Hungría

Aspectos generales

La Constitución de Hungría, adoptada en 2011, menciona expresamente que, aparte del derecho a la salud física y mental, cada trabajador tiene derecho a unas condiciones de trabajo que respeten su salud, su seguridad y su dignidad.

En transposición de la Directiva del Consejo 89/391/EEC relativa a la aplicación de medidas para promover la mejora de la seguridad y de la salud de los trabajadores en el trabajo, la Ley 93/1993 de Seguridad y Salud en el Trabajo (Munkavédelmi Törvény) es la base fundamental de la regulación nacional de seguridad y salud en el trabajo.

Además de los requisitos de seguridad laboral, la Ley 93/1993 de Seguridad y Salud en el Trabajo define el sistema de regulación legal, organización e instituciones competentes en la protección de la salud en el trabajo y las tareas que deben desempeñar los empresarios.

Los principios de la Ley 93/1993 de Seguridad y Salud en el Trabajo (SST) son:

• La definición de los requisitos de SST de forma tripartita;

• La responsabilidad objetiva del empresario de conocer los requisitos de las actividades de trabajo seguras y que no perjudiquen la salud de los trabajadores;

• La participación de las partes interesadas;

• La libertad de elección del empresario, dentro de las limitaciones de las normas y regulaciones legales;

• La irresversabilidad de los costes debidos por el empresario a los trabajadores.

La Ley de SST define:

• Los requisitos de las instalaciones en los centros de trabajo;

• Los principios de implantación y puesta en marcha de la seguridad y salud en el trabajo;

• Las condiciones a reunir por los recursos materiales y humanos en la actividad de la empresa;

• Los requisitos a cumplir por los procesos, tecnologías y materiales.

La seguridad y salud en el trabajo en Hungría abarca, por una parte, la seguridad en el trabajo y por otra, el sistema de protección de la salud. Con respecto a la protección de la salud, la Ley 154/1997 sobre Protección de la Salud (Egészségügyi Törvény) establece los objetivos y tareas médicas de la protección de la salud en el trabajo.

De acuerdo con ambas leyes, la salud laboral abarca las disciplinas profesionales de higiene en el trabajo y medicina ocupacional.

Al igual que la Directiva Marco, otras directivas de la Unión Europea sobre asuntos de seguridad y salud, se implementaron también a través de regulaciones nacionales, aunque todavía existen un número importante de normas europeas pendientes de transponer al sistema húngaro.

En resumen, las disposiciones legales fundamentales establecidas en materia de seguridad y salud en el trabajo en Hungría son:

• La Ley 93/1993 de Seguridad y Salud en el Trabajo (Munkavédelmi Törvény);

• La Ley 154/1997 sobre Protección de la Salud (Egészségügyi Törvény);

• La Ley 1/2012 sobre Código de Trabajo;

• Decreto 18/2006 sobre protección frente a accidentes relacionados con sustancias peligrosas;

• La Ley 48/1993 sobre Minería;

• La Ley 25/2000 sobre Seguridad Química, modificada en 2006.

Por otra parte, las Administraciones húngaras iniciaron la preparación de una política nacional de seguridad y salud, basada en la Estrategia de Seguridad y Salud Europea 2014-2020. Las prioridades de la política nacional de SST (borrador de 2011) son:

• La creación de un sistema de supervisión de SST moderno, sólido y eficiente, que mejore la efectividad de la seguridad y salud;

• Disminuir la frecuencia de los accidentes laborales, incrementando el control sobre el reporte de accidentes laborales;

• Disminuir la frecuencia de los accidentes mineros y otros daños en la salud de la actividad minera;

• Incrementar el control de los reportes de los casos de exposición y reducir la frecuencia de los casos de exposición a productos peligrosos, impulsando la introducción de las regulaciones REACH para mejorar la seguridad química;

• Desarrollo y supervisión continua de la seguridad y salud en el trabajo, apoyando las prácticas de prevención de riesgos basadas en evaluaciones de riesgos;

• Asegurar una cultura preventiva, de concienciación en seguridad y salud, creando la actitud de salud como un valor;

• Educación (formación y formación continua), servicios de información en SST;

• Conciliación, reforzando la función de la protección de intereses;

• Identificar y analizar las investigaciones científicas, los nuevos retos de la SST en Hungría, elaborar las respuestas necesarias: Estudios exhaustivos y un perfil nacional de SST;

• Las tareas de los expertos y los servicios profesionales de SST dentro de los nuevos retos;

• Cambio de paradigma en los servicios de salud en el trabajo;

• Mejorar la efectividad de la protección de la seguridad y salud en el trabajo en el ámbito de las micro, pequeñas y medianas empresas;

• Mejorar la efectividad de la supervisión de la salud;

• Regenerar la mano de obra en ciertos grupos de trabajadores vulnerables (veteranos, inmigrantes, rehabilitados debido a accidente, enfermedad o discapacidad laboral) y reincorporarlos al mercado laboral;

• Mejorar la coherencia de políticas.

Requisitos de los profesionales de la SST

En Hungría, existen cualificaciones y funciones distintas para los profesionales de seguridad y para los profesionales de salud.

La cualificación de los especialistas en seguridad en el trabajo puede ser secundaria o superior.

• La cualificación secundaria puede ser obtenida dentro de los programas de formación profesional (técnica), que consisten en programas de 240 a 360 lecciones, según la formación profesional.

• La cualificación superior se pueden obtener en Hungría a través de programas de posgrado, una vez obtenido un diploma (nivel universitario).

• También dan acceso a cualificación superior los programas de especialización como ingeniero de seguridad y salud y como experto en seguridad y salud, que consisten en cursos de 2 años y 120 créditos, a los que se accede una vez completado un grado de ingeniería (u otro de nivel universitario).

• La cualificación superior da acceso a la autorización como experto en seguridad en el trabajo.

Ambito aplicación

La Ley 93/1993 de Seguridad y Salud en el Trabajo se aplica en todo el país, incluyendo zonas libres de impuestos (duty-free), a todas las actividades laborales formalmente establecidas, independientemente de la organización o promotor implicado.

Algunas disposiciones específicas de la Ley se aplican también a terceras personas (visitantes, peatones, clientes,…) presentes en áreas afectadas por el desarrollo de trabajos que presentan determinados riesgos como:

• Riesgo de caídas a distinto nivel o caída de objetos en el centro de trabajo (sección 28);

• Ruido, vibración, polvo, sustancias químicas, radiaciones, presión atmosférica (sección 32);

• Riesgos generados por materiales, procesos, tecnología, equipos de trabajo (sección 40);

• Situaciones extraordinarias de trabajo (secciones 44 y 45).

Administraciones Públicas competentes

En Hungría, las competencias en materia de seguridad y salud en el trabajo corresponden al Ministerio de Asuntos Sociales y Empleo. La Inspección de Trabajo húngara, dependiente de este Ministerio, fiscaliza la aplicación de la legislación relativa a la seguridad y salud en la esfera laboral.

Principales organismos competentes en materia de seguridad y salud en Hungría:

  • Inspección de Trabajo, también identificada como Administración Nacional de Seguridad y Salud en el Trabajo. Es un órgano central independiente, establecido para iniciar, preparar y promover las tareas de la Administración relacionadas con la seguridad y salud, y ejercitar competencias regulatorias generales en SST.

La Inspección de Trabajo contribuye activamente a la preparación y elaboración de las normas aplicables en este ámbito. Por otra parte, es el centro de referencia nacional de la Agencia Europea para la Seguridad y la Salud en el Trabajo (EU-OSHA), desempeñando esta función en colaboración con los interlocutores sociales.

La sede de la Inspección de Trabajo húngara se encuentra en Budapest, y cuenta con el apoyo de siete inspecciones de trabajo regionales. Además de sus funciones de control, las inspecciones de trabajo realizan actividades de asesoramiento.

  • Servicio Nacional de Salud y Medicina Pública (ÁNTSZ). Sus funciones están reguladas por la Ley 11 de 1991 sobre Servicio Nacional de Salud y Medicina Pública. Esta organización desarrolla, entre otras, funciones relacionadas con la SST.

El Servicio Médico se estructura en tres niveles:

  • El nivel nacional incluye la Oficina Nacional de Jefatura Médica. Cuenta con dos centros nacionales subordinados: el Centro de Salud Pública József Fodor y el Centro de Epidemiología Nacional Béla Johan.
  • En el nivel intermedio se encuentran los institutos de los condados y de la capital;
  • En el nivel inferior se encuentran los institutos municipales y de distritos.
  • Centro de Salud Pública József Fodor: Desempeña tareas públicas (estatales) en los campos de la alimentación y nutrición, radiobiología y radiohigiene, medio ambiente y salud comunitaria, seguridad química, seguridad e higiene en el trabajo. Sus funciones en estas áreas abarcan:
  • Trabajos metodológicos – profesionales y dirección profesional;
  • Actividades de organización;
  • Control de calidad y certificaciones de calidad;
  • Investigación científica;
  • Formación, formación continua, información;
  • Participación en la formulación de legislación y armonización legal con la EU;
  • Recogida, registro, procesamiento y análisis de datos;
  • Establecimiento y mantenimiento de relaciones profesionales y científicas locales e internacionales.

Estas tareas son desempeñadas por instituciones competentes que funcionan como partes integrantes del Centro de Salud Pública József Fodor y en coordinación con éste, de acuerdo con las características y necesidades de sus áreas profesionales. Estas instituciones son:

  • El Instituto Nacional de Seguridad Química;
  • El Instituto Nacional de Salud Laboral;
  • El Instituto Nacional de Investigación de Radiobiología y Radiohigiene “Frédéric Joliot-Curie”;
  • El Instituto Nacional de Salud Medioambiental;
  • El Instituto Nacional de Alimentación y Nutrición.
  • Oficina Minera y Geológica de Hungría (MBH): Es un órgano de la Administración del Estado de ámbito nacional que funciona, bajo control del Gobierno, supervisado por el Ministerio de Economía.

Este organismo desarrolla las decisiones del Ministro relacionadas con la gestión de los recursos minerales y contratos de concesión. También, prepara las normas de seguridad minera y supervisa la seguridad de las explotaciones mineras.

  • Fundación Pública de Investigación en Seguridad Laboral (PFROS): Es una organización independiente sin ánimo de lucro. Sus tareas principales son:
  • Identificar, testear y estimar los efectos dañinos en el entorno laboral, incluyendo el macro-entorno;
  • Desarrollar los métodos necesarios de prevención;
  • Recopilar, procesar y distribuir información sobre seguridad laboral.

El PFROS es el Centro Nacional de la OIT en Hungría. En contacto permanente con los centros de OIT, envía y recibe información internacional de forma regular sobre nuevos resultados de investigaciones y sobre sobre seguridad en el trabajo.

 

Definiciones

En el ámbito de la Ley de SST, la definición de determinados conceptos es la siguiente:

• Accidente: efecto sobre el organismo humano, originado de forma súbita o durante un periodo de tiempo relativamente corto, ajeno a la voluntad de la persona accidentada y que causa un daño, envenenamiento u otro daño físico o psicológico para su salud, incluso la muerte;

• Puesta en marcha: proceso que culmina con el establecimiento de una nueva instalación o centro de trabajo, con la renovación, ampliación o modificación de una que ya existe o en la introducción de una nueva máquina, independientemente de su uso posterior;

• Accidente laboral: accidente que afecta a un trabajador durante o en conexión con el desarrollo de su trabajo habitual, independientemente de dónde o cuándo ocurra, o hasta qué punto el trabajador accidentado contribuyó al suceso;

Un accidente ocurre en conexión con el desarrollo del trabajo si ocurre durante cualquiera las siguientes actividades relacionadas con el trabajo habitual: transporte, recepción de materiales, movimiento de materiales, lavado, comida en el comedor de empresa, uso de los servicios de salud laboral u otros servicios establecidos por la empresa, etcétera;

No se considera accidente en conexión con el desarrollo del trabajo (es decir, no es accidente laboral) si el accidente ocurre durante el tránsito entre la casa del trabajador y el centro de trabajo o viceversa (entre el centro de trabajo y el hogar del empleado), a menos que el accidente ocurra con un vehículo de propiedad o alquilado por la empresa;

• Accidente laboral minero: accidente laboral ocurrido durante la actividad minera;

• Equipo de trabajo: toda maquinaria, aparatos, herramientas o equipos utilizados durante o en conexión con el trabajo (con la excepción de los equipos de protección individual);

• Centro de trabajo: todo espacio abierto o cerrado (incluyendo establecimientos subterráneos y vehículos) en el que hay trabajadores desarrollando o en conexión con el trabajo;

• Trabajador: persona que trabaja dentro de una relación de trabajo formal;

• Puesta en marcha segura: actividad de seguridad y salud en el trabajo durante la cual el operador se asegura de que un determinado lugar, centro de trabajo, tecnología o equipo de trabajo cumple con los requisitos de seguridad y salud, y ordena su puesta en funcionamiento;

• Empresario: persona que emplea a un trabajador en un trabajo formal;

• Reinicio: nueva puesta en marcha de un equipo de trabajo o tecnología que ha sido sometido a procedimientos de puesta en marcha segura anteriormente, y que ha estado fuera de funcionamiento por un periodo continuo de al menos 30 días previos a la puesta en marcha, o que ha sido sometido a una reparación con desmontaje completo;

• Peligroso (adjetivo): establecimiento, equipo de trabajo, proceso o tecnología que, en ausencia de la apropiada protección, puede causar daños graves en la salud o la integridad del trabajador;

• Sustancia peligrosa: cualquier sustancia o preparado que puede convertirse en una fuente de peligro por sus efectos físicos, químicos o biológicos, y en materiales particulares que sean:

• Explosivos;

• Oxidantes;

• Inflamables;

• Radiactivos;

• Venenosos;

• Corrosivos;

• Irritantes;

• Sensibilizantes;

• Infecciosos;

• Cancerígenos;

• Mutágenos;

• Teratogénicos;

• Embriotóxicos (incluyendo los que causan abortos espontáneos, partos prematuros o desarrollo lento del feto);

• Cualquier otro producto dañino o mortal.

• Fuente de peligro: cualquier factor presente durante o en conexión con el desarrollo del trabajo que puede poner en peligro o dañar a los empleados o personas presentes en el área en la que se desempeña el trabajo. En particular, son fuentes de peligro:

• Fuentes de peligro físico:

• Equipos de trabajo, vehículos, equipos y partes de éstos usados para transporte o movimiento de materiales;

• Pérdida de equilibrio de mecanismos;

• Superficies deslizantes;

• Superficies cortantes, desniveladas, inclinadas, esquinas y bordes;

• Temperatura de los objetos;

• Posición del centro de trabajo en relación con el nivel del suelo;

• Diferencia de nivel;

• Ingravidez;

• Presión, temperatura, humedad y nivel de ionización del aire y corrientes de aire;

• Iluminación;

• Radiación y campos electromagnéticos;

• Radiación particulada;

• Corriente eléctrica y electricidad estática;

• Aerosoles y partículas en el aire;

• Las sustancias peligrosas;

• Fuentes de riesgo biológico, incluyendo micro-organismos y sus productos metabólicos y macro-organismos (plantas, animales);

• Estrés psíquico, nervioso y psicológico.

Derechos y deberes del empresario

Los derechos y obligaciones del empresario están establecidos en el Capítulo IV de la Ley 93/1993 de Seguridad y Salud en el Trabajo. En general, es obligación del empresario establecer una estrategia exhaustiva y unificada de SST en la empresa.

El empresario debe realizar una evaluación de riesgos para su gestión y eliminarlos en origen, aplicando los principios de sustitución de elementos peligrosos por otros menos dañinos, y de anteponer las protecciones colectivas a las individuales.

El empresario debe preparar la documentación apropiada y proporcionar información y formación en SST a los trabajadores.

Las compensaciones por peligrosidad en el trabajo no están permitidas. Esto significa que el empresario no puede otorgar bonus o pluses a los trabajadores por estar expuestos a riesgos en el trabajo.

Para el desempeño de sus obligaciones, el empresario puede recurrir a personas o servicios especializados de seguridad y salud, con la formación y cualificaciones adecuadas, que aseguren un desempeño adecuado de las obligaciones de SST de la empresa.

La designación de especialistas en SST no libera al empresario de sus responsabilidades para lograr las condiciones aceptables de seguridad y salud.

Las tareas de los especialistas de SST que desempeñen las funciones de SST en la empresa son:

  • Transmitir a los trabajadores las instrucciones apropiadas en tiempo y forma;
  • Controlar regularmente que las condiciones de trabajo cumplan con los requisitos y que los trabajadores sean conocedores de las normas establecidas;
  • Proporcionar a los trabajadores los equipos de trabajo adecuados para el desempeño del trabajo y los riesgos asociados;
  • Dialogar con los trabajadores o los representantes de seguridad y salud sobre los efectos de las nuevas tecnologías en su seguridad y salud, antes de su implantación;
  • Investigar de forma inmediata las irregularidades y emitir informes sobre aspectos de seguridad y salud relevantes. También iniciar las acciones que procedan, como informar a las personas afectadas y, en caso de riesgo inminente, detener las actividades;
  • Actuar de acuerdo con los procedimientos establecidos en caso de producirse un accidente o enfermedad laboral;
  • Asegurar el uso, capacidad de protección, condiciones de higiene, limpieza, mantenimiento, reparación y sustitución de los equipos de protección.

El empresario debe asegurarse que los trabajadores conocen y están concienciados con el conocimiento teórico y práctico y las regulaciones, instrucciones e información necesarias para el mantenimiento de las condiciones de seguridad y salud. Este adiestramiento se realizará:

  • Previamente al inicio del desempeño del trabajo;
  • Cuando se produzcan alteraciones en el centro de trabajo, en las responsabilidades o en las condiciones de seguridad y salud en el trabajo;
  • Cuando los equipos de trabajo sean modificados o cuando se introduzcan nuevos equipos de trabajo;
  • Cuando se introduzca nueva tecnología.

 

Derechos y deberes de los trabajadores

Los derechos y obligaciones de los trabajadores están establecidos en el capítulo IV de la Ley 93/1993 de Seguridad y Salud en el Trabajo.

Los trabajadores tienen el derecho de exigir al empresario:

• Unas condiciones de trabajo seguras y saludables y, en el caso de actividades peligrosas, el cumplimiento con las medidas de protección que establecen las normas de SST correspondientes;

• La recepción de la información necesaria para el desempeño seguro y saludable del trabajo, así como los medios para poder comprenderla;

• Equipar a los equipos de trabajo y contar con los equipos de protección necesarios para el desempeño seguro del trabajo;

• Acceso a productos e instalaciones de limpieza y de higiene personal.

Los trabajadores no pueden ser discriminados por la reclamación de las condiciones de seguridad y salud a las que tienen derecho, así como por las notificaciones que efectúen (de buena fe) por la negligencia evidente del empresario.

También tienen derecho a rechazar la ejecución de trabajos que presenten algún peligro para su integridad física y su salud, tanto a sí mismos, como para otros trabajadores y terceras personas afectadas. Las situaciones peligrosas incluyen particularmente aquellas producidas en caso de no funcionamiento o ausencia de los dispositivos de protección o los equipos de protección individual necesarios.

Los trabajadores deben realizar su trabajo sólo si son capaces de desempeñarlo de forma segura, respetando las normas y prácticas de seguridad y salud. En particular, los trabajadores deben:

• Asegurarse de que los equipos de trabajo puestos a su disposición están en condiciones seguras, y manejar y mantener dichos equipos de acuerdo con su finalidad y las instrucciones del empresario;

• Utilizar los equipos de protección individual apropiadamente y mantenerlos en condiciones de limpieza según las instrucciones;

• Vestir ropa que no ponga en peligro su salud o integridad física;

• Mantener la disciplina, el orden y la limpieza de su lugar de trabajo;

• Adquirir y aplicar el conocimiento necesario para el desempeño seguro de su trabajo;

• Acudir a los exámenes médicos prescritos y, en el caso de determinados trabajo, someterse a las pruebas de aptitud establecidas;

• Evitar los malos comportamientos y acciones inseguras por propia iniciativa y obedecer a sus supervisores en caso de advertencias en este sentido;

• Informar inmediatamente de cualquier accidente, daño o enfermedad.

Evaluación de riesgos

Aunque en la Ley 93/1993 de Seguridad y Salud en el Trabajo, el concepto de evaluación de riesgos no sale nominalmente citado como elemento obligatorio a desarrollar por las empresas, las obligaciones de identificación de riesgos y determinación de medidas y procedimientos de seguridad y salud que tiene asignadas el empresario, hacen de facto imprescindible la realización de una evaluación de riesgos.

Además, la realización de evaluaciones de riesgos bajo estándares de reconocido prestigio deviene una herramienta muy útil que contribuye a controlar y mejorar las condiciones de seguridad y salud en los centros de trabajo.

Al igual que ocurre con las actividades de inspección, chequeos, establecimiento de medidas de prevención y protección, control, redacción procedimientos, etcétera, la evaluación de riesgos es una actividad a desempeñar por un profesional de seguridad y salud al que el empresario debe recurrir, ya sea como persona o mediante un servicio externo.

Planificación de la actividad preventiva

Al igual que ocurre con la evaluación de riesgos, la planificación de la actividad preventiva no está como tal exigida en la Ley 93/1993 de Seguridad y Salud en el Trabajo.

Sin embargo, el empresario está obligado a realizar determinadas acciones de seguridad y salud que tienen expresamente establecido algún criterio de regularidad o temporal que en la práctica requieren de planificación. Por ejemplo:

• La supervisión regular de las condiciones de trabajo, dentro de los requisitos de seguridad y salud exigidos;

• La supervisión regular del conocimiento y cumplimiento de las normas de seguridad y salud por parte de los trabajadores;

• Debatir con los trabajadores o sus representantes en materia de seguridad y salud, previamente a la introducción de una nueva tecnología en el centro de trabajo;

• La realización de pruebas de seguridad periódicas a los equipos de trabajo;

• La realización de acciones formativas iniciales, periódicas y bajo determinadas circunstancias, para los trabajadores de la empresa;

• La realización de reconocimientos y controles previos y periódicos de la salud de los trabajadores;

• La realización de simulaciones periódicas de situaciones de emergencia y evacuación.

Además, el empresario tiene la obligación de establecer un programa de gestión de seguridad y salud, dentro del cual es imprescindible incluir la planificación de la actividad preventiva.

Organización de la actividad preventiva

Para el desempeño de sus obligaciones de seguridad y salud, el empresario puede recurrir a profesionales cualificados. Estos pueden formar parte de la plantilla de la empresa o pertenecer a servicios de seguridad y salud que, a su vez, también pueden ser internos o externos a la empresa.

En Hungría, se identifican por un lado las funciones de los servicios de seguridad, y por otro las funciones de los servicios de salud.

Servicios de seguridad

La sección 8 de la Ley 93/1993 de Seguridad y Salud en el Trabajo establece concretamente que las actividades de SST a desarrollar por la empresa, que estén específicamente designadas como “actividades de seguridad profesional”, deben ser desarrolladas por una persona con la cualificación adecuada. En el caso de las instalaciones mineras, con cualificación profesional en el campo de la minería.

Las actividades consideradas de seguridad profesional son, en general, aquellas para las que es necesario un conocimiento específico de una materia o disciplina técnica, complementados con conocimientos en seguridad y salud poder gestionar dicha actividad.

Dentro de las tareas que se consideran actividades de seguridad profesional, se encuentran:

• El establecimiento de procesos de trabajo, tecnologías, equipos de trabajo y materiales;

• Los chequeos e inspecciones regulares de seguridad a instalaciones, lugares de trabajo, equipos o tecnologías de trabajo;

• El establecimiento por escrito de normas internas sobre el suministro de equipos de protección individual;

• Informar a los trabajadores sobre los riesgos a los que están expuestos, las medidas preventivas a tomar;

• La identificación de los equipos de protección individual a suministrar a los trabajadores;

• La implantación de los equipos e instalaciones de lucha contra incendios y sistemas de alarma;

• La realización de simulaciones periódicas de situaciones de emergencia y evacuación;

• La definición de recursos materiales, humanos y organizativos de primeros auxilios en el centro de trabajo;

• Establecer los procedimientos para determinar las aptitudes físicas y normas de comportamiento que deben reunir los trabajadores para un desempeño seguro del trabajo;

• Formar e informar a los trabajadores para un desempeño seguro del trabajo;

• Dialogar con los trabajadores o sus representantes de seguridad y salud sobre los efectos de las nuevas tecnologías en su seguridad y salud, antes de su implantación;

• Investigar de forma inmediata las irregularidades y emitir informes sobre aspectos de seguridad y salud relevantes. También iniciar las acciones que procedan, como informar a las personas afectadas y, en caso de riesgo inminente, detener las actividades;

• Actuar de acuerdo con los procedimientos establecidos en caso de producirse un accidente o enfermedad laboral;

• Asegurar el uso, capacidad de protección, condiciones de higiene, limpieza, mantenimiento, reparación y sustitución de los equipos de protección;

• Establecer planes de emergencia y evacuación;

• En general, participar en el diseño de la estrategia corporativa y en las actividades propias de SST.

Ciertas actividades, como las inspecciones obligatorias de equipos de elevación, las mediciones de ruido, vibraciones o las mediciones ambientales, deben ser desarrolladas por expertos habilitados o por laboratorios acreditados.

La determinación del número y especialización de los profesionales de SST dependen de la categoría de riesgo de la actividad (I-II-III) y del número de empleados en la empresa. Las empresas de más alto riesgo son las de categoría I, en la que se sitúan (por ejemplo, la fabricación de productos químicos); mientras que las empresas de bajo riesgo son las de categoría III (por ejemplo, empresas de catering).

En empresas de hasta 9 trabajadores o empresas hasta 50 trabajadores en las categorías II y III, el empresario debe designar a un trabajador competente para la realización de las tareas de SST. En este caso, el empresario puede asumir estas funciones si demuestra la formación, habilidades y experiencia en SST habilitantes.

Servicios de salud

Además, la empresa debe contar con un servicio de salud, que puede ser proporcionado únicamente por personal médico especializado. Este servicio puede pertenecer a la propia empresa o ser contratado con una empresa externa.

En cualquier caso, el servicio médico será autorizado y supervisado por los organismos públicos de salud. Dicha habilitación se realiza según lo establecido en el Decreto 27/1995 NM, de regulación de los servicios profesionales de salud.

Cada actividad tiene una calificación de riesgo para la salud (A-B-C-D), siendo la categoría A la más peligrosa (por ejemplo, minería o trabajo con materiales cancerígenos) y la categoría D la menos peligrosa (por ejemplo trabajos en oficinas).

En función de esta categoría y del número de empleados al cargo, se determina el número de médicos o auxiliares que deben integrar el servicio de salud. Así, una empresa con más de 300 trabajadores en una actividad calificada como A o B, debe contar con un auxiliar en las propias instalaciones de la empresa.

El servicio de salud se encarga de actividades de prevención, control y rehabilitación de la salud de los trabajadores. Sus funciones básicas con:

• Pruebas de aptitud;

• Análisis de los riesgos para la salud del ambiente laboral y de las actividades de los trabajadores;

• Notificación de enfermedades profesionales;

• Tareas relacionadas con la seguridad química;

• Información sobre salud en el trabajo;

• Tareas relacionadas con las vacunaciones y la medicina preventiva.

Los servicios de salud deben estar coordinados con el resto de tareas de SST de la empresa, especialmente en las tareas de identificación de riesgos en el trabajo, establecimiento de los requisitos de primeros auxilios, la organización de la asistencia médica en caso de emergencias o los planes de emergencia y planes de rehabilitación.

Auditorías

En Hungría, no existe una obligación legal explícita en cuanto a la realización de auditorías del sistema de gestión de la seguridad y salud en el seno de la empresa.

Sin embargo, las obligaciones de identificación de riesgos, determinación de medidas y procedimientos y otras exigencias de seguridad y salud que tiene asignadas el empresario hacen, de facto, muy recomendable la implantación de procedimientos de auditoría, como herramienta para reforzar el cumplimiento de las obligaciones legales en materia de seguridad y salud.

Para implantar los procedimientos de auditoría en la empresa, se puede seguir cualquier estándar de reconocido prestigio sobre sistemas de gestión de la SST, como pueden ser la OIT-OSH:2001 o la OSHAS 18001:2007.

Al igual que ocurre con las actividades de inspección, chequeos, establecimiento de medidas de prevención y protección, control, redacción procedimientos, evaluación de riesgos, etcétera, una auditoría del sistema de PRL sería una actividad a desempeñar por un profesional de seguridad y salud al que el empresario puede recurrir, ya sea como persona o mediante un servicio externo.

Aparte de las auditorías que la empresa pudiera establecer y realizar como herramienta de gestión, el desempeño de la SST por parte de las organizaciones en Hungría está controlado a nivel estatal por distintas administraciones:

• La Inspección de Seguridad y Salud;

• El Servicio Nacional de Salud y Medicina Pública;

• La administración minera.

Estos organismos de inspección proporcionan soporte a los empresarios, trabajadores y representación de los trabajadores, por medio principalmente de información y asesoramiento, para el ejercicio de sus derechos y obligaciones de SST.

El ámbito de inspección de estos órganos incluye:

• El cumplimiento de las tareas y responsabilidades de SST de los empresarios y trabajadores;

• El respeto de los requisitos a establecer en los centros de trabajo, el funcionamiento de los equipos de trabajo y el uso de tecnologías, materiales y equipos de protección individual;

• La investigación, notificación y registro de los accidentes y enfermedades profesionales, así como las medidas para su prevención.

Dentro de su función inspectora, estos organismos públicos pueden tomar medidas para la corrección de condiciones deficientes de seguridad y salud encontradas durante las inspecciones, así como el establecimiento de sanciones.

La Inspección de Seguridad es la autoridad competente en primera instancia en materia de SST, lo cual le confiere capacidad para:

• Realizar inspecciones en cualquier centro de trabajo en su área de autoridad, sin necesidad de permiso especiales;

• Investigar accidentes de trabajo (con excepción de accidentes de aviación y accidentes de tráfico en autopistas públicas);

• Requerir al empresario el cumplimiento de requisitos y condiciones de SST;

• Obligar al empresario a corregir faltas descubiertas, en un plazo determinado;

• Prohibir a los trabajadores el desempeño de tareas que conlleven incumplimientos graves de las normas y condiciones de SST;

• Ordenar la interrupción de actividades peligrosas, la parada de plantas y secciones de plantas o la suspensión del funcionamiento o utilización de equipos de trabajo en caso de peligro directo a la salud o la integridad física de cualquier trabajador, hasta la desaparición de los riesgos;

• Ordenar una investigación sobre los espacios de trabajo, equipos de trabajo o partes de equipos de protección o tecnologías que ponen en peligro, en su normal funcionamiento, la seguridad y salud de los trabajadores;

• Ordenar una investigación de accidentes de trabajo relacionados con espacios de trabajo, equipos de trabajo o partes de equipos de protección o tecnologías;

• Ordenar la investigación o notificación de un accidente de trabajo, en caso de que la empresa no los haya realizado previamente en cumplimiento de sus obligaciones;

• Ordenar la suspensión de la utilización o uso de un equipo de trabajo o protección personal, si éstos no cuentan con las certificaciones correspondientes;

• Exigir el cumplimiento de procedimientos específicos, aunque éstos se refieran a la vulneración de otras legislaciones.

Como autoridad competente en primera instancia, la Inspección de SST tiene además las siguientes funciones concretas:

• Otorgar la licencia de actividad a los profesionales de seguridad y mantener el registro de licencias;

• Otorgar certificados de aprobación de equipos de protección individual.

El ámbito de actuación de la Inspección de SST no incluye:

• La vigilancia de la salud laboral y las medidas de protección contra radiaciones especificadas en legislación, y la vigilancia de las medidas de protección frente a radiación relacionadas con la utilización de energía atómica;

• Materias bajo la autoridad de la inspección y autoridad minera;

• Las fuerzas armadas y cuerpos y fuerzas de policía armados.

Formación

La Ley 93/1993 de Seguridad y Salud en el Trabajo establece (sección 52) que los estudiantes, ya en la escuela, deben ser educados en las normas básicas para un estilo de vida saludable y en prácticas de trabajo seguras y saludables; y durante su formación profesional, sobre los requisitos de seguridad y salud necesarios para la profesión que están aprendiendo.

Aparte de este planteamiento de cultura preventiva estratégica en todo el país, los empresarios tienen sus propias obligaciones de formación en SST de sus empleados. Así, las empresas deben proporcionar formación a todos sus empleados:

• Al inicio de su trabajo;

• Cuando las responsabilidades, condiciones laborales o de seguridad y salud en un centro de trabajo se alteren;

• En caso de instalación o modificación de equipos de trabajo;

• Cuando se introduzca una nueva tecnología en la empresa.

Este adiestramiento facilitará un conocimiento teórico y práctico sobre las regulaciones, instrucciones e información necesarias para el mantenimiento de las condiciones de seguridad y salud. Hasta que un empleado no haya adquirido este nivel de conocimiento, sus actividades deben ser supervisadas.

Con respecto a los representantes de los trabajadores en materia de SST, el empresario debe establecer un programa formativo de al menos 32 horas en cada ciclo electoral. Esta formación de los representantes de SST puede ser de 8 horas el caso de que los representantes de los trabajadores sean además trabajadores con cualificación profesional en seguridad.

La cualificación de estos especialistas en seguridad en el trabajo puede ser secundaria o superior.

La cualificación secundaria puede ser obtenida dentro de los programas de formación profesional (técnica), que consisten en programas de 240 a 360 lecciones, según la formación profesional.

La cualificación superior se pueden obtener en Hungría a través de programas de posgrado, una vez obtenido un diploma (nivel universitario).

También dan acceso a cualificación superior los programas de especialización como ingeniero de seguridad y salud y como experto en seguridad y salud, que consisten en cursos de 2 años y 120 créditos, a los que se accede una vez completado un grado de ingeniería (u otro).

La cualificación superior da acceso a la autorización como experto en seguridad en el trabajo.

Información

Los empresarios deben proporcionar a todos sus empleados información necesaria para el mantenimiento de las condiciones de seguridad y salud en el trabajo. Esta información, al igual que los programas de formación en SST será entregada a los trabajadores:

• Al inicio del trabajo;

• Cuando las responsabilidades, condiciones laborales o de seguridad y salud en un centro de trabajo se alteren;

• En caso de instalación o modificación de equipos de trabajo;

• Cuando se introduzca una nueva tecnología en la empresa.

En el caso concreto de las máquinas instaladas en un centro de trabajo, la documentación de funcionamiento, señales de alarma, prohibición y e información estarán en los idiomas de los trabajadores afectados.

Además, el empresario deberá proporcionar la información en relación con las condiciones de seguridad y salud en el trabajo, en caso de requerimiento efectuado por los representantes de SST de los trabajadores.

Consulta y participación

El capítulo IV de la Ley 93/1993 de Seguridad y Salud en el Trabajo establece y regula la representación de los trabajadores en materia de seguridad y salud.

Los representantes de seguridad y salud (munkavédelmi képviselő) elegidos por los trabajadores son la principal forma de representación en SST en la mayoría de las empresas en Hungría. Los representantes de los trabajadores pueden reunirse en un comité de seguridad y salud (munkahelyi munkavédelmi bizottság) exclusivamente formado por al menos tres de ellos. En el caso de grandes empresas, el comité de seguridad y salud será paritario, es decir, contará con representación también del empresario (paritásos munkavédelmi testület)

A partir de empresas con más de 10 trabajadores, los trabajadores pueden elegir un representante de seguridad y salud. En el caso de empresas en las que no se ejecuten tareas físicas, el número mínimo para poder contar con un representante de SST es de 20 empleados.

En el caso de empresas más pequeñas, sin representantes de SST, el empresario consultará directamente a los trabajadores sobre las condiciones de SST.

En las empresas con 50 o más trabajadores, el empresario debe establecer un comité de seguridad y salud paritario, con igual número de representantes de los trabajadores y del empresario. La normativa establece que la dirección del comité debe alternarse entre un representante de los trabajadores y del empresario, aunque el número de miembros, normas de funcionamiento y acciones concretas del comité, deben ser acordadas entre sus componentes. En los comités, es muy recomendable la participación de los especialistas en seguridad y salud de la empresa.

Los representantes de SST tienen la capacidad de vigilar que las condiciones de seguridad y salud en el centro de trabajo reúnen los requisitos legalmente establecidos y, en particular:

• Las condiciones de seguridad de los espacios de trabajo, equipos de trabajo y equipos de protección individual;

• Las medidas de seguridad y salud y prevención de accidentes;

• La formación y preparación de los trabajadores para un desempeño seguro del trabajo.

Para el ejercicio de sus funciones, los representantes de SST pueden:

• Acceder al centro de trabajo dentro de su ámbito de actuación, durante las horas de trabajo y obtener información de los trabajadores que están allí trabajando;

• Participar en la toma de decisiones de la empresa que pudieran tener repercusiones en la seguridad y salud de los trabajadores, así como de las decisiones sobre la instalación de nuevos centros de trabajo;

• Solicitar información del empresario, relacionada con las condiciones de seguridad de salud en el trabajo;

• Expresar su opinión y realizar sugerencias al empresario;

• Participar en la investigación de accidentes de trabajo y de circunstancias que causaron enfermedades profesionales;

• Requerir, en caso justificado, a la inspección de SST.

Los representantes de los trabajadores pueden solicitar, previo acuerdo con el empresario, el asesoramiento de expertos para asuntos relacionados con determinadas condiciones de trabajo y de seguridad y salud, y dialogar con los inspectores de SST sobre las situaciones tratadas.

Las normas para el cumplimiento con los requisitos de SST de la empresa, deben ser establecidas con el acuerdo entre el empresario y los representantes de los trabajadores en un comité. Además, un comité de SST puede requerir al empresario para que establezca un programa de seguridad y salud en el trabajo.

Para el desempeño de sus funciones, el empresario debe garantizar que los representantes de SST en el comité:

• Cuentan con el suficiente tiempo (remunerado en las mismas condiciones que su tiempo de trabajo) para la realización de las actividades necesarias;

• Cuentan con los necesarios medios para desarrollar sus actividades;

• Reúnen al menos 32 horas de formación específica (8 horas en el caso de que los representantes sean profesionales de la seguridad cualificados).

El coste de establecer estas condiciones corre de cargo de la empresa.

Vigilancia de la salud

La vigilancia de la salud de los trabajadores en Hungría es una acción obligatoria para las empresas, establecida en la sección 50 de la Ley 93/1993 de Seguridad y Salud en el Trabajo

Además de la Ley de SST, el Decreto Ministerial 33/1998, regula los exámenes médicos de acuerdo con la actividad, profesión y salud personal, estableciendo tres tipos de exámenes de la salud a los que se deben someter los trabajadores:

• Exámenes previos al desempeño del trabajo, antes del inicio de un nuevo trabajo o de actividades en un nuevo lugar o entorno de trabajo;

• Exámenes periódicos, a intervalos máximos de un año, se realizarán en los siguientes casos:

• Trabajadores menores de 18 años;

• Trabajadores veteranos;

• En el caso de trabajadores destinados fuera de Hungría, si el examen médico no se ha efectuado en el lugar de destino;

• Trabajos con riesgo alto de accidentes;

• Exámenes extraordinarios, se realizarán en los siguientes casos:

• Cuando la salud del trabajador se haya alterado de forma significativa, de modo que pudiera condicionar el desempeño del trabajo en condiciones de seguridad y salud;

• Tras haber sufrido enfermedad profesional aguda, exposiciones extremas a situaciones peligrosas o en el caso de sufrir accidentes de trabajo reiteradamente o accidentes con pérdida de consciencia;

• Tras haber sufrido una enfermedad profesional con una incapacidad de más de 30 días;

• Tras la suspensión de una actividad -por razones no médicas- por un período de más de seis meses.

Medidas de emergencia (primeros auxilios, lucha contra incendios, evacuación, riesgo grave o inminente)

Desde el punto vista de la seguridad y salud laboral, el establecimiento de medidas de emergencia en el centro de trabajo es una obligación de las empresas recogida en varias secciones de la Ley 93/1993 de Seguridad y Salud.

En general, las características de los medios materiales, humanos y organizativos de los primeros auxilios en los centros de trabajo se establecerán de acuerdo con la naturaleza y localización del centro de trabajo, los riesgos, el número de trabajadores y la organización del trabajo.

La sección 37 exige la implantación de salidas y salidas de emergencia en número, dimensiones, localización e iluminación de las vías, que permitan la evacuación rápida y segura del centro de trabajo o de la zona peligrosa.

En el caso de procesos y tecnologías peligrosos:

• El centro de trabajo será equipado con unos sistemas de alarma y equipos de lucha contra incendios de acuerdo con las características de las instalaciones, los equipos de trabajo, las cualidades físicas y químicas de los materiales existentes y el número de trabajadores;

• Los aparatos y equipos de protección, dispositivos de aviso, equipos contra incendios, equipos de rescate, pulsadores de alarma e iluminación de emergencia, deben mantenerse preparados para su funcionamiento en caso necesario;

• Periódicamente, se deben efectuar ejercicios de rescate y simulación de emergencia.

Con respecto a los trabajos que presenten riesgos graves e inminentes para la seguridad de salud de los trabajadores, éstos tienen la capacidad de detener sus tareas y la obligación de reportar la situación al empresario. El empresario deberá investigar inmediatamente las irregularidades y los reportes que reciba y tomar las debidas acciones, incluyendo la notificación a los trabajadores afectados o incluso la paralización de determinadas actividades.

Aparte de estas condiciones desde el punto de vista de la SST, en Hungría existen unas Regulaciones de Protección frente a Incendios (Országos Tűzvédelmi Szabályzat, 2015), que establecen las condiciones de lucha contra incendios que deben cumplir los edificios, incluidos los destinados a actividades empresariales.

Estas nuevas regulaciones establecen, entre otras cosas, la obligación de las empresas de contar con un profesional de SST especializado o un servicio externo autorizados en la protección contra incendios en el caso, por ejemplo, de empresas que manejen explosivos y químicos inflamables y en empresas industriales o agrícolas de más de 100 trabajadores.

Coordinación de actividades empresariales

Tal y como se establece en la sección 40 de la Ley 93/1993 de Seguridad y Salud, en los centros de trabajo en los que trabajen empleados de distintas empresas al mismo tiempo, los procedimientos de trabajo deben ser coordinados de modo que no se generen riesgos ni para los trabajadores ni para otras personas presentes en la zona de trabajo.

El responsable de esta coordinación de procedimientos y trabajos es el empresario designado por contrato entre las empresas participantes en los trabajos. En ausencia de un contrato en el que se determine el empresario al cargo de la coordinación, estas funciones serán por defecto realizadas por el empresario principal y, en el caso de que éste tampoco quede claramente designado, las tareas de coordinación correrán a cargo del propietario de las instalaciones en las que se realizan los trabajos.

Por analogía con otros elementos relevantes en la gestión de la SST, la coordinación de trabajos y procedimientos es, por los aspectos que conlleva, una actividad de “seguridad profesional” y debe ser realizada por el especialista o servicio externo de seguridad y salud al que recurra el empresario o empresarios afectados.

Entre otras, las acciones que debe incluir la coordinación de trabajos y procedimientos son las típicas de una actividad de seguridad profesional, aplicadas a un centro de trabajo en el que distintas empresas desarrollan sus actividades de forma simultánea:

• Informar a los trabajadores sobre los riesgos a los que están expuestos por la simultaneidad de trabajos y las medidas preventivas a tomar;

• El establecimiento coordinado de procesos de trabajo, tecnologías, equipos de trabajo y materiales;

• Los chequeos e inspecciones regulares del desempeño coordinado de trabajos y procedimientos de coordinación;

• La identificación de los equipos de protección individual que, por la simultaneidad de tareas pudieran adicionalmente necesitar los trabajadores;

• La realización de simulaciones periódicas de situaciones de emergencia y evacuación, que involucren al personal de todas las empresas participantes;

• La definición de recursos materiales, humanos y organizativos de primeros auxilios y emergencia en el centro de trabajo, teniendo en cuenta la presencia de personal de distintas empresas;

• Establecer los procedimientos para determinar las aptitudes físicas y normas de comportamiento que deben reunir los trabajadores para un desempeño coordinado y seguro del trabajo;

• Establecer la formación e información a los trabajadores para un desempeño seguro y coordinado del trabajo;

• Dialogar con los trabajadores o sus representantes de seguridad y salud sobre los efectos de la simultaneidad de empresas y actividades en el centro de trabajo;

• Investigar de forma inmediata las irregularidades y emitir informes sobre aspectos de seguridad y salud relevantes. También iniciar las acciones que procedan, como informar a las personas afectadas y, en caso de riesgo inminente, detener las actividades;

• Actuar de acuerdo con los procedimientos establecidos en caso de producirse un accidente o enfermedad laboral;

• Asegurar el uso, capacidad de protección, condiciones de higiene, limpieza, mantenimiento, reparación y sustitución de los equipos de protección;

• Establecer planes de emergencia y evacuación teniendo en cuenta la simultaneidad de empresas en el mismo centro de trabajo;

• En general, participar en el diseño de la estrategia y actividades propias de la coordinación de SST.

En determinadas situaciones, la coordinación de actividades empresariales tiene unas condiciones específicas. Es el caso, por ejemplo, de los trabajos en atmósferas potencialmente explosivas, regulados por el Decreto 3/2003 de requisitos mínimos de seguridad y salud aplicables a atmósferas potencialmente explosivas.

Infracciones y sanciones

En Hungría, las respectivas Administraciones competentes en seguridad y salud, pueden imponer multas a los empresarios que hayan cometido alguna falta en el cumplimiento de los requisitos de seguridad y salud en el trabajo, por poner en peligro la vida, integridad física o la salud de los trabajadores.

Las multas por incumplimientos en materia de seguridad y salud van desde 50.000 florines húngaros (unos 160€) a 3.000.000 de florines húngaros (unos 9.600€).

Una excepción a este rango de sanciones es el caso en que un empresario impida deliberadamente a los representantes de SST ejercer sus funciones de SST legalmente establecidas, o que lleve a cabo prácticas discriminatorias sobre los representantes de SST por el desempeño de sus funciones. En este caso, el empresario puede ser sancionado con hasta 30.000 florines húngaros de multa (unos 97€), independientemente de otras acciones inspectoras que pudieran iniciarse.

La cuantía de la sanción de SST es decidida en primera instancia por el jefe de la autoridad regional competente (dentro del ámbito del Servicio Nacional de Salud Pública, por el funcionario jefe de la zona), de acuerdo con las recomendaciones del inspector que ha descubierto la falta causante de un riesgo grave, y tendiendo también en consideración el grado del riesgo y las circunstancias materiales y personales de la falta.

Una interesante cualidad de las multas económicas impuestas a los empresarios por incumplimientos de SST, es que la recaudación va destinada a un fondo independiente de seguridad y salud, utilizado para el fomento de las condiciones de seguridad y salud en Hungría.

Notificación/investigación de AT y EEPP

En Hungría, las gestiones y actuaciones a desempañar por parte del empresario, o persona en la que delegue tal responsabilidad, vienen recogidas en el capítulo V de la Ley 93/1993 de Seguridad y Salud, sobre notificación, investigación y registro de accidentes y enfermedades laborales.

Según lo dispuesto en este capítulo, todas las enfermedades y accidentes de trabajo ocurridos en la empresa, incluyendo los casos de sobreexposición, deben ser notificados, investigados y registrados.

La investigación de accidentes y enfermedades profesionales debe incluir una investigación de las causas materiales, personales y organizativas relacionadas con el evento. En base a los resultados de la investigación, se establecerán las medidas de seguridad necesarias para evitar que se repita el suceso.

En el caso de accidentes y enfermedades graves, en los que más de dos personas sufran daños de forma simultánea, la investigación subsecuente será considerada como un trabajo de seguridad profesional que debe desempeñar un profesional cualificado.

Cualquier accidente debe ser reportado a un supervisor o responsables de la empresa de forma inmediata por parte del o los trabajadores afectados o por las personas que lo hayan presenciado. Las acciones posteriores de notificación, investigación y registro corresponden al propio empresario o al responsable por él designado en funciones de SST.

Además, el empresario debe implicar a los representantes de SST en todo el proceso.

La obligación de investigar o registrar un accidente por parte de la empresa alcanza a los eventos ocurridos en los tres últimos años.

 

Trabajo de menores

En Hungría, el empleo de menores viene regulado por el Código de Trabajo (Ley I, 2012).

La edad mínima para trabajar en Hungría es de 16 años. Por autorización expresa de la administración, una persona menor de 16 años puede ser empleada en actividades culturales, artísticas, deportivas o publicitarias.

En general, las condiciones de empleo establecidas para todo trabajador en Hungría en el Código de Trabajo, se aplican también para los trabajadores menores de 18 años empleados en una empresa.

Aparte de las condiciones generales de trabajo establecidas en el Código, el empleo de trabajadores menores tiene las siguientes limitaciones o características:

• No se puede emplear trabajadores menores en trabajos nocturnos o en horario extraordinario;

• La jornada diaria de los trabajadores menores está limitado a un total de ocho horas, teniendo en cuenta las diferentes relaciones laborales que tenga establecidas con otras empresas u organizaciones;

• Si la jornada diaria excede de 4,5 horas, se debe establecer un descanso de al menos 30 minutos;

• Si la jornada diaria excede de 6 horas, se debe establecer un descanso de al menor 45 minutos;

• El período mínimo de descanso entre dos jornadas de trabajo es de 12 horas;

• Los trabajadores menores tienen cinco días de vacaciones anuales adicionales a las establecidas para el resto de trabajadores.

La Ley 93/1993 de Seguridad y Salud también establece unas condiciones especiales de trabajo para los trabajadores menores. Además de los niveles de protección de la seguridad y salud que debe reunir cualquier trabajo, el empleo no presentará perjuicios adicionales para la salud y el desarrollo de los trabajadores jóvenes.En Hungría, el empleo de menores viene regulado por el Código de Trabajo (Ley I, 2012).

La edad mínima para trabajar en Hungría es de 16 años. Por autorización expresa de la administración, una persona menor de 16 años puede ser empleada en actividades culturales, artísticas, deportivas o publicitarias.

En general, las condiciones de empleo establecidas para todo trabajador en Hungría en el Código de Trabajo, se aplican también para los trabajadores menores de 18 años empleados en una empresa.

Aparte de las condiciones generales de trabajo establecidas en el Código, el empleo de trabajadores menores tiene las siguientes limitaciones o características:

• No se puede emplear trabajadores menores en trabajos nocturnos o en horario extraordinario;

• La jornada diaria de los trabajadores menores está limitado a un total de ocho horas, teniendo en cuenta las diferentes relaciones laborales que tenga establecidas con otras empresas u organizaciones;

• Si la jornada diaria excede de 4,5 horas, se debe establecer un descanso de al menos 30 minutos;

• Si la jornada diaria excede de 6 horas, se debe establecer un descanso de al menor 45 minutos;

• El período mínimo de descanso entre dos jornadas de trabajo es de 12 horas;

• Los trabajadores menores tienen cinco días de vacaciones anuales adicionales a las establecidas para el resto de trabajadores.

La Ley 93/1993 de Seguridad y Salud también establece unas condiciones especiales de trabajo para los trabajadores menores. Además de los niveles de protección de la seguridad y salud que debe reunir cualquier trabajo, el empleo no presentará perjuicios adicionales para la salud y el desarrollo de los trabajadores jóvenes

Trabajadores temporales

Las relaciones de trabajo temporal están recogidas a los largo del Código de Trabajo en varias secciones.

El Código de Trabajo se refiere a “trabajos simplificados” o “relaciones de trabajo ocasionales” para referirse a los trabajos entre la empresa y el trabajador, desempeñados de forma temporal. Estos están regulados en la sección 201 y siguientes del Código.

El Código contiene también un capítulo (capítulo VXI) exclusivamente dedicado a las empresas de trabajo temporal. En este caso, el trabajador es contratado por la empresa de trabajo temporal para ser empleado por una empresa usuaria.

El trabajo por medio de una empresa de trabajo temporal puede ser de un período máximo de cinco años de duración, y presenta ciertas limitaciones, como por ejemplo:

• Una empresa usuaria no puede recurrir a una agencia de trabajo temporal en el caso de huelga de sus trabajadores en plantilla (de la empresa usuaria);

• Una empresa usuaria no puede recurrir a una agencia de trabajo temporal para cubrir el trabajo de trabajadores, dentro de los seis meses siguientes a la finalización de la relación laboral.

En general, el trabajo a través de una de estas agencias debe cumplir las mismas condiciones que las de los trabajadores en plantilla de la empresa usuaria. Existe un principio de igual tratamiento de los trabajadores de la empresa de trabajo temporal. Es decir, los derechos y obligaciones en materia de SST de los trabajadores de una empresa de trabajo temporal serán desempeñados por la empresa usuaria.

Trabajadoras embarazadas

El empleo de mujeres embarazadas está contemplado en el Código de Trabajo y las prestaciones correspondientes por maternidad y lactancia están específicamente reguladas en la sección 127 y siguientes.

En general, las trabajadoras embarazadas tienen un permiso de maternidad de al menos 24 semanas. Salvo acuerdo en contra, este permiso empieza en la cuarta semana anterior a la fecha prevista de nacimiento.

Una vez nacido el hijo, aparte del permiso por maternidad, la trabajadora puede acceder a determinados permisos para el cuidado del hijo hasta que alcanza los tres años de edad.

Con respecto a las trabajadoras embarazadas, el empresario debe establecer unas condiciones de trabajo adecuadas a su estado de salud. Las condiciones de trabajo estarán fundamentadas en la opinión de un médico, desde que se diagnostica el embarazo y hasta que el niño alcanza el primer año de edad.

En el caso de que no sea posible el empleo de una trabajadora embarazada en un puesto adecuado a su estado de salud, la trabajadora cesará en su trabajo. Durante su período de ausencia, la trabajadora continuará recibiendo un salario, que no será inferior al salario base establecido en su contrato de trabajo.

En cualquier caso, el empleo de trabajadoras embarazadas tendrá en cuenta estas consideraciones:

• No serán asignadas a turnos de trabajo nocturnos;

• Los turnos de trabajo y de descanso semanal serán regulares;

• No serán asignados trabajos en horario extraordinario;

• El trabajo no implicará la permanencia en posición “de pie”.

Salvo consentimiento expreso, una trabajadora no puede ser desplazada a otro lugar de trabajo desde que se diagnostica el embarazo.

Durante el período de embarazo y lactancia, un empresario no puede notificar el cese de la relación laboral entre la empresa y una trabajadora.

Muchas de estas condiciones se aplican también hasta que el niño cumple los tres años de edad.

Trabajadores especialmente sensibles y/o minusválidos

Las obligaciones en cuanto a las condiciones laborales y de protección en materia de seguridad y salud de los trabajadores con algún tipo de discapacidad viene reflejada principalmente en el Código de Trabajo y en la Ley 93/1993 de Seguridad y Salud.

El Código de Trabajo establece en su sección 212 que las relaciones laborales entre la empresa y trabajadores incapacitados se podrán establecer únicamente si los empleados están capacitados para desempeñar las tareas requeridas de una forma regular y continua, en base a su estado médico.

Este colectivo de trabajadores tiene especial protección con respecto a las responsabilidades que tienen los trabajadores en general. En concreto, a los trabajadores incapacitados tienen especial protección respecto a:

• Responsabilidad por daños causados por actos erróneos;

• Responsabilidad de custodia de los bienes de la empresa;

• Responsabilidad común de los trabajadores;

• Responsabilidad de inventario.

El empleo de trabajadores incapacitados tiene las siguientes limitaciones o características:

• No se puede emplear trabajadores incapacitados en trabajos nocturnos o en horario extraordinario;

• La jornada diaria está limitado a un total de ocho horas, teniendo en cuenta las diferentes relaciones laborales que tenga establecidas con otras empresas u organizaciones;

• Si la jornada diaria excede de 4,5 horas, se debe establecer un descanso de al menos 30 minutos;

• Si la jornada diaria excede de 6 horas, se debe establecer un descanso de al menor 45 minutos;

• El período mínimo de descanso entre dos jornadas de trabajo es de 12 horas;

• Los trabajadores incapacitados tienen cinco días de vacaciones anuales adicionales a las establecidas para el resto de trabajadores.

De manera general, la Ley 93/1993 de Seguridad y Salud establece que los trabajadores serán asignados a trabajos para los que estén médicamente preparados y tengan el conocimiento y experiencia necesarios para el desempeño del trabajo en condiciones de seguridad y salud (sección 50)

Los exámenes médicos son un elemento esencial a la hora de definir y controlar las actividades desempeñadas por los trabajadores con algún tipo de incapacidad, por lo que la vigilancia de la salud abarcará los tres tipos de reconocimientos médicos establecidos: iniciales, periódicos y extraordinarios.

El desempeño del trabajo de este tipo de trabajadores exige una supervisión especial por parte del empresario, para garantizar las condiciones de seguridad y salud.

Trabajadores autónomos

El ámbito de aplicación de la normativa laboral y de seguridad y salud de Hungría abarca las condiciones de trabajo, seguridad y salud para la protección de los trabajadores dentro de una relación laboral por cuenta ajena con una empresa.

En Hungría, no hay una definición totalmente definida y utilizada de trabajador autónomo y muchas fuentes relevantes se refieren a la definición de la Organización Internacional del Trabajo según la cual, el concepto de trabajadores autónomos incluye:

• Empresarios individuales;

• Miembros de sociedades limitadas, independientemente de que tengan empleados o no;

• Trabajadores de la agricultura independientes y sus miembros familiares;

• Estudiantes de formación profesional empleados por las organizaciones mencionadas;

• Miembros de cooperativas y trabajadores informales.

Sin embargo, la propia Ley 93/1993 de Seguridad y Salud incluye expresamente tanto a los miembros de cooperativas como a los estudiantes de formación profesional y aprendices en empresas, como trabajadores por cuenta ajena, incluidos en el ámbito de aplicación de la normativa de SST.

En este contexto, para distinguir un trabajador autónomo trabajando para una empresa de un trabajador por cuenta ajena, se pueden aplicar por analogía los criterios comúnmente aceptados de:

• Control sobre los procesos de trabajo, horario y métodos de trabajo;

• Suministro y propiedad de los equipos de trabajo, herramientas y materiales;

• Desempeño de la propia actividad bajo su responsabilidad, con responsabilidad sobre las inversiones y gestión;

• Integración en la organización de una empresa;

• Libertad para contratar colaboradores para el desempeño del trabajo;

• Control sobre los riesgos financieros de la actividad;

• Responsabilidad civil y frente a impuestos propia;

En general, otros factores que en cada caso se puedan valorar.

Así, tanto la Ley 93/1993 de Seguridad y Salud como el Código de Trabajo se aplican a las empresas contratadas y también a los trabajadores autónomos por su naturaleza de empresarios, no de trabajadores por cuenta ajena.

Por lo tanto, un trabajador autónomo tiene, como empresario, las mismas obligaciones laborales y de seguridad y salud de cualquier empleador.

Locales e instalaciones

En Hungría, los requisitos que deben cumplir los locales e instalaciones a efectos de proteger la seguridad y salud de los empleados que en ellos operan, vienen estipulados en el Decreto 3/2002 del Ministerio de Salud, de 8 de febrero de 2002, sobre las disposiciones mínimas de seguridad y salud a cumplir por los centros de trabajo, y posteriores enmiendas a la norma.

Esta normativa es de aplicación a todos los centros de trabajo, excepto a:

• Obras de construcción temporales;

• Actividades mineras;

• Embarcaciones de pesca;

• Instalaciones que formen parte de explotaciones agrícolas o forestales.

En general, el empresario debe garantizar que:

• Las instalaciones, lugares de trabajo y tecnología implantada en un centro de trabajo cuentan con los medios de protección y prevención de riesgos necesarios;

• Las edificaciones reúnen la calidad y solidez estructural para la naturaleza de su utilización;

• Las instalaciones eléctricas cuentan con sistemas contra incendios y explosión y ofrecen protección a los trabajadores frente al contacto directo o indirecto;

• Se implantan los adecuados dispositivos y materiales de protección frente a electricidad y las condiciones de trabajo de los empleados trabajando en presencia de corriente eléctrica;

• Se tienen en cuenta criterios ergonómicos, a la hora de establecer las instalaciones y equipos de trabajo;

• Las instalaciones y los equipos de trabajo son conservados en condiciones de limpieza e higiene, teniendo especialmente en cuenta el control de insectos y roedores;

• En el caso de centros de trabajo en los que intervienen sustancias peligrosas, los trabajos de limpieza serán tales que garanticen la seguridad y salud de los trabajadores, estableciéndose turnos de limpieza a intervalos máximos de un turno de trabajo;

• Los equipos de trabajo y herramientas son sometidos a mantenimiento continuo y sus deficiencias son corregidas de forma inmediata. Estas operaciones de mantenimiento y conservación deben ser debidamente señalizadas;

• Los medios de rescate y evacuación permanecen accesibles y utilizables en caso de emergencia.

Las instalaciones deben cumplir con unas condiciones de ventilación (sección 6), temperatura (sección 7), iluminación (sección 8), suministro de agua potable (sección 23) y ruido y vibración (sección 24), superficies y volúmenes por trabajador (sección 15) y otras condiciones de seguridad y salud establecidos en el propio decreto.

Los residuos generados en el centro de trabajo (sección 5) serán almacenados y gestionados por separado en función de sus características, de modo que:

• Los residuos sólidos urbanos se separarán de los residuos industriales;

• Los residuos industriales peligrosos se deben gestionar de forma particular en cada caso, de acuerdo con las características de los productos y normas específicas;

• Para los residuos industriales no peligrosos, se deben establecer zonas y contenedores de modo que su almacenamiento y posterior retirada se efectúen en condiciones de seguridad y salud.

En general, el empresario debe seguir los criterios de eliminación de riesgos en origen y de elección de materiales y equipos que minimicen los riesgos de los trabajadores.

Todas las decisiones respecto a las condiciones de seguridad y salud de las instalaciones y lugares de trabajo, deben ser consultadas con los representantes de seguridad y salud.

Lugares y locales de trabajo

Las secciones 15 y siguientes del Decreto 3/2002 establecen las condiciones a cumplir por los lugares de trabajo y locales destinados a los trabajadores dentro del centro de trabajo.

En general, el centro de trabajo debe tener una superficie de al menos 2m2 por trabajador y una altura mínima del techo respecto del suelo de 2,2m.

El diseño y establecimiento de lugares de trabajo tendrán en cuenta criterios ergonómicos. En particular, si una actividad lo permite, la empresa facilitará los medios para poder desarrollar la actividad en posición sentada.

El centro de trabajo debe contar con áreas de descanso y servicio para los trabajadores, equipadas con sillas, mesas, perchas, papeleras, suministro de agua potable, elementos para calentar comida o mantenerla refrigerada y otro mobiliario necesario en función del uso de la zona de descanso (comedor, vestuario, etcétera). Los lavabos y cuartos de aseo, serán separados para trabajadores y trabajadoras.

En el caso de centros de trabajo en los que intervengan sustancias peligrosas o condiciones específicas de trabajo (calor, frío, corrientes de aire,…) los locales de descanso a establecer tendrán condiciones especiales de ventilación, temperatura, iluminación, aislamiento, etcétera, de modo que las instalaciones no generen riesgos adicionales.

En el caso de trabajadoras embarazadas y en período de lactancia en el centro de trabajo, las zonas de servicio contarán con medios de descanso e higiene necesarios (por ejemplo, camas)

Si la naturaleza del trabajo lo requiere, el centro de trabajo debe contar con duchas de agua caliente y fría, en número y superficie acordes al número de empleados, separadas para trabajadores y trabajadoras

Locales e instalaciones de incendios

El establecimiento de medidas de contra incendios en el centro de trabajo es una obligación de las empresas recogida en varias secciones de la Ley 93/1993 de Seguridad y Salud, así como en el Decreto 3/2002 de disposiciones mínimas de seguridad y salud a cumplir por los centros de trabajo.

Según la sección 4 del Decreto 3/2002, el centro de trabajo debe contar con unos medios de alarma y lucha contra incendios que tendrá en cuenta las características del edificio, su uso, los equipos, instalaciones, sustancias almacenadas y las personas ocupantes.

La sección 37 de la Ley 93/1993 de Seguridad y Salud exige la implantación de salidas y salidas de emergencia en número, dimensiones, localización e iluminación de las vías, que permitan la evacuación rápida y segura del centro de trabajo o de la zona peligrosa.

Los aparatos y equipos de protección, dispositivos de aviso, equipos contra incendios, equipos de rescate, pulsadores de alarma e iluminación de emergencia, deben mantenerse preparados para su funcionamiento en caso necesario.

Periódicamente, se deben efectuar ejercicios de rescate y simulación para casos de emergencia.

Aparte de estas condiciones desde el punto de vista de la SST, en Hungría existen unas Regulaciones de Protección frente a Incendios (Országos Tűzvédelmi Szabályzat, 2015), que establecen las condiciones de lucha contra incendios que deben cumplir los edificios, incluidos los destinados a actividades empresariales.

Estas nuevas regulaciones establecen, entre otras cosas, la obligación de las empresas de contar con un profesional de SST especializado o un servicio externo autorizados en la protección contra incendios en el caso, por ejemplo, de empresas que manejen explosivos y químicos inflamables y en empresas industriales o agrícolas de más de 100 trabajadores.

Instalaciones eléctricas

En Hungría, las condiciones de seguridad en los trabajos eléctricos están establecidas en la regulación 8/2001 de 30 de marzo.

El objeto de esta normal incluye:

• Las condiciones de seguridad a cumplirse en los trabajos en presencia de electricidad;

• Las condiciones a cumplir por el personal (aptitud médica, cualificación);

• Determinar los procedimientos de seguridad a seguir durante la planificación, instalación, puesta en marcha, funcionamiento y puesta fuera de servicio de las instalaciones eléctricas.

En general, todo trabajo efectuado sobre equipos eléctricos en tensión, debe ser desarrollado por personal cualificado, siguiendo procedimientos específicos y utilizando herramientas adecuadas.

Tal y como se dispone en la parte 5 de la norma, los trabajos en instalaciones y equipos eléctricos deberán llevarse a cabo siguiendo unas condiciones de diseño y funcionamiento que deben tener en cuenta:

• La seguridad del centro de trabajo, incluyendo los medios de lucha contra incendios;

• Procedimientos de trabajo, incluyendo protocolos de “permiso de trabajo”, bloqueo y consigna de equipos e instalaciones;

• Las características de los equipos e instalaciones eléctricas;

• Las características de los sistemas de protección, automatización, medición, señalización, protección y control;

• Los diagramas, símbolos y señalización;

• Descripción de las actividades de puesta en marcha, operaciones de mantenimiento y sistema de paro;

• Instrucciones en caso de accidente o fallo del dispositivo;

• Identificación de los riesgos para la salud en relación al uso, por parte del personal que lleva a cabo los trabajos, de este tipo de instalaciones y equipos;

• Puesta a disposición de los equipos de protección colectiva e individual destinados a evitar o controlar el riesgo de contacto eléctrico.

Espacios confinados

Los trabajos en recintos confinados pertenecen al grupo de actividades identificadas como peligrosas en la Ley 93/1993 de Seguridad y Salud, que deben cumplir con una serie de requisitos generales:

• Los trabajadores implicados deben ser informados de los riesgos, de las medidas preventivas a tomar y de los requisitos para unas condiciones de trabajo seguridad y saludables;

• Se identificarán y dispondrán los equipos de protección individual necesarios para la ejecución del trabajo;

• Se identificarán y dispondrán los equipos para casos de emergencia, medios de alarma, rescate, evacuación y comunicación.

La aplicación de los principios de seguridad y salud al caso de los trabajos en recintos confinados implica:

• La realización de una identificación de riesgos y el establecimiento de las medidas de acceso, permanencia y salida que el trabajo en el recinto confinado requiera, y que serán entregadas a los trabajadores;

• La identificación de riesgos incluirá la medición de la atmósfera del recinto y determinará las medidas de ventilación, equipos de respiración autónomos a utilizar y otros equipos de protección individual;

• Establecer los requisitos de estado de salud, cualificación y experiencia a cumplir por los trabajadores;

• Desarrollar, implantar y poner a prueba previa un protocolo de actuación en caso de emergencia;

• Desde el punto de vista organizativo, establecer una supervisión del trabajo en el espacio confinado mediante al menos un trabajador en el exterior, en permanente comunicación con los trabajadores dentro del recinto.

Al igual que ocurre con otras actividades especializadas de SST, la identificación, mediciones, establecimiento de medidas de seguridad y determinación de recursos materiales, la organización del trabajo, los requisitos a cumplir y la redacción de un procedimiento sobre un trabajo en un recinto confinado es una actividad de seguridad profesional, que debe desempeñar un especialista de seguridad y salud al que el empresario debe recurrir, ya sea como persona o mediante un servicio externo.

ATEX

En Hungría, el Decreto 3/2003 establece los requisitos mínimos de seguridad y salud aplicables a los trabajos en atmósferas potencialmente explosivas.

A los efectos de esta norma, se entiende por atmósfera explosiva a una mezcla con el aire de sustancias inflamables en forma de gases, vapores, nieblas o polvos en la que, en condiciones atmosféricas normales, tras una ignición, la combustión se propaga a la totalidad de la mezcla no quemada.

Atmósfera potencialmente explosiva es el espacio de trabajo en la que una atmósfera explosiva podría desarrollarse.

Las obligaciones en materia de seguridad y salud de la empresa en relación con las atmósferas explosivas son:

• Proporcionar a los trabajadores una formación adecuada en esta materia. Sólo las personas con la necesaria cualificación pueden trabajar en estos recintos;

• Prohibir la entrada de personas no autorizadas;

• El trabajo en una atmósfera potencialmente explosiva debe ser desarrollado en base a instrucciones entregadas por escrito por el empresarios;

• El trabajo en determinadas zonas peligrosas debe ir precedido de un permiso de trabajo;

• Establecer las medidas de protección específicas contra explosión, incluyendo recintos para el aislamiento de las zonas explosivas y la utilización de equipos y herramientas de trabajo certificadas para este tipo de atmósferas;

• Establecer alarmas ópticas o acústicas para la detección de una atmósfera explosiva;

• Establecer los medios de evacuación en caso de emergencia y mantenerlos en condiciones practicables;

• Prohibir cualquier llama o fuente de ignición en la zona peligrosa. Esta información debe ser claramente visible a la entrada de la zona potencialmente peligrosa;

• Los equipos de protección individual entregados a los trabajadores deben cumplir los requisitos establecidos de acuerdo con la clasificación de las zonas peligrosas;

• Realizar una evaluación de riesgos cuyo ámbito estará determinado por los siguientes criterios:

• La probabilidad -incluyendo cargas electrostáticas- y duración de una explosión

• La interacción de los trabajadores con los equipos de trabajo, materiales, procesos de trabajo;

• Los posibles efectos de una explosión;

• Las aperturas o recintos de aislamiento disponibles en caso de explosión;

• Establecer una coordinación de actividades empresariales e informar a los representantes de seguridad y salud en el centro de trabajo;

• Señalizar las zonas peligrosas, advirtiendo del acceso no autorizado y de las medidas de seguridad a observar;

• Todas estas condiciones deben ir recogidas en un documento de seguridad frente a explosión que debe desarrollar el empresario, cuyo contenido y forma está regulado en el propio decreto.

Al igual que ocurre con otras actividades especializadas de SST, el establecimiento de todas estas medidas -incluyendo la elaboración del documento de seguridad- es una actividad de seguridad profesional, que debe desempeñar un especialista de seguridad y salud al que el empresario debe recurrir, ya sea como persona o mediante un servicio externo.

Equipos de trabajo

La principal regulación de los requisitos que deberán cumplir los equipos de trabajo puestos a disposición del trabajador viene recogida en el capítulo III de la Ley 93/1993 de Seguridad y Salud.

Tal y como se contempla en la norma, la producción, fabricación, almacenamiento, manipulación, transporte, utilización, comercialización, importación y funcionamiento de los equipos de trabajo, materiales, energía o equipos de protección deben seguir los requisitos bajo las regulaciones correspondientes o el conocimiento técnico o científico existente.

El empresario no puede reemplazar el cumplimiento de los requisitos de seguridad y salud por incentivos para los trabajadores, monetarios o de otro tipo.

Los equipos de trabajo pueden ser comercializados, importados, instalados u operados únicamente si cumplen con los requisitos de seguridad y salud. Estas condiciones son avaladas por el propio fabricante o una persona actuando en su nombre y, en el caso de productos importados, el importador u operador, de acuerdo con procedimientos de certificación aprobados.

Los equipos de trabajo, incluyendo los equipos de protección, sólo pueden ser comercializados, instalados u operados con el debido certificado de seguridad, de acuerdo con los estándares de certificación establecidos en Hungría.

La adquisición y establecimiento de los centros de trabajo, equipos de trabajo y la organización de procedimientos de trabajo, deben tener expresamente en consideración los aspectos ergonómicos.

En el caso de equipos de trabajo que generen riesgos de especial peligrosidad, las operaciones de puesta en marcha y funcionamiento deben ser establecidas en un escrito que al menos contendrá una inspección preliminar y los certificados y permisos obligatorios pertinentes.

Los equipos de trabajo deben ser sometidos a inspecciones de forma regular y, extraordinariamente, cuando se detecte un riesgo o se haya producido un accidente o incidente relacionado con el equipo. En el caso de necesitarse estos chequeos extraordinarios, el uso o funcionamiento del equipo debe ser prohibido hasta que se efectúe la inspección.

En relación con los equipos de trabajo, el empresario debe en general:

• Proporcionar la formación, información, adiestramiento y los equipos de protección necesarios a los trabajadores, para una utilización en condiciones de seguridad y salud;

• Aplicar los principios de eliminar los riesgos en origen, anteponer las protecciones colectivas a las individuales y de sustitución de elementos peligrosos por otros menos dañinos.

Al igual que ocurre con otras actividades especializadas de SST, el establecimiento de todas estas medidas relacionadas con los equipos de trabajo, es una actividad de seguridad profesional que debe desempeñar un especialista de seguridad y salud al que el empresario debe recurrir, ya sea como persona o mediante un servicio externo.

Máquinas específicas

Aparte de los requisitos que en general deben cumplir todos los equipos de trabajo, el decreto 14/2004 (modificado por el decreto 22/2005) establece las condiciones mínimas de seguridad y salud y las condiciones de utilización que deben cumplir determinadas herramientas.

Si la seguridad de una máquina depende de las condiciones de instalación, el empresario debe realizar una revisión previa a su puesta en marcha y, después, llevar a cabo controles periódicos de su funcionamiento y utilización en condiciones de seguridad, su conservación y mantenimiento. El alcance y frecuencia de las inspecciones tendrá en cuenta también las instrucciones, manuales, especificaciones y documentos técnicos de la máquina.

Los trabajadores autorizados por el empresario para utilizar, revisar, mantener o reparar una máquina, deben recibir la formación, información, adiestramiento y los equipos de protección necesarios, para un desempeño de estas tareas en condiciones de seguridad y salud.

En el caso de máquinas eléctricas, las inspecciones periódicas se realizarán con estas frecuencias:

• Control mensual del sistema de corto-circuito;

• Máquinas herramientas y transformadores portátiles, inspecciones anuales;

• Otros dispositivos eléctricos, inspecciones cada tres años.

La elección e instalación de las máquinas deben tener en consideración los aspectos ergonómicos y los riesgos higiénicos (exposición a ruido, vibraciones) y será consultadas con los representantes de SST.

En el caso de equipos móviles en el centro de trabajo, automotores o no, el empresario debe organizar el tráfico en la planta por medio de normas de circulación.

En el caso de máquinas de elevación de cargas, éstas deben mostrar de una forma visible la carga nominal que pueden soportar. La señalización de la máquina también indicará expresamente la prohibición de su utilización para elevar personas.

Equipos de protección individual

Una de las obligaciones que la legislación húngara impone al empresario en materia de seguridad y salud laboral es la puesta a disposición de equipos de protección individual a los trabajadores a su cargo. Este deber legal viene regulado principalmente en el capítulo III de la Ley 93/1993 de Seguridad y Salud.

Además de poner a disposición los equipos de protección individual, el empresario debe informar a los trabajadores sobre su funcionamiento y correcto uso.

La determinación de los equipos de protección individual se efectuará en base a los riesgos identificados en la evaluación de riesgos, teniendo en cuenta además la vida útil prevista de los equipos.

El empresario es responsable de velar por que los equipos de protección individual sean debidamente lavados, mantenidos, reparados y, en caso de que presenten algún tipo de deterioro que ponga en compromiso su funcionalidad, eliminados.

Al mismo tiempo, los trabajadores tienen la obligación de utilizar los equipos de protección individual de forma apropiada y mantenerlos en condiciones de limpieza según las instrucciones.

Además de estos requisitos contenidos en la Ley de SST, deberán tenerse también en cuenta:

• Las disposiciones legales contenidas en el Decreto 3/2002 de disposiciones mínimas de seguridad y salud a cumplir por los centros de trabajo;

• Las disposiciones establecidas para determinados equipos de trabajo en el decreto 14/2004 (modificado por el decreto 22/2005) establece las condiciones mínimas de seguridad y salud y las condiciones de utilización que deben cumplir determinadas herramientas;

• Las disposiciones de la regulación 65/1999 (XII.22) del Ministerio de Salud, sobre requisitos mínimos de seguridad y salud en el uso de equipos de protección individual por parte de los trabajadores;

• Las disposiciones de las regulaciones 18/2008 y 17/2013 que se refieren a los organismos y procesos de certificación de los equipos de protección individual.

Manipulación manual de cargas

En Hungría, existe regulación específica en relación a la manipulación manual de cargas y los riesgos de ella derivados. Se trata de la regulación 25/1998 (XII.27) sobre requisitos mínimos de seguridad y salud y riesgos asociados a la manipulación manual de cargas.

En aplicación del principio de eliminación de los riesgos en origen, el empresario debe establecer medidas técnicas y organizativas que:

• Eliminen la necesidad de realizar la manipulación de cargas de forma manual;

• En caso de no ser posible lo anterior, minimizar los riesgos asociados a las actividades que impliquen la manipulación manual de cargas.

El establecimiento de actividades que conlleven la manipulación manual de cargas debe ir precedido de una evaluación de riesgos que tenga en cuenta las características de las cargas, la organización y entorno del trabajo y la aptitud física de los trabajadores, que deberá ir avalada por los correspondientes exámenes médicos.

La información que el empresario debe proporcionar a los trabajadores previamente al inicio de los trabajos debe ser lo más precisa posible y, en lo que respecta a la carga, e incluirá:

• El peso de la carga;

• La posición del centro de gravedad y distribución del peso de la carga.

El empresario debe informar y consultar con los representantes de SST acerca del establecimiento de procesos que conlleven manipulación manual de cargas, de las evaluaciones de riesgos y de la formación y adiestramiento a proporcionar a los trabajadores.

Pantallas de visualización de datos

En Hungría, existe legislación específica en cuanto a la protección de los trabajadores frente a los riesgos derivados del trabajo con pantallas de visualización de datos (PVDs). Estos requisitos vienen contenidos en la regulación 50/1999 (XI.3) sobre requisitos mínimos de seguridad y salud en el trabajo relativos a este tipo de equipos de trabajo.

Esta regulación se aplica a los trabajadores que en el trabajo utilizan regularmente pantallas, durante al menos cuatro horas a lo largo de cada jornada.

Los casos nominalmente excluidos de esta normativa son:

• Cabinas de vehículos o maquinaria;

• Sistemas informáticos en medios de transporte;

• Sistemas informáticos destinados al uso público;

• Equipos portátiles cuyo uso no es continuo;

• Calculadoras, cajas registradoras y otros dispositivos que muestran datos en pequeñas pantallas;

• Máquinas de escribir convencionales (eléctricas o electrónicas) con pantalla.

El empresario debe efectuar una evaluación de riesgos y un control de las condiciones de seguridad y salud en los trabajos con pantallas de visualización de datos, que tengan en cuenta:

• Los factores de posibles pérdidas de visión;

• La carga psicológica del trabajo;

• Los factores que afectan a las condiciones físicas de los trabajadores expuestos;

• Cuestiones sobre la propia pantalla (tamaño, orientación, configuración del brillo, contraste; tamaño de caracteres…);

• Dispositivos conectados (teclados, impresoras, ordenadores,…);

• El diseño del puesto de trabajo y sus componentes: silla, accesorios como porta-documentos, accesorios para apoyar los pies, etcétera;

• El ambiente de trabajo (espacio disponible para los puestos de trabajo, iluminación, brillos y reflejos, ruido temperatura, humedad,…);

• La interacción hombre-máquina (software).

Los trabajadores expuestos deben someterse a exámenes médicos que controlen específicamente la visión. Estos controles médicos se deben realizar a intervalos máximos de dos años.

Agentes químicos

En Hungría, la Ley 25/2000 sobre seguridad química es la norma que incorpora los reglamentos europeos REACH y CLP al sistema reglamentario húngaro, a través de las posteriores modificaciones (2006)

El Reglamento REACH (abreviatura de los términos en inglés “registro, evaluación, autorización y restricción de las sustancias y preparados químicos”) es un reglamento comunitario europeo (de 18 de diciembre de 2006) que regula la producción y el uso de sustancias químicas, y sus potenciales impactos tanto sobre la salud humana como sobre el ecosistema.

En principio, el ámbito de aplicación de REACH se extiende a todas las sustancias químicas; no sólo las utilizadas en procesos industriales, sino también en la vida diaria, como los productos de limpieza, las pinturas o artículos como ropa, muebles y dispositivos eléctricos. Por tanto, la normativa afecta a la mayoría de las empresas de la UE.

REACH traslada la carga de la prueba a las empresas. Para cumplir con la normativa, las empresas deben identificar y gestionar los riesgos vinculados a las sustancias que se fabrican y se comercializan en la UE. Las empresas deben demostrar a la Agencia Europea ECHA cómo puede utilizarse la sustancia con seguridad y deben informar sobre las medidas de gestión del riesgo a los usuarios.

Si no es posible gestionar el riesgo, las autoridades pueden restringir el uso de sustancias de diferente forma.

A la larga, las sustancias más peligrosas deberán sustituirse por otras que entrañen menor peligro.

Por su parte, el Reglamento CLP tiene por objeto garantizar una comunicación clara de los peligros que presentan las sustancias químicas a los trabajadores y a los consumidores de la Unión Europea, por medio de la clasificación y el etiquetado de los productos químicos.

CLP es la abreviatura de la expresión inglesa «Classification, Labelling and Packaging» o «clasificación, etiquetado y envasado». El Reglamento CLP entró en vigor en enero de 2009, y el método de clasificación y etiquetado de sustancias químicas que introdujo se basa en el Sistema Globalmente Armonizado (SGA) de las Naciones Unidas.

En Hungría existen dos autoridades centrales encargadas del cumplimiento del reglamento REACH:

• La primera autoridad responsable del cumplimiento del reglamento REACH en Hungría es el Servicio Nacional de Salud y Medicina Pública (ÁNTSZ). Las inspecciones de seguridad son efectuadas por el departamento de seguridad química del ÁNTSZ, a través de los institutos regionales competentes;

• La segunda autoridad húngara competente es el Instituto Nacional de Seguridad Química (OKBI), que pertenece al Ministerio de Salud.

Los inspectores del ÁNTSZ trabajan en coordinación con el OKBI, quien colabora en la realización de las inspecciones a las empresas. Las inspecciones a las empresas pueden ser de carácter genérico o especificas. En el caso de no cumplimiento, los inspectores puede tomar una decisión vinculante y/o imponer una sanción a la empresa o empresas implicadas.

Además de estas dos autoridades, otras administraciones son también competentes en aspectos concretos del reglamento según su ámbito de actuación, como son la Inspección Nacional de Medio Ambiente, Naturaleza y Agua, la propia Inspección de Seguridad Laboral o la Autoridad Nacional de Protección al Consumidor.

Por lo que a obligaciones concretas que todo este planteamiento significa para las empresas, destacan:

• La identificación y registro en una lista de las sustancias y mezclas y sus riesgos para la seguridad y salud humanas y del medio ambiente;

• Los productos, sustancias y materiales químicos presentes en el lugar de trabajo deben contar con un etiquetado adecuado de forma que permita una identificación fácil del producto;

• La notificación a las administraciones competentes, sobre las sustancias y mezclas peligrosas existentes en el centro de trabajo;

• Establecer unas condiciones seguras de empaquetado, almacenamiento y transporte de los productos y las mezclas peligrosas. El embalaje o envolvente debe proteger dichos materiales frente a golpes, incendios y explosiones;

• Evaluación de riesgos y reducción de riesgos;

• Gestión de los riesgos para la seguridad y salud de las personas y la protección del medio ambiente;

• Formación, información y consulta a los trabajadores sobre los productos y mezclas peligrosos presentes en el centro de trabajo.

Al igual que ocurre con otras actividades especializadas de SST, el establecimiento de todas estas medidas relacionadas con los productos y mezclas químicas, es una actividad de seguridad profesional, que debe desempeñar un especialista de seguridad y salud al que el empresario debe recurrir, ya sea como persona o mediante un servicio externo.

Agentes físicos (ruido, vibraciones, temperatura…)

En Hungría, los requisitos generales que deben cumplir los locales e instalaciones a efectos de proteger la seguridad y salud de los empleados que en ellos operan, vienen estipuladas en el Decreto 3/2002 del Ministerio de Salud, de 8 de febrero de 2002, sobre las disposiciones mínimas de seguridad y salud a cumplir por los centros de trabajo, y posteriores enmiendas a la norma.

Las instalaciones deben cumplir con unas condiciones de ventilación (sección 6), temperatura (sección 7), iluminación (sección 8), suministro de agua potable (sección 23) y ruido y vibración (sección 24), superficies y volúmenes por trabajador (sección 15) y otras condiciones de seguridad y salud establecidas en el propio decreto.

Algunos de estos agentes físicos tienen regulaciones específicas, como es el caso de:

• El Decreto 66/2005, del Ministerio de Salud, sobre requisitos mínimos de seguridad y salud relacionados con la exposición de los trabajadores al ruido;

• El Decreto 22/2005, del Ministerio de Salud, sobre las normas mínimas de seguridad y salud a aplicarse a trabajadores expuestos a vibraciones.

El Decreto 66/2005 establece límites de exposición a partir de niveles de presión sonora de 87 dBA. A partir de ese nivel, el empresario debe adoptar medidas que tendrán en consideración:

• La introducción de métodos de trabajo que disminuyan el ruido en origen;

• Seleccionar equipos de trabajo o equipar con sistemas de aislamiento acústico a los equipos de trabajo, de modo que la emisión de ruido se reduzca;

• El diseño y establecimiento de los trabajos y los lugares de trabajo;

• Reducir la emisión de ruido ambiente mediante paneles aislantes, apantallamientos, paredes y techos atenuantes, etcétera);

• Mantenimiento de las instalaciones y equipos de trabajo;

• Medidas organizativas que reduzcan la exposición de los trabajadores, tales como limitar el tiempo e intensidad de la exposición mediante rotación de puestos y descansos programados.

Con respecto a la iluminación, la puesta a disposición permanente de un sistema de iluminación es una obligación a la que todo empresario debe atenerse. En la medida de lo posible, la iluminación del centro de trabajo debe realizarse con luz natural.

El empresario debe velar por la existencia de unos niveles de iluminación que aseguren una visibilidad adecuada por parte de los trabajadores en el desarrollo de sus tareas. Para ello, deberá tenerse en cuenta además la posible existencia de tareas de precisión que requieran de unos niveles de iluminación mayor.

Los centros de trabajo en los que la interrupción inesperada de la iluminación pudiera generar riesgos para la seguridad, deben contar con un sistema de iluminación de emergencia que se active automáticamente en el momento de producirse el fallo en el sistema principal.

Con respecto a la temperatura en el centro de trabajo, en función de la estación del año y las características del trabajo se deberán mantener estas condiciones:

Temperatura del aire en estaciones frías (ºC) Temperatura del aire en estaciones cálidas

Temp. aire (ºC) Temp. ambiente (ºC) Temp. ambiente máxima (ºC)

Trabajo intelectual 20-22 21-24 20 31

Trabajo físico ligero 18-20 19-21 19 31

Trabajo físico moderado 14-18 17-19 15 29

Trabajo físico intenso 12-14 15-17 13 27

La temperatura ambiente de la tabla, es medida con termómetro de globo, para corregir el calor radiante procedente de superficies calientes existentes en el centro de trabajo.

Las exposiciones de los trabajadores a agentes físicos deben ser identificadas, evaluadas y controladas. Estas actividades de identificación, evaluación y control de la exposición a agentes físicos deben ser desempeñas por un especialista de seguridad al que el empresario debe recurrir, ya sea como persona o mediante un servicio externo.

Agentes biológicos

La Ley 93/1993 de Seguridad y Salud en el Trabajo identifica como sustancia peligrosa a los agentes biológicos que constituyan una fuente de riesgo por alguna de sus propiedades, entre las que destacan: agentes tóxicos, irritantes, sensibilizantes, infecciosos, cancerígenos, mutágenos, teratogénicos, embriotóxicos (incluyendo los que causan abortos espontáneos, partos prematuros o desarrollo lento del feto).

Aunque no se encuentra incorporada al ordenamiento húngaro por una regulación nacional, la Inspección de Seguridad reconoce la Directiva 2000/54/EC sobre protección de los trabajadores frente a los riegos derivados de la exposición a agentes biológicos, como norma a cumplir en el país.

Esta Directiva establece los requisitos mínimos de seguridad y salud para los trabajadores expuestos a agentes biológicos en el trabajo.

Los agentes biológicos están clasificados en cuatro grupos de riesgo, de acuerdo con su nivel de infección.

En los centros de trabajo donde exista tal exposición, el empresario deberá tomar todas las medidas posibles para tratar de eliminar dicha exposición. En el caso de no poder ser así, por las características del proceso productivo, deberá tomar las medidas técnicas u organizativas necesarias para la reducción de la exposición hasta niveles aceptables.

En el caso de actividades que impliquen la exposición a varios grupos de agentes biológicos, los riesgos deben ser evaluados en base al peligro que generan todos los agentes presentes. La evaluación debe ser actualizada regularmente, y también cuando se produzcan alteraciones que puedan afectar a la exposición de los trabajadores.

Con respecto a los agentes biológicos en el centro de trabajo, el empresario debe:

• Evitar el uso de agentes biológicos dañinos, si la naturaleza de la actividad lo permite;

• Reemplazar los agentes biológicos dañinos por otros que no generen o minimicen los riesgos para la salud de los trabajadores;

• Garantizar la higiene y protección individual, prohibiendo comer o beber en las áreas de trabajo, proporcionando vestuario laboral y equipos de protección y apropiadas instalaciones de higiene (lavabo, duchas y lavandería para prendas de trabajo);

• Proporcionar adiestramiento e instrucciones por escrito sobre el trabajo con agentes biológicos a los trabajadores y representantes de SST;

• Publicar notificaciones sobre los procedimientos a seguir en caso de manipulación y accidentes con agentes biológicos (grupo 4);

• Llevar un registro de los trabajos en los que intervienen agentes biológicos y de los trabajadores expuestos a agentes biológicos (grupos 3 y 4) y mantener este registro durante al menos 10 años después de la exposición y 40 años en caso de producirse alguna infección;

• Notificar a la autoridad con al menos 30 días de antelación, el trabajo con agentes biológicos (grupos 2 y 3);

• En caso necesario, proporcionar vacunas efectivas frente a los agentes a los trabajadores expuestos;

• Si se detecta a un trabajador infectado o enfermo a causa de una exposición, se realizarán chequeos al resto de trabajadores;

• Establecer procedimientos de descontaminación y desinfección de residuos contaminados que deben ser manipulados y eliminados.

Al igual que ocurre con los agentes físicos y químicos en el centro de trabajo, el desempeño y establecimiento de todas las acciones y medidas relacionadas con los agentes biológicos, es una actividad de seguridad profesional, que debe desempeñar un especialista de seguridad y salud al que el empresario debe recurrir, ya sea como persona o mediante un servicio externo.

Agentes físicos (ruido, vibraciones, temperatura…)

En Hungría, los requisitos generales que deben cumplir los locales e instalaciones a efectos de proteger la seguridad y salud de los empleados que en ellos operan, vienen estipuladas en el Decreto 3/2002 del Ministerio de Salud, de 8 de febrero de 2002, sobre las disposiciones mínimas de seguridad y salud a cumplir por los centros de trabajo, y posteriores enmiendas a la norma.

Las instalaciones deben cumplir con unas condiciones de ventilación (sección 6), temperatura (sección 7), iluminación (sección 8), suministro de agua potable (sección 23) y ruido y vibración (sección 24), superficies y volúmenes por trabajador (sección 15) y otras condiciones de seguridad y salud establecidas en el propio decreto.

Algunos de estos agentes físicos tienen regulaciones específicas, como es el caso de:

• El Decreto 66/2005, del Ministerio de Salud, sobre requisitos mínimos de seguridad y salud relacionados con la exposición de los trabajadores al ruido;

• El Decreto 22/2005, del Ministerio de Salud, sobre las normas mínimas de seguridad y salud a aplicarse a trabajadores expuestos a vibraciones.

El Decreto 66/2005 establece límites de exposición a partir de niveles de presión sonora de 87 dBA. A partir de ese nivel, el empresario debe adoptar medidas que tendrán en consideración:

• La introducción de métodos de trabajo que disminuyan el ruido en origen;

• Seleccionar equipos de trabajo o equipar con sistemas de aislamiento acústico a los equipos de trabajo, de modo que la emisión de ruido se reduzca;

• El diseño y establecimiento de los trabajos y los lugares de trabajo;

• Reducir la emisión de ruido ambiente mediante paneles aislantes, apantallamientos, paredes y techos atenuantes, etcétera);

• Mantenimiento de las instalaciones y equipos de trabajo;

• Medidas organizativas que reduzcan la exposición de los trabajadores, tales como limitar el tiempo e intensidad de la exposición mediante rotación de puestos y descansos programados.

Con respecto a la iluminación, la puesta a disposición permanente de un sistema de iluminación es una obligación a la que todo empresario debe atenerse. En la medida de lo posible, la iluminación del centro de trabajo debe realizarse con luz natural.

El empresario debe velar por la existencia de unos niveles de iluminación que aseguren una visibilidad adecuada por parte de los trabajadores en el desarrollo de sus tareas. Para ello, deberá tenerse en cuenta además la posible existencia de tareas de precisión que requieran de unos niveles de iluminación mayor.

Los centros de trabajo en los que la interrupción inesperada de la iluminación pudiera generar riesgos para la seguridad, deben contar con un sistema de iluminación de emergencia que se active automáticamente en el momento de producirse el fallo en el sistema principal.

Con respecto a la temperatura en el centro de trabajo, en función de la estación del año y las características del trabajo se deberán mantener estas condiciones:

Temperatura del aire en estaciones frías (ºC) Temperatura del aire en estaciones cálidas

Temp. aire (ºC) Temp. ambiente (ºC) Temp. ambiente máxima (ºC)

Trabajo intelectual 20-22 21-24 20 31

Trabajo físico ligero 18-20 19-21 19 31

Trabajo físico moderado 14-18 17-19 15 29

Trabajo físico intenso 12-14 15-17 13 27

La temperatura ambiente de la tabla, es medida con termómetro de globo, para corregir el calor radiante procedente de superficies calientes existentes en el centro de trabajo.

Las exposiciones de los trabajadores a agentes físicos deben ser identificadas, evaluadas y controladas. Estas actividades de identificación, evaluación y control de la exposición a agentes físicos deben ser desempeñas por un especialista de seguridad al que el empresario debe recurrir, ya sea como persona o mediante un servicio externo.

Amianto, PVC, Sílice

Aunque el uso de amianto en Hungría se encuentra prohibido desde hace años, el riesgo de exposición de trabajadores de muchos sectores, sobre todo de la construcción, está todavía presente.

Desde 1993 (Ley de SST), el ordenamiento legislativo y regulatorio de Hungría permite el control de la exposición a agentes cancerígenos en el trabajo. Estos protocolos fueron actualizados en 2006, año de publicación de las regulaciones 12/2006 (III.23) de protección de los trabajadores de los riesgos de exposición al amianto. Además, todas las directivas europeas de seguridad y salud, incluyendo la Directiva 2009/148/·EC de protección de los trabajadores frente al amianto, tienen aplicación o transposición en Hungría.

La mayoría del consumo de amianto en Hungría se produjo entre 1950 y 1990, sobre todo en construcción de viviendas y edificios públicos y, aunque actualmente no se puede utilizar, la existencia residual del amianto en Hungría es un problema que las administraciones no han podido controlar adecuadamente.

Algunas estimaciones apuntan que únicamente el 20% de las infraestructuras contaminadas con amianto han sido tratadas apropiadamente y existe mucha incertidumbre sobre las consecuencias reales sobre el medio ambiente y la salud pública.

En general, las inspecciones para el cumplimiento de las normas y condiciones de seguridad y salud relacionadas con el amianto se realizan en grandes industrias y obras de construcción y demolición. La supervisión de pequeñas y medianas empresas es menor.

Radiaciones ionizantes/no ionizantes

La Ley 93/1993 de Seguridad y Salud en el Trabajo identifica las radiaciones como un factor de riesgo peligroso, ante el cual el empresario debe tomar las medidas preventivas generales y particulares.

Desde el punto de vista laboral, en Hungría son de aplicación determinadas normas sobre protección frente a radiaciones, como:

• La Convención 115 de la OIT sobre Protección frente a Radiaciones;

• La Directiva Europea 2006/25/EC, sobre requisitos mínimos de seguridad y salud relacionados con la exposición de los trabajadores a riesgos derivados de agentes físicos;

• El Decreto 30/2001 de protección de trabajadores externos frente a la radiación, define los derechos y obligaciones de los trabajadores externos (estudiantes, trabajadores en prácticas) que trabajan bajo el riesgo de exposición a radiaciones y los derechos y obligaciones de los empresarios.

La Convención 115 de la OIT sobre Protección frente a Radiaciones se aplica a todas las actividades que entrañen la exposición de trabajadores a radiaciones ionizantes en el curso de su trabajo y según la cual, en las empresas:

• No deberá ocuparse a ningún trabajador menor de 16 años en trabajos que impliquen la utilización de radiaciones ionizantes;

• Se deberá utilizar una señalización de peligro apropiada para indicar la existencia de riesgos debidos a radiaciones ionizantes. Se deberá proporcionar a los trabajadores toda la información necesaria a este respecto;

• Se deberá instruir debidamente a todos los trabajadores directamente ocupados en trabajos bajo radiaciones, antes y durante su ocupación en tales trabajos, de las precauciones que deben tomar para su seguridad y para la protección de su salud, así como de las razones que las motivan;

• Deberá efectuarse un control apropiado de los trabajadores y de los lugares de trabajo para medir la exposición de los trabajadores a radiaciones ionizantes y a substancias radiactivas, con objeto de comprobar que se respetan los niveles fijados;

• Todos los trabajadores directamente ocupados en trabajos bajo radiaciones deberán someterse a examen médico apropiado, antes o poco después de la ocupación en tales trabajos, y someterse ulteriormente a exámenes médicos periódicos;

• No se deberá ocupar ni mantener a ningún trabajador en un trabajo que lo exponga a radiaciones ionizantes, en oposición a un dictamen médico autorizado;

• El empresario deberá avisar a la autoridad competente de acuerdo con las instrucciones dadas por ésta;

• Designar expertos en SST que reúnan las habilidades, cualificaciones y experiencia para gestionar las condiciones de seguridad requeridas en caso de trabajos con amianto y otras sustancias peligrosas.

Como parte integrante del Centro de Salud Pública József Fodor y en coordinación con éste, el Instituto Nacional de Investigación de Radiobiología y Radiohigiene “Frédéric Joliot-Curie” es el centro de referencia sobre salud frente a radiaciones.

Riesgos ergonómicos

Los riesgos ergonómicos disponen de un reconocimiento expreso en la propia Ley 93/1993 de Seguridad y Salud en el Trabajo. La sección 19 de la Ley establece que las condiciones ergonómicas deben tenerse en consideración durante el establecimiento de los centros de trabajo, equipos y organización de los procedimientos de trabajo.

A partir de esta condición general, existen normas legales en Hungría que regulan la protección de la seguridad y salud de los trabajadores frente a riesgos ergonómicos, tales como los derivados del uso de pantallas de visualización de datos (regulación 50/1999, XI.3), tareas que implican la manipulación manual de cargas (regulación 25/1998, XII.27) o el Decreto 3/2002 del Ministerio de Salud, de 8 de febrero de 2002, sobre las disposiciones mínimas de seguridad y salud a cumplir por los centros de trabajo.

En la práctica, la gestión de los riesgos ergonómicos es en Hungría, en general, un área con gran margen de mejora en las empresas. Las grandes compañías son las más implicadas en este aspecto y tienen iniciados programas concretos. Sin embargo en la mayoría de organizaciones, los factores de riesgo ergonómicos son un punto pendiente, existiendo incluso un déficit de estadísticas y reportes oficiales de accidentes y enfermedades relacionadas con los factores ergonómicos.

El desempeño y establecimiento de todas las acciones y medidas relacionadas con los riesgos ergonómicos, es una actividad de seguridad profesional, que debe desempeñar un especialista de seguridad y salud al que el empresario debe recurrir, ya sea como persona o mediante un servicio externo.

Riesgos psicosociales

La Ley 93/1993 de Seguridad y Salud en el Trabajo identifica el estrés y los riesgos psicosociales como factores de riesgo peligroso, ante el cual el empresario debe tomar las medidas preventivas generales y particulares.

A pesar de que los riesgos psicosociales son nominalmente requeridos en la Ley y en otras normas de seguridad y salud, la gestión del estrés y los riesgos psicosociales en la mayoría de las empresas en Hungría es un aspecto, en general, mejorable. Una idea de la baja concienciación existente en este aspecto en Hungría la proporciona el hecho de que únicamente del 1 al 4% de empresas reportan bajas laborales a causa de riesgos psicosociales, siendo un índice de los más bajo de la Unión Europea.

Para ayudar en la gestión del estrés y los riesgos psicosociales, las empresas pueden recurrir a la “Guía electrónica para la gestión del estrés y los riesgos psicosociales” publicada por la Agencia Europea para la Seguridad y Salud en el Trabajo (EU-OSHA). La guía facilita información sobre el estrés laboral y los riesgos psicosociales con el fin de mejorar la sensibilización, comprensión y gestión de estas cuestiones en el lugar de trabajo. Está especialmente concebida para responder a las necesidades de aquellos empresarios y trabajadores de pequeñas empresas que empiezan a hacer frente a los riesgos psicosociales en el lugar de trabajo y necesitan una orientación inicial que incluya:

• Explicaciones sencillas sobre el estrés laboral y los riesgos psicosociales;

• Consecuencias para las empresas y los trabajadores;

• Ejemplos prácticos sobre cómo prevenir y hacer frente a los riesgos psicosociales;

• Referencias a la legislación nacional;

• Información sobre los recursos nacionales y herramientas prácticas.

Además de esta guía, la Agencia ha publicado y puesto a disposición de las empresas una cantidad importante de documentación y recursos para la gestión de estos factores de riesgo.

Vacunaciones

No se requiere ninguna vacunación obligatoria para acceder al país por parte de los trabajadores/as desplazados a Hungría.

Aun así, sí que existen algunas vacunaciones que, desde el Ministerio de Asuntos Exteriores y Cooperación (MAEC), Gobierno de España, resultan recomendables previamente al inicio del desplazamiento. Son estas:

• Hepatitis B. En función de las actividades de riesgo previstas de deberá valorar la recomendación de esta vacuna, si no ha pasado la enfermedad ni se han vacunado con anterioridad;

• Hepatitis A. Se recomienda esta vacuna, si no ha pasado la enfermedad ni se han vacunado con anterioridad;

• Encefalitis primavero-estival. Se recomienda la vacunación de encefalitis por garrapatas en algunas zonas rurales del país, si van a visitar o trabajar en zonas boscosas, campos o pastos, por lo que deberá consultar con un Centro de Vacunación Internacional;

• Tétanos-difteria. Todas las personas deben tener actualizada la inmunización frente a tétanos difteria. Esta vacuna se recomienda a todos los viajeros con independencia del viaje, por ser una enfermedad de distribución mundial. La vacuna se administra en cualquier servicio o centro sanitario;

• Rabia. Se recomienda esta vacuna si puede estar expuesto al riesgo por tener contactos con animales tanto salvajes como domésticos.

La administración de estas vacunaciones se realiza en cualquiera de los Centros de Vacunación Internacional, debiendo primero solicitar cita previa.

Asistencia sanitaria en el viaje y destino

Para acceder al sistema público de salud en Hungría, el ciudadano español o comunitario debe estar en posesión de la Tarjeta Sanitaria Europea (TSE). Esta puede obtenerse en España en cualquiera de los Centros de Atención e Información de la Seguridad Social, y da derecho a su titular a recibir las prestaciones sanitarias que sean necesarias durante su estancia en Hungría en las mismas condiciones que los húngaros. En caso de no disponer de la tarjeta mencionada, el usuario debe pagar las consultas médicas, medicamentos o gastos hospitalarios de los que haga uso.

La Tarjeta Sanitaria Europea (TSE) es el documento personal e intransferible que acredita el derecho a recibir las prestaciones sanitarias que resulten necesarias, desde un punto de vista médico, durante la estancia temporal por motivos de trabajo, estudios, turismo, en el territorio de la Unión Europea, del Espacio Económico Europeo y en Suiza, teniendo en cuenta la naturaleza de las prestaciones y la duración de la estancia, de acuerdo con la legislación del país de estancia, Hungría en este caso. La Tarjeta Sanitaria Europea (TSE) no es válida cuando el desplazamiento tenga la finalidad de recibir tratamiento médico.

Por lo general, la atención sanitaria en Hungría es adecuada y el personal sanitario está bien cualificado. No obstante, los hospitales públicos húngaros presentan una cierta falta de medios y la red de hospitales del país se encuentra en renovación. Por este motivo es posible encontrarse con algunos que están muy anticuados. No obstante, hay también centros que disponen de una buena tecnología.

Dicho esto, y pese al grado de protección que otorga la TSE, se recomienda la contratación de un seguro médico privado que permita al empleado acceder a la asistencia médica de carácter privado. En Hungría, existen clínicas privadas con buenos servicios tanto en especialistas como en instrumental médico.

Seguridad ciudadana

En líneas generales, la vida en Hungría no presenta problemas de seguridad, tiene estándares equiparables a los países europeos más seguros.

El riesgo más habitual al que se enfrenten los ciudadanos extranjeros es el robo por parte de carteristas, habitualmente en zonas concurridas, transportes públicos o áreas turísticas. Por ello, conviene vigilar los bolsos y equipajes de mano. Asimismo, es recomendable aparcar los vehículos en estacionamientos vigilados o, en caso contrario, no dejar en el coche objetos a la vista y, en la medida de lo posible, utilizar dispositivos antirrobo. Igualmente, se han reportado casos de policías disfrazados reclamando el pago directo de dinero a turistas extranjeros, por lo que se aconseja que en el caso que se dé una situación similar, se pongan en contacto con la Policía en los teléfonos 112 o 107.

La capital, Budapest, ofrece las condiciones propias de una ciudad moderna, dinámica y desarrollada en términos de infraestructuras, sanidad, educación, seguridad y ocio. Al tratarse de una ciudad además de gran interés turístico, dispone de una red de transporte muy eficiente y asequible. El resto de las principales ciudades del país (Debrecen, Miskolc, Szeged, Pécs o Györ) también disponen de infraestructuras relativamente modernas pero un escalón por debajo de Budapest. Las condiciones de vida son buenas en la mayoría del país siendo el principal factor adverso las rudas condiciones climatológicas del invierno.

Debido a los recientes movimientos masivos de migrantes en las fronteras de Hungría y sus países vecinos, se están dando interrupciones esporádicas, temporales e impredecibles en algunos trayectos internacionales en tren desde/hacia Hungría. Por ello, se recomienda a los visitantes españoles que tengan que tomar el tren entre Hungría y algún país limítrofe (en particular Austria y Croacia) que consulten y confirmen los horarios de salida y llegada de los trenes con el servicio de ferrocarriles húngaro. En última instancia, consideren tomar otro medio de transporte alternativo (autobús, avión o alquiler de vehículo por ejemplo).

En caso de tener que poner una denuncia, se puede hacer en la comisaría de policía del distrito más cercano al lugar de alojamiento

Zona de riesgo (deben ser evitadas): Ninguna, mientras se sigan las precauciones normales y habituales de seguridad.

Zona de riesgo medio: Ninguna, mientras se sigan las precauciones normales y habituales de seguridad.

Direcciones y teléfonos de interés:

• Prefijo País: +36

• Policía: 112/107

• Ambulancias: 104

• EMBAJADA EN BUDAPEST

• Cancillería: Eötvös U. 11/B: 1067 Budapest VI.

Teléfono/s: (+36 1) 202 40 06, 202 40 15 y 202 40 48: Teléfono de emergencia consular: (0036 30) 924 80 92; Fax/es: (00 36 1) 202 42 06; Dirección de correo: emb.budapest@maec.es

• Agregaduría de Defensa: Vérhalom út 12-16, E-14. – 1023 Budapest II.

Teléfono/s: (+36 1) 326 40 15; Fax/es: (+36 1) 326 40 34; E-mail: agredbud@hu.inter.net

• Oficina Económica y Comercial: Nádor Utca, 23.-1051 Budapest.

Teléfono/s: (+36 1) 302 00 74; Fax: (+36 1) 302 00 70; E-mail: budapest@comercio.mineco.es

• Agregaduría de Educación: Eötvös U. 11/B: 1067 Budapest VI

Tlf: (+36 1) 488 70 00; Fax: (+36 1) 488 70 01; E-mail: agregaduriaeducacion.hu@mecd.es

• Instituto Cervantes: Vörösmarty U. 32.- 1064 Budapest

Tlf: (+36 1) 354 36 70; 354 36 71 y 354 36 75; Fax: (36 1) 302 29 54; E-mail: instituto@cervantes.hu

Condiciones sanitarias

A partir del 1 de enero de 2012 entró en vigor la prohibición de fumar en determinados lugares tras la modificación de la Ley XLII de 1999 (sobre protección de no fumadores). La prohibición de fumar afecta a: locales públicos, lugares cerrados, actos de índole cultura, deportivo, religioso, manifestaciones con la participación de por lo menos tres personas, oficinas, institutos de educación pública, institutos sanitarios, vehículos de transporte público y sus paradas, estaciones de tren, parques infantiles hasta 5 metros de distancia alrededor.

En locales públicos (por ejemplo restaurantes, bares, edificios públicos, etc.) cabe la posibilidad indicar sitios para fumar pero exclusivamente al aire libre y debidamente señalizados. Esta decisión de indicar o no un lugar en el que se puede fumar siempre depende del propietario o de la autoridad.

Las autoridades locales pueden imponer multas por infracción de las disposiciones de la citada ley que pueden ascender a 60.000 HUF (equivalente aproximadamente a 200 EUROS)

Riesgos meteorológicos y de condiciones naturales del país (terremotos, lluvias torrenciales…)

Hungría presenta un clima continental, con veranos cálidos y bajos niveles de humedad con lluvias habituales e inviernos fríos con presencia de nieve.

La temperatura media anual es de unos 10ºC, con temperaturas agradables en verano con medias máximas entre 23-28ºC a temperaturas de bastante frío en invierno (-3 a -7ºC de media) que extraordinariamente pueden ser de frío extremo. Por lo tanto, hay que poner atención a los desplazamientos en invierno. Los grandes fríos y nevadas deben ser tenidos en cuenta al planificar desplazamientos, en particular en automóvil, sobre todo al atravesar posibles zonas sin cobertura de telefonía móvil. El gran peligro es quedar inmovilizado (por ejemplo por avería, accidente o por la nieve) e incomunicado; el riesgo puede ser serio.

La precipitación media anual de lluvia es de unos 600mm.

La región de Pécs, al sur de país, es reconocida en Hungría por su clima mediterráneo, aunque la diferencia radica en disfrutar de un verano algo más suave que el resto del territorio húngaro.

Uno de los desastres naturales a los que está más expuesto el territorio húngaro son las grandes inundaciones, causadas por la acumulación de grandes lluvias y agravadas en determinadas ocasiones por los grandes ríos que atraviesan el país, especialmente el Danubio. Las últimas grandes inundaciones sufridas en el país fueron en 2002, 2006, 2010 y 2013.

Seguridad vial

En Hungría, todas las autopistas son de peaje.

Para vehículos que excedan de cierto tonelaje son también de pago algunas carreteras nacionales.

Las vías de peaje son en general reconocibles por la señal donde aparece el texto “matrica-vignette”, y el importe del peaje está en función del tipo y tonelaje del vehículo. Este pago se puede realizar en los puntos de venta habilitados al efecto, algunas gasolineras y también por Internet y teléfono móvil. El no pagar supone una multa y es importante guardar el recibo, físico o electrónico, del pago del peaje por si, en un control rutinario o por algún tipo de infracción el vehículo es detenido por la policía.

En 2015 las tarifas de las “viñetas” para las autopistas de peaje son las siguientes:

• Turismos (categoría D1): 10 Días – 2975 HUF; Mes – 4.780 HUF; Año – 42.980 HUF; Condado-Año 5.000 HUF;

• Motos (categoría D1M): 10 Días – 1.470 HUF;

• Autobuses (categoría B2): 10 Días – 13.385 HUF; Mes – 21.975 HUF; Año – 199.975 HUF; Condado-Año 20.000 HUF.

El 1 de julio del 2013 se puso en marcha en Hungría un nuevo sistema electrónico de peaje para camiones de carga de más de 3.5tn de peso bruto (sistema HU-GO). Las tarifas son proporcionales al número de kilómetros recorridos y varían según el tipo de vía utilizada, categoría del vehículo, número de ejes y la clasificación medioambiental a la que pertenezca.

Es importante también verificar -si se hace un itinerario de viaje por carretera por varios países limítrofes- la existencia y condiciones de pago de estos peajes en cada país, por ejemplo en Eslovenia el incumplimiento de la normativa puede acarrear sanciones económicas e incluso la retirada de la documentación.

Aspectos culturales y de educación

Hungría, al tratarse de un país pequeño y con una reducida colonia de personas españolas desplazadas, no cuenta con casas regionales ni asociaciones de españoles. No obstante, el Instituto Cervantes viene llevando a cabo una importante labor que, además de favorecer la divulgación de la cultura y lengua españolas, es un importante punto de encuentro de la comunidad española.

A pesar de la relativamente baja tasa de desempleo, las posibilidades de encontrar empleo en Hungría se reducen notablemente si no se domina el idioma húngaro. No hablando el idioma local, los sectores que más empleo por cuenta ajena suelen generar para personas cuyo idioma sea el español y/o el inglés suelen ser los sectores de la restauración, hostelería, turismo, así como los departamentos de algunas compañías multinacionales que han externalizado algún servicio internacional a su sede en Hungría.

Hay que tener asimismo en cuenta que la renta per capita húngara es netamente inferior a la española y por lo tanto, los sueldos son habitualmente más bajos que en España.

Para buscar una vivienda en Hungría por un período de tiempo, lo más sencillo es buscar en la prensa y las páginas web de las agencias inmobiliarias. Hay periódicos especializados en anuncios de todo tipo como por ejemplo Expressz. También existen numerosas agencias inmobiliarias que operan en Hungría, como por ejemplo: DunaHouse, Eurocenter, Real Home. Todas ellas tienen páginas web en húngaro e inglés en las que se pueden consultar y ver las viviendas que ofrecen. Normalmente hay que pagar una fianza de uno o dos meses, cuando se decide quedarse con la vivienda ofrecida por estas agencias. Sin embargo, esta cantidad puede ser negociable.

En Budapest, los mejores distritos son en la zona de Pest el V y el VI y en la zona de Buda el I, el II y el XII.

La cocina tradicional se caracteriza por el elevado contenido en grasas y diferentes derivados lácteos como la nata, la cuajada, el requesón, etc…, suelen estar presentes en casi todos los platos.

En cuanto a las fiestas nacionales del país, se detallan las siguientes:

• 1 enero —> Año Nuevo;

• 15 marzo —> Día Nacional (Independencia del Imperio Austríaco);

• Semana Santa;

• 1 mayo —> Día del Trabajo;

• Pentecostés —> 49 días después de Semana Santa;

• 20 agosto —> San Esteban;

• 23 octubre —> Día Nacional (Tercera República Húngara);

• 1 noviembre —> Todos los Santos;

• 25-26 diciembre —> Navidad.

Trámites

Como ciudadanos de la Unión Europea, los españoles pueden entrar y permanecer en Hungría con su pasaporte en vigor o con su Documento Nacional de Identidad (D.N.I.) durante un periodo de tres meses.

Las estancias en Hungría durante más de tres meses deben notificarse en la Delegación de la Oficina de Extranjería correspondiente.

La inscripción como no residente será necesaria para aquellas personas cuya estancia sea inferior a un año (Estudiantes, becarios, etc.), presentando la siguiente documentación para la inscripción:

• Documento Nacional de Identidad o Pasaporte;

• Dos fotografía actuales, en color y con fondo claro, liso y uniforme;

• Formulario debidamente cumplimentado

Para la obtención de un permiso de residencia en Hungría, se debe presentar el correspondiente impreso cumplimentado, pasaporte o documento de identidad vigente y los demás documentos requeridos para justificar el título de su residencia (Ayuntamiento) y acreditar el pago de 1.000 HUF en forma de timbre oficial (illetékbélyeg), que se puede adquirir en las oficinas de correos.

Los documentos necesarios según el tipo de permiso para residir en Hungría son:

• Actividad laboral (documento que acredite la relación laboral, extracto del Registro Mercantil o tarjeta de empresario u otro documento);

• Estudios (certificado de admisión del centro educativo u otro documento que acredite su matriculación);

• Reagrupación familiar (documento que acredite la relación familiar);

• Recursos (acreditación de estar en posesión de suficientes medios económicos y seguro médico).