Francia

Trámites

Los ciudadanos de la Unión Europea no necesitan visado para entrar y permanecer en otro país miembro. Basta con ostentar un documento de identidad válido para poder circular y residir en otro país miembro por un periodo de 3 meses. Los ciudadanos españoles y sus familiares tienen derecho a circular y residir libremente en el territorio de los Estados miembros durante un periodo máximo de 3 meses sin otra condición que disponer de un documento de identidad válido para entrar en Francia.

Pasado este tiempo, para ostentar la residencia en Francia el trabajador debe acreditar que efectivamente realiza una actividad laboral en el país. Si bien ello no constituye un requisito estricto para la residencia del trabajador europeo en Francia, la ostentación de la tarjeta de residente europea permite agilizar buena parte de muchas gestiones posteriores con la administración francesa. Este permiso da pleno derecho a la residencia en el país por un periodo de hasta 5 años. Pasado este periodo, la residencia legal e ininterrumpida en el país galo hace que el trabajador – y miembros de la unidad familiar – sea automáticamente considerado como residente.

Conviene destacar también la importancia de inscribirse en el Registro de Matrícula del Consulado de España afincado en la zona del país donde haya establecido su lugar de residencia. Ello le permitirá al trabajador desplazado acceder a los servicios consulares y dejar constancia de su presencia en el país antes las entidades consulares españolas, lo cual ayudaría a identificar y localizar a la persona en casos extremos en los que el interesado necesitara ayuda urgente por parte de estos organismos.

Tramitación del mantenimiento del régimen de cotizaciones a la SS

Tal y como se ha comentado en el apartado 44, las personas que se desplacen a Francia con motivo del desempeño de una actividad laboral de forma temporal (hasta un plazo máximo de 2 años) tienen la opción de seguir sometidos al régimen español de la Seguridad Social. Esta opción aplica tanto a trabajadores por cuenta ajena como por cuenta propia.

Para enviar trabajadores/as desplazados/as a Francia, es necesario efectuar la solicitud con el formulario modelo TA.300. El modelo TA.300 se cumplimentará cuando un empresario envíe a alguno/a de sus trabajadores/as a realizar una actividad de forma temporal a Francia con un contrato sujeto a la legislación española.

Será necesario adjuntar el formulario correspondiente establecido para el Convenio Europeo, en tres o cuatro ejemplares según se indica en las instrucciones de cada formulario.

Formulario CLEISS.

Los/las trabajadores/as desplazados/as a los países a los que se sigue aplicando el Reglamento 1408/71 (Nacionales de terceros países con residencia legal en el territorio de un Estado miembro de la Unión Europea salvo Dinamarca), estarán sometidos como norma general a la legislación de seguridad social del país donde realizan su trabajo, ya sea una actividad por cuenta ajena o por cuenta propia.

Sin embargo, cuando se trata de traslados temporales pueden mantener la legislación española de seguridad social.

Para los/las trabajadores/as que se desplacen a ejercer la actividad a Francia y sea aplicable el artículo 17 del Reglamento 1408/1971 o el artículo 16 del Reglamento 883/2004, se debe adjuntar el “cuestionario CLEISS” debidamente cumplimentado.

Formulario A1

Si los/las trabajadores desean permanecer cubiertos/as por el sistema de seguridad social en España, se debe solicitar un formulario A1 (antiguo formulario E 101) en la misma oficina de la Seguridad Social en el que se vaya a entregar el formulario TA-300. Este documento acredita que el trabajador desplazado sigue sujeto al sistema de Seguridad Social del país de origen, pudiendo permanecer en tal situación por un periodo máximo de 2 años.

Es necesario presentar el Formulario A1 en cualquier momento durante la estancia de los trabajadores/as en el extranjero. De lo contrario, puede que tengan que pagar las cotizaciones a la seguridad social en el país de acogida. Si los/las trabajadores/as presentan un formulario A1 válido, el país de destino lo deberá reconocer.

El formulario A1 se solicita expide por las Administraciones de la TGSS o en sus Direcciones Provinciales. Por tanto no es necesario que el empresario o el trabajador lo rellenen previamente. En cuanto a su solicitud, esta debe tramitarse ante la Tesorería General de la Seguridad Social competente.

Formulario S1

Este documento lo expide la Seguridad Social española para que la persona asegurada y los miembros de su familia que residan en Francia puedan inscribirse al seguro de enfermedad francés del lugar de residencia para poder beneficiarse de las prestaciones en especie de dicho seguro. Este formulario deberá solicitarse al INSS.

Formulario DA1

Le da derecho al trabajador/a desplazado/a a recibir tratamiento médico con condiciones especiales reservadas a los accidentes de trabajo y las enfermedades profesionales en otro país de la UE.

Aspectos culturales y de educación

Francia es un país muy rico y de gran diversidad cultural que, además, ha desempeñado históricamente una gran influencia a nivel cultural y político a nivel global. Sus valores de libertad, igualdad y fraternidad o su Declaración de los Derechos del Hombre y del Ciudadano son algunas de los principales hitos que han sido aportados por este país al resto del mundo.

Caracterizada por el protocolo y los buenos modales, la cultura francesa cuenta con valiosas tradiciones que se plasman, por ejemplo, en su gastronomía o en el sector de la alta costura.

En Francia, existe la costumbre de la comida en familia, que se respeta a pesar del acelerado ritmo de sus ciudades (el grueso de la población francesa habita en ambientes urbanos). Otra costumbre francesa es no comer entre comidas ni beber aperitivos que estropeen el gusto por los alimentos. Aspectos como la puntualidad y la buena presencia son clave, tanto a nivel personal como en el ámbito profesional.

En cuanto al idioma oficial en el país, éste es el francés, tal y como recoge el artículo 2 de la Constitución Francesa, de 1958. También son hablados en el país el bretón, el catalán, el corso, el vasco, el alsaciano, el tahitiano y 4 lenguas melanesias. Sin embargo, existe un interés por parte del Estado de mantener la primacía de la lengua francesa como la soberana en el país.

En cuanto a la religión, la República Francesa es oficialmente un estado laico, secular y que tiene la libertad religiosa como un derecho constitucional. Según una encuesta elaborada en enero de 2007 por las Noticias Católicas Mundiales, la población francesa cuenta aproximadamente con un 52% de población cristiana, siendo ésta la religión mayoritaria en el país. Aun así, más del 30% de los encuestados se consideraban ateos.

Seguridad vial

Desde 1990, el número de fallecimientos en carretera registrados en territorio francés ha disminuido en un 64%. Buena parte de este éxito se inició en 2002, en el que se estableció la seguridad vial como una de las prioridades del Gobierno en dicha legislatura. El resultado fue una política de seguridad vial que introdujo eficaces medidas en cuanto al control de la velocidad, uso del cinturón de seguridad y prevención y detección de conductores ebrios:

• Control de velocidad: La velocidad máxima en autopista es de 130 km/h en condiciones climáticas normales y de 110 km/h en caso de lluvia; 90 km/h en carreteras nacionales, y 80 km/h con lluvia; y 50 km/h en ciudades.

• Límites de alcoholemia: Está prohibido conducir con un nivel de alcohol superior a 0,25 mg por litro de aire expirado, o 0,5 g en sangre.

En 2011, Francia registró el menor índice de prevalencia de accidentes en carretera desde que existen registros de este tipo, produciéndose una tasa de 6,1 accidentes mortales por cada 100.000 ciudadanos.

Si bien existe esta tendencia a la baja en cuanto al número de accidentes en carretera registrados en los últimos años, existen algunos colectivos que han experimentado una reducción de accidentes pero en menor proporción: motociclistas y peatones.

Sanciones en materia de seguridad vial

La administración francesa aplica con todo el rigor la legislación de tráfico, siguiendo el principio de “tolerancia cero”. Así, un exceso de velocidad superior a 40 km/h sobre el límite autorizado es sancionado con la retirada inmediata del permiso de conducir y una multa importante. En el caso de que un exceso de velocidad, cualquiera que sea éste, ponga en riesgo la vida de terceras personas, la sanción puede ser de un año de prisión y una multa superior a 15.000 euros. La sanción puede llegar a 10 años de cárcel si existen circunstancias agravantes.

Permiso de conducción en Francia

El permiso de conducción español es también válido para circular en territorio francés, puesto que el ámbito del mismo abarca a toda la Unión Europea.

Riesgos meteorológicos y de condiciones naturales del país (terremotos, lluvias torrenciales…)

Tal y como se describe en la base de datos del Ministerio de Asuntos Exteriores y cooperación (MAEC), Gobierno de España, el clima en Francia por lo general no presenta diferencias de gran calado respecto al de nuestro país.

Se distinguen en Francia tres áreas climáticas características: la de dominio oceánico, la de dominio mediterráneo y la continental. El clima más extremo se da en las zonas de montaña, el cual viene determinado por el factor principal, que es la altitud. Se caracteriza por inviernos largos y crudos, veranos frescos y cortos y precipitaciones abundantes (entre 1.500 y 2.000 mm).

Si bien Francia no es un país especialmente peligroso en cuanto a la proliferación de fenómenos naturales adversos y desastres naturales, se han dado en los últimos años accidentes mortales de españoles en la zona de la cordillera de los Alpes. Normalmente las víctimas suelen ser aficionados al senderismo y otras actividades de montaña, si bien también figuran entre ellas profesionales que practican el alpinismo y otros deportes de montaña. En este sentido, se recomienda extremar las precauciones en esa zona e ir siempre previstos de equipos y materiales adecuados y en buen estado, además de contar con la compañía de profesionales experimentados de montaña.

Condiciones sanitarias

En Francia, existen tres niveles territoriales: nacional, regional y departamental (de mayor a menor entidad) contando cada uno de ellos con instancias administrativas diferentes para su reglamentación y seguimiento.

Pertenecen al nivel nacional el Ministerio de Empleo y de la Solidaridad, la Secretaría de Estado de la Salud y la Dirección de los hospitales. Dentro del nivel regional, está la Agencia Regional de Hospitalización y la Dirección regional de asuntos sanitarios. Por último, en el nivel departamental, se engloban las Direcciones de asuntos sanitarios y sociales. A parte de estas entidades de aseguramiento público funcionan las aseguradoras privadas, de amplísima extensión en Francia (alcanzan a casi el 90 por ciento de la población).

Se calcula que existen más de 170.000 médicos, de los cuales el 70 por ciento dedican su trabajo al sector privado, con alguna actividad hospitalaria, mientras que unos 50.000 son asalariados exclusivamente, de los cuales trabajan a tiempo completo cerca de 40.000.

En los hospitales tienen titulación de especialistas el 70 por ciento de los médicos, teniendo en cuenta que el país tiene establecido un numerus clausus para el acceso a la carrera de Medicina, lo que supone el registro de unos 4.000 estudiantes por año.

Por último, comentar que aquellas personas que tengan previsto viajar a los Departamentos y Colectividades de ultramar deben tener en cuenta las características específicas en función de la zona y el clima. En algunos casos, hay que tomar precauciones para evitar enfermedades como la malaria, el dengue o, en el Caribe, el chikungunya.

Seguridad ciudadana

En general, las condiciones de seguridad ciudadana en la República de Francia son bastante buenas. Desde la base de datos del Ministerio de Asuntos Exteriores y Cooperación (MAEC), Gobierno de España, se menciona la existencia de pequeña delincuencia (tirones, robos en automóviles…), especialmente en las zonas turísticas del país, que hacen aconsejable mantener un mínimo de precauciones en cuanto a las posesiones personales.

Zonas de riesgo de seguridad

• Zonas de riesgo (deben ser evitadas): ninguna.

• Zonas de riesgo medio: algunos suburbios periféricos de las grandes ciudades (París, Marsella, Toulouse…).

• Zonas sin problemas: si bien las zonas más turísticas del país, especialmente en París, gozan de una protección policial importante, es en ellas, así como en los transportes públicos, donde se produce el máximo índice de robos, por lo que es aconsejable adoptar un mínimo de precauciones:

o No llevar toda la documentación, dinero y tarjetas en un mismo bolso o maleta.

o Estar alerta al sacar dinero de un cajero automático.

o Ser discreto al utilizar el móvil en un lugar concurrido.

o No dejar bolsos o mochilas sin vigilancia.

En caso de pérdida o robo, ya sea de objetos o documentación, conviene presentar denuncia en una Comisaría de Policía: “main courante”, si no ha habido daño físico, y “plainte” en caso de robo con agresión.

En general, las condiciones de seguridad ciudadana en la República de Francia son bastante buenas. Desde la base de datos del Ministerio de Asuntos Exteriores y Cooperación (MAEC), Gobierno de España, se menciona la existencia de pequeña delincuencia (tirones, robos en automóviles…), especialmente en las zonas turísticas del país, que hacen aconsejable mantener un mínimo de precauciones en cuanto a las posesiones personales.

Zonas de riesgo de seguridad

• Zonas de riesgo (deben ser evitadas): ninguna.

• Zonas de riesgo medio: algunos suburbios periféricos de las grandes ciudades (París, Marsella, Toulouse…).

• Zonas sin problemas: si bien las zonas más turísticas del país, especialmente en París, gozan de una protección policial importante, es en ellas, así como en los transportes públicos, donde se produce el máximo índice de robos, por lo que es aconsejable adoptar un mínimo de precauciones:

o No llevar toda la documentación, dinero y tarjetas en un mismo bolso o maleta.

o Estar alerta al sacar dinero de un cajero automático.

o Ser discreto al utilizar el móvil en un lugar concurrido.

o No dejar bolsos o mochilas sin vigilancia.

En caso de pérdida o robo, ya sea de objetos o documentación, conviene presentar denuncia en una Comisaría de Policía: “main courante”, si no ha habido daño físico, y “plainte” en caso de robo con agresión.

Asistencia sanitaria en el viaje y destino

Para garantizar el derecho a la asistencia sanitaria en Francia por parte de los ciudadanos españoles allí desplazados, éstos deberán ir provistos de la Tarjeta Sanitaria Europea. En Francia, la validez de la Tarjeta Sanitaria Europea es de 2 años.

La Tarjeta Sanitaria Europea es el documento personal e intransferible que acredita el derecho a recibir las prestaciones sanitarias que resulten necesarias, desde un punto de vista médico, durante una estancia temporal en el territorio del Espacio Económico Europeo y Suiza, teniendo en cuenta la naturaleza de las prestaciones y la duración de la estancia prevista, de acuerdo con la legislación del país de estancia, independientemente de que el objeto de la estancia sea el turismo, una actividad profesional o los estudios.

Esta tarjeta no es válida cuando el desplazamiento tenga la finalidad de recibir tratamiento médico, en cuyo caso es necesario que el Instituto Nacional de la Seguridad Social o el Instituto Social de la Marina emita el formulario correspondiente, previo informe favorable del Servicio de Salud. Tampoco es el documento válido si los/las trabajadores trasladan su residencia al territorio de otro Estado miembro. Si los /las trabajadores/as trasladan su residencia habitual a Francia, para recibir asistencia médica no le sirve la tarjeta sanitaria europea, debe darse de alta con el formulario S1.

Aspectos a tener en consideración respecto a la Tarjeta Sanitaria Europea:

• No es una alternativa al seguro de viaje. No cubre la asistencia sanitaria privada ni costes tales como el vuelo de regreso a España o la pérdida o sustracción de sus pertenencias.

• No cubre sus gastos si viaja con la finalidad expresa de recibir tratamiento médico, no garantiza la gratuidad del servicio. Como los sistemas de asistencia sanitaria de cada país son diferentes, los servicios que en su país son gratuitos pueden no serlo en otros.

En algunos casos, deberán asumir una cantidad fija o un porcentaje de los gastos derivados de la asistencia sanitaria, en igualdad de condiciones con los/las asegurados/as del Estado al que se desplaza. Estos importes no son reintegrables.

Solicitud y renovación de la TSE

Las tarjetas son emitidas por las oficinas de la Seguridad Social o por internet. Para realizar el trámite por internet, no es necesario disponer de certificado digital. La Tarjeta Sanitaria Europea se enviará, en un plazo no superior a 10 días, al domicilio que figure en las Bases de datos de la Seguridad Social, por lo que es requisito imprescindible que los trabajadores tengan actualizado este dato.

La Tarjeta Sanitaria Europea es válida desde la fecha de su recepción hasta la fecha de caducidad indicada en la misma. La utilización de la Tarjeta Sanitaria Europea durante su periodo de validez se encuentra condicionada a que su titular continúe reuniendo los requisitos que dieron lugar a su obtención. En otro caso, los gastos que se originen podrían ser reclamados en concepto de prestaciones indebidas, de acuerdo con lo previsto en el artículo 76 del Reglamento (CE) 883/04.

Algunos asegurados no pueden obtener la Tarjeta Sanitaria Europea a través de este servicio de Internet, como:

• Los perceptores de prestaciones por desempleo y sus beneficiarios.

• Los asegurados con contrato de carácter temporal.

• Los asegurados que tienen reconocido el derecho a asistencia sanitaria como personas por límite de ingresos, o los que han agotado las prestaciones por desempleo.

• Los beneficiarios con Número de Identificación de Extranjeros.

• Todos aquellos asegurados que deban presentar documentación para exportar el derecho a asistencia sanitaria.

En estos casos, deberán personarse en cualquiera de los Centros de Atención e Información de la Seguridad Social solicitando cita previa, o en las Direcciones Provinciales o Locales del Instituto Social de la Marina.

En el supuesto de que la Tarjeta Sanitaria Europea no fuera aceptada en Francia, puede dirigirse a la red SOLVIT: servicio gratuito para la resolución de problemas entre administraciones que aplican los Reglamentos Comunitarios de Seguridad Social.

También tienen derecho a la tarjeta las personas de países no pertenecientes a la Unión Europea que residan legalmente en la Unión Europea y estén cubiertos por un régimen de seguridad social estatal.

En caso de pérdida se puede solicitar a la Seguridad Social Española que expida un Certificado Provisional Sustitutorio, con una validez de tres meses y que se puede utilizar en las mismas condiciones que la tarjeta sanitaria.

En caso de que algún trabajador sufre un accidente laboral, este hecho deberá comunicarse a la mutua de accidentes de trabajo. La mutua es la que, valorando la gravedad de la lesión, procederá al traslado del trabajador a un centro sanitario público. A partir de ese momento, el trabajador lesionado pasará a depender de la sanidad Francesa donde esté desplazado. En caso de accidente leve, los/las trabajadores, deben acudir al centro sanitario público más próximo, por medios propios.

Por último, comentar que, además del derecho de asistencia sanitaria del ciudadano español desplazado al extranjero, éste también podrá optar al mantenimiento de la legislación española en materia de seguridad social, por un periodo máximo de hasta 24 meses. Dicho de otro modo, podrá seguir teniendo el derecho a las prestaciones de Seguridad Social en las mismas condiciones existentes previas al desplazamiento. En estos casos, y siempre antes de que el trabajador empiece la nueva actividad, el empresario deberá solicitar al organismo competente de la Seguridad Social el formulario A1, Este documento lo deberá llevar consigo el empleado para acreditar que sigue estando sujeto al seguro español.

A efectos de tramitar el mantenimiento de la legislación española en materia de Seguridad Social como la aplicable, la empresa o sujeto interesado deberán acudir a uno de los Centros de Atención e Información de la Seguridad Social y presentar el formulario TA-300 debidamente cumplimentado. Dependiendo de la situación del trabajador, puede que se le requiera de forma adicional la cumplimentación del cuestionario CLEISS.

Vacunaciones

No existen vacunaciones que se exijan obligatoriamente para poder acceder al territorio nacional de Francia. Aun así, desde la base de datos del Ministerio de Asuntos Exteriores y Cooperación (MAEC) se recomienda la administración de las siguientes vacunaciones:

• Hepatitis B: En función de las actividades de riesgo previstas, se deberá valorar la recomendación de esta vacuna, si la persona no ha pasado la enfermedad ni se ha vacunado con anterioridad.

• Tétanos-Difteria: Todas las personas deben tener actualizada la inmunización frente al tétanos-difteria. Esta vacuna se recomienda a todos los viajeros con independencia del viaje, por ser una enfermedad de distribución mundial. La vacuna se administra en cualquier servicio o centro sanitario, así como en la red de Centros de Vacunación Internacional.

Riesgos psicosociales

El tratamiento normativo de los riesgos psicosociales en Francia está bastante desarrollado. Además de ser este tipo de riesgos mencionados dentro de las obligaciones generales del empresario en materia de seguridad y salud, son frecuentes las menciones que se establecen a lo largo del contenido de la norma en cuanto a las medidas preventivas sobre la organización del trabajo, aspecto éste de gran incidencia sobre la salud psicosocial de los trabajadores.

Tal y como dispone el artículo L4121-1 del Código de Trabajo, el empresario es responsable de adoptar las medidas necesarias para garantizar la seguridad y proteger la salud física y mental de los trabajadores, a través de medidas preventivas adecuadas. Esta obligación general se basa en un enfoque global de la prevención de riesgos laborales que va más allá de la estricta prevención de accidentes de trabajo y enfermedades profesionales, ya que la norma habla de proteger la salud de los trabajadores más allá de la mera ausencia de enfermedades.

Del mismo modo que con el resto de riesgos en el trabajo, el empresario deberá gestionar los riesgos psicosociales en base a los principios generales de la acción preventiva (ver apartado 6, Derechos y Deberes del empresario), y en especial:

• La lucha contra los riesgos en su origen y adaptar el trabajo a la persona, lo que significa que hay que intervenir lo antes posible para prevenir los riesgos psicosociales: diseño de los lugares de trabajo adaptado a las personas, métodos de trabajo y producción que eviten o minimicen el trabajo monótono y repetitivo, etc.

• Planificación de la prevención mediante la integración en una técnica coherente, organización del trabajo, las condiciones de trabajo, las relaciones sociales y la influencia de los factores ambientales.

Además de esta obligación general de evaluar y gestionar los riesgos psicosociales, el mismo Código de Trabajo regula a lo largo de su contenido aspectos que suponen factores de riesgo psicosocial y que se resumen en:

• Algunas formas de organización del trabajo (trabajo nocturno, trabajo en equipo y cambios de turno de trabajo).

• Relaciones laborales (principio de no discriminación, prohibición del acoso laboral (mobbing) y sexual…).

• Disposiciones relativas a la prevención del ruido ocupacional, riesgo éste que también tiene repercusiones a nivel psicosocial.

• Prevención de los riesgos derivados del uso de pantallas de visualización de datos.

• Referencias contenidas a lo largo de la norma y que hacen referencia expresa a la puesta en práctica de medidas de carácter organizativo.

La ausencia, por parte del empresario, de acciones destinadas a la prevención de riesgos psicosociales puede ser objeto de sanciones administrativas o penales del mismo modo que el resto de riesgos profesionales.

Por último, comentar que en noviembre de 2008 se firmó en el país el “Acuerdo Nacional Interprofesional sobre el Estrés en el Trabajo”, cuyo contenido es vinculante para todas las empresas del país. Este acuerdo establece los indicadores para detectar el estrés en el trabajo y un marco para su prevención. Los elementos claves de su contenido son los siguientes:

• El empresario es responsable de proteger la salud mental de los empleados de la empresa, así como la salud física.

• Los empleados están obligados a cumplir con las medidas de protección que determine el empresario.

• Cualquier negocio puede verse afectado por el estrés en el trabajo, independientemente de su tamaño, tipo de actividad, tipo de contrato.

• Una descripción de la tensión general y el estrés laboral se da mediante la especificación de que el estrés sufrido durante el trabajo no necesariamente originado en la empresa.

• El objetivo del acuerdo es proporcionar un marco para tratar el estrés del trabajo, participar en la conciencia de todos los actores de los impactos económicos y sociales.

• El acuerdo no establece una lista exhaustiva de indicadores para identificar una situación de estrés en el trabajo en la empresa, pero da algunos consejos: absentismo, rotación, accidentes de trabajo y enfermedades profesionales, quejas y conflictos personales, los actos la violencia en uno mismo o los demás y aumento significativo de las visitas espontáneas a los servicios médicos.

• El acuerdo también ofrece algunas ideas sobre lo que debe analizar en el caso de los trabajos de identificación situación de estrés en las siguientes áreas: contenido y organización del trabajo, ambiente de trabajo, la comunicación, y en última instancia, los factores subjetivos.

• Cualquier problema detectado deberían dar lugar a acciones para eliminarlo o reducirlo. Pero de acuerdo a la lógica clásica que es mejor prevenir que curar, el acuerdo hace hincapié en la prevención en el campo.

• Está claro que el médico del trabajo es un recurso para identificar los problemas de estrés en el trabajo, recordando que el empleado está protegido por el secreto médico.

• Las acciones deben llevarse a cabo bajo la responsabilidad del empresario en consulta con los representantes de los trabajadores o, en su defecto, con los propios trabajadores. Cuando la empresa tiene un HSC, debe ser asociado de forma natural. El empresario puede confiar en expertos externos si es necesario.

Riesgos ergonómicos

En Francia, los trastornos musculo-esqueléticos (TME) afectan a alrededor del 15% de los trabajadores del país, en especial en la zona de la espalda (dolor lumbar y dolor cervical), la tendinitis de la muñeca (síndrome del túnel carpiano), el codo, hombro y, para aquellas personas que trabajan muchas horas en posición sentada, afectaciones en la circulación en la zona de las piernas.

En cuanto a la regulación de este tipo de riesgos en Francia, la legislación francesa en materia de seguridad y salud en el trabajo incorpora una amplia regulación en cuanto a la gestión preventiva aplicable a esta tipología de riesgos.

En primer lugar, el Código de Trabajo regula las disposiciones y medidas que deberán implementarse en aquellos trabajos que impliquen la manipulación manual de cargas y que tienen por objeto minimizar la incidencia de los trabajos sobre la persona. La norma antepone el uso de medios mecánicos a la manipulación manual, y establece los pesos máximos que podrán soportarse de forma manual, cuando el uso de medios mecánicos no fuera posible.

La misma norma incorpora también una amplia sección que aplica al diseño de los puestos de trabajo en los que se trabaje con pantallas de visualización de datos. En este sentido, se establecen requisitos aplicables a este tipo de equipos, a los espacios de trabajo, teclados y software de estos equipos.

Además de estos riesgos, la norma establece numerosas referencias en cuanto al diseño de los lugares y puestos de trabajo y a la necesidad de adaptar éstos a la persona.

Radiaciones ionizantes/no ionizantes

La regulación de la protección de los trabajadores frente a los riesgos derivados de la exposición a radiaciones viene recogida en el Título V del Libro IV de la Parte Cuarta del Código de Trabajo.

Tal y como dispone el artículo R4451-7, el empresario adoptará las medidas técnicas y administrativas generales, sobre todo en términos de organización del trabajo, para garantizar la prevención de accidentes y enfermedades profesionales que pueden ser causados por la exposición a la radiación ionizante.

En cuanto a los límites de dosis equivalente contemplados en el Código de Trabajo, dependerán de la zona del cuerpo afectada, siendo éstos:

• Para las manos, antebrazos, pies y tobillos, la exposición recibida durante doce meses consecutivos no será superior a 500 mSv;

• Para la piel, la exposición recibida durante doce meses consecutivos no será superior a 500 mSv. Esta limitación se aplica a la dosis promedio sobre cualquier superficie de 1 cm², con independencia de la zona expuesta.

• Para los ojos, la exposición recibida durante doce meses consecutivos no será superior a 150 mSv.

En términos de la evaluación de riesgos, el empresario deberá, a través del servicio de seguridad y salud con el que cuente, evaluar de forma periódica las condiciones de trabajo presentes en aquellas estaciones de trabajo en las que exista exposición a radiaciones ionizantes. También deberá efectuarse este análisis siempre que se produzca algún cambio importante en las condiciones de trabajo que pueda suponer un riesgo para la seguridad y salud de los trabajadores expuestos.

Por otro lado, la norma define dos áreas de trabajo en función de la dosis de exposición que se presume recibirán los trabajadores durante la realización de los trabajos:

• Área monitoreada: los trabajadores son propensos a recibir, en condiciones normales de trabajo, una dosis efectiva superior a 1 mSv por año o una dosis equivalente por encima del 10%

• Zona controlada: los trabajadores son propensos a recibir, en condiciones normales de trabajo, una dosis efectiva de 6 mSv por año o una dosis equivalente por encima del 30% de los límites de dosis permisibles (los indicados anteriormente).

En aquellos casos en los que se deben realizar trabajos en estas últimas zonas, el empresario deberá:

• Realizar una evaluación predictiva de la dosis colectiva y las dosis individuales que los trabajadores pueden recibir durante la operación.

• Definir, a través de un profesional competente en materia de radioprotección, los objetivos de dosis colectiva e individual en el nivel más bajo posible dado el estado de la técnica y de la naturaleza de las operaciones a realizar. No podrá establecerse como objetivo la exposición a una dosis que exceda los valores límite de exposición legalmente definidos.

• Medir y analizar las dosis de radiación efectiva recibidas durante la ejecución de los trabajos, a efectos de establecer posteriormente medidas técnicas u organizativas para su control.

Además de estas disposiciones, el Título V del Libro IV también dispone otros requisitos que aplican a la protección de los trabajadores frente a la radiación ionizante y también a la no ionizante.

Amianto, PVC, Sílice

En Francia como en muchos otros países, el amianto ha sido utilizado en muchos materiales y productos, debido a sus propiedades térmicas, de aislamiento acústico y de resistencia al calor. Sin embargo, sus efectos negativos sobre la salud, descubiertos a posteriori, han dado lugar a un control, una limitación gradual y finalmente a la prohibición de su uso: el 1 de enero de 1997, el uso del amianto fue prohibido en Francia.

Aun así, siguen existiendo muchos edificios, máquinas, elementos estructurales… que siguen conteniendo partículas de amianto, por lo que es necesaria una regulación que proteja la seguridad y salud de aquellos trabajadores designados para las tareas de manipulación, remoción y eliminación de materiales que contienen este tipo de agente.

La normativa sobre el amianto en Francia se estructura en torno a diferentes objetivos que se persiguen:

• Protección de la Población (Código de Salud Pública): El Reglamento prevé la investigación y el seguimiento del estado de conservación de amianto en edificios. Se requiere el mantenimiento de la documentación técnica de amianto que permite el acceso a la información así obtenida, y los planes donde se requiere la eliminación o contención de amianto presentes en el edificio.

• Protección de los trabajadores (Código de Trabajo): El Reglamento establece disposiciones específicas que deben realizarse para proteger a los trabajadores contra los riesgos relacionados con la inhalación de polvo de amianto. También establece normas técnicas y de calificación para las empresas que llevan a cabo la eliminación o contención de asbesto operaciones.

• Protección del Medio Ambiente (Código del Medio Ambiente y otros): La protección del medio ambiente contra los riesgos relacionados con el amianto está sujeto a la legislación general, en particular en relación con el tratamiento de residuos que contienen amianto.

Más a nivel específico, en materia de seguridad y salud laboral, encontramos dentro del ordenamiento jurídico francés las siguientes normas:

• Decreto n° 2013-594, del 5 de julio 2013, relativo a los riesgos de la exposición al amianto.

• Decreto n° 2013-365, del 29 de abril de 2013, en relación con el seguimiento médico post-profesional de los agentes de la administración pública local expuestos al amianto.

• Orden de 23 de febrero 2012 que define las modalidades para la formación de los trabajadores en la prevención de riesgos relacionados con el amianto.

• Orden del 14 de agosto de 2012, sobre la medición de las condiciones de los niveles de polvo, control del cumplimiento con los valores límite de exposición ocupacional a fibras de amianto y los requisitos de acreditación de los organismos que realizan estas mediciones.

• Orden del 17 de marzo de 2013, relativa a la selección, mantenimiento y prueba de equipos de protección personal utilizados en las operaciones que implican riesgo de exposición al amianto.

• Orden del 6 de febrero de 2013 que amplía y completa la lista de establecimientos de fabricación, almacenamiento y aislamiento del amianto que dan derecho a una pensión de jubilación anticipada a los trabajadores del amianto.

Agentes biológicos

En Francia, la legislación aplicable a la protección de la seguridad y salud de los trabajadores frente a los riesgos derivados de la exposición a agentes biológicos viene dispuesta principalmente en la Parte Cuarta, Libro IV, Título II del Código de Trabajo.

Tal y como establece el artículo R4422-1, el empresario deberá aplicar los principios generales de la acción preventiva para la gestión de los riesgos biológicos a los que pudieran estar expuestos sus trabajadores.

Por otra parte, el artículo R4421-3, establece los criterios mediante los cuales se clasifican los agentes biológicos en cuatro grupos, según el nivel de riesgo asociado a una posible infección:

• Grupo 1: incluye los agentes biológicos con pocas probabilidades de causar enfermedades en los seres humanos.

• Grupo 2: está formado por agentes biológicos que pueden causar enfermedades en los seres humanos y constituir un peligro para los trabajadores; su propagación en la comunidad es poco probable; existen generalmente una profilaxis o tratamiento eficaz.

• Grupo 3: incluye los agentes biológicos que pueden causar enfermedad grave en el hombre y presente un serio peligro para los trabajadores; su propagación en la comunidad es posible, pero hay generalmente profilaxis o tratamiento eficaz.

• Grupo 4: incluye los agentes biológicos que causan enfermedades graves en los seres humanos y representan un serio peligro para los trabajadores; el riesgo de su propagación en la comunidad es alta; generalmente no hay tratamiento o profilaxis eficaz.

Para cualquier actividad que pueda suponer un riesgo de exposición a agentes biológicos, el empresario deberá determinar la naturaleza, duración y las condiciones de exposición de los trabajadores. En todo caso, la evaluación del riesgo se llevará a cabo sobre la base de la clasificación dispuesta en el párrafo anterior. La evaluación deberá tener en consideración toda la información disponible, incluida aquélla relacionada con las posibles infecciones que pudieran contraer los trabajadores, así como la información relativa a los efectos alérgenos y tóxicos derivados de la exposición a agentes biológicos. El empresario deberá poner a disposición de la Inspección de Trabajo y agentes de las instituciones de Seguridad Social la información contenida en la evaluación de riesgos.

Por otra parte, los artículos R4424-1 y siguientes del Código de Trabajo establecen los requisitos que deberán tenerse en cuenta para la aplicación de medidas preventivas destinadas a la eliminación o control de los riesgos biológicos en el lugar de trabajo.

Cuando la naturaleza de la actividad lo permita, el empresario deberá evitar el uso de agentes biológicos nocivos para la salud de los trabajadores. En caso de no ser posible, deberá tratar de sustituir el agente biológico por otro menos peligroso.

Dicho esto, cuando los resultados de la evaluación de riesgos revelen la existencia de un riesgo para la salud o la seguridad de los trabajadores, deberá evitarse la exposición a agentes biológicos peligrosos. Cuando dicha exposición no se pueda evitar, deberán aplicarse medidas destinadas a su control:

• Limitación al nivel más bajo posible del número de trabajadores expuestos o que puedan estar expuestos.

• Definición de procesos de trabajo y controles de ingeniería, así como medidas de contención, destinados a evitar o minimizar el riesgo de liberación de agentes biológicos al ambiente de trabajo.

• Señalización adecuada de los lugares de trabajo.

• Aplicación de medidas de protección colectiva o, cuando la exposición no pueda evitarse por otros medios, de medidas de protección individual.

• Establecimiento de un plan de acción para casos de accidente laboral relacionados con agentes patógenos biológicos.

• Detección, si es técnicamente posible, de la presencia de agentes biológicos patógenos en el trabajo.

• Aplicación de procedimientos y medios para garantizar la protección de la seguridad y salud de los trabajadores en las tareas de clasificación, recogida, almacenamiento, transporte y eliminación de residuos biológicos. Estos medios comprenden, en particular, el uso de recipientes seguros e identificables.

• Medidas de seguridad específicas para las tareas de manipulación y transporte seguros de agentes patógenos biológicos.

Agentes físicos (ruido, vibraciones, temperatura…)

Ruido ocupacional

En Francia, la regulación de la protección de los trabajadores frente a los riesgos derivados de la exposición a ruido ocupacional viene legalmente dispuesta en la Parte Cuarta, Libro IV, Título III del Código de Trabajo.

El artículo 4431-2 de la norma, establece los valores límite de exposición y los valores de exposición que dan lugar a una acción, siendo éstos:

Valores de exposición Nivel de exposición (8 horas)

  1. Valores límite de exposición Nivel de exposición promedio de 87dB (A) o nivel de presión acústica de impacto de 140 dB (A)
  2. Valores de exposición superiores que dan lugar a una acción Nivel de exposición promedio de 85dB (A) o nivel de presión acústica de impacto de 137 dB (A)
  3. Valores de exposición inferiores que

dan lugar a una acción. Nivel de exposición promedio de 80 dB (A) o nivel de presión acústica de impacto de 135 dB (A)

Como se puede apreciar, los valores de exposición que dan lugar a una acción se dividen a su vez en valores inferiores y superiores, cada uno de ellos con una serie de requisitos asociados al control del riesgo ocupacional.

El Título III de Código de Trabajo establece las medidas de prevención que deberán implementarse para la protección de la seguridad y salud de la plantilla expuesta, estableciendo una separación entre medidas de protección colectiva e individual. También dispone los requisitos en cuanto a la formación de los trabajadores y la vigilancia médica de su estado de salud.

Vibraciones

El Código de Trabajo incorpora en su Parte Cuarta, Libro IV, Título IV, los requisitos normativos en materia de protección laboral frente a los riesgos derivados de las vibraciones mecánicas. Al igual que en nuestro país, la normativa francesa limita la exposición vibraciones mecánicas a través del establecimiento de valores límite de exposición y valores de exposición que dan lugar a una acción:

  • Valores límite de exposición (para un periodo de referencia de 8 horas):

o Mano –brazo: 5 m / s2

o Cuerpo entero: 1,15 m / s2

  • Valores de exposición que dan lugar a una acción (8h):

o Mano-brazo: 2,5 m / s2

o Cuerpo entero: 0,5 m / s2

Cuando tras la toma de las mediciones se identifiquen fuerzas mecánicas superiores al valor de exposición que da lugar a una acción, el empresario (a través del servicio de seguridad y salud con el que cuente) deberá proceder a elaborar un programa de medidas técnicas y organizativas destinado a reducir la exposición a vibraciones mecánicas, y por lo tanto sus riesgos, en el mayor grado posible. Las medidas que deberán configurar el contenido de estos programas vienen definidas en el artículo R4445-1 y siguiente del Código de Trabajo.

 

Agentes químicos

En Francia, la protección de los trabajadores frente a los riesgos derivados de la exposición agentes químicos viene regulada por la Parte Cuarta, Libro IV, Título I del Código de Trabajo.

El empresario deberá evaluar los riesgos para la salud y seguridad de los trabajadores en cualquier actividad que pueda suponer un riesgo de exposición a sustancias químicas peligrosas. Esta evaluación deberá renovarse periódicamente y siempre que se produzcan cambios significativos en las condiciones de trabajo que puedan afectar a la salud o seguridad de los trabajadores expuestos.

Tal y como dispone el artículo R4412-6 de la norma, el empresario deberá tener en cuenta los siguientes factores para la evaluación de riesgos:

1. Las propiedades peligrosas de los agentes químicos presentes en el lugar de trabajo.

2. La información sobre la salud y la seguridad proporcionada por el proveedor de productos químicos.

3. La información adicional que resulte necesaria para la adecuada evaluación de la magnitud del riesgo, bien del mismo proveedor o por otras fuentes.

4. La naturaleza, el grado y duración de la exposición.

5. El número de agentes químicos y la dosis a la que están expuestos los trabajadores para cada uno de los agentes implicados en el proceso.

6. Los valores límite de exposición profesional, los cuales vienen establecidos mediante decreto.

7. El efecto de las medidas preventivas adoptadas o por adoptar en relación a la protección química.

8. Las conclusiones proporcionadas por el médico del trabajo en relación con la vigilancia médica de los trabajadores.

9. El trabajo realizado y las propuestas formuladas por los entes de representación de los trabajadores existentes en la empresa.

En el caso de actividades que impliquen la exposición a varios agentes químicos peligrosos, la evaluación deberá tener en cuenta el posible efecto sinérgico que pudiera resultar de dicha combinación.

Cualquier nueva actividad con agentes químicos peligrosos se llevará a cabo sólo después de la finalización de la evaluación de riesgos y la aplicación de medidas preventivas adecuadas.

Una vez evaluados los riesgos derivados de la exposición a agentes químicos, el empresario es responsable de la aplicación de medidas preventivas para la eliminación o control de sus riesgos. La aplicación de estas medidas deberá realizarse sobre los elementos descritos en el artículo R4412-11 del Código de Trabajo:

• En el diseño y la organización de métodos de trabajo.

• En el suministro de equipos adecuado y en la aplicación de procedimientos regulares de mantenimiento que garanticen la salud y seguridad de los trabajadores.

• Medias técnicas organizativas tendientes a minimizar el número de trabajadores expuestos, intentando evitar eso sí, trabajos en solitario que impliquen la exposición a agentes químicos.

• Medidas tendientes a minimizar la duración e intensidad de la dosis de exposición.

• Aplicación de medidas de higiene adecuadas, que deberán ser fielmente cumplidas por los trabajadores.

• Medidas destinadas a reducir la cantidad mínima necesaria de agentes químicos en el lugar de trabajo.

• Diseño de procedimientos de trabajo adecuados para las tareas que impliquen la manipulación, almacenamiento y transporte en el lugar de trabajo de agentes químicos peligrosos y residuos que los contengan.

Al igual que ocurre en nuestro país, el empresario deberá informar a los trabajadores expuestos a agentes químicos mediante la entrega de fichas de seguridad de datos (FDS), cuyo contenido deberá ser asimilado por parte de los empleados expuestos. Estas fichas deberán ser proporcionadas por el fabricante del producto químico en cuestión.

Pantallas de visualización de datos

En Francia, la regulación en cuanto a la protección de los trabajadores frente a los riesgos derivados del uso de pantallas de visualización de datos viene estipulada en la Parte Cuarta, Libro V, Título IV, Capítulo II del Código de Trabajo.

Tal y como dispone el artículo R4542-3, el empresario tiene la obligación de analizar y evaluar las condiciones de trabajo de todos los puestos de trabajo que dispongan de una pantalla de visualización de datos, para posteriormente establecer una serie de medidas dirigidas a controlar los riesgos derivados de su uso.

En primer lugar, el empresario deberá organizar la actividad del trabajador para que su trabajo diario el tiempo con pantalla se interrumpa periódicamente por pausas o cambios de actividad (alternancia de tareas) que reduzcan la carga de trabajo con el equipo de visualización.

Para el desarrollo, selección, compra y modificación del software, así como para el diseño de pantallas de visualización, el empresario deberá tener en cuenta los siguientes factores:

• El software es adecuado para la tarea en cuestión.

• El software es fácil de usar y es adecuado para el nivel de conocimiento y la experiencia del usuario.

• Los sistemas proporcionan orientación al usuario para su correcto desempeño.

• Los sistemas muestran la información en un formato y a una velocidad adaptada a los operadores.

En cuanto a las pantallas de visualización de datos, deberán regirse éstas por las siguientes características:

• Los caracteres están bien definidos y formados de manera clara, de tamaño suficiente y con un espacio adecuado entre los caracteres y líneas.

• La imagen es estable.

• La luminancia o el contraste entre los caracteres y el fondo de la pantalla es fácil de ajustar por el usuario y fácilmente adaptables a las condiciones ambientales.

• La pantalla puede ser fácilmente girada e inclinada para adaptarse a las necesidades del usuario. Puede ser instalada en una mesa separada o en un soporte ajustable.

• La pantalla está libre de reflejos que puedan generar disconfort al usuario.

En cuanto a los requisitos del teclado, éstos deberán:

• Ser inclinables e independientes de la pantalla, para permitir que el trabajador adopte una postura cómoda y evitar la fatiga en el antebrazo o la mano.

• El espacio delante del teclado es suficiente para apoyar las manos y los antebrazos del usuario.

• El teclado tiene una superficie mate, para reducir los reflejos.

• La distribución del teclado y las características de las teclas tienden a facilitar su utilización.

• Los símbolos en las teclas están adecuadamente contrastados y son legibles desde la posición normal de trabajo.

Por último, la norma también establece las condiciones que deberán reunir los espacios de trabajo en los que se utilicen pantallas de visualización de datos:

• La superficie de la mesa de trabajo tiene una superficie que garantiza un espacio suficiente para permitir modificar la ubicación de la pantalla, el teclado, documentos y equipos relacionados.

• El soporte para los documento deberá ser estable y ajustable. Deberá poder situarse de forma que el usuario minimice los movimientos de cabeza, espalda y ojos por el uso simultáneo de la pantalla y de la documentación de apoyo.

• El espacio de trabajo deberá ser suficiente para permitir una posición cómoda de los trabajadores.

Además de estos requisitos, el Código de Trabajo también dispone requisitos en cuanto a la información y formación que deberá brindarse a los trabajadores usuarios de este tipo de equipos, así como la vigilancia de la salud de estos trabajadores.

Manipulación manual de cargas

La regulación de la protección de los trabajadores frente a los riesgos derivados de la manipulación manual de cargas viene dispuesta en Francia principalmente por el Código de Trabajo. En concreto, en el artículo R4541-3 y siguientes.

El Código de Trabajo concibe la manipulación manual de cargas como un recurso posterior al empleo de medios mecánicos para el levantamiento y transporte de materiales, primando éste sobre la manipulación manual. Además, en aquellos casos en los que no sea posible el uso de medios mecánicos, el empresario deberá implementar las medidas técnicas u organizativas oportunas para minimizar los esfuerzos físicos y, por lo tanto, el riesgo al que está expuesto el trabajador.

Por otra parte, la norma señala los criterios que deberán tenerse en cuenta en aras de evaluar la magnitud del riesgo derivado de la manipulación manual de cargas, siendo éstos:

• Características de carga: carga pesada, no hay manijas o es una carga impuesta tomada lejos del cuerpo, inestable o excéntrica peso de la carga desconocido…

• Esfuerzo físico requerido es un esfuerzo importante, la distancia del recorrido es demasiado larga, hay mala organización que impone esfuerzos innecesarios, torsión del cuerpo, peso fuera del área de alcance, otras limitaciones posturales…

• Características del entorno de trabajo: ambiente frío o caliente, ruido, iluminación inadecuada, vibraciones, polvo, tóxicos, terreno resbaladizo, los obstáculos en el camino, espacios confinados, la visibilidad limitada…

• Ayudas técnicas: ruedas inapropiadas o degradadas en el carro, sin frenos…

• Requisitos del negocio: de ritmo rápido, las limitaciones de tiempo, cadencia que impone esfuerzos prolongados, el tiempo de descanso, la multitarea o las tareas no programadas.

Además de las disposiciones contenidas en el Código de Trabajo, la norma NF X 35-109 calcula los niveles de riesgo en la manipulación manual de cargas. Valora la presencia de factores de riesgo adicionales, aplicando los coeficientes para el cálculo de los umbrales en cuatro niveles de riesgo, en condiciones de trabajo normales. Estos niveles de riesgos son:

1. Riesgo mínimo: menos de 5 kilos.

2. Riesgo reducido o bajo: 5-15 kilos.

3. Aumento del riesgo: 15-25 kilos.

4. Riesgo inaceptable: Más de 25 kilos.

Esta misma norma también define los parámetros estándar para el transporte manual de cargas que contribuyen a que la manipulación manual de cargas se realice en condiciones normales:

• Altura dl agarre: 0,75 a 1,10 m.

• Distancia de desplazamiento de la carga: 2 metros como máximo.

• Frecuencia de manipulaciones: 1 carga por cada 5 minutos

Equipos de protección individual

En Francia, una de las principales obligaciones atribuidas a la figura del empresario es la puesta a disposición de los equipos de protección individual necesarios para una protección eficaz de sus trabajadores frente a los riesgos a los que están expuestos. La regulación de este deber viene principalmente dispuesta en la parte reglamentaria del Código de Trabajo (Parte Cuarta, Libro III, Título I, Capítulo I, Sección I).

Tal y como define el artículo R4311-8, los equipos de protección individual son dispositivos o medios diseñados para ser llevados o sujetados por un individuo para su protección frente a uno o varios riesgos que puedan amenazar su salud o seguridad.

En cuanto a las características que deberán reunir los equipos de protección individual y las condiciones para su utilización, son aspectos que vienen definidos en los artículos R4323-91 y siguientes del Código de Trabajo, resumiéndose en lo siguiente:

• Los equipos de protección individua deberán ser apropiados a los riesgos frente a los que deben brindar protección y las condiciones en que se realiza el trabajo.

• No podrán constituir por sí mismos un riesgo adicional para el usuario.

• Tienen que estar diseñados para su utilización por parte de un trabajador, debiéndose ajustar a sus condiciones físicas, siguiendo los principios de la ergonomía.

• En caso de riesgos múltiples que requieren de un uso simultáneo, los equipos de protección personal deberán ser compatibles y mantener un adecuado nivel de eficacia.

• Los EPIs deberán ser siempre puestos a disposición del empresario sin coste alguno para el trabajador.

• El empresario es responsable de garantizar el buen funcionamiento y mantenimiento de los EPIs, en unas condiciones sanitarias satisfactorias que faciliten su conservación, reparación y reemplazo.

Tal y como se ha comentado anteriormente, estos equipos están diseñados para un uso individual, debiendo cada trabajador contar con sus propios equipos de protección personal. Ahora bien, la normativa francesa permite el uso consecutivo (no simultáneo) de un EPI por parte de más de un trabajador, siempre y cuando se apliquen medidas preventivas destinadas a evitar riesgos generados por tal uso.

El empresario deberá consultar con el Comité de Seguridad y Salud, u otro órgano de representación de los trabajadores en ausencia del anterior, las condiciones en las que estos equipos deberán ser utilizados por parte de los trabajadores, teniendo en cuenta aspectos tales como la gravedad del riesgo, frecuencia de exposición, características del puesto de trabajo de cada trabajador y el rendimiento de los equipos de protección individual en cuestión.

Es importante tener en cuenta que el equipo de protección personal sólo debe utilizarse como último recurso cuando otros métodos utilizados para reducir el riesgo son insuficientes o imposibles de implementar. Por lo tanto el uso de los EPI será necesario cuando los riesgos no puedan evitarse o limitarse suficientemente por medios técnicos de protección colectiva o mediante medidas, métodos o procedimientos de organización del trabajo.

Estos dispositivos se utilizan para minimizar la exposición a agentes biológicos nocivos físicos, químicos o, si ellos no pueden eliminar un peligro, por lo menos pueden eliminar o reducir significativamente el riesgo de lesiones

Máquinas específicas

Vistos los requisitos aplicables a los equipos de trabajo en general destinados a la protección de la seguridad y salud de los trabajadores, el mismo Código de Trabajo incorpora algunas secciones cuyo contenido establece disposiciones que aplican de forma concreta a equipos y máquinas de trabajo específicos.

La regulación de estos equipos viene de igual modo dispuesta en el Código de Trabajo, y más concretamente, en el Título II del Libro III de su Parte Cuarta. Se dispone un índice normativo de las obligaciones legales aplicables a determinadas máquinas y equipos de trabajo:

• Sección 5: Disposiciones particulares aplicables a los equipos de trabajo para el levantamiento de cargas (del artículo R4323-29 al R4323-49).

• Sección 6: Disposiciones particulares aplicables a los equipos de trabajo móviles (del artículo R4323-50 al R4323-54).

• Sección 7: Requisitos para la autorización de la conducción de determinados equipos de trabajo móviles y para el levantamiento de cargas (del artículo R4323-55 al R4323-57).

• Sección 8: Disposiciones particulares aplicables a la ejecución de trabajos temporales en altura y al uso de ciertos equipos de trabajo para este fin (del artículo R4323-58 al R4323-90).

• Sección 10: Disposiciones particulares aplicables a ascensores y otros equipos de trabajo destinados al transporte vertical de personas (del artículo R4323-107 al R4323-109).

La Sección 9, que no aparece en este índice normativo, hace referencia a las disposiciones aplicables a los equipos de protección individual, pudiendo observarse una síntesis sobre su contenido en el apartado siguiente (33, Equipos de protección individual).

Equipos de trabajo

En Francia, los requisitos que deberán cumplir los equipos de trabajo a efectos de garantizar un nivel de protección eficaz de los trabajadores vienen legamente definidos en la Parte Cuarta, Libro III, Título I del Código de Trabajo

Tal y como establece el artículo R4321-1 del Código de Trabajo, es responsabilidad del empresario proporcionar a sus trabajadores los equipo de trabajo adecuados para la realización de los trabajos en condiciones de seguridad. La elección de estos equipos deberá realizarse en función de las condiciones y características de los trabajos, valorando los posibles riesgos existentes en el centro de trabajo que pudieran materializarse con motivo de la puesta en marcha del equipo.

Cuando las medidas comentadas anteriormente no resulten suficientes para salvaguardar la seguridad y salud de los trabajadores, el empresario deberá tomar todas las medidas necesarias para este fin, incluyendo medidas aplicables a los equipos de trabajo, a la organización del trabajo y al proceso productivo.

Por otra parte, el empresario deberá proporcionar a los trabajadores, cuando resulte necesario, los equipos de protección individual que resulten necesarios para proteger al trabajador. Asimismo, en aquellos establecimientos en los que se lleven a cabo trabajos especialmente sucios o insalubres, deberá dotar a sus empleados de la ropa de trabajo adecuada y velar porque ambos elementos – EPIs y ropa de trabajo – son utilizados por parte de sus empleados.

Instalación de los equipos de trabajo

Los equipos de trabajo y sus componentes deberán ser instalados de forma que se garantice su adecuada estabilidad. Tanto los equipos como todos sus componentes deberán instalarse de forma que los trabajadores puedan llevar a cabo las operaciones de producción y mantenimiento en las mejores condiciones de seguridad posibles.

Por otra parte, los equipos de trabajo y sus componentes deberán estar situados de modo que no dificulten o imposibiliten la utilización de herramientas, accesorios y otros equipos para utilizar de forma segura el equipo y realizar las operaciones de mantenimiento que sean necesarias.

Antes de instalar un equipo de trabajo, deberá observarse que se dispone de un espacio suficiente entre las partes fijas y móviles de la máquina y el resto de elementos presentes en el lugar de trabajo, incluyendo en este sentido la posible presencia de otros equipos de trabajo. En todo caso, los equipos de trabajo deberán ser colocados de manera que permitan una anchura suficiente de las zonas de paso anexas a su estructura, cuya anchura mínima deberá ser de 80 cms.

Utilización y mantenimiento de los equipos de trabajo

Tal y como establece el artículo R4323-14 del código de trabajo, el montaje y desmontaje de los equipos de trabajo deberá efectuarse de una forma segura y siguiendo siempre las instrucciones proporcionadas por el fabricante.

En los casos en los que las operaciones de mantenimiento impliquen la supresión temporal de alguna de las protecciones de las máquinas, antes de la puesta en marcha del equipo deberán realizase las verificaciones que resulten oportunas para verificar la eficacia del dispositivo o resguardo de protección, que previamente habrá sido montado de nuevo en el equipo.

Cuando las transmisiones, mecanismos y otras partes móviles de los equipos de trabajo supongan un riesgo por el simple hecho de estar funcionando en condiciones normales, no podrán realizarse sobre el equipo tareas de verificación, inspección, limpieza, lubricación, ajuste, reparación y otras tareas de mantenimiento. Cuando deba realizarse alguna de las operaciones mencionadas anteriormente, previamente deberá detenerse el equipo de trabajo, a través de los enclavamientos que resulten necesarios. Cuando esto no sea técnicamente posible, deberán aplicarse las medidas necesarias para asegurar la inaccesibilidad por parte de los operarios a las partes peligrosas de la máquina.

Cuando ninguna de las medidas anteriores pueda ser implementada, el empresario adoptará las medidas necesarias para garantizar que:

• Sólo los trabajadores designados para este fin podrá utilizar el equipo de trabajo.

• El mantenimiento y la modificación de los equipos de trabajo se llevará a cabo por los únicos trabajadores designados por el empresario para la realización de estas tareas.

Además de estos requisitos, el Código de Trabajo francés establece otras muchas disposiciones relativas a los equipos de trabajo, como las inspeccione periódicas de los equipos de trabajo, la información y formación que deberá impartirse a los usuarios de los equipos, declaración de conformidad de las máquinas (marcado CE) y un largo etcétera.

ATEX

La regulación francesa en cuanto a la protección de la seguridad y salud de los trabajadores en relación a los riesgos de explosión en los centros de trabajo viene definida en la Parte Cuarta, Libro II, Título II, Capítulo VII, Sección 6 del Código de Trabajo.

El empresario deviene responsable de que en su centro de trabajo se realice una evaluación de riesgos en la que se identifiquen, entre otros muchos aspectos, la posible presencia de lugares de trabajo en los que pudieran existir atmósferas explosivas. En caso de existir éstas, deberán clasificarse según lo establecido en el artículo R4227-50 del Código de Trabajo, del siguiente modo:

  • Zona 0: Un área en la que una atmósfera explosiva consistente en una mezcla con aire de sustancias inflamables en forma de gas, vapor o niebla está presente de forma permanente, por períodos largos o con frecuencia.
  • Zona 1: Un área en la en el funcionamiento normal de la empresa, es probable que ocurra ocasionalmente de una atmósfera explosiva consistente en una mezcla con aire de sustancias inflamables en forma de gas, vapor o niebla.
  • Zona 2: Un área en la que, una atmósfera explosiva consistente en una mezcla con aire de sustancias inflamables en forma de gas, vapor o niebla, no es probable que ocurra en el funcionamiento normal, pero sí es sin embargo presente, y es de corta duración.
  • Zona 20: área en la que una atmósfera explosiva en forma de nube de polvo combustible en el aire está presente de forma continua, por largos períodos de tiempo o con frecuencia.
  • Zona 21: área en la que una atmósfera explosiva en forma de nube de polvo combustible en el aire es probable que ocurra en el funcionamiento normal de vez en cuando.
  • Zona 22: área en la que una atmósfera explosiva en forma de nube de polvo combustible en el aire, no es probable que ocurra en el funcionamiento norma, pero sí es sin embargo presente, sólo es efímero.

En aquellos establecimientos en los que exista el riesgo de explosión, el empresario deberá elaborar y actualizar un documento sobre la protección contra explosiones, el cual deberá estar integrado dentro del contenido de la evaluación de riesgos. Este documento deberá incorporar en su contenido:

  • La identificación y evaluación de los riesgos de explosión.
  • La naturaleza de las medidas adoptadas para garantizar el cumplimiento de los objetivos establecidos en esta Sección.
  • Las zonas de clasificación en lugares que puedan formarse atmósferas explosivas.
  • Los lugares a los que los requisitos mínimos establecidos en el artículo R. 4227-50.
  • Los términos y reglas bajo las cuales el lugar de trabajo y los equipos de trabajo, incluidos los dispositivos de alerta, están diseñados, operados y mantenidos para garantizar la seguridad.
  • Lista de los trabajos a realizar, de acuerdo con las instrucciones escritas del empresario, cuya ejecución está sujeta a la expedición de una autorización por parte del empresario o persona autorizada por éste.
  • Procedimientos de trabajo para el uso seguro de equipos de trabajo en zonas ATEX.

Por otra parte, tal y como dispone el artículo R4227-44 del Código de Trabajo, el empresario deviene responsable de implementar las medidas de control oportunas que garanticen una adecuada protección de los trabajadores que operen en este tipo de lugares de trabajo. En concreto, la norma le exige la aplicación de medidas técnicas y organizativas que deberán perseguir los siguientes cometidos, por este orden:

  1. Evitar la formación de atmósferas explosivas.
  2. Si la naturaleza de la actividad no impide la formación de atmósferas explosivas, garantizar la ausencia de generación de llama.
  3. Reducir los efectos nocivos de una explosión a la salud y seguridad de los trabajadores.

 

Espacios confinados

En Francia, la regulación sobre espacios confinados entendida como tal es escasa, ya que tan solo encontramos disposiciones relativas al saneamiento del ambiente laboral en este tipo de espacios. Tales requisitos vienen dispuestos en la Parte Cuarta, Libro III, Título II, Capítulo II del Código de Trabajo.

Tal y como dispone el artículo R4222-24 de la norma, en los pozos, tuberías de gas, chimeneas, conductos, tanques, cubas, pozos, galerías y espacios similares, el trabajo deberá llevarse a cabo únicamente tras la verificación previa de la ausencia de riesgos para la seguridad y salud de los trabajadores, en especial en lo referente a la presencia de oxígeno en el ambiente y a la eliminación del aire viciado.

Previamente al inicio de los trabajadores y posteriormente durante el desarrollo de los mismos, deberá llevarse a cabo una ventilación del ambiente de trabajo del espacio confinado. Esta ventilación podrá realizarse de forma natural (si la configuración del espacio confinado así lo permite) o bien de forma localizada. Dependiendo del tipo de ventilación a realizar, la ventilación deberá responder a los requisitos contenidos en el artículo R4222-6 (ventilación mecánica) o bien a lo dispuesto en el artículo R4222-11 (ventilación natural).

Por otra parte, el Código de Trabajo también dispone en el rango de artículos comprendidos entre el R4534-43 y el R4534-49, las normas de seguridad y salud que se deberán cumplir en relación a la realización de trabajos en espacios subterráneos.

Adicionalmente, si tenemos en cuanta la tipología de riesgos que son habituales en espacios confinados, otras disposiciones del Código de Trabajo pueden ser aplicables (en función de los riesgos profesionales concretos, los cuales dependerán del espacio confinado en cuestión). Algunos ejemplos:

• Riesgo de caída en altura (R 4323-58 y siguientes).

• Riesgo químico (R 4412-1 y siguientes).

• Riesgo de trabajo aislado (R 4512-13 y 14; R3 al 4412-11).

• Riesgo de incendio o explosión (R 4412-18 y 4412-19 // R4227-1 a 57).

• Iluminación (R4223-1 a R. 4223-12).

• Riesgos de estrés térmico (R4223-13 a R4223-15).

• Ruido ocupacional (R4431-1 a R4437-4).

• Intervención de empresas externas (R 4323-58 y siguientes).

Instalaciones eléctricas

En Francia, los requisitos generales que deberán cumplir las instalaciones eléctricas a fin de proteger la seguridad y salud de los trabajadores que con ellas operan vienen dispuestas en la Parte Cuarta, Libro II, Título II, Capítulo VI del Código de Trabajo. Los requisitos contenidos en esta norma son de aplicación a las instalaciones eléctricas de muy baja tensión (TBT), de baja tensión (BT), de alta tensión A (HTA) y de alta tensión B (HTB).

Tal y como dispone el artículo R4226-5 de la norma, el empresario deberá velar por que las instalaciones eléctricas sean instaladas en su centro de trabajo conforme a las disposiciones relativas al diseño de instalaciones eléctricas aplicables que sean aplicables en la fecha de puesta en servicio.

Toda instalación eléctrica deberá estar diseñada de modo que minimice los riesgos para la seguridad de los trabajadores y, en especial, de los riesgos de incendio o explosión. Por otra parte, deberán establecerse las medidas necesarias para proteger a sus usuarios frente al riesgo de contacto eléctrico directo:

• Por lejanía respeto de la instalación.

• A través de la interposición de obstáculos que impidan el acceso a las inmediaciones de la instalación (pantallas, instalaciones en recintos cerrados).

• Por aislamiento de las partes activas de la instalación y partes auxiliares.

En cuanto a la protección de los trabajadores frente a los contactos indirectos, el empresario deberá establecer medidas preventivas de carácter colectivo tales como:

• Por el uso de equipos con doble aislamiento (protección de los usuarios en caso de

fracaso de la primera carcasa).

• Por el uso de tensiones de seguridad.

• Mediante separación de circuitos.

Además de los requisitos contenidos en el Código de Trabajo, las instalaciones eléctricas deberán cumplir con los requisitos de las normas francesas (NFC 15-100 y NFC 17-200), en particular en lo que respecta a la protección contra sobretensiones y contactos indirectos que puedan poner en entredicho la protección de los trabajadores.

Por otra parte, tan solo aquellas personas que cuenten con la capacitación necesaria podrán ser autorizadas por parte del empresario para efectuar tareas en instalaciones eléctricas. La regulación específica acerca de estos permisos viene dada por la norma UTE C 18-510, por la que se establecen los requisitos de capacitación para realizar las tareas asignadas de manera segura. La autorización del trabajo debe ser efectuada por escrito y registrada documentalmente.

Otras normas que aplican al apartado:

• Decreto nº 2010-1118, del 22 de setiembre de 2010, relativo a las operaciones sobre instalaciones eléctricas o en sus inmediaciones.

• Orden del 19 de abril de 2012 relativa a las normas de instalación de instalaciones eléctricas en edificios destinados al alojamiento de trabajadores.

Locales e instalaciones de incendios

En Francia, la regulación relativa a los requisitos que deberán cumplir los locales de trabajo para proteger la seguridad y salud de los trabajadores frente a los riesgos de incendio y explosión vienen legalmente establecidos en Parte Cuarta, Libro II, Título II, Capítulo VII del Código de Trabajo.

Medios de lucha contra incendios

Tal y como dispone el artículo R4227 de la norma, el empresario adoptará las medidas necesarias para garantizar que cualquier brote de incendio puede ser rápida y efectivamente combatido por parte de los trabajadores designados para ello.

A tales efectos, deberá proporcionar un número adecuado de equipos de extinción, los cuales deberán mantenerse en buenas condiciones. Como mínimo, en todo centro de trabajo deberá instalarse un extintor portátil con capacidad mínima de 6 litros por cada 200 metros cuadrados de superficie. Sin perjuicio de lo anterior, aquellos establecimientos que cuenten con más de una planta deberán disponer de un extintor portátil por cada una de ellas. Los sistemas de extinción no automáticas deberán ser siempre de fácil acceso y manipulación.

En aquellos centros de trabajo en los que existan riesgos particulares de incendio (por la presencia de instalaciones eléctricas, por ejemplo) el empresario deberá facilitar un número de extintores que resulte suficiente, en función de los riesgos previamente evaluados. Asimismo, se instalarán mangueras de incendio, rociadores automáticos (sprinklers), columna seca, columna húmeda…cuando resulte necesario para garantizar un nivel de protección adecuado del personal que opera en el centro.

Sistemas de alarma

Aquellos establecimientos que estén ocupados por 50 o más trabajadores, así como aquéllos con un volumen inferior de plantilla en los que se manipulen materiales inflamables, deberán estar provistos de un sistema de alarma fácilmente audible por los trabajadores.

La alarma de incendios deberá poder ser fácilmente audible en todas las dependencias del centro de trabajo y deberá ser fácilmente identificable: no podrá utilizarse una señal acústica igual o similar para advertir o informar a los trabajadores sobre otro aspecto distinto a informar que se ha materializado un incendio en el centro.

Lugares y locales de trabajo

En Francia, las normas mediante las cuales se rigen los requisitos aplicables a los lugares de trabajo destinados a la higiene de los trabajadores vienen legalmente dispuestas en la Parte Cuarta, Libro II, Título II, Capítulo VIII del Código de Trabajo.

Tal y como dispone el artículo R4228-1 de la norma, el empresario deberá poner a disposición de sus trabajadores los medios necesarios para asegurar su higiene personal, incluyendo en este sentido vestuarios, lavabos, retretes y, en caso necesario, duchas.

Vestuarios

Los vestuarios deberán estar instalados en una sala especial, con una superficie adecuada, aislado de las zonas de trabajo y almacenamiento de materiales (en la medida de lo posible) y cerca de las zonas de circulación de los trabajadores. Cuando vestuarios y lavabos estén instalados en cuartos separados, la comunicación entre ellos debe ser posible sin cruzar salas de trabajo, de almacenamiento o zonas exteriores.

Por otra parte, el suelo y las paredes de los locales destinados a vestuarios deberán permitir una fácil y efectiva limpieza, debiendo ser limpiados regularmente. Además, deberán ser ventilados conforma a los requisitos de ventilación establecidos en el mismo Código de Trabajo.

Cuando los trabajadores vengan utilizando ropa de trabajo susceptible de ser manchada de materiales peligrosos, sucios o con mal olor, los armarios deberán disponer de un doble compartimento (uno para la ropa de trabajo y otro para la ropa de calle).

Lavabos y duchas

Por cada 10 trabajadores, el empresario deberá poner a disposición de éstos un lavabo. Los lavabos deberán disponer siempre de agua potable cuya temperatura pueda ser regulada por los trabajadores.

En aquellas empresas en las que se realicen trabajos insalubres o especialmente sucios, el empresario deberá poner duchas a disposición de sus trabajadores. El suelo y las paredes de las duchas deberán permitir una fácil limpieza y estar dotadas de un constante estado de limpieza.

Inodoros y urinarios

Por cada 20 hombres y 20 mujeres, deberá existir en las empresas un inodoro y un urinario. Para este cómputo de trabajadores deberá tenerse en cuenta el volumen de trabajadores presentes de forma simultánea en el centro de trabajo. En los establecimientos que empleen a personal mixto, los lavabos deberán están separados por personal masculino y femenino.

En ningún caso los baños podrán comunicar únicamente con espacios interiores del establecimiento, debiendo poder liberar el aire al exterior.

Locales e instalaciones

En Francia, los requisitos que deberán reunir los locales e instalaciones de trabajo a efectos de garantizar un nivel de protección adecuado de la seguridad y salud de los trabajadores vienen definidos en la Parte Cuarta, Libro II, Título I, Capítulo I del Código de Trabajo.

Requisitos de la estructura

Los centros y lugares de trabajo deberán estar diseñados y fabricados para soportar, en su conjunto y en cada uno de sus elementos, el efecto combinado de su peso, condiciones climáticas extremas y las cargas máximas que correspondan, en función del uso que se valladar al centro de trabajo.

Los edificios estarán diseñados y fabricados de manera que las superficies de vidrio que pudieran estar presentes en el techo o paredes puedan ser limpiadas sin riesgo para los trabajadores que efectúen este trabajo y para personal ajeno al centro. Siempre que sea posible, deberán aplicarse en estas tareas medidas de protección colectiva.

Los suelos de los locales de trabajo deberán permanecer libres de protuberancias, huecos o planos inclinados peligrosos. Deberán disponer de una superficie estable y no resbaladiza. Las superficies de los suelos, techos y paredes deberán además estar diseñadas de forma que permitan una fácil limpieza.

Ventilación de los locales de trabajo

Tal y como dispone el artículo R4212-1 de la norma, el diseño de los edificios e instalaciones deberá adecuarse de tal modo que se garanticen unas condiciones adecuadas de ventilación y saneamiento. Los sistemas de ventilación están diseñados para:

• Asegurar una adecuada renovación del aire en todos los puestos de trabajo.

• No provocar disconfort en las áreas de trabajo derivado de la velocidad, temperatura y humedad del aire, así como tampoco con motivo del ruido y vibraciones.

• No causar un aumento significativo de los niveles de ruido en el centro de trabajo.

Por otra parte, el sistema de ventilación y renovación de aire deberá ser mantenido y revisado periódicamente a efectos de garantizar una adecuada renovación de air en el centro de trabajo. Las paredes interiores de los sistemas de admisión de aire no podrán contener materiales que pueden descomponerse o desintegrarse, de modo que se evite la emisión de polvo o sustancias peligrosos para la salud de los trabajadores.

Vías de circulación y acceso

La instalación y dimensiones de las vías de circulación, incluyendo en este sentido las escaleras y escalas fijas, deberán tener en cuenta los requisitos contenidos en el Capítulo VI, relativo a la prevención de incendios y explosiones.

Las vías de circulación estarán diseñadas de forma que:

• Los peatones y vehículos puedan acceder y circular por ellas de forma segura.

• Los trabajadores que realizan su actividad cerca de una de las vías de circulación no estén expuestos a ningún peligro por este motivo.

Las puertas y zonas de paso para los peatones se encontrarán a una distancia suficiente respecto a las zonas de circulación de vehículos, a efectos de garantizar la seguridad de los trabajadores. Deberán además delimitarse las zonas de paso y de circulación de forma clara sobre la superficie del suelo del local.

Trabajadores autónomos

En principio, el colectivo de trabajadores autónomos no está sujeto a las normas establecidas en el Código de Trabajo, incluyendo las disposiciones relativas a la seguridad y salud en el trabajo.

Aun así, las novedades, modificaciones y desarrollos introducidos en la norma por parte del legislador en los últimos años han ido incorporando referencias aplicables al colectivo de estos trabajadores, conocidos en Francia como trabajadores independientes, en el ámbito de las obras de construcción e ingeniería civil.

Los trabajadores independientes que desarrollen de forma directa una actividad en una obra de construcción tienen el deber de asegurar su propia seguridad y salud, así como la de otras personas que pudieran verse afectadas por el desempeño de su actividad, conforme a las reglas de higiene y seguridad establecidas en el Código de Trabajo. Este deber viene regulado en los artículos L4535-1 y en el rango de artículos comprendido entre el R4535-1 y el R4535-10.

Tal y como dispone el artículo R4535-6 del Código de Trabajo, aquellos trabajadores independientes que se encuentren trabajando en una obra de construcción y que, debido a la naturaleza de su actividad, vayan a utilizar equipos de trabajo equipos de protección individual, deberán cumplir con lo siguiente:

• Reglas generales para la utilización de equipos de trabajo y medios de protección según lo establecido en los artículos R4321-1 hasta R4321-5.

• Cumplir con las reglas de mantenimiento de los equipos previstas en el artículo R4322-1.

• Las normas de instalación y uso de los equipos de trabajo previsto en los artículos R4323-1 hasta el R4323-6; R4323-14 y R4323-1 hasta el R4323-18.

• Las normas de verificación de los equipos de trabajo previsto en los artículos R4323-22 a R4323-28.

• Disposiciones especiales para los equipos de trabajo para elevación de cargas establecidas en los artículos R4323-29 a R4323-36, R4323-39, R4323-40 y R4323-44 hasta el R4323-49.

• Requisitos especiales para equipos de trabajo móviles previstos en el artículo R4323-53.

• En el caso de equipos de conducción, deberá cumplir con los requisitos de formación regulados en el artículo R4323-55.

• En caso de desarrollar trabajos en altura, deberá atenerse a lo dispuestos en los artículos R4323-50 hasta R4323-89.

• Normas de uso de los equipos de protección individual dispuestas en los artículos R4323-91 a R4323-94 y R4323-98 a R4323-103.

Además de estos requisitos en cuanto al uso de equipos de trabajo y de protección individual, aquellos trabajadores independientes que llevan a cabo una actividad en obras de construcción que implique el uso de sustancias químicas deberán cumplir con lo legalmente dispuesto en la Parte Cuarta, Libro V, Título III, Capítulo V, Sección 3 del Código de Trabajo.

Trabajadores especialmente sensibles y/o minusválidos

En Francia, el digo de Trabajo define como trabajador discapacitado a toda persona que ostenta especial dificultad para la obtención o mantenimiento de un empleo por motivos físicos, sensoriales, manteles o psíquicos.

Dentro de la Parte Cuarta del Código de Trabajo de Francia, relativa a la seguridad y salud en el trabajo, no se establecen disposiciones que apliquen de forma específica al colectivo de trabajadores con algún tipo de discapacidad.

Ahora bien, la misma norma regula, en su parte Quinta, Libro II, Título I, normas aplicables al empleo de trabajadores discapacitados, guardando algunas de ellas relación con la protección de la seguridad y salud de este colectivo de trabajadores.

Como norma general, toda empresa deberá guardar una proporción de su plantilla del 6% para el empleo de trabajadores con discapacidad, entrando también en esta categoría los veteranos que presenten algún tipo de mutilación o discapacidad con motivo de sus servicio militar. Aquellas empresas que cuenten en su inicio con al menos 20 trabajadores, así como aquéllas que por un aumento de la plantilla lleguen a dicha cifra, dispondrán de 3 años para el cumplimiento del empleo de personas discapacitadas, en la proporción anteriormente comentada.

En cuanto a los derechos del trabajador discapacitado en el empleo, el artículo L5213-8 dispone que todo trabajador discapacitado que sea víctima de un accidente de trabajo o enfermedad profesional, tendrá derecho a recibir las mismas prestaciones que el resto de trabajadores, siempre y cuando el accidente o enfermedad se deba a factores ajenos a su condición física, mental, sensorial o psíquica. En definitiva, que no guarde relación con su discapacidad.

Además, el artículo L5213-5 dispone que en aquellas empresas o grupo de establecimientos que lleven a cabo la misma actividad y que dispongan de más de 5.000 trabajadores en su conjunto, deberán llevar a cabo acciones de re-entrenamiento profesional y de rehabilitación orientadas a los trabajadores discapacitados que se encuentren ausentes del trabajo con motivo de una enfermedad profesional, a efectos de facilitar su reincorporación a su puesto de trabajo. Esta actividad será efectuada a través del servicio médico con el que cuenta la organización o grupo.

Por último, cabe comentar que a lo largo del contenido del Código de Trabajo se recogen menciones concretas aplicables a los lugares de trabajo, donde se establece que los centros de trabajo y los sistemas de alarma deberán estar adaptados a las personas con discapacidad.

Trabajadoras embarazadas

En cuanto a la protección de la seguridad y salud del colectivo de trabajadoras embarazadas, postparto o en periodo de lactancia, su regulación viene establecida en la Parte Cuarta, Libro I, Título V, Capítulo II del Código de Trabajo.

Está prohibido el empleo de mujeres embarazadas, post-parto o en periodo de lactancia para determinadas categorías de trabajo que presentan riesgos para su seguridad y salud. Concretamente, se prohíbe el trabajo en actividades que entrañen exposición a riesgos biológicos, a ciertos productos químicos y a radiaciones ionizantes. En caso de existir exposición a sustancias carcinógenas, mutágenas o tóxicas, el empresario deberá llevar a cabo una formación específica que incluya información sobre la posible afectación que pudiera haber sobre su fertilidad y feto o recién nacido.

Para este colectivo, deberá llevarse a cabo además una vigilancia reforzado de su estado de salud, que permita al médico del trabajo monitorizar el proceso conforme éste avanza. Si el médico determina que el trabajo representa un riesgo para ella o el feto/bebé, el empresario deberá obligatoriamente rediseñar el puesto de trabajo o reubicar a la trabajadora en otro puesto, sin reducción de salario.

En aquellos casos en los que no sea razonablemente posible el rediseño del puesto de trabajo o la recolocación temporal de la trabajadora, el contrato quedará suspendido y la trabajadora recibirá una compensación asegurada, tal y como establece el Código de Trabajo (artículo L.1225-7 y siguientes).

En cuanto a la protección de la seguridad y salud del colectivo de trabajadoras embarazadas, postparto o en periodo de lactancia, su regulación viene establecida en la Parte Cuarta, Libro I, Título V, Capítulo II del Código de Trabajo.

Está prohibido el empleo de mujeres embarazadas, post-parto o en periodo de lactancia para determinadas categorías de trabajo que presentan riesgos para su seguridad y salud. Concretamente, se prohíbe el trabajo en actividades que entrañen exposición a riesgos biológicos, a ciertos productos químicos y a radiaciones ionizantes. En caso de existir exposición a sustancias carcinógenas, mutágenas o tóxicas, el empresario deberá llevar a cabo una formación específica que incluya información sobre la posible afectación que pudiera haber sobre su fertilidad y feto o recién nacido.

Para este colectivo, deberá llevarse a cabo además una vigilancia reforzado de su estado de salud, que permita al médico del trabajo monitorizar el proceso conforme éste avanza. Si el médico determina que el trabajo representa un riesgo para ella o el feto/bebé, el empresario deberá obligatoriamente rediseñar el puesto de trabajo o reubicar a la trabajadora en otro puesto, sin reducción de salario.

En aquellos casos en los que no sea razonablemente posible el rediseño del puesto de trabajo o la recolocación temporal de la trabajadora, el contrato quedará suspendido y la trabajadora recibirá una compensación asegurada, tal y como establece el Código de Trabajo (artículo L.1225-7 y siguientes).

Trabajadores temporales

En Francia, la protección especial que deberá brindarse al colectivo de trabajadores temporales viene regulada en la Parte Cuarta, Libro I, Título V, Capítulo IV del Código de Trabajo. Quedan dentro del ámbito de este Capítulo los trabajadores temporales, incluyendo los puestos a disposición por parte de una agencia de empleo temporal.

Tal y como dispone el artículo L4154-1, está prohibido el trabajo por parte de un empleado temporal en trabajos especialmente peligrosos que requieren de una vigilancia de la salud reforzada, viniendo éstos establecidos por vía reglamentaria. La autoridad administrativa podrá conceder excepcionalmente exención de esta prohibición en las condiciones determinadas por reglamentación.

En cuanto a los trabajos prohibidos mencionados en el párrafo anterior, representan una larga lista de actividades de las cuales se resumen las siguientes:

• Amianto: Trabajos de demolición, remoción, contención, mantenimiento, etc.

• Trabajo en los que exista exposición a algunas aminas aromáticas, como la bencidina.

• Fabricación de magenta y auramina.

• Exposición a berilio y sus sales.

• Trabajos metalúrgicos en los que exista exposición a cadmio.

• Actividades que entrañen la exposición a compuestos inorgánicos solubles de cadmio.

• Exposición a cloruro de metilo.

• Trabajos con dióxido de manganeso.

• Actividades que generen cloruro de mercurio y derivados.

• Exposición a yodo sólido o en forma de vapor, excepto compuestos.

• Exposición a fósforo, pentafluoruro de fósforo y fósforo de hidrógeno.

• Trabajos que impliquen la inhalación de polvo.

• Actividades que expongan al trabajador a radiación ionizante en zonas donde la dosis pueda alcanzar los 2 mSv /hora.

• Exposición a sulfuro de carbono.

• Trabajos de desinsectación de la madera.

Por otra parte, tal como disponen los artículos siguientes de la norma, el empresario es responsable de ofrecer a este colectivo de trabajadores una formación reforzada en materia de prevención de riesgos laborales, a efectos de lidiar con la especial vulnerabilidad que presentan los trabajadores temporales en el trabajo, especialmente en cuanto a los trabajadores procedentes de una agencia de empleo temporal.

Por otra parte, en aquellos casos en los que el empresario se haga valer de trabajadores temporales que ya cuentan con la cualificación necesaria para el desempeño de trabajos urgentes, el responsable de la empresa usuaria les deberá brindar toda la información necesaria sobre las peculiaridades de la empresa y su entorno que puedan afectar a su seguridad.

Trabajo de menores

En Francia, la protección de los trabajadores menores frente a los riesgos derivados del trabajo viene regulada en la Parte Cuarta, Libro I, Título V, Capítulo III del Código de Trabajo.

Dada su especial vulnerabilidad, la legislación laboral francesa atribuye una serie de limitaciones a su empleo. Tal y como establece el artículo L4153-1, queda prohibido el empleo de menores de 16 años para el desempeño de cualquier actividad laboral, exceptuando:

• Menores de al menos 15 años, mediante la celebración de un contrato de aprendizaje, de conformidad con el artículo L. 6222-1 de la norma.

• Estudiantes de educación general, en visitas organizadas por los profesores, o en los dos últimos años de la escolaridad obligatoria, tras los periodos de observación mencionados en el artículo L. 332-3-1 del Código, podrá celebrarse un contrato de aprendizaje según las normas dispuestas por el Ministerio de Educación, mediante decreto.

• Estudiantes que toman como alternativa un estudio de formación profesional durante los dos últimos años de la educación obligatoria, o durante la realización de cursos de introducción, aplicación o períodos de aprendizaje en el trabajo.

Por otra parte, este colectivo no podrá ser empleado para la realización de actividades catalogadas como de riesgo especial en el Código de Trabajo (artículos D.4153-15 y D.4153-40).

Asimismo, ningún contrato puede ser firmado con una empresa para la admisión o el empleo de un estudiante a una empresa o institución cuando se verifique que existen condiciones de trabajo susceptibles de afectar a la seguridad, salud o integridad física o moral de las personas que están presentes.

En cuanto a la limitación de la jornada de trabajo, se establece como norma general que los menores no podrán trabajar más de 35 horas semanas o 7 horas diarias. En los casos de menores estudiantes de formación profesional, pueden darse algunas excepciones en este sentido. Para aquellas actividades permitidas, el tiempo de trabajo no podrá exceder nunca las 8 horas diarias ni las 35 horas semanales. Además, deberán gozar de un descanso de 30 minutos por cada 4horas y media trabajadas. Queda terminantemente prohibido el empleo de menores en tiempo de trabajo nocturno (de 22:00h a 06:00h).

Por último, deberán llevarse a cabo una formación e información y una vigilancia de la salud reforzada para este colectivo, atendiendo así a la especial sensibilidad del mismo frente a los riesgos propios de su puesto de trabajo. El inspector del trabajo podrá en todo momento requerir un examen médico de un trabajador joven para ver si el trabajo encomendado va más allá de sus posibilidades.

Notificación/investigación de AT y EEPP

El empresario establecido en Francia tiene la obligación de registrar tanto los accidentes y enfermedades profesionales como los incidentes acaecidos en el seno de su empresa. En este sentido, cabe resaltar que la consideración de accidente laboral es algo más amplia en Francia: también se contempla como accidente de trabajo in itinere el desplazamiento al lugar de almuerzo habitual.

Cuando ocurre un accidente, el empresario debe otorgar al empleado la “feuille d’accident du travail ou de maladie professionnelle” (hoja de accidente laboral o enfermedad profesional) para que pueda beneficiarse de la ayuda asistencial relacionada con su lesión sin necesidad de anticipar su coste.

Por otro lado, el accidente laboral debe ser notificado a la delegación de inspección que ejerza en el ámbito territorial en el que se haya producido. Esta comunicación deberá darse dentro de las 48 horas siguientes al momento en el que el empresario tiene conocimiento del suceso, independientemente de la gravedad del mismo. Cabe destacar que, en los casos de accidente de un trabajador español desplazado de forma temporal, esta comunicación deberá darse de igual forma. Aun cuando la legislación aplicable al contrato de trabajo y al régimen de seguridad social sea la española.

La investigación de los accidentes laborales es otra gestión a llevar a cabo en estos casos. Su importancia radica en la posibilidad de hallar factores de riesgo no contemplados de forma previa en la evaluación de riesgos. Para su elaboración, el INRS recomienda seguir la metodología del árbol de causas, si bien la elección de uno u otro método no constituye un imperativo legal.

Infracciones y sanciones

En Francia, del mismo modo que en nuestro país, el empresario tiene una responsabilidad civil y penal por el incumplimiento de sus obligaciones en materia de seguridad y salud en el trabajo.

Mientras que las sanciones originadas de la responsabilidad son asegurables a través de un seguro de responsabilidad civil, no ocurre lo mismo con los actos u omisiones que acarrean la responsabilidad penal del empresario.

También puede pedirse responsabilidad a los miembros de la Dirección de la empresa, al técnico responsable de la prevención de riesgos laborales o al médico de trabajo; al Comité de Seguridad y Salud, o en su ausencia, a los delegados de personal que ejerzan sus funciones; o incluso a los propios trabajadores implicados en el incidente. La responsabilidad penal del trabajador se determina en función de su formación y habilidades en materia de seguridad y salud, así como los de las otras personas afectadas debido a sus actos u omisiones en el trabajo.

En cuanto a la determinación de la cuantía de las sanciones en materia de seguridad y salud en el trabajo atribuible a las empresas del país, éstas vienen legalmente dispuestas en la Parte Cuarta, Libro VII, Título IV del Código de Trabajo. Se distinguen las siguientes infracciones o delitos:

• Infracciones de las normas de salud y seguridad (delitos cometidos por el empresario o su representante, delitos cometidos por otra persona y disposiciones especiales).

• Infracciones de las normas de representación de los trabajadores.

• Infracciones de las normas relacionadas con el trabajo de mujeres embarazas, postparto o lactantes y de trabajadores menores.

• Infracciones en el ámbito de las operaciones de edificación e ingeniería civil.

• Infracciones de las normas relacionadas con la medicina en el trabajo.

El importe de las sanciones dependerá del volumen de las multas dependerá de la gravedad del acto u omisión cometido por parte de la empresa, en todo caso no superando los siguientes límites:

• Falta u omisión en el cumplimiento de las obligaciones en materia de SST que supone una situación de peligro para la salud de uno o más trabajadores: 3.750€ por trabajador afectado.

• Reincidencia: El importe de la sanción se dobla, pudiendo ser exigidos hasta 7.500€ por trabajador afectado.

En cuanto a las sanciones que pueden ser impuestas a la figura del empresario a consecuencia del incumplimiento de una o más obligaciones que acarreen responsabilidad penal, éstas podrán comportar sanciones económicas de hasta 75.000€ y pena de prisión de hasta 5 años.

Coordinación de actividades empresariales

Cuando dos o más empresarios vayan a desempeñar su actividad en el mismo centro de trabajo, éstos deberán coordinarse entre sí a efectos de garantizar un nivel de protección eficaz de sus respectivos trabajadores. La regulación de esta obligación la encontramos en la Parte Cuarta, Libro V, Título I del Código de Trabajo.

Cuando en un mismo centro de trabajo desarrollen actividades trabajadores de dos o más empresas, el empresario del centro de trabajo deberá establecer la coordinación necesaria en materia de prevención de riesgos laborales para mantener la seguridad de los trabajadores. Para ello, el empresario titular deberá informar a los responsables de las empresas externas de los riesgos y medidas de prevención que puedan afectar a sus trabajadores. A su vez, estos responsables deberán transmitir a sus sendos empleados las instrucciones oportunas para evitar y/o controlar los riesgos derivados de su puesto de trabajo y de la concurrencia con trabajadores de otras empresas en el mismo centro.

Por otra parte, en aquellos centros de trabajo en los que exista concurrencia de empresas deberá elaborarse un plan de prevención que aglutine el contenido de las evaluaciones de riesgos pertenecientes a cada una de las empresas concurrentes. Este documento no es exigido en todos los casos, tan solo cuando la concurrencia se prevea que vaya a ir más allá de las 400 horas al año. También será exigido este documento en aquellos centros de trabajo en los que la coincidencia de empresas no alcance dicho tiempo, cuando se desarrollen en el centro actividades específicas que entrañan un riesgo para la salud de los trabajadores (sustancias y preparados inflamables, explosivos, tóxicos, nocivos, cancerígenos, mutágenos, trabajos de construcción y obras públicas, trabajos en espacios confinados, etc.

Además de las evaluaciones de riegos de las empresas concurrentes, el plan de prevención deberá contener también lo siguiente:

• Licitaciones y procedimientos previstos de control.

• Régimen de reuniones.

• Información relativa a los riesgos laborales presentes en el lugar de trabajo.

• Implementación del plan.

• Mecanismos de seguimiento y control de las actuaciones de las empresas subcontratadas.

Corresponde al empresario titular la obligación de vigilar y verificar que las actuaciones que se están llevando a cabo en el centro de trabajo se corresponden con el contenido descrito en el plan.

Medidas de emergencia (primeros auxilios, lucha contra incendios, evacuación, riesgo grave o inminente)

En Francia, la protección de los trabajadores frente a los riesgos derivados de situaciones de emergencias encuentra su fundamento jurídico en la Parte Cuarta, Libro VII, Título III del Código de Trabajo.

Tal y como dispone el artículo R4227-37, aquellas empresas que cuenten con un volumen de plantilla igual o superior a 50 trabajadores deberán disponer de una instrucción de seguridad frente a incendios (Consigne de Sécurité Incendie). Esta obligación aplica también a las empresas que manipulen o almacenen materiales catalogados en la norma como inflamables o explosivos.

Estas instrucciones son para todo el centro de trabajo y aplicable a todos los trabajadores. Además de directrices generales, se darán instrucciones específicas para cierto tipo de personal (miembros de los equipos de emergencia y evacuación, primeros auxilios…) y para determinados puestos de trabajo o locales.

Por otra parte, en cada taller donde se realizan trabajos peligrosos y en cada centro que emplee 20 o más trabajadores durante más de 15 días para realizar trabajos peligrosos, un miembro del personal debe estar capacitado en primeros auxilios (“sauvateur secourist du travail”) para las situaciones en caso de emergencia.

Además, los lugares de trabajo deben disponer de equipos de primeros auxilios, adecuados a la naturaleza del riesgo, fácilmente accesibles y perfectamente señalizados.

El empresario es responsable de la organización de la ayuda de primeros auxilios en su empresa. Desde mayo de 2007, las empresas pueden estar equipadas con un desfibrilador externo automatizado en el lugar de trabajo y cualquier persona puede usarlo para ayudar a una víctima de un paro cardíaco.

Por último, la norma también establece la necesidad de llevar a cabo simulacros de emergencia periódicamente, a efectos de verificar hasta qué grado conocen los trabajadores los procedimientos de evacuación que deben seguir en casos de emergencia. En los establecimientos de más de 50 trabajadores y aquéllos que manejan sustancias o preparados clasificados como explosivos, oxidantes o fácilmente inflamables, así como materiales que pueden causar riesgo de explosión o incendio repentino, el empresario está obligado a realizar simulacros de emergencia en los que trabajadores aprendan a reconocer las señales sonoras de alarma general, utilizar los medios de primeros auxilios y realizar las maniobras necesarias en una situación de emergencia. Estos ejercicios de simulación y pruebas periódicas deberán realizarse cada 6 meses.

 

Vigilancia de la salud

En Francia, la organización de la medicina de trabajo viene regulada en la Ley nº 2011-867, del 20 de julio de 2011, sobre la organización de la medicina en el trabajo. Dicha norma regula las actuaciones de los servicios de seguridad y salud en las empresas, conocidos en Francia como servicio de salud en el trabajo (SST-service de santé au travail), que incluye al médico de trabajo, y define las acciones y recursos de los diferentes miembros del equipo multidisciplinar. También establece los términos de la vigilancia de la salud de los trabajadores. Cabe comentar que en Francia, a diferencia de nuestro país, los servicios de seguridad y salud en el trabajo deben estar siempre dirigidos por un médico del trabajo.

Por otra parte, el Decreto nº 2012-135, del 30 de enero de 2012, define las funciones y acciones del personal del servicio de salud en el trabajo, disponiendo los elementos necesarios para la aplicación de los artículos 1, 3 y 4 de la Ley nº 2011-867 de 20 de julio de 2011, sobre la organización de la medicina en el trabajo.

El empresario, tiene la obligación de vigilar el estado de salud de los trabajadores a su cargo, a efectos de determinar el grado de aptitud física y psíquica que éstos presentan y verificar que se corresponde con las exigencias de sus puestos de trabajo. Encontramos en la normativa francesa hasta 5 tipos de reconocimientos médicos que pueden ser exigibles:

• Examen inicial: Se trata de un reconocimiento médico obligatorio, que deberá organizarse para cualquier tipo de contrato y como máximo, antes del final del período de prueba del trabajador. En función de los riesgos a los que estará expuesto el trabajador, este examen deberá realizarse antes de la primera exposición.

• Exámenes periódicos: Están orientados a verificar que la realización del trabajo no está incidiendo negativamente en el estado de salud del trabajador con el paso de los años. Como norma general su periodicidad será cada 2 años, si bien deberán ser sometidos a exámenes médicos anuales los trabajadores sujetos a un mayor control médico (trabajadores expuestos a ciertos riesgos o actividades definidas por ley, los trabajadores que proceden de un cambio de actividad o entran en Francia por un período de 18 meses desde su nombramiento, trabajadores discapacitados, mujeres embarazadas, postparto y lactantes y para el caso de trabajadores menores). Para los trabajadores nocturnos la frecuencia será cada 6 meses.

• Exámenes por ausencia prolongada en el trabajo. Este tipo de exámenes son obligatorios, debiendo ser realizados como máximo tras 8 días de la fecha de reincorporación del trabajador, cuando se produzca una de las siguientes circunstancias:

o Después de una ausencia debida a enfermedad profesional.

o Después de una ausencia de al menos 8 días debido a un accidente laboral.

o Después de una ausencia de al menos 21 días debido a una enfermedad o accidente no laboral.

o Después de una baja por maternidad.

o En caso de repetidas ausencias por razones de salud.

• Examen previo a la reincorporación al trabajo: Se realizan para facilitar la reintegración del trabajador a su puesto de trabajo en caso de una ausencia prolongada o la presencia de secuelas. Lo puede solicitar el trabajador, el médico de trabajo o el médico tratante. No es obligatorio.

• Exámenes ocasionales (a petición): Son exámenes médicos realizados a petición del empresario o bien del trabajador. En caso de haber sido éste último quien solicitara la realización del examen médico, no podrá ser sancionado por ello.

De los tipos de exámenes de salud indicados anteriormente, el único que no puede determinar la aptitud del empleado para el trabajo es el reconocimiento previo a la reincorporación. Por lo que respecta al resto, el médico de trabajo podrá determinar la capacidad indicando que el empleado es:

• Apto para el trabajo.

• Apto con restricciones o recomendaciones.

• No apto de forma temporal.

• No apto de forma definitiva.

Consulta y participación

La normativa francesa en materia de seguridad y salud en el trabajo reconoce el derecho de los trabajadores a ser consultados y participar en aquellas cuestiones relacionadas con su seguridad y salud laboral, lo cual a su vez genera una obligación para la figura del empresario. La regulación de este deber viene dispuesta en el Título VI de la Parte Cuarta del Código de Trabajo.

Una de las formas de organización interna mediante la que se puede articular tal obligación la constituye la figura del delegado de personal, que es elegido libremente por el conjunto de la plantilla. La obligación de disponer al menos con un delegado de prevención se genera en aquellos centros de trabajo que cuentan con al menos 11 trabajadores. Dependiendo del volumen de plantilla, deberán ir designándose otros delegados de personal, siguiendo la proporción siguiente:

• De 11 a 25 trabajadores: 1 delegado de personal.

• De 26 a 74 empleados: 2 delegados de personal.

• De 75 a 99 trabajadores: 3 delegados de personal.

• De 100 a 124 trabajadores: 4 delegados de personal.

• De 125 a 174 trabajadores: 5 delegados de personal.

• De 175 a 249 trabajadores: 6 delegados de personal.

• De 250 a 499 trabajadores: 7 delegados de personal.

• De 500 a 749 trabajadores: 8 delegados de personal.

• De 750 a 999 trabajadores: 9 delegados de personal.

Por otra parte, todo centro de trabajo que cuente con un número de plantilla igual o superior a 50 trabajadores por un tiempo superior a 12 meses consecutivos, deberá contar adicionalmente con un Comité de Seguridad y Salud en el Trabajo (en Francia: “Comité d’hygiène, de sécurité et des conditions de travail”) durante los 3 años siguientes.

Sus miembros serán igualmente elegidos libremente por los trabajadores, pudiendo su cargo durar hasta 2 años. Además, deberá indicarse en un lugar visible del centro de trabajo la lista de integrantes de dicho comité.

En cuanto a su composición mínima, ésta deberá responder a la proporción siguiente:

• De 50 a 199 trabajadores: 3 delegados, entre los cuales deberá existir un supervisor.

• De 20 a 499 trabajadores: 4 delegados, entre los que deberá existir al menos 1 supervisor.

• De 500 a 1499 trabajadores: 6 delegados, entre los cuales deberán figurar al menos 2 supervisores.

• Más de 1500 trabajadores: 9 delegados, debiendo existir al menos 3 supervisores.

Los Comités de Seguridad y Salud establecidos en Francia deberán enfocar sus acciones hacia la consecución de las siguientes funciones que la normativa le atribuye:

• Contribuir a la seguridad y protección de la salud física y mental de los trabajadores en el lugar de trabajo y de los trabajadores puestos a disposición por una empresa externa.

• Contribuir a la mejora de las condiciones de trabajo, especialmente para facilitar el acceso de las mujeres a todos los puestos de trabajo y abordar cuestiones relacionadas con la maternidad.

• Asegurar el cumplimiento de los requisitos legales en esta materia.

• Participar en la investigación de los accidentes y enfermedades profesionales acaecidos en el seno de la empresa.

• Elaborar un informe anual en la que se plasmen las medidas que se pretenden adoptar al año siguiente en materia de seguridad y salud en el trabajo. Antes de la aplicación de las acciones contenidas en dicho informa, el documento deberá contar con la aprobación de la Inspección de Trabajo.

Para el efectivo cumplimiento de estos cometidos, los miembros de estos Comités deberán haber sido previamente formados. Estas sesiones formativas deberán orientarse a desarrollar la capacidad analítica de sus miembros respecto a las condiciones de trabajo existentes en el centro. El objetivo no es otro que el de contribuir a la identificación precoz y eficaz de los riesgos profesionales, así como en la aplicación de métodos destinados a evitar o reducir dichos riesgos. En aquellos centros de trabajo que cuenten con un volumen de plantilla superior a 300 trabajadores, esta formación deberá ser realizada al menos durante 3 días de trabajo.

Información

En Francia, las obligaciones concernientes al deber de información del empresario respecto de sus trabajadores en el ámbito de la seguridad y salud en el trabajo vienen legalmente dispuestas en el Título IV del Libro I de la Parte Cuarta del Código de Trabajo.

Tal y como dispone el artículo L4141-1 de la norma, el empresario está obligado a dar la información y formación necesaria a todos sus trabajadores en materia de prevención de riesgos laborales.

En lo que concierne al deber de información, el empresario deberá proporcionar una información eficaz sobre seguridad y salud a los trabajadores mediante la difusión y disposición de instrucciones y otros datos en el centro de trabajo, mediante la organización de reuniones de seguridad, campañas de seguridad, etc. Estas acciones deberán ir dirigidas también a las partes interesadas externas, como proveedores, intermediarios, subcontratas, etc.

Elementos que deberán ser informados por parte del empresario al conjunto de su plantilla:

• Información de seguridad en el lugar de trabajo en relación a riesgos, equipos de protección a utilizar y qué hacer en caso de accidente o intoxicación.

• La forma que tienen los trabajadores para poder acceder al documento único de evaluación de riesgos.

• Instrucciones y procedimientos de seguridad y primeros auxilios en caso de incendio.

• Números de ayuda a emergencias.

• Datos del servicio de salud en el trabajo.

• El papel de los servicios de seguridad y salud en el trabajo y si procede, de los delegados de personal en materia de prevención de riesgos laborales.

• Datos del inspector de trabajo.

• Señalización en el centro de trabajo.

Esta información debe estar actualizada en todo momento. El empresario también debe proporcionar al médico de trabajo toda la información sobre las nuevas técnicas de producción y los cambios en las fichas de datos de seguridad química.

Formación

La normativa francesa en materia de seguridad y salud en el trabajo dispone como una de las principales obligaciones atribuidas a la figura del empresario el deber de formar a sus trabajadores en materia de seguridad y salud en el trabajo. La regulación de este deber viene recogida en la Parte Cuarta, Libro I, Título IV del Código de Trabajo.

La formación en materia de seguridad y salud deberá siempre correr a cargo del empresario y ser impartida dentro de tiempo y lugar de trabajo. Se genera el deber de formar a uno o más trabajadores siempre que se produzca una de las siguientes situaciones:

• Formación inicial: tras la contratación de uno o más trabajadores para la ocupación de un puesto de trabajo. Aplica tanto a trabajadores que sean contratados de forma indefinida como a empleados temporales. También se genera la obligación de formar a los estudiantes que inicien su actividad en la empresa a través de un convenio de prácticas.

• Reubicación del trabajador en un puesto de trabajo a otro que entraña riesgos distintos o adicionales para su seguridad y salud.

• Reinserción de un trabajador en la empresa tras una baja prolongada, entendiendo por ésta la superior a 21 días de trabajo.

• Siempre que se produzca un cambio sustancial en las condiciones de trabajo, o bien concretamente sobre el puesto de trabajo, que genere riesgos adicionales o bien agrave otros ya existentes.

Aun cuando no se produzca ninguna de las anteriores situaciones, el empresario deberá velar por qué sus trabajadores son formados de forma periódica en materia de seguridad y salud laboral.

En cuanto al contenido de las sesiones de formación en materia preventiva, el cual deberá estar dotado de un enfoque teórico-práctico, éstas deberán contener como mínimo los elementos siguientes:

• Formación sobre el contenido de las tareas propias del puesto de trabajo del trabajador al que se está formando.

• Riesgos asociados o derivados de la realización de dichas tareas.

• Riesgos propios de las condiciones materiales del centro de trabajo en el que desarrollará su actividad, incluyendo en este sentido las normas de circulación dentro del centro de trabajo (cuando aplique).

• Medidas preventivas destinadas a evitar o controlar los riesgos derivados del puesto de trabajo y del centro.

• Utilización, mantenimiento, conservación y limpieza de los equipos de protección individual.

• Procedimientos de actuación en caso de accidentes de trabajo y otras situaciones de emergencia.

Además de estas disposiciones generales relativas al contenido de la formación en materia de prevención de riesgos laborales, los trabajadores que se encuentran expuestos a determinados tipos de riesgos laborales deberán ser formados de forma específica a efectos de proteger su seguridad y salud. Deben ser objeto de formación específica los trabajadores en los que se utilicen máquinas fijas o portátiles, se manipulen productos químicos, tareas de mantenimiento de equipos e instalaciones, conducción de vehículos de carga y aparatos elevadores, trabajos con pantallas de visualización de datos, actividades en las que exista exposición a radiaciones, riesgos eléctrico, ruido, vibraciones y otros.

El médico de trabajo colaborará con el empresario en determinar el contenido de la información y el desarrollo de la formación en materia de prevención de riesgos laborales. También se consultará, cada año, al Comité de Seguridad y Salud para determinar la información y formación a impartir.

Los miembros del Comité de Seguridad y Salud también tienen que recibir formación específica. En los centros de trabajo de 300 o más trabajadores, la formación de los miembros del Comité tendrá una duración máxima de 5 días y debe ser impartida dentro de los 6 meses siguientes a su primer nombramiento. Para los miembros de Comités de empresas de menos de 300 trabajadores, la duración de la formación es de 3 días y el tiempo es considerado como tiempo de trabajo. En los establecimientos donde no existe Comité y en los que los representantes de personal tienen las tareas asignadas a los miembros de este Comité, los delegados recibirán la misma formación en las mismas condiciones.

Auditorías

En Francia, la implantación de un sistema de gestión de la seguridad y salud en el trabajo no constituye una obligación legal atribuida a las empresas del país.

Ahora bien, el Código de Trabajo de Francia hace hincapié en la necesidad de integrar la gestión de la seguridad y salud en el trabajo en todas las funciones de la empresa. Para ello, resulta muy recomendable la adopción de un sistema que permita un crecimiento sostenido orientado siempre hacia la mejora continua, definiendo los objetivos de prevención, estableciendo reuniones formales, definición de situaciones o supuestos en los que resulta necesario un tratamiento o gestión por parte del servicio de seguridad y salud en el trabajo (presencia de empresas externas, compra de equipos de trabajo, etc.).

En el caso de que una organización decida implantar un sistema de gestión de la seguridad y salud en el trabajo, dicho sistema deberá ser sometido a auditorías sistemáticas e incluirán un análisis de los accidentes de trabajo y enfermedades profesionales que se hayan producido, a fin de determinar las causas que motivaron tales sucesos. En este sentido deberán tenerse en consideración también los accidentes de trabajo in itinere e incidentes que se produzcan sin lesiones para el trabajador.

Aquellas empresas que decidan implantar un sistema de gestión de la seguridad y salud en el trabajo, pueden en Francia optar a cuatro categorías de directrices o normas de certificación reconocidas en el país y que son las siguientes:

• OHSAS 18.001:2007, encaminada a implementar un sistema de seguridad y salud orientado a la minimización de los riesgos profesionales en las organizaciones.

• OIT-OSH: 2001, certificación creada por la Organización Internacional del Trabajo (OIT) y que establece recomendaciones para la gestión de la prevención de riesgos laborales.

• BS 8800:1996, creada por la British Standards Council.

• MASE -UIC: 2004, certificación para la gestión de la seguridad y salud enfocada sobre todo hacia la coordinación entre empresas contratistas y subcontratadas.

• Otras normas y certificaciones específicas para determinadas empresas o sectores de actividad.

Organización de la actividad preventiva

En el Código de Trabajo de Francia, se recoge como una de las obligaciones atribuidas a la figura del empresario el deber de organizar la gestión de la prevención en el seno de su empresa. En el país los servicios de prevención son conocidos como Servicios de Salud en el Trabajo (Service de Santé au Travail) y su regulación viene principalmente dispuesta en la Parte Cuarta del Código de Trabajo y en los decretos nº 2012-137 y nº 2012-135, ambos del año 2012.

Un aspecto destacable de los servicios de seguridad y salud en Francia lo constituye el hecho de que en estos servicios, la figura del médico del trabajo ostenta una importancia mayor. De hecho, los servicios de seguridad y salud en el trabajo son dirigidos por uno o varios médicos del trabajo, si bien también se apoyan en especialistas técnicos de prevención, conocidos en Francia como “Intervenants en Prévention des Risques Professionnels, IPRP.

En cuanto a las modalidades que la normativa francesa permite para la organización de la prevención en el seno de las empresas del país encontramos las siguientes:

  • Servicio de salud autónomo (propio/interno), que puede ser un servicio de empresa/establecimiento, un servicio de grupo, un servicio interestablecimientos o un servicio común para empresas que constituyen una unidad económica y social (UES). En el caso del SST autónomo, se pueden realizar todas las actividades que se quieran con recursos propios, si bien se contempla la posibilidad de subcontratar las actividades técnicas a consultoras externas de prevención.
  • Un servicio de salud en el trabajo interempresas (SSTI), a nivel de pluriempresa. Se establece para pequeñas y medianas empresas que por su tamaño no pueden contar con un SST autónomo y se organiza a través del asociacionismo de empresarios por áreas geográficas, profesionales o interprofesionales.

La elección entre un SST autónomo o interempresas corresponde al empresario, si bien existen algunas condiciones (actividades con riesgos especiales, orden de la Inspección de Trabajo…) que pueden requerir de la adopción de una modalidad de forma obligatoria. En todo caso, el empresario deberá consultar al Comité de Seguridad y Salud, u otro órgano de representación de los trabajadores, la modalidad que se pretende adoptar. En caso de oposición del Comité, para la elección de la forma de organización del SST, el empresario acudirá a las direcciones regionales de la empresa, la competencia, el consumo, el trabajo y el empleo (DIRECCTE/DIECCTE), que decidirán la forma de organización, previo informe del Inspector Médico de Trabajo.

Los gastos de los SST son por cuenta del empresario. En caso de SST común a varias empresas, el gasto se repartirá entre las empresas proporcionalmente al número de trabajadores.

Requisitos exigidos para la elección de una modalidad del servicio

La obligatoriedad de una u otra modalidad de organización preventiva viene determinada por los siguientes umbrales establecidos por el Decreto nº 2012-137 de 30 de enero de 2012:

  • Cuando el número de trabajadores en una empresa o establecimiento es menos de 500 trabajadores, el empresario debe adherirse a un servicio de salud en el trabajo interempresas (SSTI).
  • Cuando el número de trabajadores en una empresa o establecimiento es de 500 o más trabajadores, el empresario podrá establecer un SST autónomo. La revisión de la autorización de este servicio será realizada cada 5 años.
  • Para empresas que constituyen una unidad económica y social y cuentan con 500 o más trabajadores, se tiene la opción de crear un SST autónomo común (art. D.4622-12 del Código de Trabajo), siempre con el consentimiento del Comité de empresa común.
  • Si la empresa tiene más de 2.200 trabajadores o si al menos se realizan 2.134 reconocimientos médicos anuales, el empresario tiene la obligación de constituir un SST autónomo de tipo empresa/establecimiento, para que el médico de trabajo pueda asumir estas funciones correctamente (límites establecidos por el art. R.4623-10 del Código de Trabajo).
  • Se puede establecer un SST interestablecimiento cuando el número de trabajadores bajo supervisión médica o el número de exámenes médicos superan los límites contemplados en los apartados 1º y 2º del art. R.4623-9 de Código de Trabajo.

Planificación de la actividad preventiva

Una vez se ha confeccionado el Documento Único (DU), la empresa dispone de las herramientas suficientes para proceder a establecer la planificación de la actividad preventiva. Básicamente, se trata de una definición de las acciones que deberán aplicarse en el centro de trabajo a fin de proteger la seguridad y salud de los trabajadores que en él ejercen su actividad.

Los planes de acción preventiva deberán disponer de una definición de la acción, margen temporal para su cumplimiento, recursos humanos designados como responsables de la ejecución de dichas acciones y la previsión del coste que supondría la aplicación de la acción preventiva.

Una vez se han planificado el conjunto de acciones preventivas que se llevarán a cabo, deberán medirse los resultados obtenidos de la implementación de las mismas, a efectos de determinar su grado de eficacia y adecuación (justificación de las acciones prioritarias, omisión en cuanto a la gestión de riesgos importantes, etc.).

Asimismo, deberán registrarse los efectos conseguidos o generados con motivo de la implementación de las acciones preventivas: mejora del clima social, reducción del absentismo, mejora de calidad del producto, reducción del tiempo de exposición, mayor satisfacción laboral…

A partir de los resultados y según los recursos tecnológicos, organizativos y humanos disponibles, se deberán ir ajustando las acciones preventivas en base a las nuevas necesidades que vaya experimentando la propia empresa.

Por último, el empresario deberá ir registrando documentalmente las distintas versiones del Documento Único y de los planes de acción preventiva, a efectos de realizar un seguimiento de la evolución de la política de prevención y los resultados obtenidos durante las diferentes fases del proceso.

Evaluación de riesgos

Una de las obligaciones atribuidas a la figura del empresario en materia de seguridad y salud en el trabajo consiste en la realización periódica de una evaluación de riesgos aplicable a los lugares y puestos de trabajo existentes en cada uno de los centros de trabajo.

Las referencias legales referentes a este deber son numerosas, si bien las principales las encontramos en las siguientes normas:

• Decreto nº 2001-1016, del 5 de noviembre de 2001, por el que se establece la creación de un documento relativo a la evaluación de los riesgos para la seguridad y salud de los trabajadores.

• Circular DRT nº 6, del 18 de abril de 2002, para la aplicación del Decreto nº 2001-1016, del 5 de noviembre de 2001 (Especifica cómo realizar la evaluación de riesgos laborales y cómo crear el documento único; desarrolla el contenido y la aplicación de la norma anterior).

Sea cual sea el tamaño de la empresa o industria, el empresario/a debe realizar en un Documento Único (Document Unique, DU), donde plasme los resultados de la evaluación de riesgos que debe realizar en virtud de su deber general de prevención de riesgos profesionales.

El Documento Único deberá incluir un inventario de los riesgos identificados en cada unidad de trabajo. Para ello, el empresario podrá basarse en diferentes fuentes de información de que dispone la empresa: una evaluación de riesgos realizada anteriormente, las listas de puestos de trabajo en particular, el listado de riesgos profesionales establecido por el médico laboral.

En cuanto a la forma del Document Unique (DU), no existe un modelo estricto de obligado seguimiento, siempre y cuando la evaluación responda a los requisitos de legibilidad, coherencia y trazabilidad e incluya los elementos siguientes:

1. Preparación de la evaluación, determinando su alcance y los recursos asignados a la misma (persona responsable de recopilar la información y coordinar la evaluación, fuentes y método de recogida de información, unidades de trabajo en las que va a centrar la evaluación, medios financieros necesarios para cada acción y comunicación del proceso a los trabajadores). Para la evaluación el empresario puede disponer de algunos documentos internos, como por ejemplo, informes y análisis de accidentes de trabajo y enfermedades profesionales, incidentes y averías; fichas de datos de seguridad entregada por el proveedor de productos químicos, avisos de seguridad relacionados con ciertas actividades o exposiciones, informes de auditoría de organismos autorizados, guías y documentos de la inspección de trabajo u organismos en materia de prevención de riesgos laborales, etc.

2. Identificar los riesgos que puedan afectar a los trabajadores, incluidos los que tengan alguna discapacidad, en cada unidad de trabajo. La identificación se basa en el análisis de documentos internos, el análisis de los puestos y las situaciones de trabajo, así como escuchar a los trabajadores y sus representantes. También hay que tener en cuenta los riesgos temporales a determinadas actividades específicas (inventario, mantenimiento…). La evaluación de riesgos deberá incluir la identificación de los riesgos derivados de los desplazamientos in itinere, puesto que los accidentes materializados con motivo de éstos son también considerados como accidentes laborales.

3. Clasificar los riesgos para estimar su importancia, realizando una evaluación de cada riesgo de todas las unidades de trabajo. En esta evaluación participan los diferentes actores, permitiendo compartir los distintos enfoques de técnicos, médicos y organización. Factores que motivan la valoración del riesgo:

a. Frecuencia de repetición.

b. Probabilidad de materialización del riesgo.

c. Percepción del riesgo.

d. Número de trabajadores involucrados en la unidad o que pueden estar involucrados en el entorno inmediato.

e. La gravedad de las posibles consecuencias (daños a los trabajadores, daños en puntos estratégicos de la empresa).

f. Accidentes y enfermedades profesionales observadas en la unidad de trabajo.

4. Registrar los resultados en un Documento Único. Identificados y clasificados los riesgos asociados a cada puesto y de los riesgos asociados a las actividades de la empresa, éstos deben ser registrados en un documento único (DU) para preparar el plan de acción preventiva.

El documento único debe actualizarse (al menos cada año) y cuando se produce un cambio (herramientas, riesgos no identificados previamente, ocurrencia de un accidente de trabajo…etc.). En las empresas con menos de 11 empleados/as, y en las condiciones que se determinen por decreto, previa consulta con las organizaciones profesionales pertinentes, la actualización del documento único puede ser menos frecuente, pero siempre que se garantice un nivel equivalente de protección de la salud y seguridad de los/las trabajadores/as.

Derechos y deberes de los trabajadores

Las obligaciones legalmente atribuidas a la figura del trabajador en materia de seguridad y salud en el trabajo vienen generalmente dispuestas en el artículo L4122-1 del Código de Trabajo, del 7 de marzo de 2008.

Tal y como dispone dicho artículo, teniendo en cuenta las instrucciones emitidas por el empresario, el trabajador ostenta el deber general de velar por su propia seguridad y salud, así como la de otras personas que pudieran verse afectadas con motivo de sus actos u omisiones.

Este deber general se ve sustentado en obligaciones específicas contempladas a lo largo del contenido de la norma y que se resumen en lo siguiente:

• Contribuir al complimiento de la política de prevención de la empresa.

• Responder de su propia seguridad y salud en el trabajo y por la de los compañeros que puedan verse afectados por sus acciones, en la medida de sus conocimientos (información, formación) y los medios de los que disponen.

• Cumplir las prescripciones de seguridad y salud en el trabajo establecidas por el empresario que les sean aplicables.

• Utilizar adecuadamente máquinas y otros equipos de trabajo puestos a su disposición, así como los equipos de protección colectiva e individual, de acuerdo a las instrucciones transmitidas por el empresario, y cumplir los procedimientos de trabajo establecidos.

• Participar en las consultas que realice la empresa y en los exámenes determinados por el médico de trabajo.

• En caso de peligro grave e inminente, adoptar las medidas e instrucciones previamente establecidas para esta situación.

• Asistir a los cursos de formación que imparte la empresa y seguir las instrucciones que se les da.

• Alertar a su superior inmediato, representante de personal o al personal designado en materia de prevención de riesgos laborales en caso de problemas relacionados con la seguridad y salud.

También se exponen, a lo largo del contenido del Código de Trabajo, una serie de derechos reconocidos a la figura del trabajador y que se concretan en lo siguiente:

• Disponer de protección eficaz en materia de seguridad y salud en el trabajo.

• Recibir información y formación adecuada y suficiente sobre las condiciones y riesgos laborales existentes en el lugar y puesto de trabajo, los medios de protección de los que se disponen y las medidas de emergencia a aplicar.

• Tener representación en seguridad y salud en el trabajo.

• Derecho de consulta y participación en la empresa en materia de seguridad y salud en el trabajo, bien a través de ellos mismos o sus representantes para la seguridad y salud en el trabajo.

• Emitir propuestas al empresario en materia de seguridad y salud en el trabajo.

• Interrumpir la actividad y retirarse de su cargo cuando considere que dicha actividad entraña un riesgo grave e inminente para su vida o su salud.

• Solicitar la intervención de las autoridades responsables de la inspección en materia de seguridad y salud en el trabajo.

• Disponer de la vigilancia periódica de su estado de salud en función de los riesgos inherentes a su trabajo.

Derechos y deberes del empresario

En Francia, las obligaciones generales atribuidas a la figura del empresario en materia de prevención de riesgos laborales vienen establecidas en el rango de artículos comprendido entre el L4121-1 y el L4121-5411 del Código de Trabajo.

Tal y como dispone el artículo L4121-1, el empresario es responsable de adoptar las medidas necesarias para garantizar la seguridad y proteger la salud física y mental de los trabajadores. Estas medidas deberán comprender:

• Acciones para prevenir los riesgos laborales y la tensión en el trabajo.

• Actividades de información y formación en materia de seguridad y salud en el trabajo.

• La implantación de una organización de la prevención, con los recursos apropiados.

El empresario deberá garantizar la adecuación de estas medidas para tener en cuenta nuevas circunstancias y tender a la mejora de las situaciones existentes. Por otra parte, el artículo L. 4121-2 dispone que las medidas anteriores deberán aplicarse sobre la base de los siguientes principios generales de prevención:

• Evite riesgos.

• Evaluar los riesgos que no se puedan evitar.

• Combatir los riesgos en la fuente.

• Adaptar el trabajo a la persona, especialmente en lo que respecta a la concepción de los puestos de trabajo y la elección de los equipos, métodos de trabajo y producción de trabajo, en particular, para limitar el trabajo monótono y lento y reducir los efectos de éstos en la salud.

• Considerar el estado evolutivo de la técnica.

• Sustituir lo que es peligroso con lo que no es peligroso o menos peligroso.

• Plan de prevención para integrar, en un todo coherente, la tecnología, la organización del trabajo, las condiciones de trabajo, las relaciones sociales y la influencia de los factores ambientales, incluyendo los riesgos de la intimidación y el acoso sexual , tal como se definen en los artículos L. 1152-1 y L. 1153-1.

• Tomar medidas de protección colectiva que les da prioridad sobre las medidas de protección individual.

• Dar las debidas instrucciones a los trabajadores.

Otras obligaciones generales atribuidas a la figura del empresario y dispuestas en disposiciones puntuales contenidas a lo largo de la norma son:

• Realizar una evaluación de los riesgos profesionales de la actividad de la empresa, la cual deberá condicionar el diseño del proceso productivo, la elección de equipos de trabajo, el uso de productos y preparados químicos, el rediseño de puestos de trabajo y la determinación de las condiciones materiales del centro de trabajo. Esta evaluación debe tener en cuenta el impacto diferencial de los riesgos por motivo de sexo.

• Aplicar las medidas preventivas siguiendo los principios generales de la prevención (ver apartado de evaluación de riesgos) e integrar estas acciones y métodos en todas las fases de la actividad.

• En los casos en los que exista exposición a un riesgo contemplado por decreto que pueda dejar secuelas en el estado de salud del trabajador a largo plazo, el empresario debe llevar el registro, a través de un formulario, de la naturaleza de la exposición, periodo sobre el cual se produce y las medidas implementadas para la eliminación o el control de la misma. El Servicio de Salud en el Trabajo debe tener acceso a dicho modelo, siendo éste un complemento al historial médico del trabajador.

• Asignar las tareas al conjunto de la plantilla teniendo siempre en cuenta su nivel de capacitación para el desarrollo de las mismas y su nivel formativo para trabajar aplicando las medidas preventivas propuestas en la evaluación.

• En el caso de concurrencia de empresas en un mismo centro de trabajo, los empresarios deberán cooperar y coordinarse con tal de aplicar las disposiciones necesarias encaminadas a la protección de la salud de los empleados.

Definiciones

El Código de Trabajo de Francia, principal norma mediante la cual se regula la seguridad y salud ocupacional en el país, no establece en ninguna de sus secciones un apartado por el cual se disponga la definición de los principales conceptos en el ámbito de la seguridad y salud laboral.

Debemos remitirnos al Código de Seguridad Social francés para encontrar alguna referencia legal por la que se definan conceptos pertenecientes al ámbito de la prevención de riesgos laborales. En esta norma se establecen las definiciones atribuidas a los conceptos de accidente de trabajo y enfermedad profesional:

• Accidente de trabajo: Se considera accidente, cualquiera que sea la causa, el que se produce como consecuencia o en relación con el trabajo a cualquier empleado que trabaja con cualquier capacidad o en cualquier puesto, para uno o más empresarios. El accidente es un hecho fortuito que provoca una lesión corporal que por lo general es fácilmente identificable. Además, es un evento repentino que ocurre en un lugar determinado en un tiempo conocido. Incluye el accidente in itinere que ocurre durante el viaje de ida/vuelta desde el lugar de trabajo y residencia o lugar de restauración.

• Enfermedad profesional: Una enfermedad es de origen profesional si constituye el resultado directo de la exposición de un trabajador a los riesgos físicos, químicos, biológicos o los resultados de las condiciones en que se realiza su actividad profesional. Para ser reconocida como tal, la enfermedad deberá figurar dentro de la lista de enfermedades profesionales, incluidas en los anexos del Código de Seguridad Social, y ser reconocida tras la realización de un reconocimiento médico.

Administraciones Públicas competentes

Existe en Francia un amplio abanico de organismos públicos cuyas funciones se enmarcan dentro del ámbito de la seguridad y salud en el trabajo. Se mencionan los principales:

• Ministerio de Trabajo, Empleo, Formación y Asuntos Sociales: Máxima institución gubernamental en materia de trabajo, asume las funciones de planificación y elaboración de las políticas en materia laboral, siendo su misión mejorar la relación entre el colectivo de empresarios y trabajadores.

• Instituto Nacional de Investigación y Seguridad (INRS): Organización independiente y sin ánimo de lucro establecida en 1947. Su Consejo de Administración está formado por miembros de organizaciones que representan a empresarios y trabajadores de forma paritaria. El INRS opera en colaboración con otras instituciones para la promoción de la prevención de riesgos (asistencia técnica, estudios e investigaciones, formación e información…) en el estado francés, ofreciendo asesoramiento tanto para empresas como para los la población trabajadora cubierta por el régimen de la Seguridad Social.

• Agencia Nacional para la Mejora de las Condiciones de Trabajo (ANACT): Entidad dependiente del Ministerio de Trabajo que tiene por misión la mejora de las condiciones laborales de los empleados y la eficiencia de las empresas del país. Sus puntos de actuación giran en torno a la investigación para la mejora de las condiciones de trabajo y la difusión de conocimiento en dicha materia, además de servir de apoyo a las organizaciones para la evaluación y prevención de los riesgos profesionales.

• Instituto de Vigilancia Sanitaria: Institución pública que opera bajo la supervisión del Ministerio de Salud. Se encarga del monitoreo, vigilancia y alerta en todos los ámbitos de la salud pública, incluido el laboral.

• Dirección de la Seguridad Social: Organismo sujeto al Ministerio de Asuntos Sociales y de la Salud, y al Ministerio de Economía y Finanzas. Dentro del ámbito de la seguridad y salud ocupacional, desarrolla las normas que rigen las indemnizaciones por accidente de trabajo y enfermedad profesional. De este modo contribuye en la elaboración de la política de prevención realizada por el Ministerio de Trabajo. Para ello se apoya, a nivel nacional, en el Fondo Nacional de Seguro de Salud para Trabajadores (CNAMTS – Caisse nationale de l’assurance maladie des travailleurs salariés). En él se definen los medios y medidas para promover la prevención de riesgos laborales realizando recomendaciones prácticas, incentivos financieros, la supervisión, la asistencia técnica y consultoría a las empresas para poner en práctica las medidas de prevención, o bien para promover la formación y la información sobre salud y la seguridad en el trabajo.

• Consejo Superior de Prevención de Riesgos Laborales (CSPRP): El Consejo superior para la prevención de los riesgos profesionales es un organismo que participa e interviene activamente en el desarrollo de la política nacional francesa para la prevención de riesgos laborales. Dicha entidad es consultada a tal efecto sobre cualquier materia que implique o guarde relación con la seguridad, salud y confort de los trabajadores.

• Organización profesional de prevención en Obras de Construcción y Trabajos Públicos (OPPBTP): Desarrolla actividades de investigación y asesoramiento en materia de seguridad y salud en el sector de la construcción. Esta entidad está vinculada al Ministerio de Trabajo.

• Eurogip: Agencia de interés público creada por el Fondo Nacional de Seguro de Salud para Trabajadores (CNAMTS – Caisse nationale de l’assurance maladie des travailleurs salariés) y el INRS, para complementar el sistema. Este organismo coordina, desarrolla y promociona actividades en el ámbito de la prevención de riesgos laborales a nivel europeo, sobre todo en el campo de la normalización.

• Inspección de trabajo (L’inspection du travail): La inspección del trabajo está formada principalmente por los inspectores de trabajo y supervisores. Los funcionarios de la inspección del trabajo están sujetos a una serie de obligaciones (imparcialidad, confidencialidad de las denuncias…) y derechos que los protegen contra los obstáculos para el ejercicio de sus funciones, las cuales se resumen en lo siguiente:

o Controlar la aplicación de la legislación laboral (Código del Trabajo, convenios colectivos…) en todos sus aspectos: la salud y la seguridad, el funcionamiento de los órganos de representación (comités de empresa, delegados sindicales…), las horas de trabajo, contrato de trabajo, el trabajo ilegal….etc.

o Asesora e informa a los empresarios, empleados y representantes de los trabajadores sobre sus derechos y obligaciones.

o Facilita la solución amistosa entre las partes, sobre todo durante los conflictos de trabajo.

El inspector de trabajo no está habilitado para resolver las controversias relacionadas con el contrato de trabajo: sólo el Tribunal del Trabajo tiene competencia en este ámbito.

Por otra parte, existen decisiones empresariales que requieren de la aprobación de la Inspección de Trabajo para poder ser materializadas. Algunos ejemplos:

• Despido de representantes del personal, miembro del comité de empresa…), médicos del trabajo y otros profesionales con derechos especiales en cuanto a la protección del empleo.

• Algunas disposiciones en materia de horas de trabajo.

• Empleo de trabajadores jóvenes en alguna de las actividades que en principio están legalmente prohibidas para este colectivo.

Ambito aplicación

La principal norma por la que se regula en Francia la seguridad y salud en el trabajo es la Parte Cuarta del Código de Trabajo, del 7 de marzo de 2008. El ámbito de aplicación de las disposiciones en materia de seguridad y salud en el trabajo viene legalmente dispuesto en el Libro Primero, Título I, Sección I de la Parte Cuarta del Código de Trabajo (artículo L4114-4 y siguientes).

El artículo L4114-4 establece que la Parte Cuarta del Código de Trabajo aplica a las empresas del derecho privado, así como a sus trabajadores. También aplica sus disposiciones a:

• Los establecimientos públicos de tipo industrial o comercial.

• Las instituciones de la administración pública que contraten a personal en los términos del derecho privado.

• Centros de salud y asistencia social mencionados en el artículo 2 de la Ley nº 86-33, del 9 de enero de 1986l por el que se establecen disposiciones estatutarias relativas a los hospitales públicos.

La principal norma por la que se regula en Francia la seguridad y salud en el trabajo es la Parte Cuarta del Código de Trabajo, del 7 de marzo de 2008. El ámbito de aplicación de las disposiciones en materia de seguridad y salud en el trabajo viene legalmente dispuesto en el Libro Primero, Título I, Sección I de la Parte Cuarta del Código de Trabajo (artículo L4114-4 y siguientes).

El artículo L4114-4 establece que la Parte Cuarta del Código de Trabajo aplica a las empresas del derecho privado, así como a sus trabajadores. También aplica sus disposiciones a:

• Los establecimientos públicos de tipo industrial o comercial.

• Las instituciones de la administración pública que contraten a personal en los términos del derecho privado.

• Centros de salud y asistencia social mencionados en el artículo 2 de la Ley nº 86-33, del 9 de enero de 1986l por el que se establecen disposiciones estatutarias relativas a los hospitales públicos.