Verano, significado de calor, sol, piscina y…protectores solares.

La exposición a la radiación solar aumenta en esta época del año al igual que la protección de la piel y el uso de estos productos, pero ¿se usan con la misma frecuencia en el entorno laboral?

Las cremas de protección y pomadas están incluidas como un Equipo de Protección Individual (EPI) dentro del anexo I del Real Decreto 773/1997, de 30 de mayo, sobre disposiciones mínimas de seguridad y salud relativas a la utilización por los trabajadores de equipos de protección individual.

Informar y sensibilizar sobre la importancia de protegernos es primordial.

En aquellos puestos de trabajo donde la radiación solar es un factor incluido en la evaluación de riesgos, la protección se convierte en una obligación y no solo en una recomendación. Las características del producto y las condiciones de uso son específicas de cada puesto, y su correcta utilización garantiza su eficacia.

Hay que mencionar que estos productos tienen que cumplir con los requisitos establecidos en el Reglamento (CE) Nº 1223/2009 del Parlamento Europeo y del Consejo, de 30 de noviembre de 2009, sobre los productos cosméticos.

El uso de protectores solares no elimina el riesgo por lo que conviene complementarlo con otros medios de protección: trabajar a la sombra el máximo tiempo posible, evitar las horas de máxima radiación, disponer de métodos que generen sombra, y usar gorras, gafas de sol y prendas que cubran zonas expuestas.

¡Protégete!

Tu piel, tu mayor protección

Verano, significado de calor, sol, piscina y…protectores solares.

La exposición a la radiación solar aumenta en esta época del año al igual que la protección de la piel y el uso de estos productos, pero ¿se usan con la misma frecuencia en el entorno laboral?

Las cremas de protección y pomadas están incluidas como un Equipo de Protección Individual (EPI) dentro del anexo I del Real Decreto 773/1997, de 30 de mayo, sobre disposiciones mínimas de seguridad y salud relativas a la utilización por los trabajadores de equipos de protección individual.

Informar y sensibilizar sobre la importancia de protegernos es primordial.

En aquellos puestos de trabajo donde la radiación solar es un factor incluido en la evaluación de riesgos, la protección se convierte en una obligación y no solo en una recomendación. Las características del producto y las condiciones de uso son específicas de cada puesto, y su correcta utilización garantiza su eficacia.

Hay que mencionar que estos productos tienen que cumplir con los requisitos establecidos en el Reglamento (CE) Nº 1223/2009 del Parlamento Europeo y del Consejo, de 30 de noviembre de 2009, sobre los productos cosméticos.

El uso de protectores solares no elimina el riesgo por lo que conviene complementarlo con otros medios de protección: trabajar a la sombra el máximo tiempo posible, evitar las horas de máxima radiación, disponer de métodos que generen sombra, y usar gorras, gafas de sol y prendas que cubran zonas expuestas.

¡Protégete!