Sudáfrica

Aspectos generales

El escenario de la seguridad y salud laboral en Sudáfrica presenta una situación dual. Por una lado, el marco y el desarrollo normativo se encuentra en un nivel considerado como adecuado para las características laborales del país, por otra parte, existe una escasez de recursos para dar trazabilidad a las condiciones laborales establecidas.

En lo que a normativa respecta, la seguridad y salud laboral en Sudáfrica se encuentra bajo la jurisdicción del Departamento de Trabajo y está establecida en tres normas principales:

  • Ley de Seguridad y Salud en el Trabajo, “Occupational Health and Safety Act (OSHA) 1993”;
  • Ley de Seguridad y Salud minera, “Mine Health and Safety Act 1996”;
  • Ley de Compensación por Accidentes y Enfermedades Laborales, “Compensation for Occupational Injuries and Diseases 1993”, revisada en 1997.

El amplio catálogo de normas se completa con un número importante de normas referidas también a otros aspectos laborales y de seguridad y salud, que tienen además un nivel de desarrollo más que aceptable a través de decretos complementarios, enmiendas y modificaciones.

Debido a la importancia de la minería en el país, la Ley de seguridad y salud minera de 1996 se encuentra bajo una administración propia, el Departamento de Recursos Mineros, cuyo propósito es dar cumplimiento a las obligaciones respecto a los trabajadores y comunidades afectadas por las actividades mineras.

La Ley de Compensación por Accidentes y Enfermedades Laborales (Compensation for Occupational Injuries and Diseases, 1993) tiene como objetivo la indemnización por las incapacidades o fallecimientos causados por enfermedades y accidentes en centros de trabajo.

La situación dual de la seguridad y salud en Sudáfrica viene dada porque, en paralelo a este adecuado marco reglamentario, la escasez de recursos disponibles dificulta que se puedan cumplir los principios establecidos, siendo los principales obstáculos:

  • Falta de medios -especialmente inspectores de trabajo- para controlar y reforzar las condiciones en los centros de trabajo;
  • Falta de unas estadísticas completas y solventes de accidentes y enfermedades laborales;
  • Inconsistencia en los indicadores oficiales sobre el funcionamiento de las políticas y campañas de mejora de las condiciones laborales.

Al mismo tiempo, existe una tremenda diferencia en la distribución de recursos entre las distintas regiones del país, dando como consecuencia un desequilibrio en las condiciones laborales entre unas zonas y otras.

Investigaciones recientes han revelado también una tendencia creciente del mercado laboral sudafricano hacia la subcontratación y la conversión de trabajadores por cuenta ajena en proveedores de servicios “freelance”, lo cual ha derivado en un incremento muy significativo del trabajo informal (al margen del control tributario del Estado), principalmente en el sector de la construcción y el manufacturero.

Para paliar estas dificultades, son varias las campañas y programas específicos que ha iniciado la administración sudafricana en los últimos años, como “El Programa de Trabajo Decente” de la OIT o el “Culture Transformation Framework” para el sector minero -una de las actividades claves del país-, y sus resultados empiezan ya a observarse.

Por actividades económicas, la minería es, por sus altos índices de siniestralidad, el sector más peligroso. Sin embargo, otras industrias presentan índices similares o incluso peores en determinados momentos. El sector del hierro y acero, junto con el químico, el transporte la agricultura y forestal, construcción y edificación, alimentación, tabaco y bebidas, han sido también identificados por el Departamento de Trabajo como industrias de alto riesgo.

En general, la situación de la seguridad y salud laboral en Sudáfrica tiene un amplio margen de mejora en el aspecto de control de las condiciones de trabajo y refuerzo del cumplimiento. Por lo tanto, la responsabilidad de las partes interesadas -empresas, trabajadores-sindicatos y otras organizaciones y sociedad- juega un papel primordial.

 

Ambito aplicación

La Ley de seguridad y salud laboral (Occupational Health and Safety Act, 1993) tiene como objetivo la salud y la seguridad de las personas en el desempeño de su trabajo, así como la seguridad y salud de terceras personas afectadas por el desarrollo del trabajo.

En este sentido, la Ley entiende por empleado cualquier persona que trabaje para un empresario y que recibe o adquiere el derecho a recibir una remuneración, o que trabaja bajo la dirección o supervisión de un empresario o cualquier otra persona.

Empresario es cualquier persona que emplea o proporciona trabajo a cualquier persona, remunerándola o comprometiéndose a remunerarla expresamente o tácitamente.

La Ley de Seguridad y Salud en el Trabajo (Occupational Health and Safety Act, 1993) se aplica a todos los trabajadores y empresarios, excepto:

• Minas, áreas mineras o cualquier trabajo minero (tal y como se define en la ley sudafricana de minería);

• Líneas de buques de carga, embarcaciones de pesca, embarcaciones de recreo, barcos balleneros (según se definen en la ley de transporte mercante), grúas flotantes estén o no en el agua;

• Personas en las citadas áreas o recintos.

La Ley de Compensación por Accidentes y Enfermedades Laborales (Compensation for Occupational Injuries and Diseases, 1993) tiene como misión proporcionar indemnizaciones por incapacidades o fallecimientos causados por accidentes o enfermedades laborales a trabajadores ocupados o contratados por empresarios. La Ley se aplica a todos los empresarios y trabajadores esporádicos o a tiempo completo que, como resultado de una enfermedad o accidente en el trabajo, han sufrido un daño, una incapacidad o, en último término, han fallecido. Esta Ley excluye las enfermedades o accidentes que causan baja de menos de tres días de duración, los trabajadores domésticos, miembros del ejército sudafricano, miembros de la policía, trabajadores que causan un accidente o enfermedad deliberadamente, trabajadores que ejerzan fuera del país durante 12 meses o más de forma continuada y trabajadores que normalmente trabajan fuera del país y son empleados en Sudáfrica de forma esporádica.

Otra normativa destacada en materia laboral es:

• Ley de condiciones básicas de empleo;

• Ley de equidad en el empleo;

• Ley de relaciones laborales;

• Ley de desarrollo de capacitaciones;

• Ley de contribuciones al seguro de desempleo;

• Ley de formación de trabajadores.

Administraciones Públicas competentes

Las principales entidades públicas del país, cuyo ámbito de actuación se centra en la seguridad y salud en el trabajo, son las siguientes:

• Departamento de Trabajo: Department of Labour. Es la Administraciónón competente en materia laboral y de seguridad y salud ocupacional. Dentro de este departamento se encuentra la inspección de trabajo (Inspection and enforcement Services), en cuya estructura se encuentran los inspectores de trabajo;

• Departamento de Sanidad: Department of Health. Administración competente en materia de salud y bienestar en general. Se encuentra representada en el Consejo Asesor de SST (Abajo);

• Departamento de Minería y Energía: Department of Mineral Resources. Aunque su ámbito es el de la minería, esta Administración tiene influencia en materia de seguridad por los altos estándares de gestión preventiva en el sector. Por ello, está también representada en el Consejo Asesor (siguiente);

• Consejo Asesor para la Seguridad y Salud en el Trabajo: Advisory Council for Occupational Health and Safety. Órgano tripartito (administración, empresarios, trabajadores) creado directamente por la Ley de Seguridad y Salud en el Trabajo (Occupational Health and Safety Act, 1993), redacta y publica las normas, especificaciones y demás contenido de aplicación en SST;

• Comisión para la Conciliación, Mediación y Arbitraje: Commission for Conciliation, Mediation & Arbitration. Órgano independiente para la resolución de conflictos de conflictos laborales.

Definiciones

Los principales términos legales en materia de seguridad y salud laboral están definidos en la Ley de seguridad y salud en el trabajo (Occupational Health and Safety Act, 1993), siendo los más destacados los que a continuación se reflejan:

• Lugar de trabajo es cualquier instalación o lugar en la que una persona desarrolla un trabajo en el desempeño de su empleo;

• Empleado es cualquier persona que trabaje para un empresario y que recibe o adquiere el derecho a recibir una remuneración, o que trabaja bajo la dirección o supervisión de un empresario o cualquier otra persona;

• Empresario es cualquier persona que emplea o proporciona trabajo a cualquier persona, remunerándola o comprometiéndose a remunerarla expresamente o tácitamente.

• Peligro es cualquier cosa que puede causar un daño o dañar propiedades o a personas;

• Riesgo es la fuente o exposición a un peligro;

• Accidente significa cualquier accidente surgido por y en el desempeño del trabajo de un empleado, resultando en un daño personal, enfermedad o muerte del trabajador;

• Incidente mayor es un suceso de proporciones catastróficas, ocurrido a consecuencia del uso de una instalación o maquinaria o de las actividades en un centro de trabajo;

• Incidente es un suceso ocurrido en el trabajo, o surgido por la consecuencia de las actividades de personas en el trabajo, de instalaciones, maquinaria… a consecuencia del cual cualquier persona puede fallecer, resultar inconsciente, sufrir la pérdida de una extremidad, ser dañado o contraer una enfermedad, resultar inconsciente… hasta tal grado que es probable que muera, sufra defectos físicos permanentes, resulte en una discapacidad de al menos 14 días o bien pueda continuar realizando su actividad habitual. También es un incidente un incidente mayor, derrames peligrosos de sustancias, la liberación de sustancias a presión, pérdida de control, caída de máquinas o sus partes, máquinas fuera de control y caída de objetos.

Asimismo, en la Ley de Compensación por Accidentes y Enfermedades Laborales (Compensation for Occupational Injuries and Diseases, 1993) se establecen una serie de definiciones orientadas al objeto de la Ley, es decir, las indemnizaciones por incapacidades o fallecimientos causados por accidentes o enfermedades laborales a trabajadores ocupados o contratados por empresarios, entre las que destacan:

• Persona dependiente de un empleado:

• Viuda o viudo que, en el momento de la muerte del empleado estaba casado con él de acuerdo con las leyes civiles o era su pareja de acuerdo con las leyes y costumbres indígenas;

• Persona con la que el empleado vivía, en el momento de su muerte, como marido y mujer;

• Hijos menores de 18 años del empleado o de su pareja, incluyendo hijos póstumos, hijos políticos, adoptados o hijos fuera del matrimonio;

• Hijos mayores de 18 años del empleado o su esposa y familiar o cualquier persona que actuaba como padre, hermano, hermana, hermanastro o hermanastra, nieto o nieta del empleado;

• Familiar del empleado o cualquier otra persona que actuaba como padre y que, en el momento de la muerte del empleado, era total o parcialmente dependiente económicamente del empleado.

• Incapacidad significa incapacidad temporal parcial, incapacidad temporal total, incapacidad permanente o gran incapacidad, según el caso;

• Incapacidad permanente es la incapacidad permanente de un empleado, como consecuencia de un accidente o enfermedad profesional cuya indemnización está cubierta, para desarrollar cualquier trabajo;

• Incapacidad parcial temporal es la incapacidad como resultado de un accidente o enfermedad profesional cuya indemnización está cubierta, para desarrollar el trabajo que él o la empleada estaba desarrollando en el momento del accidente o al comienzo de la enfermedad o para reanudar el trabajo en un nivel salarial no menor que aquel que el trabajador o la trabajadora recibían en el momento del accidente o al comienzo de la enfermedad;

• Incapacidad temporal total es la incapacidad como consecuencia de una enfermedad o accidente laboral, para desarrollar el trabajo en el que estaba empleado o similar en el momento del accidente o el comienzo de la enfermedad y para la cual hay indemnización.

Derechos y deberes del empresario

La Ley de seguridad y salud en el trabajo (Occupational Health and Safety Act, 1993) establece en las secciones 8 y 9 las obligaciones de carácter general atribuidas a la figura del empresario en materia de seguridad y salud en el trabajo. Éstas se concretan en:

• Proveer y mantener sistemas seguros de trabajo, plantas y maquinaria;

• Eliminar o mitigar los riesgos;

• Establecer y mantener las condiciones de seguridad respecto a sustancias y productos presentes en la empresa;

• Identificar los riesgos, establecer medidas preventivas y proveer los medios necesarios para aplicarlas;

• Proveer información, instrucciones, formación y supervisión para el desempeño seguro del trabajo;

• No permitir el trabajo si no se han tomado las medidas de seguridad establecidas;

• Vigilar el cumplimiento de todas las normas de seguridad;

• Reforzar la vigilancia en interés de la seguridad y salud;

• Encargar la supervisión del trabajo a una persona entrenada en los riesgos en la empresa y otorgarle la autoridad para garantizar la implementación de medidas de seguridad;

• Garantizar la seguridad de terceras personas cuando se encuentren dentro de la empresa.

• Específicamente, respecto a los trabajos identificados por la Administración como trabajos especiales (“listed works”): Identificar factores de peligro y evaluar los riesgos, impedir la exposición a sustancias peligrosas, realizar programas y controles específicos de estos trabajos incluyendo vigilancia médica, informar de todo ello a los representantes de los trabajadores.

Derechos y deberes de los trabajadores

La Ley de Seguridad y Salud en el Trabajo (Occupational Health and Safety Act, 1993) establece en las secciones 14 y 15 las obligaciones de los trabajadores en materia de seguridad y salud en el trabajo, siendo éstas las siguientes:

• Tomar medidas necesarias durante la realización de su trabajo para la seguridad propia o de otras personas;

• Cooperar con el empresario o persona responsable de la empresa;

• Cumplir la Ley y obedecer las normas y procedimientos de seguridad establecidos;

• Informar al empresario o responsables de la empresa si detecta una situación insegura;

• Informar de un incidente ocurrido en la empresa en el que se haya visto envuelto.

Evaluación de riesgos

En Sudáfrica, la identificación y evaluación de riesgos es el elemento mínimo que la normativa establece como obligatorio para la empresa, antes del inicio de determinada actividad. Se denomina coloquialmente HIRA (Hazard Identification and Risk Assessment) y en la práctica sigue los estándares más reconocidos para la evaluación de riesgos (probabilidad x consecuencias).

Un método válido para desarrollar las evaluaciones de riesgos en Sudáfrica es realizarla en tres fases:

• Evaluación de riesgos básica (Baseline HIRA), para obtener los principales tipos y magnitud de los riesgos que afectan a la empresa, que podría ser como una evaluación inicial de riesgos;

• Evaluación de riesgos específica (Issued based HIRA), para obtener los riesgos por actividades, como una evaluación por puestos de trabajo;

• Evaluación de riesgos continua (continuous HIRA).

Planificación de la actividad preventiva

a empresa deberá realizar una planificación de la actividad preventiva. Para ello, la empresa se puede apoyar en los resultados obtenidos de los documentos de identificación y evaluación de riesgos HIRA (Hazard Identification and Risk Assessment).

En el caso de determinados trabajos especiales que la Ley de Seguridad y Salud en el Trabajo llama “listed works”, puede ser obligatorio también la realización específica de programas de higiene en el trabajo, control biológico y vigilancia médica de determinados trabajadores.

En Sudáfrica existen dos normas que tendrán que tenerse en cuenta en la gestión de la seguridad y salud en el trabajo:

• Las Regulaciones Administrativas Generales (General Administrative Regulations 1996, revisada en 2003);

• El Reglamento para la Integración de la Ley de Seguridad y Salud en el Trabajo (Regulations for the Integration of the Occupational Health and Safety Act, No. R. 639).

Organización de la actividad preventiva

La Ley de Seguridad y Salud en el Trabajo apunta al CEO (Chief Executive Officer, equivalente al empresario) como primer responsable de seguridad y salud de la empresa.

Según las características de la empresa el CEO puede delegar la gestión (pero no la responsabilidad máxima) de seguridad y salud a una o varias personas. Esta delegación se hace mediante documentos de nombramiento. Así es como se crean los departamentos de seguridad en las empresas sudafricanas.

Las responsabilidades del CEO o los responsables por él designados en materia de seguridad y salud, incluyen:

• La formación de los trabajadores para cumplir las prácticas de trabajo seguras;

• Hacer cumplir las normas de seguridad y salud;

• Corregir las acciones y condiciones de trabajo inseguras;

• Realizar las evaluaciones de riesgos, iniciales y continuas;

• Asegurarse de que solo trabajadores autorizados y adecuadamente entrenados manejan equipos de trabajo;

• Reportar e investigar todos los accidentes/incidentes de trabajos;

• Inspeccionar las áreas de trabajo que tienen asignadas y tomar las correctivas para minimizar o eliminar los riesgos;

• Controlar el desempeño del trabajo;

• Asegurar el mantenimiento adecuado de los equipos de trabajo;

• Promover la concienciación de los trabajadores con la seguridad y salud;

• El entrenamiento de trabajadores para el desempeño del trabajo;

• Mantener charlas informativas;

• Gestionar a las empresas contratistas y otras personas presentes en el centro de trabajo.

El CEO, o los responsables ejecutivos, son responsables de la dirección y control de estas tareas.

A parte de estos requisitos organizativos, la Ley de Seguridad y Salud en el Trabajo obliga también al nombramiento de supervisores formados para conocer los riesgos para la seguridad y salud en el trabajo, y con autoridad expresa y recursos necesarios para asegurar que las medidas de seguridad establecidas son implementadas.

Como en el caso anterior, los supervisores son asignados mediante nombramientos escritos que reflejan su área de responsabilidad dentro de la empresa y que pudiera abarcar un rango de funciones y responsabilidades relativamente altas.

Auditorías

En Sudáfrica, no existe una obligación legal en cuanto a la realización de auditorías del sistema de gestión de la seguridad y salud en el seno de la empresa.

Aun así, la realización de auditorías es una herramienta muy útil que contribuye a asegurar el cumplimiento de las obligaciones legales en materia de seguridad y salud. Además, contribuye a la mejora continua del sistema de gestión de la prevención de riesgos laborales.

Dicho esto, aquellas empresas establecidas en el país que decidan auditar sus sistemas de gestión podrán hacerlo en base a diferentes estándares de reconocido prestigio internacional, como pueden ser la OIT-OSH:2001 o la OSHAS 18001:2007.

A parte de estas auditorías que la empresa pudiera establecer como parte de su sistema de gestión de la SST, los inspectores del Departamento de Trabajo pueden efectuar inspecciones a los centros de trabajo asignados dentro de su área geográfica.

Estas inspecciones son normalmente realizadas en base a las estadísticas de accidentabilidad de la empresa, las sustancias peligrosas presentes o la utilización de máquinas peligrosas en el centro de trabajo.

También pueden iniciarse inspecciones de trabajo a raíz de quejas o solicitudes de los propios trabajadores o ciudadanos, que son tratadas de forma confidencial.

Si un inspector detecta condiciones peligrosas o adversas en el centro de trabajo, este puede establecer varios tipos de requerimientos al empresario:

• Notificación de prohibición. En caso de observar un peligro, el inspector puede prohibir la ejecución de determinadas tareas, procesos o el uso de máquinas o equipos, por medio de una notificación de prohibición, cuyo contenido no puede ser ignorado por ninguna persona afectada, y su cumplimiento debe efectuarse de forma inmediata;

• Notificación de incumplimiento. Si un requisito reglamentario es incumplido, el inspector puede emitir una notificación de incumplimiento sobre trabajadores o sobre el empresario. Un incumplimiento de las normas origina un proceso judicial inmediato, que el o los afectados pueden evitar corrigiendo la situación que originó el incumplimiento en un período establecido en la notificación, que es normalmente de 60 días.

• Notificación de mejoras. Cuando las medidas de seguridad y salud implantadas en la empresa no protegen satisfactoriamente la seguridad y salud de los trabajadores, el inspector puede requerir al empresario la implantación de medidas adicionales, por medio de una notificación de mejoras.

Para poder realizar estas inspecciones, los inspectores están facultados:

• Para acceder a cualquier centro de trabajo en el que se utilicen máquinas o sustancias peligrosas.

• También para preguntar o establecer citaciones con las personas afectadas;

• Solicitar la presentación de cualquier documentación, investigar y realizar copias de documentos, así como requerir explicaciones sobre los mismos;

• Inspeccionar cualquier condición de trabajo o elemento y tomar muestras de ellos, así como obtener cualquier prueba que pueda servir como evidencia.

Formación

El empresario debe proporcionar a los trabajadores debida información, instrucciones y formación sobre su trabajo, sustancias y materiales, instalaciones y equipos de trabajo.

Deberá también proporcionar formación específica a los representantes de los trabajadores, supervisores y técnicos de OSH de la empresa, para un eficaz desempeño de sus funciones respectivas.

Los programas formativos en la empresa deben establecerse y mantenerse de forma que garanticen, a cada grupo de empleados de la empresa, dentro de su área de responsabilidad:

• El conocimiento y comprensión de los programas de seguridad de la organización, las normas y procedimientos, así como las funciones y responsabilidades individuales;

• Programas sistemáticos de formación inicial y continua para los trabajadores;

• Entrenamiento para saber actuar antes los riesgos y peligros, medidas de prevención a tomar y procedimientos a aplicar;

• Adiestramiento en la identificación de riesgos, su evaluación y control;

• Formación para los responsables que dirigen equipos de trabajo tanto de la propia empresa, como de empresas contratadas;

• Formación de la alta dirección sobre sus funciones y responsabilidades;

• Programas de adiestramiento y concienciación para empresas contratistas, trabajadores temporales y visitantes, de acuerdo con el nivel de riesgo al que están expuestos;

• Formación en los procedimientos de reporte e información de determinadas situaciones;

• Formación para la adecuada investigación de accidentes e incidentes;

• Adiestramiento para el control efectivo de la calidad de los programas de seguridad y salud implantados.

Información

La sección 13 de la Ley de Seguridad y Salud en el Trabajo se refiere expresamente a la obligación de información del empresario.

El empresario deberá proporcionar al trabajador información de los riesgos asociados a su trabajo, cualquier sustancia o artículo que tenga que fabricar, procesar, usar, manipular, almacenar o transportar y cualquier instalación o maquinaria que deba o tenga permiso para manejar, así como las medidas de prevención a tener en cuenta respecto a estos riesgos.

Asimismo, el empresario tiene el deber de informar a los representantes de seguridad y salud sobre:

• Las inspecciones, investigaciones o consultas formales realizadas por un inspector de trabajo;

• Cualquier solicitud de excepción realizada que realice (el empresario) ante la administración de trabajo;

• Sobre cualquier incidente ocurrido en el centro de trabajo o sección del centro de trabajo sobre la cual dichos representantes tienen responsabilidad.

Consulta y participación

Los representantes de seguridad y salud son trabajadores a jornada completa con funciones concretas de SST, nominados o elegidos —y designados por escrito por el empresario— previa consulta y acuerdo con los trabajadores.

Estos trabajadores deben conocer las circunstancias y condiciones del centro de trabajo en relación al cual son designados.

El número de representantes de los trabajadores será definido en estas condiciones:

• No es necesaria la designación de representantes de SST en centros de trabajo con menos de 20 trabajadores;

• Los centros de trabajo con 20 empleados o más, contarán con al menos un representante de SST;

• A partir de 50 empleados, se designarán representantes SST adicionales: los centros de trabajo entre 21 y 50 empleados, contarán con un representante de SST, dos representantes de SST en centros de trabajo entre 51 y 100 empleados… y así sucesivamente;

• En el caso de tiendas y oficinas, contarán con al menos un representante de SST por cada 100 empleados, de modo que los centros de trabajo entre 21 y 100 empleados, contarán con un representante de SST, dos representantes de SST en centros de trabajo de 101 a 200 empleados… y así sucesivamente;

• Dependiendo de las circunstancias, un inspector de trabajo puede requerir la designación de más representantes de SST, incluso cuando el número de trabajadores en un centro de trabajo sea inferior al mínimo establecido de 20 empleados;

• También puede incrementarse el número de representantes de SST por propio acuerdo entre el empresario y los trabajadores.

En cualquier caso, la designación de los representantes de SST debe realizarse dentro de los cuatro meses anteriores al inicio de la actividad. En empresas con más de 20 trabajadores, pero que alcancen este umbral durante menos de cuatro meses, no necesitan nombrar representantes adicionales. Esto puede ocurrir, por ejemplo, en empresas con concentración estacional de empleados.

La designación, formación y desempeño de funciones de los representantes de SST se desarrollará dentro de la jornada de trabajo habitual. Sus funciones específicas son:

• Comprobar la efectividad de las medidas de seguridad y salud establecidas, por medio de auditorías de SST;

• La identificación de peligros potenciales en el centro de trabajo e informar sobre ellos al empresario o al comité de SST;

• Participar en la investigación y realizar informes por escrito sobre incidentes o de las quejas realizadas por empleados en materia de SST;

• Representar a los trabajadores ante el empresario, el comité de seguridad o inspectores de trabajo, en caso necesario;

• Realizar inspecciones al centro de trabajo después de una notificación de un inspector de trabajo al empresario;

• Participar en las reuniones con los inspectores de trabajo y acompañarlos durante sus inspecciones;

• Revisar documentación de SST;

• Con el acuerdo del empresario, realizar inspecciones en compañía de un especialista técnico;

• Acudir a las reuniones del comité de SST.

Aparte de los representantes de SST, otra forma de participación de los trabajadores es por medio de comités de seguridad y salud.

El propósito de los comités de SST es iniciar, promover, mantener y revisar las medidas de seguridad y salud de los trabajadores.

Se establecerá al menos un comité de SST cuando existan dos o más representantes de SST designados y su composición se completará con representantes de la empresa que designe el empresario. El número de representantes del empresario no puede superar al de representantes de SST por parte de los trabajadores.

Los comités de SST se reunirán a intervalos máximos de tres meses, aunque se pueden programar reuniones adicionales, en caso de producirse determinadas situaciones relevantes desde el punto de vista de la SST. Además, el comité deberá reunirse en caso de producirse un requerimiento de más del 10% de trabajadores.

Los miembros del comité eligen al presidente, y determinan también su período de mandato y los procedimientos concretos de las reuniones.

Aparte de su composición normal, un comité puede decidir la participación de expertos en determinadas áreas, para asesorar sobre aspectos específicos. Sin embargo, estos asesores no tienen derecho a voto en las decisiones del comité.

Las funciones de los comités de SST se limitan a asuntos de seguridad y salud en el centro de trabajo o sección para la que han sido establecidos. Entre sus facultades se encuentran:

• Hacer recomendaciones al empresario sobre la seguridad y salud de los trabajadores. En caso de que estas recomendaciones al empresario no lleven consigo la resolución de una situación, el comité puede dirigir las recomendaciones a un inspector de trabajo;

• Debatir sobre un incidente que ocasionó un daño, enfermedad o muerte de algún trabajador, e informar por escrito a un inspector de trabajo;

• Mantener registro de cada recomendación efectuada al empresario o informe emitido a la inspección de trabajo.

Vigilancia de la salud

En general, no se establece en la normativa sudafricana una obligatoriedad explícita de llevar a cabo actividades de vigilancia de la salud (medical surveillance). La vigilancia médica es, por tanto, una medida más al alcance -pero no imperativa- del empresario en su obligación de establecer y mantener un entorno laboral saludable y seguro.

Sólo en el caso de que los trabajadores estén expuestos a determinados riesgos la empresa deberá realizar programas de vigilancia de la salud. En concreto, hay cinco normas bajo la Ley de Seguridad y Salud en el Trabajo que hacen obligatoria la vigilancia médica. Son:

• Reglamento de agentes con riesgo biológico (Regulations for Hazardous Biological Agents, 2001);

• Reglamento de amianto (Asbestos Regulations, 2001);

• Reglamento de sustancias químicas peligrosas (Hazardous Chemical Substances Regulations, 1995);

• Regulación del plomo (Lead Regulations, 2001);

• Regulación de la pérdida auditiva por ruido (Noise Inducted Hearing Loss Regulations, 2001).

También la Ley de Seguridad y Salud Minera (Mine Health and Safety Act, 1996) establece la obligatoriedad de ciertos servicios médicos por parte del empresario.

A parte de los casos en que reglamentariamente la empresa deba establecer sistemas de vigilancia de la salud, los trabajadores pueden recurrir a servicios médicos privados para que estudien su estado de salud a consecuencia de exposiciones a diversos agentes en el trabajo. Si los servicios médicos examinan o tratan a un trabajador de una enfermedad o daño supuestamente causado por el trabajo, el médico al cargo debe informar acerca del caso al empresario y a la Inspección de Trabajo competente.

Medidas de emergencia (primeros auxilios, lucha contra incendios, evacuación, riesgo grave o inminente)

Como parte de las obligaciones de proveer y mantener sistemas seguros de trabajo, plantas y maquinaria y eliminar o mitigar los riesgos asociados establecidos en la Ley de Seguridad y Salud en el Trabajo (Occupational Health and Safety Act, 1993), el empresario deberá establecer unas medidas de primeros auxilios, lucha contra incendios y medidas de evacuación que requiera el centro de trabajo.

Concretamente, deberá:

• Establecer procedimientos de emergencia y evacuación del centro de trabajo y asegurarse de que todas las personas en el centro de trabajo los conocen;

• Establecer medios de alarma y comprobar periódicamente su funcionamiento;

• Mostrar en lugares de fácil acceso, los datos de contacto con los servicios de emergencia más cercanos;

• Establecer rutas de evacuación adecuadas y mantenerlas en condiciones practicables;

• Establecer equipos de primeros auxilios.

Con respecto al riesgo de incendio:

• Implantar sistemas contra incendios de acuerdo a las características del centro de trabajo;

• Reducir al mínimo las cantidades de materiales, líquidos y gases inflamables y almacenarlos apropiadamente;

• Almacenar los recipientes de gases inflamables en recintos en condiciones adecuadas de ventilación, separando y señalizando los recipientes llenos y los vacíos;

• Prohibir fumar y encender otras fuentes de ignición en las áreas de almacenamiento de gases y líquidos inflamables;

• Conservar y mantener las condiciones de seguridad de los recipientes y conducciones de gases y líquidos inflamables;

• Cerrar las válvulas de los recipientes y conducciones de gas cuando no se encuentren en uso;

• Almacenar y gestionar los residuos combustibles e inflamables.

Además, el Reglamento de Medio Ambiente en el Trabajo (Environmental Regulations for Workplaces, 1987), establecen las condiciones ambientales que deben reunir los centros de trabajo, incluyendo:

• Los medios de lucha contra incendios;

• Las vías de evacuación a establecerse para los casos de emergencia: Puertas, escaleras, pasillos,…;

• La ocupación del centro de trabajo en función de las superficies y volumen disponibles en cada espacio

Coordinación de actividades empresariales

La sección 9 de la Ley de Seguridad y Salud en el Trabajo establece que el empresario deberá desarrollar su actividad de modo que se asegure, dentro de lo razonablemente posible, que las personas -aparte de sus propios trabajadores- directamente afectadas por sus actividades no estén expuestas a riesgos para su seguridad y salud.

A partir de este principio, el empresario deberá desarrollar las acciones pertinentes en coordinación de actividades para evitar que tanto trabajadores de otras empresas como personas en general se vean afectados por el desarrollo de sus actividades, ya sea en las propias instalaciones de la empresa o en otros lugares de trabajo.

Estas condiciones también son de obligado cumplimiento por los trabajadores autónomos.

Cuando el empresario emplee o controle personal (en función de si se trata de personal propio o ajeno a la empresa) deberá asegurarse de que estos trabajadores tanto propios como ajenos:

• Han sido formados y entrenados para realizar el trabajo de forma segura y sin poner su salud en peligro;

• Están debidamente supervisados y se les han dado instrucciones de trabajo claras;

• Tienen acceso a instalaciones de higiene y bienestar;

• Se les han entregado herramientas, equipos, instalaciones y equipos de protección adecuados;

• Son consultados y se ha establecido un diálogo con los trabajadores y sus representantes sobre las condiciones de seguridad y salud.

En el caso de subcontratar trabajos, el empresario debe:

• Revisar periódicamente el desempeño seguro del trabajo por parte del personal subcontratado;

• Proporcionar la información de seguridad y salud que los trabajadores necesitan y asegurarse, previamente al comienzo del trabajo, que reúnen las competencias requeridas por el trabajo;

• Dialogar con los trabajadores sobre las condiciones de trabajo antes de empezar las tareas;

• Asegurarse de que están provistos de los equipos, herramientas, instalaciones y protecciones para realizar su trabajo de forma segura;

• Verificar su trabajo y subsanar deficiencias detectadas.

En el caso de afecciones a terceros, el empresario deberá:

• Establecer un perímetro en el centro de trabajo;

• En el caso de trabajos en vías públicas, establecer barreras de protección en el perímetro de las zonas de trabajo;

• Establecer medidas de protección para evitar accidentes o incidentes a terceros.

Infracciones y sanciones

La Ley de Seguridad y Salud en el Trabajo regula las infracciones y sanciones en materia de seguridad y salud en el trabajo que pueden llegar a:

• hasta 3.734,60€ (50.000 Rand) de multa y un año de prisión para cualquier persona -trabajador, empresario, trabajador autónomo, etcétera- que incumpliese lo establecido en la norma y poniendo en peligro su salud y seguridad en el trabajo;

• hasta 7.469,20€ (100.000 Rand) de multa y dos años de prisión para cualquier empresario o usuario de plantas o máquinas que incurriese en un acto u omisión que pusiera en peligro su salud y seguridad en el trabajo, sin perjuicio de poder ser juzgado de homicidio según la ley criminal.

Además, la Ley de Relaciones Laborales (Labour Relations Act, 1995) considera que un trabajador puede ser despedido en caso de mala conducta grave, entre la que se encuentra poner en peligro deliberadamente la seguridad de los demás.

La Ley de Seguridad y Salud en el Trabajo regula las infracciones y sanciones en materia de seguridad y salud en el trabajo que pueden llegar a:

• hasta 3.734,60€ (50.000 Rand) de multa y un año de prisión para cualquier persona -trabajador, empresario, trabajador autónomo, etcétera- que incumpliese lo establecido en la norma y poniendo en peligro su salud y seguridad en el trabajo;

• hasta 7.469,20€ (100.000 Rand) de multa y dos años de prisión para cualquier empresario o usuario de plantas o máquinas que incurriese en un acto u omisión que pusiera en peligro su salud y seguridad en el trabajo, sin perjuicio de poder ser juzgado de homicidio según la ley criminal.

Además, la Ley de Relaciones Laborales (Labour Relations Act, 1995) considera que un trabajador puede ser despedido en caso de mala conducta grave, entre la que se encuentra poner en peligro deliberadamente la seguridad de los demás.

Notificación/investigación de AT y EEPP

Es obligación del empresario notificar al inspector de trabajo competente todo incidente que:

• Ocurra en el centro de trabajo, o fuera del mismo, aunque relacionado con las actividades de los trabajadores, instalaciones o maquinaria, en el que cualquier persona resulte muerta, quede inconsciente, sufra una amputación, sufra un daño o enfermedad en un grado tal que es probable su muerte o secuelas físicas permanentes o que impidan trabajar durante al menos 14 días o continuar con su trabajo habitual;

• Ponga en peligro la seguridad y salud de cualquier persona como consecuencia de:

• Derrame de sustancias peligrosas;

• Proyección incontrolada de cualquier sustancia a presión;

• Proyección, caída o pérdida de control de una máquina o una de sus partes u objetos móviles;

• Otros incidentes mayores.

En el caso de un incidente en el que una persona muere, es herida gravemente o sufre la amputación de un miembro, ninguna persona alterará el lugar en que ocurrió el incidente, ni retirará cualquier sustancia relacionada con el incidente, salvo que la retirada o alteración de dichos agentes fuera necesaria para prevenir más daños.

En el caso de las enfermedades, se deberán informar y reportar al inspector jefe competente en el momento en que un médico del trabajo examina o trata a una persona por una enfermedad profesional que impida la realización de su trabajo.

Una vez notificado el incidente o enfermedad, el inspector actuante puede iniciar una investigación formal. En tal caso, una vez completada la investigación el inspector remitirá un informe al fiscal general de la jurisdicción y una copia del mismo al inspector jefe.

Trabajo de menores

Las condiciones de trabajo de los trabajadores jóvenes se encuentran establecidas en la Ley de Condiciones Básicas de Empleo (Basic Conditions of Employment Act), en la sección 6ª. Además, en desarrollo de esta Ley y de la propia Ley de Seguridad y Salud en el Trabajo (Occupational Health and Safety Act, 1993), en 2010 se publicaron las Regulaciones de Trabajo Infantil Peligroso (Regulations on Hazardous work by children in South Africa, 2010), cuyo propósito es prohibir o establecer condiciones en el trabajo de empleados menores y jóvenes permitido por la ley.

De acuerdo con la legislación, se establecen estas definiciones:

• Niño/a: persona menor de 18 años de edad;

• Niño/a trabajador es cualquier niño que:

• Trabaja o es empleado por un empresario y que recibe o tiene derecho a una remuneración;

• Trabaja bajo la dirección o supervisión de un empresario u otra persona.

Según se establece en la legislación, es un delito criminal el empleo de jóvenes menores de 15 años, excepto en el caso de trabajos artísticos y con el previo permiso del Departamento de Trabajo.

Los jóvenes entre 15 y 18 años no pueden trabajar en puestos inapropiados para su edad o en lugares que comprometan su seguridad y salud o que le impidan su desempeño escolar, desarrollo social, físico, mental, espiritual o moral.

En el caso en que no se conoce con certeza la edad de un joven al que se pretende contratar, es responsabilidad del empresario probar que el trabajador cumple con los criterios de edad establecidos en la Ley.

Trabajadores temporales

La sección 29 de la Ley de Condiciones de Trabajo (Basic Conditions of Employment Act) regula las condiciones particulares de un trabajo que el empresario debe entregar por escrito a los trabajadores. En concreto:

• El nombre y dirección del empresario;

• El nombre y ocupación del empleado o una breve descripción del trabajo para el que es contratado;

• El lugar o lugares de trabajo;

• La fecha de inicio del trabajo;

• El horario (días y horas) de trabajo ordinarias;

• El sueldo del empleado o la tasa y método de cálculo del salario;

• El precio de las horas extra;

• Cualquier otra cantidad en metálico o en especie a la cual tiene derecho el empleado;

• Frecuencia del pago del salario;

• Deducciones a practicar a la remuneración;

• Los períodos de vacaciones a los cuales tiene derecho el trabajador;

• El período de aviso previo a la terminación del trabajo o, si el trabajador está contratado por un período específico, la fecha de finalización del trabajo;

• Descripción de cualquier determinación sectorial que afecta a la empresa;

• Períodos de trabajo en empresas anteriores que computen como períodos de trabajo del empleado;

• Lista de documentos adjuntos al contrato de trabajo.

La notificación del final del trabajo será realizada por escrito, por la parte interesada (empresario o trabajador) y deberá cumplir estos períodos de antelación:

• De al menos una semana de antelación al final del trabajo, si el empleado trabajó por seis meses o menos;

• De dos semanas de antelación, si el empleado trabajó más entre seis y doce meses;

• De cuatro semanas de antelación, si el empleado:

• Trabajó durante más de un año; o

• Ha trabajado como agricultor o trabajador doméstico durante más de seis meses.

La notificación de fin de contrato debe realizarse por escrito por la parte interesada, excepto en el caso en que el trabajador sea analfabeto.

Trabajadoras embarazadas

El permiso por embarazo está regulado en la sección 25 de la Ley de Condiciones de Trabajo (Basic Conditions of Employment Act) y establece que una trabajadora tendrá derecho, al menos, a cuatro semanas de permiso por maternidad.

El Departamento de Trabajo publicó también un código de buenas prácticas para la protección de trabajadoras durante el embarazo y período posterior al nacimiento, en el que establecen sugerencias a los empresarios para el cumplimiento de los requisitos de la Ley de Condiciones de Trabajo, tales como:

• La realización de evaluaciones de riesgos relacionadas con el trabajo de trabajadoras embarazadas;

• Identificación de posibles riesgos como vibraciones, temperaturas extremas por calor y frío, exposición a radiaciones y agentes químicos;

• Propuestas de medidas para la minimización de riesgos.

Como norma general, la trabajadora debe notificar por escrito al empresario la fecha en que pretende iniciar el permiso por maternidad y la fecha de incorporación. Deberá hacerlo, al menos, con cuatro semanas de antelación a la fecha de inicio de permiso.

La trabajadora tiene derecho, al menos, a cuatro meses de permiso por maternidad, que podrá iniciar:

• En cualquier momento desde las cuatro semanas anteriores a la fecha de parto prevista, salvo que se acuerde otra cosa; o

• En la fecha en la que un médico o una matrona certifique que es necesario por la salud de la mujer o del niño.

Tras el parto, el permiso de la trabajadora es de seis semanas, a menos que un médico o una matrona certifique que se encuentra en condiciones de trabajar.

Si la trabajadora sufre un aborto durante el tercer trimestre del embarazo, o el hijo nace muerto, tendrá también un permiso de seis semanas después del evento, independientemente de que se encontrara ya en período de permiso por maternidad.

El empresario no puede requerir a una trabajadora embarazada o que esté criando a su hijo para un trabajo que ponga en peligro su salud o la del hijo. En tal caso, o también si se trata de un trabajo nocturno, el empresario debe ofrecer a la trabajadora un trabajo adecuado y en los mismo términos y condiciones que la trabajadora tiene en el desempeño ordinario del trabajo, durante los seis meses posteriores al nacimiento del hijo.

La Ley de Relaciones Laborales (Labour Relations Act, 1995) establece que no está permitido el despido de una empleada por embarazo, embarazo previsto o cualquier razón relacionada con el embarazo.

Trabajadores especialmente sensibles y/o minusválidos

Además de la protección establecida en la Constitución sudafricana, la Ley de Igualdad en el Trabajo (Employment Equity Act, 1998, modificada en 2014), que se aplica a todos los empresarios y trabajadores, protege a los empleados y personas en búsqueda de trabajo de situaciones de discriminación injusta y proporciona un marco para el establecimiento de acciones de fomento de la igualdad; marco que se aplica nominalmente a:

• Empresarios con 50 o más trabajadores, o cuyos beneficios anuales superan los establecidos en la propia Ley;

• Organismos públicos locales;

• Órganos del Estado;

• Empresarios obligados por acuerdo con un comité de negociación;

• Empresarios que quieran cumplir voluntariamente.

La Ley de Igualdad en el Trabajo no se aplica a:

• Miembros de las Fuerzas de Defensa Nacional;

• Miembros de la Agencia Nacional de Inteligencia;

• Miembros del Servicio Secreto de Sudáfrica.

La Ley de Igualdad en el Trabajo establece que ninguna persona discriminará injustamente, directa o indirectamente, a un empleado por cuestión de su discapacidad, entre otras condiciones.

La Ley define como personas minusválidas a todas aquellas que tienen impedimentos físicos o psíquicos de lago plazo o recurrentes que les limitan a incorporarse o desarrollarse en el trabajo.

Por lo tanto, el empresario está obligado a establecer razonablemente las necesidades de los trabajadores minusválidos, de manera que:

• Se eliminen las barreras para el desarrollo del trabajo. El empresario debe, dentro de lo posible, mitigar el efecto de la discapacidad del trabajador y permitirle integrarlo en la empresa de forma que desarrolle todo su potencial;

• El trabajador minusválido disponga de las mismas condiciones de acceso a los beneficios y oportunidades profesionales que el resto de la plantilla;

• Se adopten las medidas bajo criterios de rentabilidad.

En este sentido, algunas medidas razonables son, por ejemplo:

• Asistencia para acceder al centro de trabajo según las limitaciones y necesidades de los trabajadores;

• Modificaciones del puesto de trabajo;

• Adecuación de la planificación del trabajo;

• Ajustar la naturaleza y duración de las tareas del trabajador;

• Relocalización de las tareas menos importantes y cualquier otra reorganización del trabajo.

Respecto a las medidas de seguridad y salud en la empresa, estas tendrán en cuenta las necesidades todos los trabajadores, teniendo especial importancia los procedimientos de emergencia y evacuación del centro de trabajo.

Trabajadores autónomos

El concepto de trabajador autónomo es muy similar al considerado en España. En general, para distinguir un trabajador autónomo en Sudáfrica trabajando para una empresa de un trabajador por cuenta ajena, se encuentran criterios como:

• Control sobre los procesos de trabajo, horario y métodos de trabajo;

• Suministro y propiedad de los equipos de trabajo, herramientas y materiales;

• Desempeño de la propia actividad bajo su responsabilidad, con responsabilidad sobre las inversiones y gestión;

• Integración en la organización de una empresa;

• Libertad para contratar colaboradores para el desempeño del trabajo;

• Control sobre los riesgos financieros de la actividad;

• Responsabilidad civil y frente a impuestos propia.

El trabajador autónomo es responsable de sus propios impuestos, siendo este también un indicador de la propia autonomía de la actividad.

La Ley de Seguridad y Salud en el Trabajo establece que los trabajadores autónomos desempeñarán sus tareas de forma que se asegure, dentro de los razonablemente practicable, que el propio trabajador u otras personas directamente afectadas por sus actividades, no están expuestas a peligros para su seguridad y salud.

Locales e instalaciones

Dentro de las obligaciones del empresario se encuentran las de proporcionar y mantener unos sistemas de trabajo, plantas y equipos en condiciones de seguridad y salud.

Al mismo tiempo, en aplicación del deber de identificar los riesgos y establecer medidas preventivas, el empresario deberá evaluar las condiciones de seguridad y salud de los locales e instalaciones e la empresa, de acuerdo con sus procedimientos de evaluación establecidos.

Además de este criterio general aplicable a cualquier local e instalación de la empresa, existen en Sudáfrica dos regulaciones que se aplican expresamente a las instalaciones en el centro de trabajo:

• Por un lado, las Regulaciones de Instalaciones (Facilities Regulations, 1988), establecen las instalaciones que deben ser proporcionadas por el empresario en el centro de trabajo, para una mejora de las condiciones de trabajo en general. De acuerdo con estas regulaciones, la empresa deberá disponer en sus centros de trabajo de las siguientes instalaciones:

• Instalaciones sanitarias, que incluyen: lavabos, inodoros, duchas,… que estarán equipados con los accesorios y materiales necesarios;

• Vestuarios y cuartos para cambiarse de ropa, en caso de que el trabajo lo requiera;

• Comedores, que son obligatorios en centros de trabajo en los que intervienen determinadas sustancias peligrosas que pueden generar un riesgo para la salud de los trabajadores;

• Espacio para que los trabajadores guarden de forma segura sus objetos personales durante la jornada de trabajo;

• Suministro de agua potable.

Las instalaciones deben estar equipadas con mobiliario, accesorios y materiales necesarios para su utilización adecuada, tales como sillas, mesas, bancos, armarios, toallas, espejos, seca-manos, perchas, papeleras, jabón…

Además, las instalaciones estarán disponibles separadas para mujeres y hombres cuando sea necesario para preservar la intimidad de los trabajadores.

• De forma específica, las Regulaciones para Instalaciones de Alto Riesgo (Major Hazard Installation Regulations, MHI Regulations) promulgadas en desarrollo de Ley de Seguridad y Salud en el Trabajo, que establecen requisitos de evaluación y aprobación concretos para este tipo de instalaciones. Se entiende por instalación de alto riesgo aquella en la que se fabrica, procesa, utiliza, manipula o almacena cualquier sustancia de forma y cantidad que puede causar un incidente mayor.

Las evaluaciones de las instalaciones de alto riesgo se deben realizar por una Administración de Inspección Acreditada (AIA), que son las competentes para emitir una opinión sobre los riesgos asociados con este tipos de instalaciones.

Es responsabilidad del empresario que la evaluación de riesgos se realice por una AIA.

Esta evaluación de riesgos debe realizarse en todas las instalaciones de alto riesgo existentes, en nuevas instalaciones antes de su puesta en marcha, cuando se realicen modificaciones en las mimas o a intervalos máximos de 5 años.

El empresario debe consultar e informar a los representantes o comités de seguridad y salud sobre los asuntos que surjan respecto de las evaluaciones.

Un resumen ejecutivo de la evaluación se podrá a disposición de los organismos competentes, que podrán asimismo requerir el informe de evaluación completo. También podrá solicitarlo toda persona que tenga interés o esté afectada por una instalación de alto riesgo.

Lugares y locales de trabajo

El empresario debe asegurarse de establecer y mantener, dentro de lo razonablemente posible, un entorno de trabajo seguro y sin riesgos para la salud de los empleados.

Los lugares de trabajo deben permanecer en condiciones de orden y limpieza, libres de sustancias peligrosas, agentes biológicos, equipos, objetos que puedan causar daños, lesiones o enfermedades.

Todas estas condiciones de seguridad y salud de los lugares y locales de trabajo serán objeto de la identificación de riesgos y del establecimiento de medidas preventivas correspondientes.

El empresario debe asegurarse de establecer y mantener, dentro de lo razonablemente posible, un entorno de trabajo seguro y sin riesgos para la salud de los empleados.

Los lugares de trabajo deben permanecer en condiciones de orden y limpieza, libres de sustancias peligrosas, agentes biológicos, equipos, objetos que puedan causar daños, lesiones o enfermedades.

Todas estas condiciones de seguridad y salud de los lugares y locales de trabajo serán objeto de la identificación de riesgos y del establecimiento de medidas preventivas correspondientes.

Locales e instalaciones de incendios

Todo centro de trabajo, como lugar físico, deberá reunir los medios de detección y extinción de incendios establecidos en las regulaciones de edificación.

Las normas de edificación son un punto de referencia oficial que estandarizan las actividades de edificación y construcción, y proporcionan los criterios aplicables a cada caso. En el caso de las instalaciones contra incendios, la norma SANS 10139 (South African National Standard) es el estándar que establece los “sistemas de detección y alarma de incendios en edificaciones” en el país. La norma SANS 10400 establece la obligación de instalar una boca de incendio equipada con manguera por cada 500 metros cuadrados de superficie.

Otras regulaciones de carácter nacional son las regulación nacionales de edificación National Building Regulations and Building Standard Act, Act 103. Además, habrá que atenerse a las regulaciones locales contra incendios.

Aparte de estas normativas generales de edificación, la obligación del empresario de establecer un lugar de trabajo seguro, obliga a aplicar un criterio funcional en la empresa: habrá que implantar y mantener los medios de detección y extinción de incendios que la actividad requiera para conseguir unas condiciones de seguridad en el centro de trabajo.

Todo centro de trabajo, como lugar físico, deberá reunir los medios de detección y extinción de incendios establecidos en las regulaciones de edificación.

Las normas de edificación son un punto de referencia oficial que estandarizan las actividades de edificación y construcción, y proporcionan los criterios aplicables a cada caso. En el caso de las instalaciones contra incendios, la norma SANS 10139 (South African National Standard) es el estándar que establece los “sistemas de detección y alarma de incendios en edificaciones” en el país. La norma SANS 10400 establece la obligación de instalar una boca de incendio equipada con manguera por cada 500 metros cuadrados de superficie.

Otras regulaciones de carácter nacional son las regulación nacionales de edificación National Building Regulations and Building Standard Act, Act 103. Además, habrá que atenerse a las regulaciones locales contra incendios.

Aparte de estas normativas generales de edificación, la obligación del empresario de establecer un lugar de trabajo seguro, obliga a aplicar un criterio funcional en la empresa: habrá que implantar y mantener los medios de detección y extinción de incendios que la actividad requiera para conseguir unas condiciones de seguridad en el centro de trabajo.

Instalaciones eléctricas

Dentro de la normativa de seguridad y salud en el trabajo, la Regulación de Instalaciones Eléctricas (Electrical Installation Regulation, 2009), establecen las condiciones a cumplir por las instalaciones eléctricas y contienen las guías básicas para los usuarios y empresarios implicados.

El marco normativo se completa con series de normas técnicas aplicables a determinados casos, como por ejemplo:

• La norma SANS10086-1, código práctico para la instalación y mantenimiento de equipos eléctricos utilizados en atmósferas explosivas;

• La norma SANS 10089-2, código práctico eléctrico para industria del petróleo;

• La norma SANS10180, código práctico para la clasificación de emplazamientos peligrosos y selección de dispositivos eléctricos para uso en estos emplazamientos; o

• La norma SANS10142-1, código práctico para el cableado de instalaciones.

En general, se entiende por instalación eléctrica:

• Cualquier dispositivo instalado, utilizado para la transmisión de electricidad desde un punto de suministro a un punto de consumo dentro del recinto, incluyendo cualquier artículo que forme parte de tal instalación;

• Cualquier dispositivo del suministrador relacionado con el suministro de electricidad del recinto;

• Cualquier dispositivo que transmite energía eléctrica en circuitos de comunicación, control, televisión o radio;

• Una instalación eléctrica de un vehículo, contenedor, tren o avión; y circuitos de control de 50 voltios o menos entre diferentes partes de maquinarias o sistemas de componentes que formen una unidad, que estén instalados de forma separada y derivados de una fuente independiente o transformador aislado.

El usuario o arrendador de una instalación eléctrica -en el caso de una empresa, el empresario- es responsable de la seguridad y del uso y mantenimiento seguro de la instalación eléctrica utilizada. También será responsable de la seguridad de las conducciones dentro de la empresa que conecten su instalación eléctrica con el punto de suministro, en el caso de que éste se encuentre fuera del punto de control.

Espacios confinados

Las Regulaciones Generales de Seguridad (General Safety Regulations) establecen que el empresario se asegurará de que las condiciones de seguridad de un espacio confinado bajo su responsabilidad al que acceda un trabajador u otra persona, han sido testadas, evaluadas y certificadas por una persona competente.

En cualquier caso, el acceso a un recinto confinado en el que exista, o sea previsible, la concentración peligrosa de gases, vapores, humos o polvo o un contenido en oxígeno inferior al 20% del volumen, sólo se realizará:

• Con el espacio ventilado, de forma que se logre obtener y mantener una atmósfera segura;

• Con el espacio confinado aislado de cualquier conducción, tubería o apertura comunicante por medio de cierres, llaves o válvulas que además serán bloqueadas.

Cuando estas condiciones no puedan ser implantadas, el empresario tomará las medidas para asegurar que sólo acceden al espacio confinado un trabajador o persona que utiliza equipos de respiración homologados y con un arnés de seguridad o sistema similar amarrado con una cuerda.

Además, una persona entrenada en primeros auxilios debe permanecer en el exterior del recinto para asistir o sacar a las personas del recinto, si fuera necesario. También se establecerá en el exterior del recinto un equipo de respiración y reanimación, para casos de emergencia.

Se establecerán medidas para verificar la salida de todas las personas que accedieron al recinto confinado.

En el caso de atmósferas de gases, vapores, polvo o humos explosivos o inflamables, el acceso al espacio confinado sólo podrá realizarse si se ha comprobado que la concentración de dichos agentes no exceden:

• El 25% del límite inferior de explosividad, si los trabajos no crean fuentes de ignición;

• El 10% del límite inferior de explosividad, en el caso de cualquier otro trabajo.

ATEX

ATEX es el nombre común de la directiva 94/9/EC de la Unión Europea, y describe qué tipo de equipamiento y ambiente es permitido para el trabajo en una atmósfera explosiva.

En Sudáfrica, esta directiva puede afectar a los fabricantes y distribuidores que mantienen relaciones comerciales con Europa. En tal caso, los fabricantes y distribuidores se deben asegurar que sus productos para la exportación a Europa cumplen con los requerimientos de seguridad ATEX.

En el caso de las empresas situadas en Sudáfrica, el Reglamento de Explosivos (Explosive Regulations) contiene específicamente las normas de seguridad y salud a cumplir por los empresarios y usuarios de materiales explosivos en el centro de trabajo.

En general, en estos centros de trabajo, se requiere una licencia para poder desarrollar la actividad, así como la especialización y capacitación de los trabajadores, y el establecimiento por parte de la empresa de instrucciones de trabajo.

El empresario debe tomar las medidas necesarias, para evitar daños a consecuencia de incendio, explosión o ignición de gas, polvo, niebla o vapor. Dichas medidas incluyen la identificación y señalización de todos los lugares peligrosos.

El marco normativo se completa con series de normas técnicas aplicables a determinados casos, como por ejemplo:

• La norma SANS10086-1, que establece la instalación, inspección y mantenimiento de los equipos eléctricos utilizados en atmósferas explosivas (parte 1);

• La norma ARP 0108, de requisitos reglamentarios para aparatos protegidos contra explosiones;

• La norma SANS 10086-3, que establece la reparación y revisión de los equipos eléctricos usados en atmósferas explosivas.

Los centros de trabajo que trabajan en áreas con una atmósfera explosiva, deben considerarse instalaciones de alto riesgo (Major Hazard Installation Regulations, MHI Regulations) y se seguirá el procedimiento de evaluación establecido para este tipo de instalaciones.

Las instalaciones nucleares y las instalaciones reguladas por el Departamento de Minería y Energía, están exentas del reglamento MHI, teniendo que cumplir sus normas específicas.

Teniendo en cuenta esta excepción, se entiende por “instalaciones de alto riesgo” aquellas en las que:

• Se almacena, temporal o permanentemente, una sustancia en una cantidad superior a la prescrita como segura;

• Se fabrica, utiliza, manipula o almacena cualquier sustancia en forma y cantidad suficiente para causar un accidente mayor.

Las evaluaciones de las instalaciones de alto riesgo se deben realizar por una Administración de Inspección Acreditada (AIA), que son las competentes para emitir una opinión sobre los riesgos asociados con este tipos de instalaciones.

Es responsabilidad de la empresa que la evaluación de riesgos se realice por una AIA.

Esta evaluación de riesgos debe realizarse en todas las instalaciones de alto riesgo existentes, en nuevas instalaciones antes de su puesta en marcha, cuando se realicen modificaciones en las mismas o a intervalos máximos de 5 años.

El empresario debe consultar e informar a los representantes o comités de seguridad y salud sobre los asuntos que surjan respecto de las evaluaciones.

Un resumen ejecutivo de la evaluación se pondrá a disposición de los organismos competentes, que podrán asimismo requerir el informe de evaluación completo. También podrá solicitarlo toda persona que tenga interés o esté afectada por una instalación de alto riesgo.

Equipos de trabajo

La principal regulación de los requisitos que deberán cumplir los equipos de trabajo puestos a disposición por el trabajador viene recogida en las Regulaciones Generales de Máquinas (General Machinery Regulations, 1988).

Además, este reglamento determina las condiciones y requisitos organizativos y técnicos en las que se deberán realizar determinadas acciones sobre la maquinaria, como por ejemplo:

• La supervisión de maquinaria;

• La protección de máquinas;

• La utilización de maquinaria;

• Trabajo sobre maquinaria móvil o con partes eléctricas;

• Dispositivos de arranque y parada de máquinas;

• Reporte de incidentes relacionados con máquinas;

• Notificación de la existencia de determinadas sustancias;

• Infracciones y sanciones.

A fin de garantizar que las disposiciones del Reglamento General de máquinas se cumplen, el empresario o el usuario de la maquinaria deberán, sujetos a este reglamento, designar por escrito a una persona que supervise las máquinas mientras estén en uso.

Dependiendo de la potencia de la maquinaria, el Reglamento establece que la persona designada por el empresario deberá reunir determinadas competencias:

• Si la suma de potencia generada por toda la maquinaria es superior a 1200 KW e inferior a 3000 KW, será un ingeniero técnico en electrotecnia, con al menos dos años de experiencia práctica en el mantenimiento de esa clase de maquinaria, o un ingeniero superior o un ingeniero certificado;

• Si la suma de la potencia instalada es superior a 3000KW solo podrá supervisar las máquinas un ingeniero superior o certificado.

Equipos de trabajo

La principal regulación de los requisitos que deberán cumplir los equipos de trabajo puestos a disposición por el trabajador viene recogida en las Regulaciones Generales de Máquinas (General Machinery Regulations, 1988).

Además, este reglamento determina las condiciones y requisitos organizativos y técnicos en las que se deberán realizar determinadas acciones sobre la maquinaria, como por ejemplo:

• La supervisión de maquinaria;

• La protección de máquinas;

• La utilización de maquinaria;

• Trabajo sobre maquinaria móvil o con partes eléctricas;

• Dispositivos de arranque y parada de máquinas;

• Reporte de incidentes relacionados con máquinas;

• Notificación de la existencia de determinadas sustancias;

• Infracciones y sanciones.

A fin de garantizar que las disposiciones del Reglamento General de máquinas se cumplen, el empresario o el usuario de la maquinaria deberán, sujetos a este reglamento, designar por escrito a una persona que supervise las máquinas mientras estén en uso.

Dependiendo de la potencia de la maquinaria, el Reglamento establece que la persona designada por el empresario deberá reunir determinadas competencias:

• Si la suma de potencia generada por toda la maquinaria es superior a 1200 KW e inferior a 3000 KW, será un ingeniero técnico en electrotecnia, con al menos dos años de experiencia práctica en el mantenimiento de esa clase de maquinaria, o un ingeniero superior o un ingeniero certificado;

• Si la suma de la potencia instalada es superior a 3000KW solo podrá supervisar las máquinas un ingeniero superior o certificado.

Máquinas específicas

Además de los requisitos y condiciones que deben reunir las máquinas en general establecidos en las Regulaciones Generales de Máquinas (General Machinery Regulations, 1988), en Sudáfrica existe normativa específica aplicable de determinados tipos de máquinas, entre la que destacan las Regulaciones de Maquinarias Operadas (Driven Machinery Regulations, 2015), que establecen las condiciones de diseño, fabricación, utilización, reparación, modificación, mantenimiento, inspección prueba y puesta en marcha de una serie de máquinas que son manejadas por trabajadores, entre ellas:

• Máquinas rotatorias como poleas, ruedas, engranajes, rodamientos, piñones, embragues,…;

• Sierras circulares;

• Sierras y cuchillas de banda;

• Máquinas cepilladoras de madera;

• Máquinas de moldeado y molduras de madera;

• Máquinas lijadoras;

• Máquinas amoladoras;

• Cizallas, prensas y guillotinas;

• Máquinas cortadoras;

• Máquinas para mezclar, agitar y operaciones similares;

• Máquinas de rodillos y rodillos de prensa;

• Máquinas lavadoras y extractores centrífugos;

• Compresores de aire;

• Instalaciones de refrigeración y aire acondicionado;

• Plantas de transporte;

• Máquinas elevadoras, elevadores de acción manual y accesorios de elevación.

Además, existe también determinada normativa aplicable a determinadas máquinas, entre las que destaca:

• Las Regulaciones de Máquinas Eléctricas (Electrical Machinery Regulations, 2011), que se aplica a diseñadores, fabricantes, instaladores, vendedores, suministradores, usuarios, empresarios que diseñan, fabrican, instalan, venden o utilizan máquinas eléctricas;

• Las Regulaciones de Equipos a Presión (Pressure Equipment Regulation, 2009), que se aplican al diseño, fabricación, utilización, reparación, modificación, mantenimiento, inspección y prueba de equipos de presión con una presión de diseño igual o superior a 50 kPa

• Las Regulaciones de Escaleras Mecánicas y Cintas para transporte de Personas (Lift Escalator and Passenger Conveyor Regulations, 2009), que se aplican a los empresarios y trabajadores autónomos que desempeñan trabajos sobre ascensores, escaleras o pasarelas transportadoras de personas.

Equipos de protección individual

En general, es una obligación del empresario el proporcionar y mantener todos los equipos y sistemas de trabajo en condiciones que garanticen la seguridad y salud de los trabajadores.

Antes de recurrir a la utilización de equipos de protección personal, el empresario debe en primer lugar intentar eliminar o reducir los riesgos en origen. Sólo cuando esto no es posible, se deberá recurrir a equipos de protección individual, y estos protegerán a los trabajadores de todos los riesgos que no se hayan podido eliminar con medidas de seguridad preferentes como protecciones colectivas, medidas organizativas, diseños de ingeniería, etcétera.

Aparte de este principio general, las Regulaciones Generales de Seguridad (General Safety Regulations) tienen un apartado dedicado a las instalaciones y equipos de protección individual (Personal safety equipment and facilities) en la cual se establecen las condiciones concretas para la utilización de protecciones individuales en el trabajo e incluso se enumeran algunos tipos de equipos de protección individual divididos en varios grupos:

• Gafas, máscaras, caretas de soldador, viseras, gorras duras, cascos de protección, gorros, guantes, guanteletes, delantales, chaquetas, chaquetones, mangas, polainas, calzado de protección, ropa de trabajo de protección, o cualesquiera equipos de seguridad similar o instalación que impidan lesiones corporales;

• Ropa impermeable, ropa de alta visibilidad, ropa resistente a productos químicos, ropa para baja temperatura, prendas de cota de malla, retardante o ropa a prueba de fuego, chaquetas, y otros equipos de seguridad similar contra riesgos mayores en el ambiente;

• Cinturones, arneses, redes, aparejos de descenso, líneas de vida, ganchos de seguridad, o cualquier equipo similar para proteger en trabajos en altura;

• Ungüentos protectores, orejeras, tapones para los oídos, equipos de respiración, máscaras, capuchas, cascos, o cualquier equipo de seguridad similar o instalación de un tipo que va a proteger de manera efectiva contra otros daños ambientales.

Manipulación manual de cargas

La manipulación manual de cargas es un aspecto del trabajo poco desarrollado, de forma específica, en la normativa de Sudáfrica.

Desde el punto de vista de la normativa, el tratamiento que se debe hacer a las operaciones de manipulación manual de cargas y sus riesgos asociados es el establecido en la normativa de SST para el resto de riesgos. Es decir, que será un aspecto a tener en cuenta en:

• Evaluaciones de riesgos;

• Planificación de la actividad preventiva;

• Vigilancia de la salud de los trabajadores;

• Organización del trabajo, medidas de seguridad y equipos de protección individual;

• Formación, información y capacitación de los trabajadores;

• Trabajadores especialmente sensibles, menores, trabajadoras embarazadas,…;

• Y otras actividades que requieran como riesgo para la seguridad y salud en el trabajo.

Además de este planteamiento general, existe normativa y guías sobre determinadas actividades concretas, como la construcción, que hacen un tratamiento nominal de la manipulación de cargas, estableciendo medidas específicas como:

• Elegir sistemas y equipos de trabajo que eliminen o minimicen el transporte manual de cargas;

• Elegir materiales ligeros;

• Comprar materiales en paquetes de hasta 25 kg de peso;

• Evitar operaciones de manipulación repetitiva de cargas de más de 20 kg;

• Instruir y entrenar al personal para la manipulación manual segura de cargas.

Pantallas de visualización de datos

Al igual que ocurre en el caso de la manipulación manual de cargas, los trabajos con pantallas de visualización de datos en Sudáfrica es un aspecto de escaso tratamiento normativo. El desarrollo de la ergonomía como disciplina es un tema pendiente para el que el Departamento de Trabajo encargó ya informes y comités técnicos que debieran culminar en una futura normativa específica.

Sin embargo, esto no elimina la obligación del empresario de proteger a los trabajadores de los riesgos generados por el uso de pantallas de protección de datos, derivada de los principios de protección generales establecidos en la Ley de Seguridad y Salud en el Trabajo (Occupational Health and Safety Act, 1993).

Por lo tanto, el tratamiento que se debe hacer a los trabajos con PVD y sus riesgos asociados es el establecido en la normativa de SST para el resto de riesgos. Es decir, que será un aspecto a tener en cuenta en:

• Evaluaciones de riesgos;

• Planificación de la actividad preventiva;

• Vigilancia de la salud de los trabajadores;

• Organización del trabajo, medidas de seguridad y equipos de protección individual;

• Formación, información y capacitación de los trabajadores;

• Trabajadores especialmente sensibles, menores, trabajadoras embarazadas,…;

• Y otras actividades que requieran como riesgo para la seguridad y salud en el trabajo.

En ausencia de una normativa específica que establezcan medidas concretas, se pueden aplicar buenas prácticas ya establecidas en otras regiones de influencia anglosajona, sobre seguridad y salud en los trabajos con PVD, como:

• Seleccionar, diseñar e instalar las pantallas de forma compatible con las características del trabajador;

• Para su selección, se tendrá en cuenta las características de la información con la que trabaja cada empleado;

• Para conseguir una clara identificación cuando la información sea mostrada en varios monitores, éstos deben instalarse de forma que proporcionen una orientación clara y rápida. La disposición de las pantallas debe estar en función del proceso técnico o de la importancia y frecuencia de uso de determinada información. Esto se puede lograr agrupando la información en pantallas según las funciones en el proceso, el tipo de información, etcétera;

• La naturaleza y diseño de las pantallas deben asegurar una lectura inequívoca. Esto tiene especial importancia cuando la información mostrada se refiere a procesos peligrosos. Para conseguir una lectura adecuada, se deberá regular correctamente la intensidad, tamaño, contraste, color y demás características de la imagen;

• Otros aspectos, como la velocidad y dirección del cambio de información en la pantalla debe ser compatible también con las características del trabajador.

El puesto de trabajo con una pantalla de visualización de datos debe diseñarse de modo que:

• Evite esfuerzos innecesarios o excesivos en músculos, articulaciones, ligamentos y otros sistemas del cuerpo;

• Los requerimientos de esfuerzos se mantengan dentro de unos límites fisiológicos aceptables;

• Los movimientos del cuerpo requeridos sigan los ritmos naturales;

• Los esfuerzos y movimientos del cuerpo estén coordinados entre sí;

• El trabajador debe ser capaz de alternar la posición sentada con posición “de pie”. Si una de estas dos posiciones debe elegirse de modo prioritario, la posición de sentado es normalmente preferible, a menos que el proceso de trabajo obligue a permanecer de pie. Cuando los trabajadores deban trabajar erguidos, se deben proporcionar medios para poder sentarse en cuanto el proceso de trabajo lo permitiese;

• Las posturas del cuerpo no deben causar fatiga por la tensión muscular debida a posiciones estáticas. Se deben realizar cambios de postura regulares;

• La amplitud, velocidad y espacio de movimientos deben poder ajustarse;

• Los puestos de trabajo que requieran una alta precisión de movimientos, deben diseñarse de forma que eviten la tensión muscular concentrada en determinadas partes del cuerpo;

• La realización de movimientos repetitivos debe facilitarse mediante dispositivos y accesorios los sustituyan o los hagan más fáciles.

Agentes químicos

La principal disposición normativa expresamente destinada a la protección de la salud de los trabajadores expuestos a agentes químicos viene dada por la Regulación de Sustancias Químicas (Hazardous Chemical Substances, 1995).

El ámbito de aplicación del reglamento abarca a los empresarios y trabajadores autónomos que lleven a cabo actividades en un centro de trabajo, que pudieran exponer a otras personas a la ingesta agentes químicos peligrosos.

La norma define “sustancia química peligrosa” a cualquier sustancia tóxica, dañina, corrosiva, irritante o asfixiante, o una mezcla de estas sustancias, para las que:

• Existen límites de exposición prescritos;

• No existen límites de exposición prescritos, pero que generan un riesgo para la salud de las personas expuestas.

El reglamento excluye expresamente de su ámbito de aplicación la exposición a determinadas sustancias, como el plomo o el amianto, que están reguladas por normas propias.

La “ingesta” de sustancias químicas incluye la inhalación, ingestión o absorción a través de la piel o membranas mucosas.

La Regulación de Sustancias Químicas establece condiciones exhaustivas para las sustancias químicas existentes en el centro de trabajo, incluyendo la presencia de polvo en actividades mineras. Entre los requerimientos expresos establecidos para las empresas en determinados casos, destacan:

• La realización de evaluaciones de riesgos potenciales, a intervalos máximos de 2 años;

• La realización de medición de la calidad del aire;

• La realización de exámenes médicos y vigilancia de la salud de los trabajadores;

• Mantener registro de las evaluaciones, mediciones de calidad del aire e informes médicos por un período mínimo de 30 años;

• Implantar medidas de seguridad para las sustancias utilizadas y controles de la exposición de los trabajadores;

• Etiquetar, empaquetar, transportar y almacenar las sustancias químicas de modo que no supongan un riesgo para la seguridad y salud;

• El desarrollo de programas de formación, información y adiestramiento del personal;

• La puesta a disposición de instalaciones y equipos de protección individual adecuados para los empleados;

• La gestión de los residuos químicos en condiciones de seguridad y salud.

Este reglamento establece también en sus tablas anexas, los límites de exposición a agentes químicos peligrosos en el trabajo.

Agentes físicos (ruido, vibraciones, temperatura…)

En Sudáfrica existen varias normas relativas a la protección de los trabajadores frente a agentes físicos:

• La principal norma sobre agentes físicos es el Reglamento de Medio Ambiente en el Trabajo (Environmental Regulations for Workplaces, 1987), establecen las condiciones ambientales que deben reunir los centros de trabajo, en concreto:

• Temperatura, estableciéndose los períodos de exposición en función de la temperatura ambiental, de acuerdo con un índice (WBGT);

• Iluminación, aportándose una serie de valores en función de las tareas que se vayan a realizar. Como norma general, la iluminación media de cualquier espacio a nivel del suelo en el centro de trabajo, dentro de los cinco metros de un puesto de trabajo, no debe ser inferior a 1/5 de la iluminación requerida para cada puesto de trabajo;

• Efecto visual del centro de trabajo, con la instalación de elementos como ventanas para la mejora del confort visual en el centro de trabajo;

• Ventilación, que garantizará el suministro natural o por medios mecánicos de aire en condiciones de seguridad y salud;

• Espacio de trabajo, limpieza y conservación de las instalaciones. Como norma general, cada trabajador debe contar con una superficie mínima de 2,25 m2, que deben ser mantenidas en condiciones de orden y limpieza;

• Ruido y protección de la audición. Se establece el límite general de exposición en 85 dBA;

• Precauciones frente a inundaciones, cuando éstas pudieran ser previsibles en el centro de trabajo;

• Los medios de lucha contra incendios y el establecimiento de vías de evacuación en caso de emergencia;

• Infracciones y sanciones por incumplimiento de las condiciones ambientales de los centros de trabajo;

• De forma más específica, las Regulaciones de Pérdida de Audición por Ruido (Noise Induced Hearing Loss Regulations 2003) se aplican a los empresarios y trabajadores autónomos que realizan actividades en centros de trabajo bajo su control, que pueden exponer a cualquier persona a ruido, estableciéndose el límite general de exposición en 85 dBA;

• Las Regulaciones para Trabajos de Inmersión (Diving Regulations, 2001), se aplican a los trabajos de inmersión y todas las personas implicadas en operaciones de inmersión, y tratan aspectos como:

• Adiestramiento de buzos;

• Exámenes médicos;

• Tareas de los supervisores de inmersión;

• Compilación de manuales de operación;

• Control de las operaciones de inmersión;

• Descompresión;

• Cámaras y campanas de descompresión;

• Equipos e instalaciones;

• Consejo de Inmersión;

• Exámenes para capacitación;

• Registro como instructor de inmersión;

• Registro como buzo;

• Registro como supervisor de inmersiones;

• Certificados y tasas de registro;

• Infracciones y sanciones.

Agentes biológicos

En Sudáfrica, las obligaciones generales en cuanto a la protección de la seguridad y salud de los trabajadores expuestos a agentes biológicos vienen contempladas principalmente en el Reglamento de Agentes Biológicos Peligrosos (Regulations for Hazardous Biological Agents, 2001).

Esta regulación se aplica a los empresarios y trabajadores autónomos en centros de trabajo en los que:

• Se producen, procesan, utilizan, manipulan, almacenan o transportan agentes biológicos peligrosos;

• Ocurre un incidente en el que no interviene de forma deliberada un agente biológico peligroso, pero que pudiera traer como consecuencia la exposición de personas a uno de estos agentes durante el desarrollo de su trabajo.

El Reglamento de Agentes Biológicos Peligrosos abarca los siguientes aspectos:

• Presenta una clasificación de los agentes biológicos. El anexo B del reglamento incluye unas guías para la clasificación de agentes biológicos de acuerdo con el riesgo y las categorías de contaminante;

• La información y adiestramiento de los trabajadores;

• Funciones de las personas que pudieran estar expuestas a agentes biológicos;

• Evaluación de riesgos;

• Medición y seguimiento de la exposición en el centro de trabajo;

• Vigilancia médica de la salud;

• Registro de las evaluaciones de riesgo, resultados de mediciones e informes de vigilancia de la salud, que deberán conservarse por un período de al menos 40 años;

• Instalaciones y equipos de protección individual;

• Mantenimiento de las medidas de control, equipos e instalaciones;

• Prohibiciones en relación con el trabajo en presencia de agentes biológicos;

• Etiquetado, empaquetado, transporte y almacenamiento de agentes biológicos peligrosos;

• Medidas especiales para centros sanitarios y de aislamiento veterinario;

• Medidas especiales para laboratorios, recintos de animales y procesos industriales;

• Gestión de residuos biológicos;

• Infracciones y sanciones.

Amianto, PVC, Sílice

Desde marzo de 2008, el amianto está prohibido en Sudáfrica y es poco probable —aunque no imposible— encontrar materiales o construcciones de fabricación posterior a esa fecha compuestos por amianto.

Sin embargo, el legado del amianto utilizado durante muchos años antes en el país es amplio, y se puede encontrar en muchos emplazamientos, principalmente en viejas construcciones, formando parte de tejados, canalizaciones, tuberías, calderas, tejas, placas aislantes, impermeabilizaciones proyectadas, y en muchos más materiales. De hecho, se estima que existen más de 3.000 artículos distintos formados por amianto que pueden encontrarse todavía hoy en su forma original en casas, centros de trabajo y en el entorno.

La principal norma laboral sudafricana relacionada con el amianto es el Reglamento de Amianto del Departamento de Trabajo (Asbestos Regulations, 2002), que establece:

• La prohibición a empresarios y a trabajadores autónomos de desarrollar trabajos que pongan a cualquier persona en riesgo de exposición al amianto;

• Cuando se encuentre amianto en construcciones, plantas o instalaciones, se deben tomar las medidas necesarias para asegurar la identificación del material y la prevención o control adecuado de la exposición potencial de cualquier persona a las fibras;

• Previamente al trabajo en emplazamientos con amianto o con materiales que contienen amianto, es necesario un plan de trabajo y la implantación de las medidas de prevención necesarias;

• Los trabajos de demolición o eliminación de amianto y materiales que contienen amianto sólo pueden ser ejecutados por empresas oficialmente autorizadas.

La sección de Higiene en el Trabajo del Instituto Nacional de Salud Ocupacional (NIOH) ofrece un exhaustivo catálogo de servicios y asesoramiento relacionados con el amianto, incluyendo consultoría, adiestramiento e investigación, monitorización y evaluación de amianto.

Otro material para el que existe normativa específica en Sudáfrica es el plomo, regulado en el Reglamento de Plomo (Lead Regulations, 2001), que es de aplicación a los empresarios y trabajadores autónomos en cuyos centros de trabajo se produzca, procese, utilice, manipule o almacene cualquier forma de plomo que pueda ser inhalado, ingerido o absorbido por una persona en el centro de trabajo. En esta regulación se abarcan los siguientes aspectos:

• La exposición a plomo en el ambiente;

• La información y adiestramiento de los trabajadores;

• Funciones de las personas que pudieran estar expuestas a plomo;

• Evaluación de la exposición potencial;

• Medición y seguimiento de la exposición en el centro de trabajo;

• Vigilancia médica de la salud;

• Registro de las evaluaciones de riesgo, resultados de mediciones e informes de vigilancia de la salud, que deberán conservarse por un período de al menos 40 años;

• Control de la exposición;

• Instalaciones y equipos de protección individual;

• Limpieza de la planta y de las instalaciones;

• Mantenimiento de las medidas de control;

• Prohibiciones en relación con el trabajo en presencia de plomo;

• Etiquetado, empaquetado, transporte y almacenamiento de plomo;

• Gestión de residuos con contenido en plomo;

• Infracciones y sanciones.

Radiaciones ionizantes/no ionizantes

En Sudáfrica no existe ninguna regulación del ámbito de la seguridad y salud en el trabajo expresamente dedicada a la exposición a radiaciones. Además, al contrario que ocurre en muchos países, Sudáfrica tampoco tiene ratificada la Convención 115 de la OIT sobre Protección frente a Radiaciones, que hubiera proporcionado un marco en el ámbito laboral frente a este riesgo.

Sí hay referencias puntuales a la exposición a radiaciones en el trabajo en algunas normas, como son:

• La Ley de Compensación por Accidentes y Enfermedades Laborales, “Compensation for Occupational Injuries and Diseases 1993”, revisada en 1997, que reconoce como enfermedad profesional aquella ocasionada por radiaciones ionizantes procedentes de cualquier fuente;

• Las Regulaciones Generales de Seguridad (General Safety Regulations), en su apartado dedicado a los trabajos de soldadura, corte con llama y operaciones similares, establece expresamente que para la ejecución de este tipo de trabajos, la empresa debe proporcionar protecciones efectivas, incluyendo equipos de protección individual, frente a radiaciones peligrosas.

A nivel general en Sudáfrica, en 1999 se publicó la Ley del Regulador Nacional Nuclear (National Nuclear Regulator), que establece este organismo para regular las actividades nucleares, sus objetivos y funciones. Esta norma también establece las normas de seguridad y prácticas para la protección de las personas, propiedades y el medio ambiente contra los daños nucleares, incluyendo los centros de trabajo y la protección de los trabajadores.

En concreto, el capítulo 5 de la Ley se refiere a las medidas de seguridad y emergencia, tratando los siguientes aspectos:

• Normas de seguridad y prácticas reguladoras;

• Funciones en caso de accidentes e incidentes;

• Planificación de emergencias;

• Registro de instalaciones;

• Registro de accidentes e incidentes, y acceso a las instalaciones;

• Nombramiento y funciones de inspectores;

• Capacidad del organismo Regulador en relación con la seguridad de las instalaciones y propiedades.

Riesgos ergonómicos

El desarrollo de la ergonomía dentro del esquema normativo de SST en Sudáfrica es un tema pendiente para el que el Departamento de Trabajo encargó ya informes y comités técnicos que debieran culminar en una futura regulación específica de esta disciplina.

Sin embargo, esto no elimina la obligación del empresario de establecer unas condiciones ergonómicas de los puestos de trabajo derivada de los principios de protección generales establecidos en la Ley de Seguridad y Salud en el Trabajo (Occupational Health and Safety Act, 1993).

Además, muchos aspectos relacionados con la ergonomía como pueden ser los relacionados con las condiciones ambientales (temperatura, espacio de trabajo, ruido, ventilación,…) de los centros de trabajo, se encuentran ya establecidos en normas concretas, como el Reglamento de Medio Ambiente en el Trabajo (Environmental Regulations for Workplaces, 1987) o las Regulaciones de Pérdida de Audición por Ruido (Noise Induced Hearing Loss Regulations 2003).

Para el desarrollo de la normativa específica de ergonomía, el Departamento de Trabajo cuenta con la colaboración de la Sociedad de Ergonomía de Sudáfrica (Ergonomics Society of South Africa, ESSA), una de las principales organizaciones sobre esta materia en el país. Como sociedad, el objetivo de ESSA es promover la concienciación con los aspectos ergonómicos, la seguridad y salud y los beneficios productivos que pueden derivarse de la implementación de unos sólidos principios ergonómicos.

Además, la ESSA es el organismo delegado por la Asociación Internacional de Ergonomía (International Ergonomics Association) para establecer los criterios de certificación de la formación y experiencia de los profesionales de la ergonomía en Sudáfrica.

De este modo, la ESSA es el punto de referencia de la ergonomía en Sudáfrica y proporciona un amplio catálogo de recursos actualizados, entre los que se incluyen:

• Ejemplos de buenas prácticas establecidos en industrias sudafricanas;

• Guías de ergonomía para industrias específicas (oficinas, construcción,…)

Riesgos psicosociales

Al igual que ocurre con la ergonomía, los riesgos psicosociales como disciplina carecen de regulaciones específicas dentro del esquema de la SST en Sudáfrica.

Sin embargo, esto no elimina la obligación del empresario —derivada de los principios de protección generales establecidos en la Ley de Seguridad y Salud en el Trabajo (Occupational Health and Safety Act, 1993) de establecer unas condiciones de seguridad y salud en el trabajo, incluyendo aquellas que eviten riesgos psicosociales en el trabajo.

La propia Ley de SST establece nominalmente la prohibición de victimización (sección 26, “victimization forbidden”) de los trabajadores, para evitar que los empleados reciben cualquier tipo de tratamiento injusto en el desempeño de su trabajo y disfrute de sus derechos laborales.

En Sudáfrica, existe la Sociedad para la Psicología Industrial y Organizacional (SIOPSA), cuya misión es ayudar en el desarrollo de un entorno de trabajo justo y humano, habilitando a las personas para que alcancen su pleno potencial y gozar de una trayectoria profesional de calidad. Para ello, la Sociedad lucha por crear unas condiciones en las que los profesionales de la psicología industrial y organizacional sean capaces de desarrollar servicios eficientes y efectivos en beneficio de toda la sociedad.

Los objetivos de SIOPSA son:

• Conocer las necesidades de los profesionales de la psicología industrial y organizacional;

• Mejorar la credibilidad de la disciplina y promover el reconocimiento público;

• Fomentar la investigación relacionada con la ciencia, la práctica y el aprendizaje de la psicología industrial y organizacional;

• Otorgar becas;

• Promover la excelencia en la formación y el desarrollo;

• Reforzar contactos con los usuarios de servicios profesionales;

• Promover la disponibilidad de servicios profesionales asequibles;

• Proporcionar guías de buenas prácticas;

• Definir, hacer seguimiento, promover e implicarse en la normativa y guías éticas de la profesión;

• Actuar de intermediario con organismos nacionales e internacionales.

De hecho, en aplicación de este último punto, la SIOPSA ha establecido colaboraciones con el Departamento de Trabajo en iniciativas puntuales en este ámbito.

Aparte del planteamiento general, uno de los problemas de salud más importantes en Sudáfrica es el VIH. En el ámbito concreto del trabajo, existe un “Código de Buenas Prácticas sobre VIH y el Mundo del Trabajo”.

El Código proporciona guías para ayudar a los empresarios a desarrollar políticas y programas en los centros de trabajo que eliminen discriminación injusta, promoviendo el acceso a educación y gestión del VIH en las empresas. El Código tiene un ámbito de aplicación amplio y abarca a todos los trabajadores, en todas las empresas de todos los sectores económicos.

Vacunaciones

Para acceder a Sudáfrica es necesario disponer del certificado de vacunación de fiebre amarilla. Se exige certificado de vacunación contra la fiebre amarilla a los viajeros mayores de 1 año de edad procedentes de países con riesgo de transmisión de la fiebre amarilla, y a aquellos viajeros que hayan realizado tránsitos de más de 12 horas en aeropuertos de países con riesgo de transmisión de fiebre amarilla. El certificado de vacunación frente a la Fiebre Amarilla es válido de por vida.

Además, existen algunas vacunaciones que, desde el Ministerio de Asuntos Exteriores y Cooperación (MAEC), Gobierno de España, resultan recomendables previamente al inicio del desplazamiento y que se exponen aquí:

• Hepatitis A: Se recomienda esta vacuna, si no ha pasado la enfermedad ni se han vacunado con anterioridad;

• Hepatitis B: En función de las actividades de riesgo previstas de deberá valorar la recomendación de esta vacuna, si no ha pasado la enfermedad ni se han vacunado con anterioridad;

• Fiebre tifoidea: Se recomienda esta vacuna ya que el riesgo de contraer esta enfermedad está asociado a bajas condiciones higiénicas en relación con la preparación y manipulación de los alimentos, con el control de la calidad del agua de bebida y con aquellos lugares donde la eliminación de aguas residuales no se controla;

• Rabia: Se recomienda esta vacuna si puede estar expuesto al riesgo por tener contactos con animales tanto salvajes como domésticos;

• Tétanos-difteria: Todas las personas deben tener actualizada la inmunización frente a tétanos difteria. Esta vacuna se recomienda a todos los viajeros con independencia del viaje, por ser una enfermedad de distribución mundial. La vacuna se administra en cualquier servicio o centro sanitario;

• Paludismo: Existe riesgo de paludismo, predominantemente por P. falciparum, durante todo el año en las zonas de baja altitud de la Provincia de Mpumalanga (incluido el Parque Nacional de Kruger), la Provincia de Limpopo y el nordeste de Kwazulu-Natal. El riesgo es más alto de octubre a mayo, incluidos.

Asistencia sanitaria en el viaje y destino

A efectos de garantizar la cobertura asistencial del trabajador en el país de destino, la empresa debe asegurar el acceso lícito por parte del empleado al sistema sanitario del país.

No existe Convenio bilateral de Seguridad Social entre España y Sudáfrica.

Se recomienda la contratación de un seguro médico privado que permita al empleado acceder a la asistencia médica de carácter privado y cubra los gastos de una posible repatriación forzada a España.

En caso de que el trabajador vaya a estar emplazado en una zona rural o montañosa de difícil acceso, conviene que en el paquete de cobertura del seguro se incluya además los costes de un hipotético rescate del trabajador desplazado.

Las medicinas para tratar enfermedades crónicas deben traerse de casa. Existe un alto riesgo de contraer el VIH debido a las transfusiones de sangre infectada. La Blood Care Foundation (www.bloodcare.org.uk) es una fuente de sangre segura y analizada; puede enviarla a cualquier parte del mundo en menos de 24 horas.

En general, la asistencia sanitaria en Sudáfrica es buena. Los centros hospitalarios y sanitarios en el país, especialmente los privados, cuentan con buenas instalaciones y adecuadamente distribuidos en el territorio.

Seguridad ciudadana

Si bien la mayoría de personas que viajan a Sudáfrica no sufren incidentes mayores y las autoridades se esfuerzan en la protección de los mismos, es preciso tener en cuenta que existe un muy alto grado de delincuencia, en ocasiones violenta.

El Ministerio de Asuntos Exteriores del Gobierno de España hace las siguientes recomendaciones básicas:

• Se recomienda mantener fotocopias de la documentación personal y de viaje (pasaporte, billetes de avión, etc.) en lugar separado de ésta, lo que es muy útil en caso de robo o extravío de los originales;

• Es conveniente no salir a la calle con demasiado dinero en efectivo y evitar hacer ostentación de poder adquisitivo (joyas, cámaras de fotos, etc…);

• Asimismo, es preciso estar vigilante a la hora de utilizar los cajeros automáticos, ya que se vienen produciendo numerosos casos de robo o utilización fraudulenta de los datos de las tarjetas de crédito. En los establecimientos, como restaurantes, supervisar personalmente el cobro de la factura, bien a través de las TPVs portátiles bien acudiendo a la caja para efectuar el pago, evitando así perder de vista las tarjetas de crédito;

• Se debe evitar los centros de las ciudades a partir del anochecer y nunca desplazarse a pie por las noches. Es, además, muy conveniente permanecer en compañía y no utilizar taxis sin recomendación o sin plena garantía;

• Se recomienda informarse sobre los lugares que deben evitarse, así como los itinerarios seguros y los medios de transporte que se pueden o no utilizar. Por ejemplo, los townships (como SoWeTo) sólo deben visitarse con personal conocedor de las zonas;

• En el hotel o vivienda de hospedaje, conviene siempre cerrar la puerta con llave y sólo abrirla a personas conocidas;

• Es muy conveniente llevar siempre un teléfono móvil para casos de emergencia, si bien se debe evitar dejarlo a la vista.

Zonas de riesgo (deben ser evitadas):

La siguiente información, proporcionada también por el Ministerio de Asuntos Exteriores, relativa a algunas de las ciudades más visitadas no es exhaustiva, sino orientativa. Se reitera la recomendación de no bajar la guardia en ningún momento y estar atento a movimientos sospechosos aún en los barrios que parezcan más seguros o en los que la presencia policial sea más visible.

• Es preciso ser consciente del grado de delincuencia presente en Ciudad del Cabo. Si bien la mayor parte de los delitos ocurren en las partes más desfavorecidas de la ciudad, como los townships de Nyanga, Khayalitsha, Gugulethu y Delft/Velar, así como los Cape Flats, es necesario estar vigilante en las zonas más concurridas, como Long Street, Sea Point o el Central Business District;

• En Durban, se desaconseja pasear, aún en grupos, y muy especialmente de noche por el centro de la ciudad, el paseo marítimo, los pasos subterráneos del Workshop Shopping Centre, y los del embarcadero Victoria, así como Point Road, los alrededores del Wheel Shopping Complex. Es preciso tener siempre cuidado por la zona de la playa;

• En Johannesburgo, A pesar del ambicioso plan desarrollado por las autoridades, el centro (incluyendo el CBD, “Central Business District”) sigue siendo un lugar en decadencia y peligroso, muy especialmente de noche. La terminal de autobuses de Rotunda debe evitarse. Se recomienda no visitar los barrios de Hillbrow, Yeoville, Berea, y tener precaución en el de Bruma;

• En Pretoria, las zonas de Pretoria Central, Arcadia, Sunnyside y Marabstad son las más inseguras de la ciudad de Pretoria, por lo que es conveniente evitarlas, muy especialmente de noche. En caso de visitarlas, se recomienda estar vigilante y adoptar las mínimas medidas de seguridad personal. Es también aconsejable evitar el transporte ferroviario, salvo el Gautrain que une las ciudades de Pretoria, Johannesburgo y el aeropuerto de O.R. Tambo, y que cuenta con un nivel de seguridad óptimo;

• En Port Elizabeth, se desaconseja pasear por las playas de la ciudad durante la noche, ya que se han producido atracos en el pasado.

Zonas de riesgo medio:

El resto de zonas urbanas, de noche y a pie, presentan un riesgo medio.

Zonas sin problemas:

Todos los destinos turísticos habituales, como reservas naturales, parques nacionales, etcétera. En estas zonas existe, sin embargo, un riesgo reducido de pequeños robos.

En relación con el estallido de violencia xenófoba del mes de abril de 2015, y según las propias autoridades sudafricanas, la situación ha vuelto a la normalidad. En cualquier caso, es importante subrayar que ese tipo de violencia se dirige contra extranjeros africanos, generalmente mozambiqueños, zimbabwenses o somalíes, y que los ataques se producen, principalmente, en las barriadas townships en torno a las grandes ciudades.

Se han detectado recientes casos de fraude en los que se visto envueltas empresas españolas, por lo que se recomienda cumplir una serie de medidas de precaución. Supuestas compañías sudafricanas se ponen en contacto con empresas españolas, normalmente a través de internet y ofrecen negocios de alta rentabilidad. En orden a evitar ser objetivos del fraude, se recomienda utilizar los proveedores de información comercial presentes en Sudáfrica y, en todo caso, se pongan en contacto con la Oficina Comercial en Johannesburgo:

8TH FLOOR FREDMAN TOWERS 13 FREDMAN DRIVE

P.O. BOX 781050 – 2146 SANDTON

JOHANNESBURGO – Sudáfrica

Teléfono: 0027118832102/03; Fax: 0027118832624; Email: johannesburgo@comercio.mineco.es

Direcciones y teléfonos de interés

Prefijo País :27

Teléfonos de interés:

• Emergencias: 112

• Netcare 911 (servicio privado de emergencias): 082 911

• Emergencias médicas: 10177

• Ambulancia: 10177

• Police emergency : 10111

• Women abuse helpline : 0800 150 150

• Child Line: 0800 05 55 55

• Automobile Association : 0861 000 234

PRETORIA

• South African Police Service : Brooklyn : 012 366 1700 (centralita)

• Brooklyn Client Service Centre : 012 366 1731/5

JOHANNESBURGO

• Policía Rosebank: 011-778-4700 (centralita)

• Policía Sandton: 011-722-4200

CIUDAD DEL CABO

• Policía: 10111

• Teléfono de Emergencia: 107( sólo si llaman desde teléfonos móviles)

• Netcare (servicio privado de emergencias): 082 911

• Comisará central de Ciudad del Cabo: 021 467 8000/1/2

REPRESENTACIÓN DE ESPAÑA:

• CONSULADO GENERAL DE ESPAÑA EN CIUDAD DEL CABO

Dirección: 37, Shortmarket St. Cape Town 8001.

Teléfonos desde España:(27-21) 422 24 15 a 18.

Teléfonos desde Sudáfrica:(021) 422 24 15/16/17/18

Teléfono de Emergencia consular:(0) 761146152 (Si se encuentra en las provincias de KwaZulu-Natal, Eastern Cape, Western Cape o Northern Cape)

Fax: (021) 422 23 28.

E-mail: cog.ciudaddelcabo@maec.es

• EMBAJADA DE ESPAÑA EN PRETORIA

Lord Charles Complex, 337 Brooklyn Road – Pretoria 0181

Teléfono desde España: 00 27 12 460 01 23

Teléfonos desde Sudáfrica: 012 460 01 23

Teléfono de Emergencia consular: 0027 (0) 76 114 61 51 (Si se encuentra en las provincias de Gauteng, Free State, North West, Limpopo o Mpumalanga).

Fax desde España: 00 27 (0)12 460 22 07

E-mail: emb.pretoria@maec.es

Condiciones sanitarias

Las condiciones sanitarias son similares a las europeas, la medicina privada es muy buena pero cara por lo que se recomienda contratar un seguro de viaje lo más completo posible.

La tasa de infección del SIDA es elevada, por eso se recomienda precaución ante las actividades que puedan suponer un riesgo de contagio.

El país está libre de enfermedades tropicales, aunque existen algunas zonas endémicas de malaria en regiones limítrofes a Mozambique. Se encuentra en áreas limitadas de Sudáfrica, principalmente las zonas bajas (por debajo de 1.000 metros) de las provincias de Limpopo, Mpumalanga y KwaZulu-Natal. Se pueden producir casos de infección en las provincias de North West y Northern Cape, a lo largo de los ríos Molopo y Orange.

Fiebre en el Valle del Rift: Hace unos meses, se produjo un brote de esta enfermedad en granjas de las provincias de Free State, Northern Cape, Eastern Cape y North West. No se trata de una enfermedad que se encuentre en las ciudades y, en el campo, el riesgo de contagio es mínimo, salvo que se entre en contacto con sangre o tejidos de animales infectados. La enfermedad afecta a rumiantes, como ovejas o cabras, no existiendo riesgo por tanto a la hora de visitar granjas de caza o parques nacionales.

Paludismo: Existe riesgo de paludismo —predominantemente por P. falciparum— durante todo el año en las zonas de baja altitud de la provincia de Mpumalanga (incluido el Parque Nacional de Kruger), la provincia de Limpopo y el nordeste de Kwazulu/Natal, hasta el río Tugela, en el sur.

El pasado año, el Gobierno de Sudáfrica hizo público un comunicado en relación con el brote de Ébola en África occidental que, entre otras cuestiones, anuncia la prohibición de entrada en Sudáfrica a cualquier ciudadano no sudafricano procedente de Guinea, Liberia y Sierra Leona, a menos que dicho viaje se considere absolutamente esencial.

Riesgos meteorológicos y de condiciones naturales del país (terremotos, lluvias torrenciales…)

Debido a la extensión del país, el clima es muy variable en función de las zonas climáticas. En el sur y las zonas altas, el clima es templado, mientras que en el noroeste el clima es subtropical y en la parte occidental del país es semiárido. El promedio anual de precipitaciones es de 464 mm.

Sudáfrica afronta un nivel alto de riesgo a desastres naturales. El país está expuesto a un amplio rango de eventos climáticos que incluye sequías, ciclones, tormentas severas e inundaciones que pueden desencadenar graves adversidades y destrucción. Además, la gran línea costera y la proximidad de rutas marítimas, presentan numerosas amenazas costeras y marinas. Sobre estos y otros eventos naturales en el país, informa el Centro Nacional de Gestión de Desastres (National Disaster Management Center), con los siguientes datos de contacto:

National Disaster Management Center

1303 Heuwel Avenue

Riverside Park

Letaba House

Centurion

Pretoria

Tel : (012) 848 4602; Fax : (012) 334 0810;; web: http://www.ndmc.gov.za

En otro orden de cosas, las fronteras con seis países africanos, generan riesgos tanto naturales como humanos transfronterizos, con la obligación de asistencia humanitaria que conlleva en tiempos de emergencias.

A pesar de las mejoras y ampliación de servicios básicos a zonas urbanas pobres y comunidades rurales, un gran número de personas viven en condiciones de vulnerabilidad permanente a desastres, en zonas desfavorecidas ecológicamente frágiles, amenazados de forma recurrente a graves eventos de sequía, incendios o inundaciones.

Seguridad vial

A la hora de circular, es conveniente que ventanillas y seguros de las puertas permanezcan cerrados y que objetos de valor o equipaje no sean visibles desde el exterior. Conviene ser precavido en las entradas desde las autopistas, ya que son lugares donde suelen producirse atracos, así como en las zonas señaladas como “Hijack Hotspot”. Asimismo, se recomienda aparcar estos vehículos siempre en zonas acotadas, preferiblemente vigiladas, y nunca aparcarlos en la calle durante la noche.

Se recomienda contar con un permiso internacional de conducir si se piensa alquilar un vehículo (los permisos internacionales no pueden renovarse a través de las Embajadas o Consulados de España).

La cartografía digital en Sudáfrica es excelente, por lo que contar con un navegador GPS es muy útil a la hora de desplazarse bien por carretera bien dentro de las ciudades y permite elegir las rutas más seguras.

El hecho de circular por la izquierda, es motivo de numerosos accidentes de tráfico en los que se ven envueltos ciudadanos extranjeros.

Se recomienda que el seguro del vehículo incluya servicio de grúa y remolque y que no se acepten los servicios de grúa que aparezcan en la escena del accidente sin haber sido requeridos.

La legislación establece que la policía puede detener a un conductor bajo sospecha de circular ebrio y que, en caso de no contar con alcoholímetros (escasos en muchas zonas), tiene el derecho de extraer sangre para comprobar este extremos. En este caso, conviene exigir un médico o enfermero cualificado.

Aspectos culturales y de educación

Sudáfrica es conocido por su diversidad de culturas, idiomas y creencias religiosas, por lo que se le conoce como la nación del arco iris. Once idiomas son reconocidos como oficiales. Dos de los once idiomas son de origen europeo: el afrikaans, idioma que proviene directamente del neerlandés y es hablado por la mayoría de la población blanca y mestiza, y el inglés. Aunque el inglés tiene un importante rol en la vida pública y comercial es, sin embargo, el quinto idioma por hablantes nativos.

Sudáfrica es un país étnicamente diverso. El 79,5 % de la población sudafricana es de ascendencia negra, la cual está dividida en diferentes grupos étnicos que hablan diferentes lenguas bantúes, nueve de las cuales son oficiales. Además cuenta con las mayores comunidades de habitantes de procedencia europea e india, así como de comunidades multirraciales del continente.

Sudáfrica es uno de los miembros fundadores de la Unión Africana, y tiene la mayor economía del continente entre todos los miembros.

Sudáfrica es también un país en el que existen grandes desigualdades entre los distintos grupos sociales; mientras existen grandes fortunas y las capitales están entre los principales centros de negocio de África, aproximadamente una cuarta parte de la población sudafricana se encuentra desempleada y vive con menos de 1,25 dólares estadounidenses al día.

Posee una rica fauna y flora por lo que se encuentra dentro de la lista de países megadiversos.

La principal religión es el cristianismo, mayoritariamente protestante y evangélico. También se practican cultos tradicionales africanos, en ocasiones mezclados con propuestas cristianas de carácter independiente, el islam y el hinduismo, forman minorías superiores al 1%. También destaca una comunidad judía de entorno a 70.000 personas. Resultan también relevantes los porcentajes de no religiosos y ateos.

El consumo y el tráfico de estupefacientes (incluidas las llamadas drogas blandas) es un delito que se encuentra severamente castigado en la legislación sudafricana (penas de hasta 25 años).

Desde el 1 de julio 2004 ha entrado en vigor la nueva regulación sudafricana en el control de armas, la cual afecta a los cazadores extranjeros portadores de armas que se desplazan a este país, por lo que se recomienda ponerse en contacto con la Embajada de Sudáfrica en Madrid a fin de recabar información al respecto.

La introducción en España de cualquier tipo de ave está totalmente prohibida.

Sobre las divisas, la cantidad de entrada ilimitada y la cantidad de salida no puede ser nunca superior a las divisas introducidas en el país.

El cambio de euros (o dólares) a rands sudafricanos debe realizarse en sucursales bancarias, hoteles o “forex bureaus” y evitar el cambio en puestos callejeros, por ser estos ilegales, además del riesgo de atraco que ello conlleva.

Trámites

Para viajar a Sudáfrica, se exige pasaporte en vigor para entrar al país. El pasaporte debe disponer de, al menos, 2 páginas en blanco para estampación de visado, y su fecha de caducidad debe ser, al menos, 30 días posterior a la fecha de salida del país.

No es posible la expedición de pasaportes temporales o de emergencia en el aeropuerto, por lo que los viajeros que no cumplen estos requisitos son devueltos al aeropuerto de origen.

Los ciudadanos españoles pueden acceder a la República de Sudáfrica, sin necesidad de visado previo, cuando su estancia no vaya a superar los noventa días. Para estancias superiores a noventa días, es necesario un visado de residencia.

En virtud de la nueva regulación migratoria sudafricana, y desde el 1 de junio de 2015, todos los menores que viajen a o desde Sudáfrica deben estar siempre provistos de su certificado literal de nacimiento (original sin fecha de caducidad o fotocopia compulsada de menos de 3 meses de antigüedad). El certificado debe estar traducido al inglés por un traductor jurado o por la Embajada/Consulado. Las autoridades sudafricanas han confirmado a la Embajada española que, en lugar de los certificados de nacimiento, se aceptarán los libros de familia españoles debidamente sellados, firmados y traducidos.

Además, si viajan solos, acompañados por uno solo de los progenitores o por otros adultos, deberán estar provistos de autorización de viaje (declaración jurada hecha ante notario o la policía, que incluya datos de contacto, preferiblemente un número de teléfono) y copia compulsada de los pasaportes del progenitor o progenitores que no viajen con el mismo. De la misma forma, la autorización debe estar traducida al inglés por un traductor jurado o por Embajada/Consulado.

Los permisos de residencia permanente en Sudáfrica se conceden a trabajadores, familiares, patrocinados, jubilados, a quienes que establezcan negocios en Sudáfrica o personas independientes económicamente, siempre que cumplan los requisitos establecidos en la Ley de Inmigración.

Visado y requisitos para trabajar

Antes de desplazarse a Sudáfrica , se recomienda registrar los datos de los trabajadores/as en el Registro de Viajeros informático del Ministerio de Exteriores para facilitar la atención en eventuales situaciones de emergencia o necesidad.

Las solicitudes de concesión de permisos de trabajo para trabajadores extranjeros deben realizarse a través de la Embajada Sudafricana en el país de procedencia del trabajador y previamente a su desplazamiento a Sudáfrica.

Los permisos de trabajo temporales se expiden por un periodo máximo de un año, tras lo cual pueden ser prorrogados.

La contratación de personal extranjero está regulada por la “Inmigration Act” de 2002. Se contemplan diversos tipos de permisos de trabajo para extranjeros:

• General work visa: Será necesaria la confirmación por escrito de un auditor oficialmente acreditado de la existencia de trabajadores nacionales que puedan ocupar el puesto. La visa general de trabajo se expedirá por un período no superior a 5 años;

• Quota work permit: Se aprueba un número determinado de permisos por año para cubrir las necesidades de trabajadores especializados en ciertos sectores industriales;

• Excepcional skills or qualifications work visa: Permisos para trabajadores con una formación específica, que debe demostrarse presentando un documento que acredite estas habilidades especiales y, si lo exige la ley, justificante de la solicitud de certificado de inscripción en el colegio profesional, consejo o junta reconocidas por al SAQA (South African Qualifications Authority). Este visado se expedirá por un período no superior a 5 años. Un certificado del Departamento de Trabajo debe confirmar e incluir:

• La persona contratada es la adecuada para el puesto por sus habilidades y preparación;

• El solicitante tiene formación, habilidades probadas y experiencia en ese puesto de trabajo;

• El salario no será inferior al salario medio de los ciudadanos o residentes permanentes en Sudáfrica;

• Que el contrato de trabajo es conforme a los estándares de trabajo;

• Formularios de solicitud debidamente cumplimentados;

• Carta del empleador aceptando la responsabilidad de los costes derivados de la deportación del solicitante y sus familiares a cargo;

• Un certificado de antecedentes penales.

• Intra-company transfers work visa: Permisos para el traslado de empleados entre empresas del mismo grupo. En el caso de empresas que tengan filial en Sudáfrica, el solicitante debe llevar trabajando en la empresa los últimos 6 meses. Se concede por un período de 4 años y no se podrá renovar;

• Corporate visa: Permisos específicos para que las empresas puedan contratar empleados extranjeros bajo determinadas condiciones;

• Exchange Permit: Que podrá expedirse a extranjeros menores de 25 años que participen en programas de intercambio cultural, económico o social.

La principal consideración a la hora de evaluar las solicitudes de permiso temporal de trabajo, es que el trabajo no pueda ser realizado por un ciudadano o residente permanente de Sudáfrica.

Los candidatos deben tener entre 18 y 51 años, estar en posesión de ofertas de empleo firmes, acordes a sus calificaciones y experiencia y en ocupaciones para las que exista una demanda demostrable.