangueras y tuberías verticales.

o 1910.159 – Sistemas automáticos de rociadores.

o 1910.160 – Sistemas de extinción fijos, en general.

o 1910.161 – Sistemas de extinción fijos, productos químicos secos.

o 1910.162 – Sistemas de extinción fijos, agente gaseoso.

o 1910.163 – Sistemas fijos, agua pulverizada y espuma de extinción.

o 1910.164 – Sistemas de detección de incendios

o 1910.165 – Sistemas de alarma y aviso a los empleados.

• 1910 subparte L App A – Protección contra Incendios

• 1910 subparte L App B – Normas de Consenso Nacional

• 1910 subparte L App C – Referencias de Protección Contra Incendios para más información

• 1910 subparte L App D – Disponibilidad de publicaciones incorporadas por referencia en la sección 1910.156 (cuerpos de bomberos).

• 1910 subparte L App E – Métodos de ensayo para la ropa de protección.

Lugares y locales de trabajo

En Estados Unidos, la regulación en cuanto a los requisitos generales que deberán cumplir los locales de trabajo permanentes a fin de proteger la seguridad y salud de los trabajadores viene regulada en el Estándar 29-CFR-1910.22.

Esta sección aplica a todos los lugares permanentes de trabajo, quedando excluidos, no obstante, los lugares en los que se realiza trabajo doméstico, minería o trabajo agrícola.

Tal y como se dispone en el mencionado estándar, en todos los lugares de trabajo, pasillos, almacenes, cuartos de servicio…se deberán mantener unas condiciones sanitarias, de orden y de limpieza adecuadas.

Las superficies de trabajo deberán mantenerse en estado seco y, en la medida de lo posible, siempre limpios. En el caso de que, por motivos de la naturaleza del trabajo, el suelo vaya a estar permanente húmero o mojado, el empresario deberá, en la medida de lo posible, proveer algún medio para evitar el trabajo continuo sobre dicha superficie: falsos suelos, plataformas, esteras, sistema de drenaje o secado continuo, etc.

Además, para facilitar la limpieza de las superficies de trabajo, éstas deberán estar libres de clavos salientes, huecos, astillas, tablones, etc.

Por otra parte, aquellos locales de trabajo en los que se realicen tareas de manipulación mecánica, deberán contar con pasillos y zonas de paso que guarden una anchura suficiente y estar siempre libres de objetos y materiales que puedan obstruir o dificultar el tránsito de trabajadores. Los pasillos deberán estar debidamente señalizados.

Por último, en cada edificio o parte del mismo dedicado a un uso mercantil, de negocio o almacenamiento industrial, el propietario del edificio deberá disponer, en lugar visible, una placa sólidamente fijada en la que se refleje la carga máxima que la superficie del suelo es capaz de soportar, en base a la información contenida en las escrituras del edificio. Esta placa no podrá ser nunca retirada y, en caso de extravío o deterioro de la misma, el empresario deberá sustituirla por otra nueva.

 

Locales e instalaciones

En Estados Unidos, las obligaciones legales asociadas a la disposición de los locales de trabajo y de las instalaciones en ellos presentes vienen contempladas en los Estándares 29-CFR-1910, Subapartado D.

Los dos primeros estándares hacen referencia a los requisitos generales que deben cumplir los locales de trabajo. Se han incluido dichos requisitos en el apartado 26: “Lugares/locales de trabajo”.

El resto de estándares del Subapartado D hacen referencia a requisitos concretos relativos a las instalaciones y que se desarrollan en el presente apartado.

Protección de aberturas en las superficies de trabajo (por distinto nivel)

Cada abertura deberá ser custodiada por una barandilla que cumpla con los requisitos siguientes:

• Deberá estar compuesta por un carril superior, carril intermedio y postes sobre los que se soportará la estructura.

• Tendrá una altura vertical de 42 pulgadas desde la barra superior a la superficie sobre la que esté instalada.

• El carril superior de la barandilla será siempre de superficie lisa en toda su longitud.

• El carril intermedio, por su parte, deberá estar a una altura aproximadamente intermedia entre el carril superior y la superficie del suelo.

• Por lo general, los carriles horizontales (superior e intermedio) no podrán rebasar los postes verticales situados a los extremos de la barandilla.

• Deberá disponerse un rodapié que cubra el perímetro de la abertura.

Las barandillas deberán contruirse con un material sólido y resistente al presumible deterioro derivado del transcurso del tiempo y de su uso.

Barandas en escaleras fijas

Deberán ser de construcción sólida y de construcción similar al de las barandillas antes mencionadas. Su altura vertical no será inferior a las 30 pulgadas ni superior a las 34 pulgadas.

Aberturas en la superficie del suelo (fosos y similares)

Las aberturas producidas por la presencia de fosos deberán estar protegidas con cubiertas de construcción sólida que cubran total o parcialmente la abertura. En el caso de que la cobertura sea parcial, la parte que siga expuesta deberá estar protegida con una barandilla de acuerdo a los requisitos anteriormente comentados.

Protecciones de aberturas en las paredes

Aquellas aberturas presentes en paredes o estructuras verticales similares y que den lugar a un riesgo de caída de más de 4 pies de altura, deberán estar protegidas por un raíl, valla, barrera o cualquier otro medio equivalente que proteja a los trabajadores frente al riesgo de caída.

Además de los requisitos en cuanto a la protección de los trabajadores frente al riesgo de caídas en aberturas presentes en las instalaciones y centros de trabajo en general, existen otras obligaciones a tener en cuenta en cuanto a la disposición de elementos tales como escaleras industriales fijas, escaleras manuales, escalas, requisitos de seguridad para la instalación de andamios y protección de otras superficies de trabajo.

Se detalla a continuación el índice de los requisitos normativos aplicables a las instalaciones y contenidos en el Subapartado D:

• Estándar 29CFR- 1910.20 Subapartado D – Superficies de trabajo

o 1910.21 – Definiciones

o 1910.22 – Requisitos generales

o 1910.23 – Protección frente a aberturas.

o 1910.24 – Escaleras fijas de uso industrial

o 1910.25 – Escalas de madera portátiles

o 1910.26 – Escalas metálicas portátiles

o 1910.27 – Escalas fijas

o 1910.28 – Requisitos de seguridad de andamios.

o 1910.29 – Estantes de escalas móviles propulsadas manualmente y andamios.

o 1910.30 – Otras superficies de trabaj

Trabajadores autónomos

En Estados Unidos, existe la figura del trabajador por cuenta propia. Sin embargo, la legislación de Seguridad y Salud Ocupacional de 1970, así como el resto de la normativa estadounidense en materia de seguridad y salud, no incluye dentro de su ámbito de aplicación a este colectivo de trabajadores.

Dicho esto, el hecho de que el trabajador autónomo no esté amparado dentro del marco regulatorio de la SST, no implica una plena exención de éstos para la gestión de la seguridad y salud den el trabajo.

Los casos más claros los constituyen aquéllos en los que se da una concurrencia de trabajadores en un mismo centro de trabajo. En estas situaciones, el empresario titular del centro es responsable de velar por que se den unas condiciones de seguridad y salud adecuadas en el centro de trabajo objeto de la concurrencia. En este sentido, el trabajador por cuenta propia, aun no estando obligado al cumplimiento de la Ley, sí que deberá cumplir con los requisitos internos impuestos por el empresario titular, los cuales derivan a su vez de la legislación federal y estatal aplicable en materia de seguridad y salud en el trabajo.

El alcance de las obligaciones del empleador con respecto a los peligros creados por terceros se desarrolla en la norma CPL 02-00-124 de la OSHA, “Multi-Employer Citation Policy”.

En Estados Unidos, existe la figura del trabajador por cuenta propia. Sin embargo, la legislación de Seguridad y Salud Ocupacional de 1970, así como el resto de la normativa estadounidense en materia de seguridad y salud, no incluye dentro de su ámbito de aplicación a este colectivo de trabajadores.

Dicho esto, el hecho de que el trabajador autónomo no esté amparado dentro del marco regulatorio de la SST, no implica una plena exención de éstos para la gestión de la seguridad y salud den el trabajo.

Los casos más claros los constituyen aquéllos en los que se da una concurrencia de trabajadores en un mismo centro de trabajo. En estas situaciones, el empresario titular del centro es responsable de velar por que se den unas condiciones de seguridad y salud adecuadas en el centro de trabajo objeto de la concurrencia. En este sentido, el trabajador por cuenta propia, aun no estando obligado al cumplimiento de la Ley, sí que deberá cumplir con los requisitos internos impuestos por el empresario titular, los cuales derivan a su vez de la legislación federal y estatal aplicable en materia de seguridad y salud en el trabajo.

El alcance de las obligaciones del empleador con respecto a los peligros creados por terceros se desarrolla en la norma CPL 02-00-124 de la OSHA, “Multi-Employer Citation Policy”.

Trabajadores especialmente sensibles y/o minusválidos

En Estados Unidos, las personas con algún tipo de discapacidad tienen una serie de derechos adquiridos, contemplados en la legislación americana, y que están orientadas a fomentar el empleo y protección de este colectivo de empleados. En este sentido, existen diversas normas a nivel federal que regulan dichos derechos y que se resumen a continuación:

• Ley de Rehabilitación (Rehabilitation Act) de 1975, Sección 503: prohíbe a los contratistas y subcontratistas discriminar a las personas por sus capacidades físicas o mentales. La Sección 504 de la misma norma incorpora además la prohibición específica de discriminar a los trabajadores por motivos de discapacidad en aquellos programas y actividades que reciben asistencia financiera por parte de la administración pública.

• Ley de Ciudadanos Americanos con discapacidad (Americans with Disabilities Act, ADA): Prohíbe a las empresas que cuenten con más de 15 trabajadores y administraciones públicas de Estados Unidos discriminar a personas con discapacidad para el acceso al empleo.

• Ley de Inversión en la Fuerza Laboral de 1988 (WIA): Prohíbe la discriminación contra individuos con una discapacidad calificada y que son candidatos, empleados o participantes en los programas y actividades de Título I de la WIA.

En Estados Unidos, las personas con algún tipo de discapacidad tienen una serie de derechos adquiridos, contemplados en la legislación americana, y que están orientadas a fomentar el empleo y protección de este colectivo de empleados. En este sentido, existen diversas normas a nivel federal que regulan dichos derechos y que se resumen a continuación:

• Ley de Rehabilitación (Rehabilitation Act) de 1975, Sección 503: prohíbe a los contratistas y subcontratistas discriminar a las personas por sus capacidades físicas o mentales. La Sección 504 de la misma norma incorpora además la prohibición específica de discriminar a los trabajadores por motivos de discapacidad en aquellos programas y actividades que reciben asistencia financiera por parte de la administración pública.

• Ley de Ciudadanos Americanos con discapacidad (Americans with Disabilities Act, ADA): Prohíbe a las empresas que cuenten con más de 15 trabajadores y administraciones públicas de Estados Unidos discriminar a personas con discapacidad para el acceso al empleo.

• Ley de Inversión en la Fuerza Laboral de 1988 (WIA): Prohíbe la discriminación contra individuos con una discapacidad calificada y que son candidatos, empleados o participantes en los programas y actividades de Título I de la WIA.

Trabajadoras embarazadas

En Estados Unidos, la Pregnancy Discrimination Act (PDA) prohíbe la discriminación con motivo del estado de embarazo cuando se trata de cualquier aspecto del empleo, incluyendo la contratación, despido, sueldo, asignaciones de trabajo, ascensos, despidos, formación, beneficios sociales (licencia de maternidad, seguro de salud…) y cualquier otro término o condición del empleo.

Si una mujer por su embarazo no puede realizar su trabajo debido a una condición médica relacionada con el embarazo o el parto, el empresario debe tratarla de la misma manera que trata a cualquier otro empleado temporalmente incapacitado. Por ejemplo, el empleador puede tener que proporcionar trabajo liviano, tareas alternativas, licencia por incapacidad o licencia sin sueldo para los empleadas embarazadas contratadas mediante una agencia de trabajo temporal.

Por otro lado, la legislación en materia de protección de la seguridad y salud de las trabajadoras y de su capacidad reproductiva viene dada por los estándares OSHA que sean aplicable al sector económico y actividades desarrolladas por cada organización.

Dentro de cada estándar, existen disposiciones concretas en cuanto a productos químicos susceptibles de ser utilizados en el proceso productivo y que pueden presentar una incidencia negativa para la capacidad reproductora de la trabajadora.

En el caso de las empresas sujetas al estándar CFR-29-1910, por el que se regulan las obligaciones en materia de seguridad y salud en empresas industriales, las obligaciones aplicables a la protección de la salud de este colectivo vendrán dadas por los siguientes apartados:

• 1910.97, Radiación no ionizante.

• 1910, Subparte Z, Sustancias Tóxicas y Peligrosas.

o 1910.1000, Contaminantes en el aire.

o 1910.1020, Acceso del trabajador a los registros de exposición y registros médicos.

o 1910.1025, Plomo. (contiene directrices para la protección frente a los peligros de la exposición a plomo, también en cuanto a la capacidad reproductiva de la trabajadora).

o 1910.1030, Patógenos transmitidos a través de la sangre. (directrices para la eliminación o control de la exposición).

o 1910.1044, Dibromo y Cloropropano. (describe los peligros para la salud derivados de su exposición y proporciona requisitos para la protección frente a dichos riesgos).

o 1910.1047, Óxido de etileno.

o 1910.1096, Radiación ionizante. (describe los tipos de radiación ionizante, niveles de radiación límite y vigilancia del estado de salud de los trabajadores.

o 1910.1200, Comunicación de riesgos. De acuerdo con este estándar, todo el personal expuesto a sustancias y materiales peligrosos deberá recibir una información y formación adecuada a efectos de que el trabajador o trabajadora conozca los riesgos a los que está expuesto/a y las medidas preventivas que deberá llevar a cabo a efectos de eliminar o controlar le riesgo.

El empresario está obligado a cumplir todas aquellas obligaciones incluidas en los anteriores apartados, entre ellas las que aplican de forma directa a la protección frente a los riesgos susceptibles de incidir en la capacidad reproductora de las trabajadoras.

En cuanto a los permisos de maternidad, la legislación laboral estadounidense garantiza la concesión de permisos de maternidad, los cuales se otorgan por un tiempo que abarca de las 2 hasta las 4 semanas.

El empresario debe permitir el reintegro en la plantilla de la trabajadora a la finalización del permiso. Ahora bien, no tiene la obligación de remunerar los días de baja debidos durante el transcurso de dicho permiso.

Trabajadores temporales

En Estados Unidos, las agencias temporales y los empresarios que cuentan con sus servicios comparten, por lo general, la responsabilidad sobre la seguridad y salud de los trabajadores temporales.

La regulación aplicable en cuanto a la responsabilidad por parte de las agencias temporales y los empresarios en materia de seguridad y salud, y aplicable a este colectivo de trabajadores, dependerá del ámbito o sector en el que opere la empresa. En este sentido, los trabajadores temporales quedan cubiertos por la Ley de Seguridad y Salud Ocupacional de 1970 y los estándares OSHA que le sean aplicables a la empresa y a la agencia de trabajo temporal, en función del ámbito de negocio en el que operan. Aun así, existe una serie de obligaciones comunes que se desarrollan a lo largo del presente apartado.

Previamente a la puesta a disposición del trabajador por parte de la agencia temporal, ésta y el empresario deben determinar las responsabilidades que adquirirán cada uno de ellos en cuanto a la protección de la seguridad y salud del trabajador.

El deber de protección de la seguridad y salud no difiere por el hecho de que se trate de un trabajador temporal. Ahora bien, el hecho cambiante es el sujeto responsable de garantizar el cumplimiento de tal obligación. Durante la fase de negociación con la agencia temporal, uno de los aspectos que deberá acordarse es quién se encargará de gestionar asuntos tales como la formación en materia de prevención de riesgos laborales organizada por la OSHA, comunicación de los riesgos profesionales la trabajador, vigilancia de la salud del trabajador, requisitos en cuanto al registro de documentación del trabajador en materia de seguridad y salud, etc.

En definitiva, tanto empresario como empresas de trabajo temporal comparten las obligaciones relativas a la seguridad y salud ocupacional, siendo éstas las contenidas en la Ley de Seguridad y Salud Ocupacional, las cuales aplican también al colectivo de trabajadores temporales.

Trabajo de menores

En Estados Unidos, la norma de referencia a nivel federal en cuanto al empleo del menor en el trabajo y la protección de su seguridad y salud es la Ley de Estándares de Trabajo Justo (Fair Labour Standards Act) de 1938 (con sus posteriores enmiendas).

Esta Ley establece como edad mínima para trabajar los 14 años. Cabe destacar que los requisitos en cuanto al empleo de trabajadores menores no son homogéneos para todos los empleados incluidos en este colectivo, sino que se establece una segmentación en función de la edad del menor:

14 años de edad

Estos trabajadores solo podrán llevar a cabo los siguientes trabajos:

• Entrega de periódicos.

• Trabajo de cuidado de menores.

• Actuaciones regulares en películas, televisión, radio y teatro.

• Trabajos domésticos y de jardinería.

• Empleo en un negocio familiar en el que sus progenitores ostentan la totalidad de la propiedad del negocio, siempre y cuando no realice alguna de las actividades catalogadas por la OSHA como de riesgo especial.

14-15 años de edad

Todo trabajo debe desempeñarse fuera de horario escolar y respetando las siguientes limitaciones:

• 3 horas de trabajo en día escolar (de lunes a viernes).

• Máximo de 18 horas semanales mientras el curso escolar esté en marcha.

• Máximo de 8 horas diarias aun no habiendo clases.

• Máximo Más de 40 horas semanales aun no habiendo clases.

• Prohibición de trabajo en horario nocturno (19:00h-07:00h).

También existen limitaciones en cuanto a las actividades que este grupo podrá desempeñar, siendo las permitidas: acciones de venta, trabajos intelectuales, envío de comida (a pie, bicicleta o transporte público), repostaje de combustible en gasolineras, tareas limitadas de cocina, tareas de salvamento y socorro y otras actividades que no impliquen una afectación negativa al desarrollo físico y moral del trabajador.

16 o 17 años de edad

Para este colectivo, las limitaciones en cuanto al horario laboral son las mismas que para los trabajadores adultos. Aun así, sí que existen limitaciones específicas en cuanto a las actividades que podrán desempeñar, pudiendo realizar cualquier actividad no catalogada por la OSHA como de especial riesgo.

Notificación/investigación de AT y EEPP

La legislación estadounidense en materia de seguridad y salud en el trabajo define los accidentes de trabajo como aquellos ocurridos a un trabajador como consecuencia directa de la realización de sus labores.

Las obligaciones derivadas de la materialización de un accidente de trabajo y a las que se debe atener el empresario vienen contenidas en el Estándar 29-CFR-1904, relativo a los requisitos de registro y reporte de los accidentes y enfermedades profesionales.

En cuanto a las obligaciones aplicables al registro, el empresario deberá registrar documentalmente aquellos accidentes y enfermedades profesionales materializados en su organización, existiendo algunas excepciones por las que no está obligado a registrar el suceso, listándose los principales a continuación:

  • En el momento de la lesión, el empleado estaba presente en el lugar de trabajo como miembro del público en general, más que como un empleado.
  • La lesión resulta únicamente de la participación voluntaria en un programa de bienestar o en una actividad física, o recreativa, como la donación de sangre, examen físico, vacuna contra la gripe, clases de ejercicio o béisbol.
  • La lesión o enfermedad es únicamente resultado de que un trabajador realice tareas personales (no relacionadas con su trabajo) en el lugar de trabajo, pero fuera del horario laboral establecido.
  • La lesión o enfermedad es causada por un accidente de vehículo de motor y se produce en un estacionamiento vía de acceso a la empresa o bien mientras el trabajador está en el trayecto hacia o desde el trabajo. Es decir, los accidentes in itinere no son considerados como accidentes de trabajo.
  • La lesión es producida de forma intencionada por el trabajador.
  • La lesión o enfermedad responde a los efectos secundarios de la medicación tomada por el trabajador a causa de una enfermedad no causada por la realización del trabajo.

La totalidad de los tipos de accidentes o enfermedades profesionales que deben ser objeto de registro constan en los aparatados 1904.4 – 1904.29 del Estándar CFR-29-1904.

En cuanto al formato con el cual los accidentes y enfermedades profesionales deberán registrarse, existen un par de modelos de la OSHA (OSHA 300 y OSHA 301) que deberán utilizarse para el registro de las contingencias profesionales ocurridas que comporten alguna de las siguientes consecuencias:

  • Fallecimiento del trabajador.
  • Días de baja.
  • Trabajo con limitaciones o traslado del operario a otro puesto de trabajo.
  • Tratamiento médico al accidentado que vaya más allá de los primeros auxilios (que requiera hospitalización).
  • Lesión o enfermedad significativa diagnosticada por un médico

Posteriormente y una vez al año, el empresario es responsable de elaborar una memoria que contendrá las lesiones y enfermedades profesionales ocurridas y registradas en el modelo OSHA 300-A. Cabe decir que no existe obligación de comunicar o remitir el contenido de dicho modelo a la autoridad laboral. Ahora bien, sí que existe la obligación de colgar dicho modelo en un lugar bien visible en el centro de trabajo.

Por otro lado, el empresario también es responsable de la comunicación de los accidentes y enfermedades profesionales que hayan tenido lugar en el seno de su empresa. Concretamente, el empresario deberá notificar a la OSHA aquellos accidentes y enfermedades profesionales que hayan tenido como consecuencias el fallecimiento de uno o más trabajadores o bien aquellos que hayan ocasionado la hospitalización de dos o más trabajadores.

Esta comunicación se realiza telefónicamente con la delegación territorial de la OSHA del estado o condado en el que figure el centro de trabajo en el que se ha producido el accidente o enfermedad.

Exención parcial para los empresarios con 10 o menos empleados

Aquellas empresas que hayan tenido 10 o menos empleados en todo momento durante el último año, no tienen la obligación de mantener registros de lesiones y enfermedades a menos que la OSHA o el BLS (Oficina de Estadísticas Laborales) le informe por escrito y de forma expresa de tal obligación.

Sin embargo, tal y como se requiere por el Estándar 29-CFR-1904.39, todos los empresarios cubiertos por la Ley OSH deben reportar a OSHA cualquier incidente que ocurra en el lugar de trabajo y que resulte en la muerte o la hospitalización de tres o más empleados.

Si la empresa ha tenido más de 10 trabajadores, en cualquier momento durante el último año, debe mantener registros de enfermedad y lesiones a menos que su establecimiento esté clasificado como una industria parcialmente exenta en virtud del artículo 1904.2. del Estándar 29-CFR-1904.39.

Todos los empleadores cubiertos por la Ley OSH deben informar oralmente a OSHA de la muerte de cualquier empleado, de un incidente relacionado con el trabajo o la hospitalización de pacientes de tres o más empleados como resultado de un incidente relacionado con el trabajo dentro de las 8 horas siguientes al suceso.

 

Infracciones y sanciones

A nivel federal, se distinguen varios tipos de infracciones previstas en materia de seguridad y salud a lo largo de todo el territorio de Estados Unidos:

• Infracciones leves: infracciones relacionadas directamente con la seguridad y salud en el trabajo pero que probablemente no tengan resultado de muerte o lesiones graves para el trabajador. Las sanciones son de hasta 7.000 $, si bien éstas son circunstanciales.

• Infracciones graves: aquellas con probabilidad de resultado de muerte o lesiones graves para el trabajador y en las que el empresario conocía o debería conocer los riesgos laborales. Sanción de hasta 7.000 $ por infracción.

• Infracción muy grave: aquellas cometidas por el empresario intencionadamente y con conocimiento, es decir, es consciente de la infracción o sabe que la situación entraña riesgos pero no hace nada para remediarlos. En este caso se imponen sanciones de responsabilidad civil entre 5.000-70.000 $ por infracción.

Algunos de estos delitos pueden conllevar pena de prisión. Las sanciones propuestas para infracciones no graves o graves se pueden reducir en función de la buena fe del empresario (esfuerzo demostrado para cumplir la ley), el historial de infracción y el tamaño de la empresa. Las sanciones propuestas para infracciones intencionales se pueden reducir en función del tamaño de la empresa. Por lo general, no se da crédito a la buena fe del empresario.

En el caso de infracciones reiteradas, se pueden imponer sanciones de hasta 70.000 $ por cada una de ellas. Asimismo, si no se corrige una infracción previa puede suponer una multa civil de hasta 7.000 $ por cada día de infracción más allá de la fecha de corrección establecida.

Los procedimientos de citación y sanción pueden diferir en los Estados que cuentan con sus propios Programas Estatales de seguridad y salud laboral. De igual modo varían en cada Estado los importes de las indemnizaciones al trabajador en caso de accidente de trabajo o enfermedad profesional.

Coordinación de actividades empresariales

La coordinación de actividades en el ordenamiento jurídico estadounidense es una obligación empresarial que, sin embargo, goza de un amplio margen en cuanto a la forma en que ésta debe desarrollarse o llevarse a cabo. Las principales referencias legales en cuanto a la coordinación de actividades las encontramos en el estándar 29 CFR 1926, aplicable a las empresas del sector de la construcción.

Con independencia de lo anterior, la coordinación de actividades viene contemplada también el estándar 29 CFR 1910.1200, relativo a la comunicación de riesgos por parte de las empresas de la industria general. Este último describe además las obligaciones de los empresarios concurrentes en aquellos establecimientos en los que concurran dos o más empresarios y en los que, a su vez, existe exposición a sustancias químicas y otros materiales peligrosos. Así pues, aquellos establecimientos en los que se produzcan, usen o almacenen productos químicos peligrosos y en los que concurran trabajadores de 2 o más empresarios, deberán cumplir con el requisito legal de comunicación de riesgos, de forma que informen a las empresas concurrentes sobre:

• Los métodos previstos por el empresario titular a efectos de facilitar el acceso de los trabajadores de empresas concurrentes a las fichas de seguridad de datos (MSDS) de los productos o mezclas a los que éstos estarán expuestos al inicio de los trabajos.

• Los métodos que el empresario titular pondrá en práctica a efectos de informar a los trabajadores de las demás empresas sobre los riesgos laborales presentes en el lugar de trabajo, las medidas preventivas a adoptar y los medios y procedimientos disponibles para situaciones de emergencia.

• Los métodos con los que el empresario titular informará a los trabajadores del resto d empresas acerca del etiquetado y señalización presentes en el lugar de trabajos.

Para cumplir con esta obligación de comunicación de riesgos, el empresario puede optar por elaborar un programa de comunicación de riesgos o hacer uso de alguno ya existente, siempre y cuando comunique e informe sobre los tres anteriores puntos a las empresas que vayan a operar en su centro o establecimiento.

Medidas de emergencia (primeros auxilios, lucha contra incendios, evacuación, riesgo grave o inminente)

En Estados Unidos la gestión de emergencias es un asunto que se tiene muy en cuenta, tanto dentro como fuera del ámbito laboral.

Además de los riesgos derivados de la actividad que desarrolla la empresa, suelen ser igualmente tenidos en cuenta fenómenos tales como desastres naturales, tiroteos o actos terroristas, etc.

Según el 29 CFR 1910.38 la empresa debe disponerse de un plan de actuación por escrito para el caso de que ocurra una emergencia, por escrito. Dicho plan debe estar disponible en el lugar de trabajo para la consulta de los trabajadores. Aun así, las empresas con 10 o menos trabajadores pueden comunicar verbalmente las medidas de actuación en caso de emergencia, sin la necesidad de que exista un documento escrito.

Todos los planes de emergencia deberán configurarse mediante una previa evaluación de los riesgos, asignando responsabilidades en cuanto a la implementación de las medidas diseñadas en el mismo plan.

En cuanto al contenido mínimo que deberá contener el Plan de Acción frente a Emergencias, se detallan los apartados siguientes:

• Procedimiento y medios de comunicación de incendios y otras emergencias.

• Procedimiento de evacuación.

• Asignación de procedimientos y vías de evacuación.

• Planos de planta del centro de trabajo, en el que se identifiquen medios de extinción, de alarma, salidas de emergencia, vías de evacuación y áreas de refugio (si las hubiera).

• Nombre, títulos de puesto, departamento e información de contacto dentro y fuera de la empresa de personas individuales con las que se pueda contactar para aclarar el contenido del plan.

• Identificación y procedimientos de actuación para el personal que ostente un rol específico en materia de emergencias (equipos de primera intervención, de primeros auxilios, de evacuación, etc.)

• Establecimiento de un punto de reunión.

Este contenido mínimo de los planes de emergencia deberá desarrollarse en mayor o menor medida dependiendo de las características del establecimiento e instalaciones, de la actividad que en ellas se desarrollen, del número de trabajadores y otros aspectos vinculantes en la determinación de riesgos.

Tal y como ocurre en nuestro país, la legislación estadounidense atribuye a la figura del empresario la responsabilidad de poner a disposición unos medios técnicos y humanos para asegurar una adecuada gestión de las emergencias susceptibles de producirse en el seno de la empresa. Los equipos formados para la gestión y actuación frente a emergencias deberán contar con una formación específica que los capacite para el desempeño de su rol.

Por otro lado, los empresarios deberán poner también a disposición de la plantilla, material médico y de primeros auxilios, en función de los riesgos presentes en el lugar de trabajo.

Para el resto de trabajadores, el empresario deberá proporcionar al conjunto de los trabajadores una formación que incluirá como mínimo los siguientes aspectos:

• Roles y responsabilidades en materia de emergencias dentro del establecimiento.

• Peligros, riesgos y medidas de prevención implementadas.

• Procedimientos de comunicación, notificación y alarma establecidos.

• Salidas de emergencia y recorridos de evacuación.

• Procedimientos de respuesta diseñados frente a emergencias.

• Procedimientos de evacuación, refugio y recuento de trabajadores.

• Ubicación y modo de uso de los equipos de extinción.

Si durante el transcurso de una visita de inspección, el inspector detecta una situación de riesgo grave e inminente para la salud de los trabajadores, la normativa le permite la paralización del trabajo y ordenar la evacuación de las instalaciones por parte de todo el personal o trabajadores potencialmente afectados.

Vigilancia de la salud

En Estados Unidos la vigilancia de la salud viene regulada por la OSH Act de 1970, por los estándares 29 CFR y por la Norma CPL 02-02-072 sobre acceso a los expedientes médicos de los empleados. Aun así, dichas normas no conciben siempre la vigilancia de la salud de los trabajadores como una obligación atribuible a las empresas. Por ejemplo, en Estados Unidos los profesionales de oficinas y similares no tienen por qué realizar exámenes médicos con los que determinar su estado de salud. Así pues, la normativa federal aplicable a las organizaciones de la industria en general impone como una obligación empresarial el ofrecimiento de reconocimientos médicos iniciales y periódicos tan solo a los trabajadores expuestos a los siguientes riesgos laborales:

• Trabajadores expuestos a ruido, para aquellos empleados que experimenten una exposición a ruido superior a los 85dB en un promedio de 8 horas.

• Trabajadores expuestos a sustancias tóxicas y peligrosas: benceno, amianto, arsénico inorgánico, acrilonitrilo, formaldehido, etc.

En cuanto a los tipos de reconocimientos previstos por el ordenamiento jurídico, se distinguen 3 tipos de reconocimientos médicos que los trabajadores deberán realizar:

• Reconocimiento inicial: examen médico a los trabajadores que vayan a ser empleados en un puesto de trabajo que presente los factores de riesgo antes mencionados. El trabajador deberá realizar al reconocimiento médico de forma previa al inicio del trabajo.

• Reconocimientos periódicos: Exámenes médicos al trabajador a lo largo de la relación laboral y que tienen por objeto determinar si las condiciones laborales a las que está expuesto presentan una incidencia negativa en cuanto a su estado de salud. La periodicidad de los reconocimientos médicos, así como el contenido de las pruebas médicas, la marca el médico del trabajo del seguro de compensación obligatorio contratado por la empresa, bajo su criterio y en función de los riesgos que presenta el puesto de trabajo.

• Reconocimiento tras accidente: Siempre que un trabajador experimente una lesión o enfermedad en su puesto de trabajo, deberá ser atendido por el médico del trabajo de la empresa aseguradora para la realización de un examen médico. En éste, se determinará el grado de aptitud del trabajador para volver a desempeñar las tareas del puesto que desarrollaba con anterioridad al accidente o enfermedad.

Independientemente del tipo de reconocimiento, el médico del trabajo asignado emitirá un certificado en el que constará el grado de aptitud del trabajador. En este sentido, se plantean tres posibilidades:

• Apto sin restricciones: El empresario está obligado a readmitir al trabajador en el mismo puesto de trabajo y bajo los mismos derechos contractuales contraídos con anterioridad al accidente o enfermedad profesional.

• Apto con restricciones: En estos casos, el médico del trabajador emite un dictamen en el que considera al trabajador apto pero con restricciones, las cuales impiden la vuelta al trabajo del empleado a no ser que se realicen modificaciones en su anterior puesto o bien se le otorgue uno nuevo a fin de que la realización de su trabajo no suponga una merma del estado de salud del trabajador. Por ejemplo en este sentido la normativa californiana no obliga a la readmisión del trabajador, si bien “anima” al empresario a que se produzca tal readmisión.

• Trabajador no apto: No es posible la readmisión del empleado en su anterior puesto de trabajo por prescripción médica. Queda terminalmente prohibida la readmisión del empleado.

En cuanto a la disponibilidad de los resultados de las pruebas médicas, el empresario debe informar al trabajador de la existencia, ubicación y disponibilidad de sus expedientes médicos al comenzar a trabajar y, posteriormente, al menos una vez al año. Los resultados de las pruebas serán tratados siempre de forma confidencial y no podrán ser nunca consultados por la figura del empresario.

Cuando el empresario tenga previsto cesar su actividad y no exista un empresario sucesor para guardar estos expedientes, debe notificarle al trabajador su derecho de acceso a los expedientes al menos 3 meses antes del cierre.

Consulta y participación

Tal y como ocurre en nuestro país, la figura del empresario tiene que, entre sus obligaciones en materia de prevención de riesgos laborales, garantizar el derecho de participación y consulta reconocido a la figura del trabajador.

La participación y consulta es un derecho adquirido por parte de los trabajadores, reconocidos en la Ley de Seguridad y Salud Ocupacional de 1970. Concretamente, una de las responsabilidades que esta norma establece a la figura del empresario es “proporcionar a los trabajadores o a sus órganos de representación el acceso a los registros de enfermedades profesionales, registros médicos y resultados de las mediciones de la exposición a la que están expuestos los trabajadores”.

Por otro lado, la figura del representante de los trabajadores en materia de seguridad y salud, así como la existencia de los Comités de Seguridad y Salud en el Trabajo, son dos elementos también presentes en muchas organizaciones de Estados Unidos. Ahora bien, ambas figuras se conciben como posibles medios con los que articular las obligaciones existentes en materia de participación y consulta de los trabajadores. En este sentido, no existe una norma legal de aplicación federal que requiera de su existencia en las empresas a partir de cierto volumen de plantilla o por la naturaleza de las actividades que se realizan en el centro de trabajo.

Dicho esto, cabe destacar que estos requisitos sí que pueden venir dados por normativas y regulaciones específicas aplicables en cada uno de los estados que conforman el país. Cada uno de los estados tiene competencia para regular los factores que describirán la composición y funcionamiento de estos comités (número de representantes, régimen de reuniones, funciones asignadas, etc.). Ahora bien, existe un factor común en cuanto a la composición de los Comités de Seguridad y Salud en el Trabajo, los cuales deberán guardar siempre una composición paritaria entre representación de trabajadores y empresario.

En cuanto a las funciones típicas que suelen llevar a cabo los Comités de Seguridad y Salud, se detallan las principales:

• Informar sobre las condiciones inseguras y sugerir acciones correctivas.

• Reunirse por lo menos mensualmente; con menor frecuencia en el caso de departamentos más pequeños u operaciones, en los que al menos será trimestral.

• Definir claramente los deberes y responsabilidades de los funcionarios y miembros.

• Revisar de incidentes, cuasi accidentes, Investigación de Accidentes Informes del supervisor, reclamar resúmenes y análisis de pérdidas sobre una base periódica.

• Revisar todas las lesiones graves anteriores, a fin de evitar la materialización de accidentes similares en el futuro.

• Porporcionar ideas y sugerencias para la mejora de la seguridad.

• Trabajar con seguridad e influir a otros a trabajar de forma segura.

• Hacer periódicamente auditorías de seguridad de las instalaciones.

• Promover y coordinar concursos, programas de carteles, unidades de seguridad; etc., y suministrar otros materiales informativos que pueden ayudar a promover más seguro operaciones.

• Desarrollar, implementar y velar por la aplicación de programas de formación en materia de seguridad y salud, debiendo evaluarse a los trabajadores un mediante examen escrito.

• La participación directa en la aplicación de los programas de formación en materia de seguridad y salud laboral desarrollados de forma amplia en la organización.

• Establecer los procedimientos de solución de controversias.

• Proponer y crear listas de control de seguridad.

• Identificar las tareas de trabajo de alto riesgo y el desarrollo por escrito de esa operación segura a través de los procedimientos.

Información

La obligación general de informar a los trabajadores viene establecida en la Ley de Seguridad y Salud Ocupacional de 1970, por la que se requiere a los empresarios a informar a sus trabajadores en materia de seguridad laboral.

Ahora bien, del mismo modo que ocurre con la formación, los principales requisitos que deberán cumplir los empresarios en este sentido se disponen en el estándar normativo que le sea aplicable, en función del sector de actividad y riesgos profesionales presentes. Muchos de estos estándares disponen como medios válidos de información la puesta a disposición de señales de seguridad, códigos de colores, alarmas, carteles y medios similares.

Por otro lado, en aquellas organizaciones en las que se usen, manipulen, almacenen o transporten sustancias y materiales químicos, el empresario deberá comunicar a la autoridad laboral un listado de las sustancias presentes en su empresa. En cuanto a sus obligaciones con respectos al trabajador, deberá informarle sobre los riesgos profesionales derivados de los productos químicos y de las medidas preventivas que deberá aplicar. Además, deberá poner a disposición de los trabajadores las fichas de datos de seguridad (MSDS) de cada uno de los productos.

Otro aspecto notable en materia de información es el requisito atribuible a la figura del empresario de colgar, en un lugar del centro de trabajo bien visible un cartel (modelo OSHA 300A), en el que se informa a los trabajadores sobre sus derechos y responsabilidades en materia de SST.

Formación

En Estados Unidos, el compromiso general de la administración pública en relación a la información y formación de los trabajadores en los lugares de trabajo se regula en la sección 21 de la Ley de Seguridad y Salud Ocupacional de 1970.

En cuanto al deber de formar a los trabajadores en materia de prevención de riesgos laborales, las disposiciones legales que serán de aplicación dependerán del estándar sobre el que se regule su actividad económica (industria general, sector de la construcción, sector marítimo, agrícola, administración pública…etc.).

Independientemente de la actividad que se desarrolle, las sesiones formativas impartidas a los trabajadores deben disponer de una parte práctica, una teórica y una prueba o examen que refleje los conocimientos adquiridos por el trabajador. En ellas, debe incorporarse un contenido mínimo que debe abarcar los riesgos laborales a los que está expuesto el trabajador, las medidas preventivas derivadas de tales riesgos y las normas de seguridad internas establecidas por la propia organización.

El resto de variables que definirán las necesidades formativas vendrán establecidas por las disposiciones legales contenidas en cada uno de los estándares, según el sector de actividad de la empresa y los riesgos a los que estén expuestos los trabajadores. Tal y como ocurre en nuestro país, las actividades que entrañan un especial riesgo para el trabajador (exposición a agentes y sustancias, trabajo en espacios confinados, manejo de carretilla elevadora, puente grúa…etc.) requieren de la realización de una formación específica.

Cabe destacar que la formación en materia de prevención de riesgos laborales es uno de los aspectos más tenidos en cuenta por parte de la OSHA. En su sección web dispone una larga lista de recursos que los empresarios pueden usar a efectos de conocer las obligaciones concretas en materia de formación y los medios de los que disponen para cumplir tales requisitos. De hecho, la propia OSHA organiza, a través de su “Outreach Training Programme”, cursos de formación en PRL (algunos de ellos de hasta 30 horas) a los que pueden inscribirse tanto trabajadores como empresarios.

En todos los casos, la formación impartida a los trabajadores deberá realizarse en un idioma que entienda el trabajador.

Auditorías

En Estados Unidos, las auditorías de seguridad y salud se conciben como un proceso de evaluación del sistema de gestión de la prevención de riesgos laborales, orientadas a garantizar que efectivamente se cumplen con las exigencias normativas impuestas por la OSHA.

Si bien el cumplimiento de las normas OSHA deviene una obligación legal con responsabilidades atribuibles, entre otros, a la figura del empresario, la realización de auditorías no constituye, por lo general, un requisito normativo para las empresas del país.

Dicho esto, la realización y posterior remisión a la autoridad laboral de una auditoría del sistema de gestión de la prevención de riesgos laborales conlleva, además de las previsibles ventajas en cuanto a la mejora continua del sistema, una situación beneficiosa para la organización: evitar durante un tiempo las visitas realizadas por los inspectores de la OSHA. Este “privilegio” se debe a la constatación, por parte de la autoridad, de que las condiciones de seguridad y salud en la empresa son las adecuadas.

Para conseguir esta exención relativa a las visitas de inspección, las empresas deberán acogerse a un programa conocido con el nombre de Voluntary Protection Program (VPP). Este programa aplica al sector de la industria y certifica que la empresa adherida al mismo cuenta con un sistema de gestión de la seguridad y salud efectivamente implementado y que además presenta unos ratio de siniestralidad por debajo de la media del sector.

Mientras la certificación del VPP siga vigente, la OSHA no realizará visitas de inspección en el centro o empresa al cual aplique. Ahora bien, sí que realizará reevaluaciones del centro de cara a determinar la renovación de dicho certificado.

En último término, también son admitidos en el país aquellos estándares y normas de reconocimiento internacional como pueden ser la norma ILO-OSH:2001 o DIT-SST: 2001 (creada por la Organización Internacional del Trabajo-OIT) o la norma OHSAS 18001:2007.

Organización de la actividad preventiva

A diferencia de lo que ocurre en nuestro país, en Estados Unidos la normativa en seguridad y salud en el trabajo no contiene disposiciones que exijan la adopción de una modalidad preventiva u otra en función del tamaño de la empresa, actividad llevada a cabo o cualquier otro factor.

En este sentido, el empresario tiene libertad plena en cuanto a la elección, forma y organización del servicio de seguridad y salud que ejercerá sus funciones en la empresa. El empresario podrá optar por:

• Asumir personalmente la gestión de la prevención: podrá hacerlo siempre y cuando cuente con la capacitación y/o experiencia necesaria para el ejercicio de tal cometido.

• Persona designada: De igual modo, deberá contar con la formación adecuada y con una asignación de tiempo suficiente para el ejercicio de sus funciones.

• Consultora externa: El empresario puede recurrir a los servicios de una consultora o empresa de seguros para la gestión de la prevención en el seno de su empresa. Cabe destacar que, aunque pueda delegar la gestión de la prevención, la responsabilidades a él atribuidas en materia de seguridad y salud son indelegables.

Una peculiaridad notable en cuanto a la gestión de la prevención es que la propia OSHA puede ejercer de consultora de prevención para cualquier empresa interesada en ello. Ello se traduce en un importante beneficio para las organizaciones: no ser inspeccionadas en materia de seguridad y salud, por la obvia razón de que es la misma OSHA, el organismo de inspección americano. La excepción la constituyen las visitas de inspección reactivas, es decir, motivadas por la denuncia de particular u organismo de representación, o bien por la materialización de un accidente grave o mortal.

Planificación de la actividad preventiva

Una vez realizado el análisis de los riesgos, la prevención y control de los mismos deben realizarse a raíz de la determinación de que existe un riesgo o peligro potencial. El empresario está obligado a realizar una declaración de seguridad (Safety Statement), que equivale a la planificación de la actividad preventiva.

Este documento se realiza después de la evaluación de riesgos y describe las medidas preventivas consideradas por el empresario para garantizar la seguridad y salud laboral de sus trabajadores. En la declaración de seguridad, el empresario debe recoger cómo pretende garantizar la seguridad y salud laboral del personal de la empresa y la adaptación de la declaración específicamente para su empresa.

Todo tipo de actividades requieren de declaraciones de seguridad, El contenido del documento viene determinado por la evaluación de riesgos. Las declaraciones de seguridad están diseñadas para que la persona que firma (empresario) entienda los riesgos potenciales involucrados en la actividad de la empresa.

Para la elaboración del “Safety Statement” se deben de seguir los siguientes pasos:

• Identificación y evaluación: Determinación de los riesgos profesionales existentes en cada una de las actividades que se realizan y la magnitud de los mismos.

• Reunión de trabajo: Se organiza una reunión en la que se comentan los riesgos identificados y se abordan posibles riesgos no contemplados en el documento.

• Determinación de medidas: Representa el inicio de la declaración de seguridad, contemplando las medidas diseñadas para la eliminación o control de los riesgos identificados.

• Planificación de la actividad preventiva: Se detallan los planes y procedimientos de acción que se llevarán a cabo, fruto de la información contenida en la evaluación y medidas preventivas propuestas.

• Procedimientos de trabajo: Cuando sea necesario, se establecerán instrucciones concisas y claras sobre las acciones a desarrollar por parte de uno o más trabajadores para efectuar una tarea en condiciones óptimas de seguridad.

• Plan de Emergencia: Conjunto de procedimientos de actuación establecidos para contribuir a una respuesta rápida y eficaz frente a posibles situaciones de peligro grave e inminente.

• Asignación de responsables: Como último paso, se definirán los sujetos responsables del desempeño de las acciones propuestas.

La eliminación o control de los riegos debe ser planificada y se llevará a cabo en el momento oportuno, una vez que se reconoce un riesgo o un potencial peligro

Por otro lado, las Directrices relativas al Programa de la Gestión de la Seguridad y Salud de la OSHA aconsejan revisar las actuaciones realizadas mínimo anualmente, de forma que se pueda evaluar el grado de cumplimiento, no solo de las acciones sino de las metas y objetivos, para que las deficiencias puedan ser identificadas y el programa y / o los objetivos puedan ser revisados cuando existan carencias, en cuanto a la eficacia de las medidas implementadas.

Adicionalmente, la declaración de seguridad deberá revisarse siempre que se dé un cambio sustancial en las condiciones de trabajo, accidente de trabajo, altas y bajas en la plantilla, adquisición de nuevos equipos y tecnologías…y, en definitiva, siempre que se produzca un cambio que implique un desfase entre el contenido de la declaración de seguridad y la realidad palpable de las condiciones de trabajo.

Evaluación de riesgos

En Estados Unidos, la obligación explícita de realizar una evaluación de riesgos no viene reflejada en la legislación del país. Ahora bien, una de las obligaciones en materia de seguridad y salud que confiere la normativa estadounidense a la figura del empresario es la elaboración de una declaración de seguridad (“safety statement”) en la que figure el conjunto de medidas preventivas propuestas, el conocimiento de las cuales solo es posible mediante un trabajo previo de identificación y evaluación de los riesgos detectados. Por lo tanto, existe una obligación subsidiaria en cuanto a la realización de la evaluación de riesgos.

Aun así, este requerimiento no viene acompañado de una metodología o periodicidad concreta a la que atenerse. De hecho, esta evaluación de riesgos puede ser confeccionada por cualquier integrante de la empresa, siempre y cuando identifique, evalúe y proponga medias de control adecuadas y suficientes.

El ordenamiento jurídico estadounidense establece una metodología concreta, pero la OSHA (“Occupational Safety & Health Adminsitration”) dispone de una gran cantidad de guías para la elaboración del contenido de la misma. En todas ellas, se concibe la evaluación como el paso inicial para la elaboración de la declaración de seguridad (“safety statement”).

Como nota curiosa, comentar la exención de responsabilidad en cuanto a evaluar los riesgos de los trabajadores de oficinas (conocidos en el país como “white-collar workers”). Aun así, si un trabajador de este tipo sufre un accidente de trabajo o enfermedad profesional, las responsabilidades derivadas serán las mismas que para cualquier otro empleado (investigación, comunicación, registro, etc.).

Por otro lado, resulta destacable el derecho que ostentan los trabajadores y su representación en cuanto a solicitar que se realicen evaluaciones de riesgos, viniendo esta potestad incluida en el apartado 85 del título 42 del “Code of Federal Regulations”. En este sentido, la NIOSH pone a disposición de trabajadores, representantes de los trabajadores y empresarios un servicio de Evaluación de Riesgos (HHE, por sus siglas en inglés).

El programa HHE de NIOSH evalúa peligros nuevos o poco comunes. Para realizar una evaluación, a menudo se requiere una visita al lugar de trabajo donde se encuentran los problemas. También se estudian otros riesgos más comunes cuando no se entienden por completo, pero es posible que una visita al lugar de trabajo no sea necesaria.

Una HHE se realiza en respuesta a las preocupaciones de los trabajadores, sus representantes o empleadores por problemas específicos en el lugar de trabajo. Los agentes en el lugar de trabajo que NIOSH estudia incluyen agentes químicos o biológicos, estrés en el trabajo, estrés térmico, ruidos, radiaciones y factores de riesgo ergonómicos.

Pueden solicitar la Evaluación de Riesgos:

1. Trabajadores / Empleados: Un trabajador puede pedir una HHE a través de un formulario que deberá ir firmado como mínimo por tres empleados que trabajen actualmente en el centro de trabajo que vaya a ser objeto de estudio.

2. Representantes de los trabajadores: Un dirigente de un sindicato de trabajadores que represente a la plantilla está habilitado a solicitar una HHE.

3. Empresarios: También pueden solicitar la realización de la evaluación de riesgos, bien a la NIOSH o bien a la propia OSHA, organismo inspector del país.

Derechos y deberes de los trabajadores

Los trabajadores tienen derecho a la realización de su trabajo en condiciones de seguridad y salud, que el empresario deberá garantizar. Destaca cómo se tiene en cuenta la diversidad cultural existente en el país, dejando de manifiesto que los trabajadores deben recibir información y formación en seguridad y salud laboral en idioma que entiendan. Algunos derechos de los trabajadores son:

• Solicitar una inspección de OSHA para los riesgos laborales, violaciones de las normas de OSHA, o violaciones de la Ley OSH (su nombre se mantendrá confidencial a petición);

• Tener un representante autorizado de los empleados que acompañe al inspector de OSHA en la inspección del lugar de trabajo;

• Ser notificado por su empresario de citaciones emitidas por presuntas violaciones de las normas en el lugar de trabajo, y de las peticiones de su empleador de cambios en el período de corrección;

• Cuando la OSHA haya emitido al empresario una citación para la subsanación de una deficiencia, el trabajador tiene derecho a apelar ante la OSHA el tiempo otorgado, si considera que éste es demasiado largo en relación a la magnitud del riesgo existente.

• Presentar una queja ante OSHA si cree que se le ha despedido, degradado, o discriminado de otra manera por ejercer sus derechos bajo la Ley OSH;

• Presentar una queja ante las autoridades federales de OSHA si su agencia estatal no aplican programa con la misma eficacia que requiere la OSHA un estatal;

• Preguntar a OSHA sobre cualquier ensayo realizado en su lugar de trabajo, los resultados de las inspecciones, y de los criterios adoptados para la desestimación de una queja formulada por parte de los trabajadores.

• Recibir información de su empleador acerca de los peligros y medidas de seguridad aplicables a los lugares de trabajo, las normas de OSHA aplicables a su trabajo, y el registro de los accidentes y enfermedades en el lugar de trabajo;

• Solicitar que el Instituto Nacional de Seguridad y Salud Ocupacional evalue y proporcione información sobre las sustancias utilizadas en su lugar de trabajo;

• Negarse a trabajar en una situación de peligro inminente, bajo ciertas condiciones;

Presentar información o comentario escrito a OSHA sobre la emisión, revocación o modificación de una norma de OSHA y solicitar una audiencia pública;

• Observar el seguimiento y la medición de sustancias tóxicas en el lugar de trabajo si está en contacto con ellas, y tener acceso a los registros de su exposición.

• Leer los archivos de lesiones y enfermedades relacionados con el trabajo;

• Tener acceso a copias de sus informes médicos;

Asimismo, la misma OSH Act de 1970 dispone a lo largo de sus disposiciones una serie de responsabilidades en materia de seguridad y salud en el trabajo a la figura del empleado:

• Usar de forma adecuada los equipos de trabajo y de protección individual puestos a disposición por el empresario.

• Velar por la seguridad y salud propia y la del resto de integrantes de la organización.

• Cumplir con las responsabilidades a él atribuidas en materia de seguridad y salud ocupacional.

• Asegurar un adecuado nivel de orden y limpieza en las áreas de trabajo en las que opere.

• Conocer el contenido del plan de emergencia y los procedimientos en él establecidos.

• Asistir a las sesiones de formación impartidas y organizadas por su empresa, ateniéndose a las instrucciones a él dadas.

• Informar de cualquier situación detectada que comporte un peligro grave e inminente para la seguridad y salud de las personas presentes en el centro de trabajo.

• Participar en los reconocimientos médicos organizados por la empresa.

• En general, dar aviso al superior jerárquico sobre cualquier deficiencia de seguridad detectada en el centro de trabajo.

Derechos y deberes del empresario

En Estados Unidos, las responsabilidades atribuibles a la figura del empresario en materia de seguridad y salud en el trabajo vienen recogidas en la Ley de Seguridad y Salud Ocupacional de 1970.

En su Sección 5(b), se establece que el empresario deberá cumplir con las normas, estándares, reglamentos y órdenes que le sean aplicables en materia de seguridad y salud en el trabajo.

Además de esta obligación de carácter general, a lo largo de la Ley se explican otros requisitos relativos a la gestión de la seguridad y salud que se resumen en los siguientes:

• Identificación, evaluación y corrección de los riesgos laborales presentes en el centro de trabajo.

• Poner a disposición de los trabajadores equipos de trabajo y herramientas seguros y garantizar que se realizan adecuadamente las revisiones periódicas.

• Formar e informar a los trabajadores a su cargo en materia de seguridad y salud, acerca de los riesgos profesionales a los que está expuesto y las medidas preventivas asociadas. El contenido de ambas deberá ofrecerse en un idioma que sea comprensible para el empleado.

• Organizar los reconocimientos médicos necesarios para dar cumplimiento a la ley y estándares nacionales en materia de SST.

• Proporcionar los EPIS necesarios a los trabajadores, en función de los riesgos laborales a los que están expuestos.

• Notificar a la OSHA los accidentes mortales o colectivos materializados en su empresa (se entiende por colectivos a estos efectos los que tienen afectación a 3 o más empleados que requieren de hospitalización).

• Mantener el registro documental de los accidentes y enfermedades profesionales (aplica a empresas con 10 o más trabajadores).

• Proporcionar a los trabajadores o a sus órganos de representación acceso al registro de enfermedades profesionales, registros médicos y registros de exposición.

• Entregar a los inspectores de la OSHA los nombres de los representantes de los trabajadores.

• Diseñar e implementar procedimientos de trabajo y transmitir el contenido de éstos a la plantilla.

• Colgar en lugar visible el modelo “OSHA 300A”, en el cual se resumen las responsabilidades en materia de prevención de riesgos laborales a las que están sujetos el empresario, mandos intermedios y conjunto de trabajadores.

• Señalizar la presencia de los riesgos presentes en el centro de trabajo mediante códigos de colores y carteles.

• En ningún caso, ejercer represalias o desarrollar actos discriminatorios hacia uno o más trabajadores por reclamar el ejercicio de los derechos a ellos reconocidos en la legislación estadounidense de seguridad y salud en el trabajo.

Definiciones

En Estados Unidos, la definición de los principales términos relativos a la seguridad y salud en el trabajo se encuentran en los estándares CFR-29. En la mayoría de ellos existe un capítulo inicial en que se disponen las principales definiciones de los términos que las empresas, a las que le sea de aplicación, deberán conocer.

Por otro lado, existen artículos específicos dentro de estos estándares que, previamente a la mención de las obligaciones atribuibles, incorporan definiciones específicas para una mayor comprensión de los requisitos posteriormente incluidos en la norma.

En cuanto a las definiciones de accidentes y enfermedades profesionales, la propia OSHA concibe este tipo de sucesos como aquéllos relacionados con el trabajo a raíz de un evento o exposición en el ambiente de trabajo que causa el accidente o enfermedad, o bien agrava las consecuencias de una merma preexistente en el estado de salud.

La materialización de un accidente o enfermedad profesional acarrea una serie de obligaciones para la figura del empresario que son desarrolladas con detalle en el apartado 19: “Notificación /investigación de AT/EP”.

Administraciones Públicas competentes

Los principales organismos de Estados Unidos entre cuyas funciones tienen la seguridad y salud en el trabajo como eje central son los siguientes:

• Departamento de Trabajo (Department of Labor): Máximo organismo de Estados Unidos en materia de empleo, es el encargado de fomentar, promover y desarrollar el trabajo y bienestar de la población estadounidense: fuerza de trabajo, pensionistas y personas en situación de desempleo.

• OSHA – Occupational Safety and Health Administration: Organismo que es la máxima autoridad del país en cuanto a la supervisión de las condiciones de trabajo y de seguridad y salud. Este organismo, creado en 1970 mediante la publicación de la Ley de Seguridad y Salud Ocupacional, desarrolla muchas acciones, siendo las más destacables:

o Establecimiento y supervisión de la normativa de aplicación nacional en materia de seguridad y salud en el trabajo.

o Labor divulgativa. No solo durante las visitas de inspección, sino que también disponen de un teléfono de atención ante dudas y una extensa base de datos en la que se pueden encontrar leyes, estándares y guías prácticas para el cumplimiento de las obligaciones en materia de PRL.

o Desarrollo de acciones formativas en materia de prevención de riesgos laborales.

o Servicio de consultoría gratuito para empresas cuyo volumen de plantilla no supera los 500 trabajadores en todo el país ni los 250 empleados en uno de sus centros de trabajo.

o Desarrollo de programas de cooperación, en el que se incluyen los actores del diálogo social, orientados a la reducción de incidentes, accidentes y enfermedades profesionales.

• CDC-Centers for Disease Control and Prevention: El CDC es uno de los principales organismos del país dependiente del Departamento de Salud y Servicios Humanos. Dispone de más de 20 centros repartidos a los largo de Estados Unidos y especializados en materias o enfermedades específicas. Todos estos centros comparten como misión principal la promoción de la salud y la prevención de enfermedades y lesiones tanto dentro como fuera del ámbito laboral.

• NIOSH-National Institute for Ocupational Safety and Health: Agencia estadounidense de reconocido prestigio a nivel internacional y que forma parte del conglomerado de Centros para el Control y Prevención de Enfermedades (CDC-Centers for Disease Control and Prevention). Entre sus funciones principales, se encuentran la realización de una fuerte labor de investigación en materia de seguridad y salud en el trabajo, la elaboración de métodos de evaluación de riesgos profesionales (Método NIOSH para la evaluación de la manipulación manual de cargas, por ejemplo) y la resolución de recomendaciones técnicas a profesionales de la seguridad y salud ocupacional orientadas a la prevención de accidentes y enfermedades profesionales.

• National Safety Council (Consejo Nacional de Seguridad): Durante sus más de 100 años de historia, el Consejo Nacional de Seguridad ha desarrollado una labor de investigación y divulgación con el objetivo principal de salvar vidas mediante la prevención de lesiones y muertes en el trabajo. Se trata de una organización sin ánimos de lucro.

• Asociación Americana de Higiene Industrial (AIHA): Fundada en 1939, esta asociación se ha consolidado como organismo estadounidense de referencia en cuanto a la prevención de accidentes y enfermedades profesionales, especializándose sobre todo en la rama de la higiene industrial. Entre otras funciones, establece y desarrolla programas de formación en materia de higiene industrial, ambiental y seguridad laboral.

• MSHA-Mine Safety and Health Administration: Formando parte del Departamento de Trabajo de Estados Unidos, la MSHA es un organismo del estado encargado principalmente de administrar las disposiciones legales contenidas en la Ley Federal de Seguridad y Salud en Minas, de 1977 y otros estándares complementarios e efectos de evitar accidentes fatales y reducir la incidencia de lesiones sufridas por parte de la fuerza trabajadora del sector de la minería.

Ambito aplicación

En Estados Unidos, la norma de referencia en materia de seguridad y salud en el trabajo es la Ley de Seguridad y Salud Ocupacional de 1970.

En su sección 4, dispone que tiene aplicación a cualquier tipo de trabajo efectuado en un centro de trabajo establecido en cualquiera de los Estados que conforman el país, además de otros territorios que también pertenecen a Estados Unidos (Islas Vírgenes, Distrito de Columbia, etc.).

Por otro lado, no están comprendidos dentro de su ámbito de aplicación:

  • Los trabajadores autónomos;
  • Los familiares directos de los empleadores del sector agrícola;
  • Los peligros laborales reglamentados por otro organismo federal (por ejemplo, la Administración de Seguridad y Salud en las Minas, el Departamento de Energía, la Administración Federal de Aeronáutica o el Servicio de Guardacostas).

Por otro lado, y tal y como se ha reflejado en el apartado anterior, la legislación estadounidense en materia de SST consta de varios niveles: uno general (Ley de Seguridad y Salud Ocupacional, 1970) y otros aplicables en función del sector y actividad desarrollada por la empresa:

  • Estándar CFR-29-1910: Esta norma hace referencia al sector de la industria y aplica a la mayoría de centros de trabajo del país.
  • Estándar CFR-29-1926: Norma sectorial de referencia aplicable a las empresas del sector de la construcción o en trabajos de obras de construcción e ingeniería civil.
  • Estándar CFR 29-1915-1919: Aplica a las empresas del sector marítimo, compañías portuarias y estibadores.
  • Estándar CFR-29-19-1928: Esta norma tiene aplicación a las empresas del sector agrícola.

Por otra parte, la Ley OSH impulsa a los Estados a crear y manejar sus propios programas de seguridad y salud ocupacionales. La OSHA aprueba y supervisa todos los planes estatales y aporta hasta el 50% de los fondos para cada programa. Los programas de seguridad y salud administrados por los Estados deben ser por lo menos tan eficaces como el programa federal de la OSHA.

Aproximadamente la mitad de los Estados del país cuentan con programas estatales de seguridad y salud en el trabajo, lo que repercute en el deber de cumplir con disposiciones legales adicionales en la materia y atribuibles a aquellas organizaciones establecidas en el estado en cuestión.